Hola a todos…espero estén mejor que yo, que ya ando enfermita…pero siempre lista para actualizar a mis bebés…jajajaja XD… este es mi problema cuando me enfermo hablo mas tonterías de los común, por eso simplemente voy a actualizar y listo. Gracias por los mensajes, le agrada que les vaya gustando la historia; ahora sí disfruten…

Cáp. 2: Alumno nuevo

- Alumnos guarden todo y saquen lápiz y borrador, espero hayan estudiado –Habló la maestra pasando por cada puesto y dejando una hoja.

- ¿Estudiaste? – Preguntó Sango a su amiga.

- Si – Sonrió animadamente, habia pasado un fin de semana calmado, habia logrado descansar, ya no tenia esas pesadilla, y rogaba porque se hubieran ido definitivamente; así que habia podido estudiar.

- Tienes media hora, comiencen ya – Avisó la maestra volviendo a su escritorio y calificando algunas cosas mientras vigilaba a los alumnos.

- Demonios, creo que me tirare Historia – Masculló Sango frustrada.

- Ay, ya relájate Sango – Palmeó el hombro de su amiga - De seguro te fue bien… ¿Y que pasa allá?

- No se, vamos a ver – Tomó la mano de Kagome y fue con ella hasta la aglomeración de personas en torno a una mesa - ¿Qué pasa? – Preguntó a una chica.

- Es un alumno nuevo – Le contó emocionada.

- Tanto revuelo por un nuevo – Murmuró Kagome, bueno la verdad a ese colegio no entraban muchas personas, pero aun así era mucho drama por eso.

- ¿Qué tiene de especial? – Interrogó Sango a otra chica, ahora que veía solo habían chicas en el lugar.

- ¿Cómo que, que tiene de especial?, es super guapo, es atlético, hoy tuvo clase de gimnasia y fue el único que soporto las pruebas del entrenador, además es caballeroso, tierno y…

- Tengo que ver a semejante adonis – Exclamó decidida, moviéndose entre las otras tantas chicas, y jalando tras ella a Kagome.

- No creo que sea para… - El chico sentado en la mesa rodeado de todas esas chicas de verdad que era guapo, pero no era eso lo que la habia dejado atónita, sino mas bien que el momento en se asomó entre todas las chicas el quito la mirada del libro en la mesa y la desvió a ella y sus ojos eran… ¡Dorados!

- Kagome…oye… - La sacudió Sango.

Kagome pestañeo repetidas veces y vio como el chico tomó sus cosas y se fue, siendo seguido por las molestas mujeres.

- ¿Estas bien?

- Eh, no…digo si, solo…olvídalo – Continuó mirando el lugar por donde se habia marchado el chico - Voy por algo de comer…

Se sentó a la mesa con una soda y un pequeño pastelillo, no tenía hambre pero fue lo único que se atrevió a decir para alejarse de su amiga y ordenar su mente…

- Ay, no me esperaste – Se quejó Sango sentándose a su lado, con un cartón de leche y un muffin - No te imaginas la mala suerte que tenemos, el chico nuevo va en nuestro mismo grado pero pertenece a otro salón y también…

- Sango, ya no hables del nuevo

Caminó por los desolados pasillos del colegio, ya era algo tarde, habia salido tarde hoy; acomodó su mochila en la espalda mientras mantenía su vista fija en sus zapatos, luego frente a ella otro par se mostraron, unos de chico, alzó su vista y se encontró con el par de lagunas doradas…

No sabia que decir, así que simplemente iba continuar con su camino cuando se vio detenida por una ruda mano desde la cintura, la hizo detener y quedó frente a él, muy cerca de él

- Kagome… - Susurró con extrema suavidad el joven.

Sintió sus mejillas caldearse, fijó su mirada en él, sus ojos eran extremadamente únicos, y a pesar de ser iguales a los de sus pesadillas, estos…no, no eran iguales, estos le hacían sentir una extraña sensación en el pecho. Lo vio inclinarse a ella, sus labios estaban por rozarse hasta que…

- ¡Demonios! – Saltó en el asiento - Pensé que se habían ido – Se dijo frustrada, otra vez una maldita ¿Pesadilla?...

