Shion: ¡Lamentamos la tardanza!
Kattalixs: Pero he aquí la contiii!
Shion: Esperamos que les guste
Kattalixs: Debemos recordar que aun nos faltan dos ocs!
Shion: He aquí el capitulo nwn
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Capitulo 1:
"Lobos, vampiros y humanos"
La peli-morada estaba aburrida de las absurdas reglas de su clan, había vivido muchos, pero muchos años bajo aquella reglas y estaba muy aburrida de ello, por lo que había decidido ir al vivir con los humanos, tal vez ahí encontraría algo de diversión o a alguien con quien divertirse. Tetsuyo estaba fuera de la biblioteca, esperaba poder hablar con su padre respecto a su decisión, aun sabiendo que este reaccionaria paranoicamente, diciendo que esta estaba loca, pero su decisión estaba tomada, de todas formas ellos habían provocado la decisión de Tetsuyo.
—Padre ¿Puedo hablar con usted?—Preguntó la muchacha desde afuera de la habitación.
—Pasa—Se escucho como respuesta, entonces la oji-perla entró en la biblioteca acercándose al escritorio donde su padre se encontraba, se colocó frente a él cruzada de brazos—¿De que quieres hablar?
—Me iré de casa—Dijo Tetsuyo sin rodeos y con una seria expresión en su rostro. El hombre dejo de escribir y apretó el bolígrafo llegando a romperlo.
—¡¿Estás loca?!—Tal y como ella había predicho.
—Si irme de casa me convierte en una loca, pues si, entonces si lo estoy—Contestó ella provocando que el hombre se enfureciera.
—Insolente, como osas a hablarme de esa manera—Dijo el hombre levantando su mano para golpearla, esta le detuvo con su mano, aplico fuerza y le dobló la mano. Tetsuyo y su padre solían luchar y entrenar juntos, por eso es que la muchachita era tan fuerte.
—No es de insolente, solo es la verdad, padre—Dijo la oji-perla—Me iré a vivir con los humanos, quieras o no—El hombre guardo silencio, su hija ya estaba bastante grande y podrá hacer lo que ella quisiera—Nada de esto estaría ocurriendo, si ustedes me hubieran dado más libertades—Dicho esto ella soltó la mano de su padre y salió de la biblioteca, su cometido estaba cumplido, ahora solo debía de escoger la ciudad en la que viviría, una que no estuviera muy lejos, pues no conocía mucho para aquellos lares donde los humanos habitaban.
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Últimamente estaba obsesionada con un manga de tipo sobrenatural y como tema principal: "Vampiros y lobos", era un manga romántico, y ella lo adoraba, aquella mañana se había despertado mucho más temprano solamente para ir a comprar el último ejemplar del manga que había llegado solo aquella mañana, de hecho fue la primera en comprar aquel tomo. La primera clase estaba por comenzar y Misaki estaba sumergida en la exquisita lectura de su manga, en esos momentos lo único que deseaba era ser protagonista de aquel manga, estar rodeada de guapos pretendientes que aparte son seres sobrenaturales de la noche, vampiros y lobos, simplemente perfecto para ella.
—¿Que lees Yoshikawa?—Preguntó una muchacha sentándose frente a la chica, esta levantó la vista encontrándose con su amiga, una chiquilla de cabellos castaños atados en una coleta.
—Buenos días Tora-chan—Sonrió Misaki—Oh, estoy leyendo el último tomo de mi manga de lobos y vampiros.
—No me digas...lo compraste antes de venir a clases—La chiquilla asintió e hizo que Tora esbozara una pequeña sonrisa —Nunca cambias, Misaki.
—Y dime Tora-chan ¿Te llaman la atención estas criaturas de la noche?—Preguntó la peli-negra.
—Tal vez si—Contestó ella—Aunque no se mucho de ellos, y como los plantean en las películas y series se me hacen aburridos, pero de todas formas me llaman la atención.
—¿Y que criatura te llama más la atención? —Preguntó Misaki. Tora lo pensó por unos minutos.
—Los lobos —Contestó la castaña.
—Interesante —Dijo la chiquilla observando su manga—A mi me llaman la atención los vampiros—De pronto el timbre sonó, pronto el profesor llegaría a clases.
—Bueno Misaki debo ir a mi clase —Dijo Tora colocándose de pie—Nos vemos después.
—Que te vaya bien, Tora-chan—La castaña hizo un ademán despidiéndose. Tora camino hacia su salón, iba caminando y de pronto un chico que pasaba por ahí llamó su atención, ella lo observó, de pronto él la ve. Sus ojos se cruzaron y se conectaron de alguna forma, ambos se colocaron nerviosos y desviaron sus miradas cada uno siguiendo con su camino.
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—¿Tara?¿Me escuchas?—decía una chica de cabello negro liso y brillante hasta casi media espalda, ojos rojos como la sangre, y de piel blanca— te me fuiste hermana.
—Eh ¿Qué?—al fin Tara reaccionó mirando a la pelinegra que movía la palma de su mano frente a su rostro—estoy bien Kira.
—Claro, fíjate que yo soy Bati-chica—respondió Kira mirando a la morena sarcásticamente esperando una buena excusa.
—No hacía falta tanta violencia—la pelivioleta la miró ofendida, pero luego volvió a su estado de trance.
—No de nuevo—suspiró la pelinegra cruzándose de brazos, para luego tomar de la muñeca a Tara y arrastrarla aún sin reaccionar hacia su salón. No pasaron ni diez segundos cuando un chico albino con una banda negra en la cabeza pasó tras de ellas hablando con otro chico, atrayendo el pánico en la pelivioleta.
