Hola de nuevo a todos! He vuelto con otro capitulo de esta historia y espero no decepcionar las expectativas de nadie, ya que al parecer querían que siguiera con un RanmaxAkane, siento decirles que no será así. Todo esto lo hago con mucho entusiasmo porque quiero que mi pareja favorita tenga más historias de las que he podido encontrar, por eso ahora sí será un UkyoxRyoga… así que antes de comenzar me gustaría pedir que a todos los que les encanta este par se animen a crear sus propias historias por que cada una vale…y muchísimo
Los personajes mencionados en esta historia no me pertenecen, son exclusividad de Rumiko Takahashi
Todo esto esta hecho sin fines de lucro ni gano ningún dinerillo por hacerlo
UN AMOR ENTRE MALDICIONES
Capitulo 2: El cerdito
En un lugar en Japón
Un chico se encontraba en un puerto, algo desorientado pero no del todo perdido como era costumbre para el, ya que tenia un objetivo fijo en su mente; se le había ocurrido ir a China para curarse de su maldición que tanto lo aquejaba hace mucho tiempo. Tras unos días de estar perdido en un frondoso bosque cercano al puerto pero sin saberlo, había meditado acerca de su condición y al fin se había decidido partir hacia ese país, sabia que aunque estuviera en Japón no serviría de nada, mejor utilizaría el tiempo que seguramente perdería al encontrarse perdido en alguna región de aquel país y sacarle algo de provecho
Estaba deseoso de encontrar algún barco que lo llevara sea como sea, no le convenía ir nadando como lo había hecho hace muchos años cuando siguió a Ranma y a su padre, ya que ahora era una total desventaja convertirse en un cerdito al tocar el agua fría y encontrarse en ese estado en medio del océano. Luego de buscar por muchas horas consiguió un trabajo como cargador en un barco mercante, eso lógicamente para el no era ningún problema, es más, le hacia un excelente favor, puesto que no tenia nada de dinero, sus provisiones se estaban agotando y así evitaría perderse en un lugar desconocido. Y lo que era más importante para el era lo siguiente; por que antes de llegar a China debían pasar por unas islas y algunos países, eso le serviría de mucho, así con los encargos mantendría su cuerpo en buena condición física y lo mejor es que recibiría un poco de dinero al tocar suelo chino. Y de este modo el chico perdido o más conocido como Ryoga Hibiki estuvo trabajando en altamar por alrededor de una semana y algunos días, hasta que por fin llego a su ansiado desino: China
Al pisar tierra firme no pudo contener su alegría y comenzó a reír como un loco, bajo las miradas de extrañeza de los demás marineros, ya que cuando lo conocieron parecía que la mayor parte del día estaba deprimido, a la par con un aura rencorosa y negativa, y su rostro solo reflejaba melancolía, tal vez su vida no había sido del toda buena para el chico o eso pensaban sus compañeros de trabajo, pero a pesar de todo esto el capitán sabia que era un joven de buenos sentimientos y muy noble con un gran sentido de justicia, por lo que se ganó su confianza en muy poco tiempo. Después de unas horas de descargar el barco, Ryoga presento su renuncia formal frente al capitán de la embarcación y este le dijo que no dudara en pedirle una mano cuando lo llegara a necesitar, al capitán le agrado la forma de trabajar del chico, ya que no dejaba que ningún detalle se le fuera de las manos, algo difícil de encontrar en estos días. El chico agradeció el gesto del capitán y bajo del barco, y camino hacia la orilla para luego dar media vuelta y observar al barco perderse en la lejanía del horizonte
El chico se adentro en un espeso bosque lleno de bambús con el objetivo muy presente en su cabeza; luego de curarse de esta maldición retaría una vez más a Ranma y esta vez estaba seguro que lo vencería, y después de vencerlo, declararle su amor a Akane ya que ahora seria un chico digno para ella. No paso ni una hora antes de que el chico se perdiera en ese bosque y eso si que representaba un serio problema, si se perdía con mucha facilidad en su país de origen, con mayor razón lo haría en China ya que este lugar es muchísimo más grande que Japón y no le convenía en absoluto
Estuvo perdido cerca de cuatro días, al salir del bosque recorrió la gran muralla china, conoció cada rincón de Beijing y otras grandes ciudades, pero el no lo sabia ni le interesaba en lo absoluto, solo se concentraba en como llegar a Jusenkyo, y después de unas horas en el quinto día en China llego a un bosque, un bosque que extrañamente se le hacia muy familiar
Tras internarse nuevamente en un bosque a los pocos minutos comenzó a llover, pero gracias a su amplio reconocimiento del clima, ya que desde pequeño ha estado viajando y así ha logrado desarrollar esa cualidad, pudo refugiarse bajo su paraguas rojo y sin más retomo su marcha, pero algo logro llamar su atención. A lo lejos vio correr a un cerdito pequeño, muy parecido a el en su transformación, pero a diferencia de su forma porcina, este era de un color rosa y en su cuello tenia atado una cinta blanca. El cerdito corría por su vida ya que era perseguido por una jauría de lobos hambrientos, los cuales ya le daban caza a pesar de que el cerdito corría muy rápido. Al chico se le hizo muy familiar esta escena y sintió enorme lastima por el cerdito, así que sin vacilar dio un gran salto y quedo entre el cerdito y los lobos, en frente de los últimos
