Cap 2

Sábado, las doce del mediodía en Charming, CA. Las 9 de la noche en el continente europeo.

El partido de la liga española estaba apunto de empezar y Anne ya se encontraba en el pub, cerveza en mano, sin despegar la vista del televisor. Había cambiado su lugar habitual en el centro de la barra, por uno un poco más retirado cerca de la pared. Para ser sincera, se había sentado justo en el mismo lugar que el escocés del jueves anterior. Tenía que admitir que desde esa posición se tenía mejor vista. Por qué no lo había descubierto antes, no lo sabía, pero ya estaba apunto de empezar el partido y todo lo demás pasaba a un segundo plano. El arbitró pitó el inicio y...

-"Creo que estas en mi sitio."- Una áspera voz masculina le susurró en el oído a la vez que dos grandes manos enguantadas en piel oscura se apoyaban en la barra, a cada lado de ella.

Anne dio un respingo del susto y casi tiró la cerveza. Se dejó caer del taburete y se dio la vuelta lentamente.

-"Ei"- dijo, sonriendo levemente bajo la atenta mirada de Chibs escondida tras sus oscuras gafas de sol. –"Creía que tu equipo no jugaba hoy."- Añadió, mientras se colaba bajo uno de los brazos del hombre y salía de la improvisada prisión, para recostarse en el siguiente taburete.

Chibs alzó una ceja, al ver que toda la maniobra había sido efectuada protegiendo la cerveza con sus manos, como si fuera su tesoro más preciado.

-"No. juegan mañana."- respondió, sentándose en el lugar que recién había liberado Anne.

-"Y entonces que haces aquí?"- preguntó, inocentemente, la fastidiosa pregunta del millón.

Que hacia allí? Se repitió a si mismo mientras le daba un sorbo a la cerveza que le acababa de servir Mick. Era sábado, tenía el día libre y le apetecía una cerveza. Qué más razones podían haber? Se repitió por décima vez, los mismos motivos que se había dado a si mismo al salir de casa, montarse en la moto y, finalmente, al encontrarse en la puerta del pub.

-"Aaaah"- dijo ella, como si acabara de comprender algo crucial -"ya sé el motivo que te ha traído hasta aquí!"- sentencio, convencida.

Mierda! pensó Chibs, tan transparente se había vuelto? Es cierto que hacia tiempo que no se relacionaba con mujeres ajenas al club, tanto habían cambiado? No las recordaba tan perspicaces, en realidad prefería no recordarlas en absoluto, sólo le traían malos recuerdos. Ni siquiera sabia porque había ido hasta allí, como ya se había dejado claro a si mismo con anterioridad, en varias ocasiones, esa chica no era nada especial.

-"Has venido en busca de buen fútbol, eh!"- continuó Anne, ajena al revuelo que su frase anterior había originado en la mente de Chibs. –"Pues estás de suerte, el partido acaba de empezar!"- finalizó, dándole un golpecito en el brazo y volviéndose hacia el televisor.

Chibs se centró en su cerveza, mientras aclaraba su mente. Cierto, había venido por el fútbol. Ese gran deporte. Porque él no encontraba nada interesante a esa chica. Unos segundos después, alzó la vista hacia el televisor.

Los minutos pasaban y ninguno decía nada. Parecía que ambos estaban absortos en el partido. Nada más lejos de la realidad, los dos eran bien conscientes del otro a su lado. Chibs no sabía muy bien como iniciar una conversación. Con las chicas del club era mucho mas fácil, un par de tragos, cuatro frases típicas y listo, incluso las había que ni siquiera requerían de conversación previa. Pero él había ido al pub por el fútbol y la cerveza, se recordó, así que no hacia falta conversación. Dicha excusa le duró apenas 3 minutos.

Anne, por su parte, tampoco lo tenía muy claro. No entendía porque narices se había tenido que sentar en su sitio, ni porque se había quedado a su lado. Y para colmo, el entupido arbitro estaba dejando que un defensa rubito pateara a su delantero favorito. Ese hombre es ciego o qué le pasa?