- Veo que mi clase no le interesa en absoluto señorita Higurashi – Le regañó el maestro, de química nuevamente - Vaya por un reporte a la dirección

Frustrada se levantó y salió del salón de clases, los pasillos a esa hora estaban solos, todos se encontraban en clases, y no pudo evitar rememorar el sueño de hace unos minutos…

- Argg deja de pensar sandeces – Se dijo a si misma, una vez que estuvo frente a la puerta de la dirección llamó, para luego entrar - Disculpe di…

- ¿Señorita Higurashi? – Habló el hombre, cabellos canos y panzón o mas bien dicho el rector; quien organizaba unos papeles y en la silla de enfrente el alumno nuevo.

- El maestro de química me mando por un reporte – Continuó hablando Kagome desviando su mirada del nuevo que ni siquiera la determinó.

- El segundo de la semana…ahh pídaselo a mi secretaría

- No estaba por eso vine aquí

- Espéreme aquí ya lo traigo – Se colocó de pie y salió de la oficina.

Quiso salir corriendo de esa habitación detrás del director… ¡Que bobadas pensaba!

- ¿Eres el chico nuevo? – Preguntó Kagome, tratando de distender el ambiente - Lo se, porque pues aquí no entra mucha gente y pues…

- Si – La interrumpió con frialdad.

- Eh… ¿Y como te llamas? – Indagó con una pequeña sonrisa mientras acomodaba sus cabellos y estaba segura de que lo habia visto tensarse en la silla - Mi nombre es Kagome Higurashi

- Taisho, Inuyasha Taisho – Respondió, rígido en su posición, sin moverse un centímetro… ¡Tenia que salir de ahí!, o abrir una ventana, eso ayudaría.

- Es raro ver alumnos nuevos, pero más raro es que entren en esta época, cuando el año esta por acabarse – Continuó Kagome ya mas calmada, aun así el chico era raro.

Ella tenía razón y ahora era cuando se golpeaba mentalmente por sus absurdas desiciones… ¡Era un idiota de primera!

- Bien, señorita Higurashi aquí tiene el reporte – Le dijo el director de vuelta en la oficina - Y mas le vale no ganarse otro al tercero tendrá una semana de suspensión…

- Si, hasta luego – Se despidió saliendo de la habitación y mentalmente agradeciendo, ese chico era raro y la hacia sentir incomoda.

- Pobre chico, lo agobian todo el día – Habló Sango mirando la mesa un par de puestos mas allá, un chico concentrado en un libro con unas chicas a su alrededor - Ah, no se que da mas lastima él, o ellas que no les prestan ni cinco de atención

- Parecen moscas y a él bueno, no le gusta la atención – Expresó Kagome sin poder quitar la vista de él…de Inuyasha; era un chico muy atractivo así que de cierta manera entendía la actitud de las chicas; por favor si ella fuera una maniática como ellas de seguro estaría ahí.

- Apuesto a que dentro de unos segundos se parara – Dijo Sango mirando la mesa.

Luego de un momento, guardo las cosas en su mochila y se fue sin decir nada…

- Ja…te lo dije – Sonrió, bebiendo de su soda - Me debes…

- Yo no aposte nada

- Qué aguafiestas eres

- Escuche fiesta – Apareció un chico tras ambas dejando un par de panfletos en la mesa - Para halloween el colegio dará una fiesta y nuestro grado será el organizador, así que tenemos reunión hoy luego de clases en el gimnasio…las espero…

- Fiesta de Halloween, ah va a ser divertido – Se entusiasmo Sango, ella se entusiasmaba fácil - Creo que me disfrazare de…

- No hagas planes para ti, primero debemos hacer los de la fiesta – Le interrumpió Kagome.

- Este año, quinto grado es el encargado de organizar la fiesta de Halloween, así que el grupo de planeación, decidió organizar algo así como un festival y luego terminar todo con una fiesta aquí en el gimnasio – Informó una chica frente a todos - Bueno debemos organizar los puestos de la feria que estarán ubicados afuera, deben haber atracciones, juegos, concursos, cosas así, aquí en el gimnasio además de la fiesta haremos una casa del terror, luego se desmontara y se acomodara todo para la fiesta, ahora designaremos los diferentes equipos de decoración…

Corrió para llegar al gimnasio, como si fuera algo raro iba tarde, pues habia tenido que pasar a la biblioteca a dejar algunos libros; cuando llego abrió la puerta y vio varios grupos organizados en todo el gimnasio…¿Y ahora que?...buscó a Sango y cuando iba ir con ella…

- Higurashi…a ver te toca en ese equipo – Señaló un grupo de personas en una esquina.