-Abusivos, no deberían hacer esto, ahora verán ¡Bakusai Tenketsu!- y seguidamente punzó el suelo, resquebrajándolo y dejando a los lobos atrapados entre las rocas que causo dicha explosión
Luego de unos segundos los lobos salían con mucha dificultad de entre las rocas y se giraron hacia Ryoga, este los miro y con una sonrisa les dijo
-Adelante, si quieren más vengan por ello- pero los lobos no hicieron nada y salieron huyendo del lugar totalmente aterrados. El chico se giro y se acerco al cerdito, y lo tomo entre sus brazos. El cerdito miro fijamente al chico y se dejo cargar, en sus ojos se podía reflejar perfectamente la felicidad y gratitud que este ultimo sentía hacia el chico, por que de lo contrario a esta hora ya seria la cena de esos lobos. Entonces Ryoga le toco el rostro al cerdito, dejándole en claro que estaba muy helado, así que lo puso entre sus ropas, evitando así que el cerdito se siguiera mojando y brindándole calor
-Tranquilo amiguito, yo te voy a cuidar- le dijo el chico de la pañoleta y finalmente retomo su marcha
El chico perdido después de avanzar unos minutos vio que la lluvia no daba tregua y parecía que se iba a intensificar con el paso de los minutos, así que comenzó a buscar un refugio donde ponerse a salvo de la lluvia junto a su nuevo amigo, ya que su tienda de campaña no resistiría la lluvia torrencial que se vendría. Y con el pasar de los minutos y en una señal de buena suerte encontró una cabaña, que a lo lejos parecía estar deshabitada ya que no se veía una sola luz o se escuchaba algún sonido, así que se acerco y por educación toco la puerta, pero no obtuvo ninguna respuesta. Al no recibir dicha respuesta y sin dudar un segundo más ingresó a la cabaña con el cerdito entre sus brazos
Al ingresar cerró su paraguas y comprobó que sus sospechas eran ciertas, la cabaña estaba vacía, algo polvorienta y gastada con el paso del tiempo, pero estaba en buenas condiciones, al menos podía soportar sin muchos percances la lluvia que se intensificaba en el exterior. Después de caminar por la cabaña y echar un vistazo rápido al lugar encontró que estaba bien, tenia todo lo que podía necesitar para pasar la noche, y al volver al cuarto principal, saco de entre sus ropas al cerdito y se dispuso a revisarlo, el cerdito se encontraba bien, solo presentaba una herida en su pata delantera derecha, nada grave para el ataque que había recibido por parte de los lobos, un saldo bastante bueno pensó el chico ya que el sabia a la perfección lo que una jauría de lobos podían hacer cuando se encontraban totalmente hambrientos. Después de verlo noto la cinta blanca que traía en su cuello, por lo que dedujo al instante que el cerdito tenía un dueño, por lo que si tenía suerte lo devolvería al verlo. Pero antes de comenzar con las atenciones al cerdito tomo unos muebles viejos y comenzó a encender una fogata para mantenerlos calientes. Después de unos minutos Ryoga había conseguido encender dicha fogata y se dispuso a atender al cerdito, el cual no despegaba la mirada de las manos del chico, estaba muy atento a cada movimiento, la limpieza de la herida a base de algodón y alcohol no parecía hacerle sentir dolor o sacar su atención de las manos del chico, de hecho al cerdito, los roces con dicho algodón y a pesar de los constantes roces que le propinaba el chico de la pañoleta parecían unas caricias, el chico lo hacia todo con mucho cuidado, procurando no hacerle sentir alguna molestia y al parecer lograba su cometido. Después de limpiar las heridas el chico se retiro de la cabeza una pañoleta y con ella vendo la patita del cerdito. Luego de esto el chico comenzó a buscar unas ollas para cocinar por que en su mochila tenia unas verduras que estaban en buen estado y se podían cocinar sin problemas, y al parecer este era su día de suerte ya que encontró unas ollas y algunas sartenes en la cocina. Teniendo esto en sus manos comenzó a preparar una sopa para combatir el frio del día y así dejar de comer sopas instantáneas. Cuando su comida al fin estuvo lista comenzó a comer ante la atenta mirada del cerdito, entonces el chico saco de entre sus cosas de su mochila un trozo de pan para alimentarlo, y esto podría satisfacer su hambre por la noche ya que el personalmente utilizo algunas veces este método para resistir el hambre que sentía, eso lo mantendría bien hasta mañana