-"Se ha dejado el silbato en casa?"- Se quejó Anne al fin

Chibs sonrió, -"Es lo que acaba de decir el comentarista."-

-"En serio?"- le miró ella, frunciendo el ceño. –"No estaba escuchando, hablan demasiado rápido para mi."- Añadió, encogiéndose de hombros, con una leve sonrisa.

-"Problemas con el idioma?"- preguntó él.

-"Constantemente!"- respondió ella, alzando el dedo pulgar en señal de OK. –"Si ves que te miro con cara rara es que probablemente no te he entendido bien y estoy tratando de descifrarte. Lo que puede que no consiga y termine por contestarte lo que me apetezca."-

Chibs volvió a sonreír. –"Cuánto llevas por aquí?"- se interesó.

-"Poco menos de un año."- Respondió ella, mirando de reojo al partido.

-"Y por qué Charming?"- siguió Chibs, después de echarle un trago a su cerveza.

Ella se encogió de hombros de nuevo. –"Estaba de paso en realidad,"- le comentó, -"pero se puede decir que tuve un golpe de suerte. Literal."- Chibs alzó una ceja instándola a continuar. –"Dory casi me arrolla con su cafetera de coche. Me golpeó la pierna y fui coja un par de días. La pobre mujer se sintió tan mal que hasta me ofreció un empleo."-

"-Y lo aceptaste"- finalizó por ella, Chibs.

Anne asintió. –"Tampoco tenía nada más en mente. Dory tiene un garden en las afueras. Pensé que podría dedicarme a matar bonsáis por un tiempo."-

Chibs sonrió. La ironía era algo que le gustaba y esa chica estaba llena de ella. Lamentablemente, seguía subiendo posiciones en su escala.

-"Y tú qué?"- fue el turno de Anne –"Cuánto llevas por aquí?"-

-"Unos diez años, más o menos."- Respondió.

-"Es mucho tiempo"- Comentó ella. –"No hay nada que eches de menos de Escocia?"-

-"No."- Fue su escueta respuesta.

Anne alzó una ceja, esperando un poco mas de información.

-"Bueno, puede que al principio echase de menos la lluvia, pero se me pasó."-

Con eso consiguió hacerla reír. –"Sí, una vez estuve en Edimburgo y no salió el sol ni un día!"- comentó algo indignada. Él se limitó a asentir. –"Pero aprendí algo muy importante allí."- Añadió.

-"El qué?"-

-"Que la comprensión del ingles es directamente proporcional al alcohol en sangre"-añadió, sonriendo, antes de terminarse su cerveza de un trago y alzar el vaso vacío hacia Mick. La conversación estaba en marcha...

Siguieron charlando, echando ojeadas al partido de vez en cuando. La conversación fue llana, pero amena. No se centró en nada en especial ni reveló nada importante de ninguno de los dos. Sólo información inofensiva, mezclada con ironía y alguna que otra sonrisa. Qué podía decir, hacia tiempo que no encontraba a nadie interesante con quien relacionarse fuera del club y Anne llegaba como un soplo de aire fresco.


Para cuando Chibs fue consciente de ello, sus encuentros en el pub habían pasado de casuales a habituales, aunque siempre con la excusa de algún partido televisado. Pero fuera del pub la vida seguía. Las obligaciones con el club estaban aumentando. Tras perder el almacén de las afueras por una explosión causada por los Mayas, que también les hizo perder parte del cargamento de armas, se encontraban en necesidad de dinero y un nuevo almacén seguro. Por ahora, aun podían mantenerse, pero era cuestión de tiempo que la necesidad de dinero se volviera urgente.

Mientras tanto, él había conseguido compaginar sus obligaciones con el club y el taller, y seguir acudiendo al pub. Lo más increíble, es que lo había logrado sin que ninguno de sus compañeros sospechara nada. Bueno, había algún que otro comentario por parte de sus compañeros al notar que sus ausencias se habían vuelto más regulares, pero por ahora, la excusa del fútbol (deporte que a ellos les interesaba un pimiento, por suerte) parecía resistir.