Desvió su mirada y se encontró con varios chicos y un par de chicas y para su "mala" suerte en ese equipo estaba Inuyasha, se dio valor y se acercó al grupo; ah no estuvo tan mal rápidamente se incluyo en la conversación, su equipo era el encargado de organizar todo para la fiesta que se daría al final…

- Bien, debemos conseguir unos buenos amplificadores y un buen dj…ah una banda no estaría mal – Hablaba una chica con una libreta en sus manos - También, debemos conseguir decoración acorde, bebidas, bocadillos…

- ¿Y que les parece si hacemos el concurso de los mejores disfraces? – Aportó la otra chica del grupo solo eran tres con ella incluida.

- Mi hermano tiene una banda, puedo traer una muestra de su música – Sugirió un chico.

- Yo puedo buscar un dj – Ofreció otro chico.

- Yo puedo conseguir las bebidas – Dijo con aire pícaro, otro de los muchachos.

- Mi mamá trabaja en un restaurante, puede decirme algo de los bocadillos

- Bien quedaría sino faltando la decoración, Inuyasha tu podrías encargarte ¿Verdad? – Preguntó la chica con vez melosa.

- ¿Y yo que hago? – Preguntó Kagome, luego de que Inuyasha asintiera.

- O pues tú… ayuda a Inuyasha – Masculló la joven.

- Con permiso – Habló Inuyasha, quien se colocó de pie y se marchó, Kagome lo miro irse tal vez no le cayo en gracia que formaran equipo.

- En serio Inuyasha esto es una verdadera locura – Regañó Miroku enfadado, por primera vez - Digo, ¿En que estabas pensando?

- Ese es el problema, ¡No estaba pensando! – Espetó enfadado igualmente.

- Pues desde hace un tiempo para acá no lo haces mucho

- ¡Eres un idiota!, pero tienes razón – Pasó una mano por sus cabellos negros - No se…bueno en realidad creo que fue por ella…

- ¿No crees que deberíamos irnos de aquí? – Propuso a su amigo.

- Lo he pensado y cada vez que lo hago…No me imagino haciéndolo, no se que podría hacer

- Estuviste mucho tiempo sin…

- Lo se, pero no pensé encontrarme con esto nuevamente y es peor que la última vez – Estaba frustrado no sabia que hacer y honestamente Miroku no le ayudaba - Ahh, yo te dejo, tengo que ir a clases…

Habia pasado una semana desde que se había empezado a organizar el dichoso festival por halloween, faltaban dos semanas y ella habia estado buscando decoraciones, ¡Sola!, porque su compañero no daba luces de querer cooperar, es mas parecía que le estuviera huyendo, ¡No tenia lepra! Para que el escapara de ella, ¡Era un idiota!, eso era, un reverendo idiota…

- Kagome estas bien – Preguntó Sango al ver a su amiga presionar la lata en su mano, hasta dejar sus nudillos blancos.

- ¿Eh?... ¡No!, el idiota ese, no quiere ayudarme para lo de la decoración del gimnasio – Exclamó Kagome - Me ha tocado llamar, averiguar precios a mi sola…

- ¿Por qué no le dices que te ayude? – Preguntó Sango.

- Porque, nunca lo encuentro, o esta rodeado de sus amiguitas o simplemente me ve a un par de metros y se va, no tengo un germen o algo así, para que huya…

- Pues ahora esta solo…Allá – Apuntó a los pies de un árbol - Ve y si va a escapar corre tras el, él debe ayudarte gústele o no…

- ¿Sabes que?, tienes razón – Se colocó de pie, estaba decidida a encarar a ese idiota; camino con pasos decididos hasta finalmente detenerse frente a el que continuo mirando el estupido libro - Oye… ¡Óyeme! – Casi le gritó.

- ¿Qué quieres? – Preguntó sin mirarla ofendiéndola aun más.