Luego de comer se dio cuenta de que aunque estuviera lloviendo era muy temprano para irse a dormir, entonces cogió entre sus brazos al cerdito y comenzó a hablarle de su vida, a relatarse sus viajes, su maldición, y también sobre su amada, aunque algo sonrojado sobre esto ultimo pero no tan nervioso como si le estuviera hablando con una persona. Extrañamente para el chico perdido, el cerdito parecía entender todo lo que le decía, ya que a simple vista demostraba expresiones de estar escuchando cada uno de sus relatos con total atención, pero el realmente no le dio mucha importancia a esto, usando como escusa su cansancio por recorrer cada rincón de China y tal vez algún otro lugar y por eso debía estar viendo o imaginando lo que no era. Después de unas horas decidió buscar por la cabaña algo que necesitaba para relajarse y lo encontró; un tambor donde pudiera calentar agua y poder así darse un relajante baño que tanto le hacia falta, entonces sobre la misma fogata que había encendido momentos atrás posiciono el tambor y con un trozo de bambú que había entre las cosas de la cabaña comenzó a oxigenar el fuego y así lograr calentar el agua que utilizaría. Luego de unos momentos de estar soplando el fuego, había logrado darle la temperatura ideal al agua y comenzó a retirarse sus ropas, y entonces giro hacia donde se encontraba el cerdito para que juntos se dieran un baño y de este modo calentar sus cuerpos que estaban siendo victimas de la helada que se estaba formando en el bosque, y finalmente tomo al cerdito y este muy pero muy rojo al sentir que el chico lo tomaba entre sus brazos intento escapar del lugar sin mirar al chico, al igual que el chico lo hacia cuando intentaba fugarse como cerdo, y al igual como a este le ocurría, no le hacían caso a su intento de fuga. Entonces el chico noto al cerdito que se encontraba totalmente rojo, como una brasa o una manzana madura, entonces se preocupo un poco, pensó que el cerdito estaba pescando un resfriado debido al estar escapando bajo la lluvia, de este modo decidió que no lo dejaría ir de ninguna manera hasta que se cerciorara de que no era un resfrío del todo grave
-Vamos amiguito, no le temerás al agua cierto- dijo el chico dándole una sonrisa a dicho animal
Entonces el chico entro en el tambor y comenzó a sumergir su cuerpo dentro de esa tibia agua con el cerdito en su mano derecha, pero al ver que el cerdito seguía negándose el volvió a decirle pero algo más fastidiado por los continuos intentos de escape que por lógica no lograría
-¡Ya deja de moverte y tranquilízate!
Y de un movimiento un tanto brusco sumergió completamente al cerdito en el agua tibia y con el revoloteo de este último salpico mucha agua. El chico aun así no soltó la cinta blanca que dicho cerdito traía en su cuello, pero con tanto movimiento su mano pasó a tomarle el cuello
El chico se recargo un poco hacia atrás sobre el tambor algo despreocupado, para darle salida al cerdito, pero algo extraño ocurrió en el momento. Sintió que algo comenzó a crecer bajo el agua, también que a la par tomaba mayor peso, a cada decima de segundo eso que sentía seguía creciendo y creciendo sin parar, entonces el chico intento salir del tambor junto al cerdito que tenia tomado por el cuello, pero lo que estaba aumentando de tamaño era justamente el cerdito y sea lo que sea estaba sobre sus piernas, impidiéndole de este modo cualquier intento de escape, por lo cual comenzó a sentir terror y por inercia pura cerró sus ojos. Al pasar unos segundos lo que estaba creciendo en el agua detuvo su avance y ya no siguió. Cuando finalmente abrió sus ojos, aunque lleno de miedo, observo algo que envés de quitarle el miedo aumento más este sentimiento; en frente suyo se encontraba una chica, de largos cabellos castaños tomados en una cinta blanca, de profundos ojos azules como dos hermosos zafiros, y con un rostro muy familiar, por lo que no podía creer lo que estaba ocurriendo en ese lugar en ese momento
-U…U…ky….Ukyo….- pensó el chico, ya que por la sorpresa no fue capaz de decir ni una sola palabra
El chico no daba crédito a lo que sus ojos veían, la chica estaba sentada junto a el, en el tambor con agua, ambos totalmente desnudos, la chica al estar sentada sobre sus piernas prácticamente también lo estaba sobre su intimidad, el chico por su parte se encontraba a la altura de sus pechos, y con su mano derecha tomándole por el cuello puesto que ante la sorpresa quedó de piedra y no podía realizar ningún movimiento. Pero al estar bajo esa impresión no se daba cuenta en la posición en la que se encontraban, si alguien los viera en esa situación sacaría al instante sus propias conclusiones y conclusiones muy, pero muy comprometedoras. Luego de un par de segundos el chico logro reaccionar y sin darse cuenta bajo su mirada, encontrándose con los pechos descubiertos de la chica, y al solo tener vista de ellos su nariz reacciono, explotando en un geiser de sangre y por el fuerte movimiento volteó el tambor haciéndoles caer al suelo junto con todo el contenido. El chico al tocar el piso y al sufrir una hemorragia nasal no pudo reaccionar en absoluto y se golpeo muy duro la cabeza sobre el piso, quedando totalmente inconsciente
Fin capítulo 2
Bueno, ¿Les pareció bien? Espero que si, debo decir que este capitulo personalmente me gusto escribirlo. No voy a comentar mucho así que como siempre pido disculpas por las faltas de ortografía
También agradecer todos los reviews que he recibido y espero que sigan comentando y no se guarden nada, digan lo que quieran aunque sea muy malo
Sin más me despido de ustedes :)
