Hinata hyuga hija del dueño de una de las empresas mas importantes de todo japon se había dedicado casi de lleno a su familia desde que se caso con su príncipe azul Naruto uzumaki, todo era color de rosa en la vida de hinata hasta que sin querer cogio el cajón de su amado esposo y descubrió lo que ninguna mejer debería de haber descubierto: el labial de otra mujer.
Ella en ese instante no supo que hacer, gritar o llorar romper todo o llevarse a sus por siempre, lo que menos deseaba era ver a su familia destruida asi que decidio esa noche ir a la casa de su mejor amiga a pasar la noche con ella, ya que después de todo Naruto no llegaría esa noche a molestarla porque estaba en un viaje de negocios junto a Sasuke.
Flash back
Alo Sakura, hola soy hinata-
Como estas hinata a los años que no me llamas como estas?-
Perdón pero los niños me tienen ocupada todos los días-
No te preocupes era solo una pequeña broma se a lo que te refieres-
Puedo quedarme contigo esta noche, Sakura?-
Paso algo con el dobe ese solo dime y lo mato-
Te cuento todo cuando este en tu casa-
Está bien te espero entonces-
La pelirrosa colgó el teléfono con un sentimiento de tristeza hacia su amiga pero estaba segura de quien había propinado eso: Naruto.
Esos dos han pasado muchas cosas juntos desde que se casaron al igual que ella y Sasuke, pero de lo que si estaba segura era que ellos se amaban enserio.
No tuvieron que pasar más de 30 minutos para que hinata tocara el timbre de la mansión uchiha, su aspecto era realmente deprimente tenían los ojos rojos como de quien hubiera llorado, estaba desarreglada y sobretodo su rostro no mostraba esa alegría de siempre.
¿Mi hime como estas?-
Bien, Sakura gracias-
Que paso cuéntame todo –
No pasó nada. No te preocupes-
Que no me preocupe? Pero mírate nada más como estas, no señor tú me dices que te pasa ahora mismo –
La hyuga no pudo seguir haciéndose la fuerte frente a la rosada y comenzó a llorar desconsoladamente en sus brazos como una niña. No podía mentirle, después de todo habían sido amigas desde la preparatoria, la conocía mas que a ella a si misma.
Hinata, por favor dime que te paso?-
Lo sé , Sakura-
Que sabes?-
El…el… me engaña-
Qué? Eso es imposible, él te ama hinata no será un error tuyo?-
Sabes que yo nunca desconfié de el Sakura, pero esto ya es demasiado tendría que ser tonta para seguir creyéndole-
Pero que fue lo que te hiso cambiar de opinión de esta forma?-
Toma-
Hinata saco de su bolso una camisa de color blanco que tenía marcas de labial rojo en el cuello y olía a perfume de mujer barata. Sakura no podía cree lo que tenía en ante sus ojos, el solo imaginar que su amigo de la infancia se comportara de esa forma le parecía imposible de creer además el no parecía ser ese tipo de persona, por suerte Sasuke no es así pensó el jamás le haría eso a ella ni a Sarada y sobre todo porque estaba esperando un pequeño de el en su vientre, aunque se lo diría cuando regresara de su viaje a Australia.
Mientras Sakura solo se disponía a consolar a hinata en su regazo creyó que tal vez era buena idea ver alguna película para poder distraerla sobre todo después de semejante noticia. Pero después de que regresaran esos dos el rubio la iba escuchar.
Ya no llores, mi hime por favor ya olvídalo que te parece si mejor vemos una película –
Está bien –
No te preocupes yo se que esto es solo un error de tintorería si le preguntamos a Naruto el nos lo explicara-
Ya basta no lo defiendas, mejor me voy por un vaso de agua-
Hinata salió de la habitación con la mirada perdida aun recordando los momentos más felices de su vida junto a ese rubio que tanto había amado y ahora por más que deseara no lo podía odiar. Ella iba divagando en sus pensamientos hasta que se golpeó con la mesa de la sala, y logro ver que se cayó de esta un sobre color blanco que solo decía: SAKURA HARUNO.
Lo levanto, se fue a la cocina y regreso a la habitación de su mejor amiga.
Esto lo encontré en la sala-
Ahhhhhhh eso estuvo en la mañana el puerta principal pero me olvide leerlo –
Bueno parecer ser un video, lo vemos? –
Ponlo me da curiosidad –
Ambos se sentaron en la cama, pusieron play y lo siguiente que vieron fue algo que realmente no esperaban.