- Mira puede ser que no te agrade mucho, y no te preocupes el sentimiento es mutuo, aun así a ambos por desgracia nos corresponde la decoración del gimnasio, y no me has ayudado en na… - Sus palabras fueron calladas cuando el le extendió un papel.

- Son nombres de proveedores – La interrumpió Inuyasha mirando fijamente esta vez, aun sentado en el suelo - Ellos nos ayudaran en la decoración, no hay que pagar nada…

- Eh…pues…yo… - Argg odiaba que la interrumpieran en un sermón, la habia callado, muy bien callada - Bueno pues, aun así hay que escoger lo que vamos a colocar…

- Podemos ir el sábado, ya hable con ellos – Se colocó de pie quedando frente a ella, rebasándola por una cabeza, era muy alto.

- Bien… ¿A que hora? – Preguntó con las mejillas arreboladas, vaya vergüenza la que estaba pasando.

- A las 11:00 a.m. en el Parque Central – Le dijo, lo vio sacar una pluma de entre el libro y señalar el lugar en que iba leyendo, lo guardó en su bolso y se fue.

- ¿Lo pusiste en su lugar? – Preguntó Sango acercándose a su amiga que se habia quedado ahí de pie.

- Eh…no se – Contestó Kagome extrañada - Creo que si… -¿O el la habia puesto en su lugar?

- ¿Entonces es una cita? – Le sonrió con travesura.

- ¡No es una cita!, vamos a conseguir lo necesario para la decoración – Inevitablemente se sonrojo por el comentario de Sango.

- Como digas…oye y como vas con eso de los sueños

- Pues, aun los tengo pero no son tan frecuentes como antes – Dijo Kagome - Sango, me creerías si te digo que los ojos con los que sueño son como los del nuevo…

- ¿Los de Inuyasha?, sueñas con los ojos de Inuyasha – Preguntó contrariada.

- No…lo que digo es que se parecen, digo, son dorados pero los de mis sueños muestran maldad – A diferencia de los de él, que simplemente la hacían… ¡Que! - Pero son dorados…Y no me salgas con que son unos simples ojos, porque ojos dorados…nadie tiene ojos así

- No iba a decir nada – Sonrió Sango - Bueno y digamos que las cosas vayan por ese lado… ¿Por qué soñarías con él, o con los ojos de él?

- Yo que se – Suspiró Kagome - Mi mamá dice que tal vez son los dones de sacerdotisa que despiertan en mi, que me quieren decir algo…

- ¿Sacerdotisa?

- Vengo de una línea de sacerdotisas, mamá dice que debo tener algo de esos poderes espirituales, yo la verdad creo que no tengo nada de nada – Se rió de ella misma - ¿Qué pasa allá?

- No lo se – Habló Sango viendo varias patrullas de policías, una ambulancia y muchas personas alrededor de algo.

Las chicas caminaron hasta el lugar, entre las personas se oían comentarios como de que habia sido un asalto, que se habia caído del edificio, cosas así, nada claro; lo único claro era que habia un muerto. Se empinaron entre las personas y vieron un cuerpo cubierto por una sabana completamente blanca… ¿Qué le había pasado?

- ¿Ese no es Inuyasha? – Habló Kagome mirando al otro lado, el chico miraba la escena, y luego desvió su mirada a ella.

- ¿Dónde? – Miró a todos lados.

- Ahí – Señaló a su amiga, desviando la mirada un segundo - Ya no esta –Efectivamente habia desaparecido.

- ¡Por favor despejen el área, sigan circulando! – Pidió un policía, y así ambas retomaron camino.

- Ay gracias a dios viniste hija – Exclamó su madre aliviada, que veía la tv en compañía de su hermano.

- ¿Qué sucede? – Preguntó Kagome, sentándose con ellos.

- Hoy encontraron un muerto en un callejón en la ciudad, al parecer lo vaciaron – Le contó su hermano.

- ¿Lo vaciaron? – Fijó su vista en la televisión, en ella mostraban el lugar donde momentos antes estuvo con Sango.

- Si, lo dejaron sin nada de sangre

Continuara**********************************************

¡¡Ahhhh!!...me puse en evidencia…jajajajaj XD, bueno desde aquí la historia, en todos los sentidos se va desarrollando aun más…

Espero les vaya gustando, ya saben que cualquier sugerencia me van dejando el mensajito…un abrazo…bye…