—¿Salon 3-B? bien, gracias—Decía el albino, antes de chocar accidentalmente con Tara—Huy…lo lamento.
—¿Tara, pasó algo?—insistió Kira al ver como la chica se sobresaltaba por nada.
—E-ese chico…es el de ayer—respondió-
—¿Ayer?—
—Ayer en la tarde, ese chico pasó junto con otros dos, los escuché hablando sobre algo de destripar todo lo que querían—murmuró Kurayami haciendo que la pálida chica se le acercara para escucharle mejor—¿Puedes creerlo?
—Mmm…No, no puedo—respondió sentándose en su lugar- ya ven, que el maestro debe de estar por llegar.
—E-esta bien…—
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Por otro lado. Por una de las calles que daba al instituto Raimon, y abriéndose paso fácilmente entre la gente, iba una chica de cabello corto hasta la nuca con aspecto punk, con dos mechones a cada lado de su rostro y un fleco creado por algunos cabellos rebeldes y un mechón que pasaba justo por su rostro hasta su nariz y varios mechones de su cabello pintados en gris. La gente le daba espacio para pasar de inmediato, tal vez eso tenía que ver con sus escalofriantes ojos amarillos, los cuales adornaban su sorprendentemente femenino rostro, teniendo facciones muy delicadas en él, junto con un cuerpo esbelto y formado. La chica solo se mantenía mirando hacia el frente, ignorando los murmullos de las personas junto a ella.
—Solo esperen, serán mi próxima presa—murmuró mirando sus muñecas, en ambas tenía tatuadas unas cerraduras, como queriendo decir que algo ocultaba, algo que aterrorizaba a cualquiera.
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—¿Este será?—se preguntaba un chica de cabello negro azabache, hasta un poco más debajo de los hombros, con brillantes ojos ónix, piel blanca y suave, algo baja, y con un cuerpo bien formado a excepción del busto, poseía un flequillo del lado izquierdo, el cual llegaba hasta su barbilla y tapaba un poco su ojo izquierdo. La chica asomó la cabeza dentro de uno de los salones, miró con algo de temor a todos, era primera vez que llegaba sola a un instituto nuevo, así que no sabía qué hacer. Iba a irse de no ser por el maestro, quien la hizo pasar igual.
—¿Usted es Sakaiishi Karin?—preguntó el hombre, a lo que de ojos ónix asintió tímidamente.
—Sí, soy yo—
—¿Podrías presentarte a tus compañeros, por favor?—
—Em…okey…yo soy Sakaiishi Karin, tengo 17 años, me gustan los dulces, los perros y leer…espero que nos llevemos bien—Sonrió al final de su presentación, aliviada de haber terminado con ese momento de vergüenza.
—Siéntese junto al joven Fubuki—dijo el maestro terminando con el momento para Karin, pasando rápidamente a la clase—muy bien, abran sus libros en la página 37.
—Lindo nombre—dijo de repente el joven de cabellos grisáceos mirándola sentarse.
—Gracias—respondió Karin con una radiante sonrisa.
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En el receso.
—Hoy en la mañana me pasó algo extraño—dijo Ibuki caminando junto a Fubuki y Matatagi.
—¿Raro como que?—preguntó Hayato pasando sus brazos tras su cuello.
—Una chica, al parecer me tiene miedo, actuó muy extraño—respondió el de la banda negra, para luego ver a lo lejos a la pelivioleta de la mañana—y ahí va. La pelivioleta sólo alcanzó a verlo de reojo, luego le entró el pánico nuevamente y salió corriendo.
—sabe algo—Afirmó Shiro con el ceño levemente fruncido.
—¿Estás seguro?—preguntó Munemasa.
—Es obvio—Siguió el castaño—algo debemos hacer.
—Hm…—El ojimorado pensó un momento—hay que atraparla—sentenció sonriendo macabramente, a lo que sus compañeros le siguieron el gesto al saber a qué se refería.
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—Mueve el trasero Kyousuke—Dijo Miwa, este caminaba a paso de tortuga.
—Me hubieran dejado en casa—Dijo el peli-azul.
—No. Eunice necesita que estemos los tres—Dijo la chica.
—Deja de quejarte, Kyousuke—Dijo Fudo.
—Me impresiona que lo digas tu—
—No comience una discusión estúpida—Advirtió Miwa, ambos se miraron de reojo y guardaron silencio. Luego de unos minutos se encontraban frente al instituto Raimon.
—¿Ella trabaja aquí? —Preguntó Fudo.
—Asi es, Eunice es directora de este establecimiento—Contesto la peli-roja. Eunice era una vampiresa, amiga de los tres chicos, siempre los ayudó en lo que los tres necesitaban y esta vez les daría becas para estudiar en Raimon.
Shion: Buenoo hasta aquí llega el capitulo
Kattalinx: ¿Qué tal nos quedo?
Shion: Esperamos les haya gustado.
Kattalinx: Bueno dejaremos algunas preguntas.
¿Que les pareció el capitulo?
¿Habran más vampiros y lobos?
¿Le haran algo a Tara?
¿Quien será el dueño que aquellos ojos que tanto intrigaron a Tora?
¿Que opinan sobre que la directora sea una vampiresa?
Shion: Bueno estas han sido todas las preguntas.
Kattalinx: Bueno aquí debemos despedirnos.
Las dos: Matta ne! Saludos
(Subido en...)
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