Cierta misión que le encomendó Clay, le obligó a perderse los dos siguientes partidos. Era necesario que alguien acompañara a su contacto con el ira y él solía ser el encargado de tratar con ellos...

El lunes siguiente, después de haberse asegurado que su presencia no era necesaria en el club, se dirigió al pub. Llegó un poco antes del inicio del partido, así que tomó asiento y se enredó en una ligera conversación con Mick sobre su tema habitual. Fútbol.

El partido empezó y él se sorprendió de que Anne aun no hubiera llegado. Normalmente, solía ser puntual. Pasaron 10 minutos sin señales de ella y empezó a temer que se debiera a sus últimas ausencias. Pensó en preguntarle a Mick si sabía algo, pero la pregunta le sonaba tan entupida! El estaba ahí por el fútbol! Por qué tenía que interesarse por otro habitual del pub? Quizás por que tenía que reconocer que solía pasarlo bien? Qué sus conversaciones sobre nada en especial y bastantes tonterías le ayudaban a que se le hicieran los días más amenos? Qué esos días que había pasado fuera las había echado de menos? La había echado de menos? En este punto suspiró.

Para ella el no debía de ser más que un viejo motero que pasa sus ratos muertos en un pub contando batallitas sobre los buenos tiempos de su equipo, y él ya estaba pensando en 'echar de menos'. Estaba jodido. Y si no venía, qué? Lo estaría aún más. Ni siquiera sabía su apellido.

Cinco minutos después, se convenció a si mismo de que preguntar por ella no era tan patético como parecía en su mente. En el momento que se disponía a alzar el brazo para pedirle a Mick que se acercara, como sincronizados, la puerta del pub se abrió y ella entró.

Chibs la observó acercarse hacia donde él se encontraba. Su expresión era bastante seria, algo poco habitual en ella, parecía malhumorada y murmuraba algo para si misma. Aún así, cuando alzó la vista y le vio, en su cara apareció una amplia sonrisa.

-"Bueno, a quién tenemos aquí?"- le dijo, mientras se sentaba a su lado, tirando la chaqueta y el bolso sobre un taburete cercano. –"Ya era hora de que aparecieras, empezaba a echarte de menos…"- añadió, con un tono de fingida seriedad –"...pero sólo un poquito."- Le sonrió de nuevo.

Chibs sonrió para si mismo. Ella también le había echado de menos, ya no se sentía tan patético.

-"Cómo va el partido?"-

-"Mmm"- miró la pantalla casi por primera vez desde que había llegado y se sorprendió al ver que el equipo de la chica tenía un gol en contra. –"Parece que perdéis por uno."-

-"Cómo?"- Miró ella la tele, perdiendo la sonrisa. –"Vosotros también me vais a fallar hoy? Pero que mierda de día!"- Le medio grito al televisor, cogiendo de un zarpazo la cerveza que Mick le servia y echándole un largo trago.

-"Parece que has tenido un buen día..."- le comentó Chibs, irónicamente.

Ella se limitó a mirarle de reojo y beber otro trago de Guiness.

-"Tiene algo que ver con que hayas llegado tarde y de mal humor?"- Siguió él, intentando hacerla hablar.

Ella le volvió a mirar de reojo, bebió otro trago y, esta vez, se volvió hacia él. –"Esta mañana"- dijo, en tono solemne, -"mi coche ha decidido morir."-

-"No será tan grave"- comentó el.

-"RIP. Caput. No arranca. Me ha dejado tirada a mitad camino del trabajo."- siguió ella, ignorándole. –"Maldito coche! Los crías, los alimentas y luego te dejan tirada!"-

Chibs no pudo evitar reír.

–"Y cómo has venido?"- Le preguntó Mick, quien había escuchado parte de la conversación.

-"Me ha traído un transportista que trae material al garden."-

-"Al menos has tenido suerte y no te has perdido el partido."- Comentó el irlandés, justo cuando la defensa del equipo español perdía una pelota y el portero salvaba la situación en el último segundo.

-"Es que ese tío no me cae bien. Siempre está mirándole el escote a todas las tías."- Se quejó –"Hasta a Dory que tiene como 100 años!"- Mick se alejó riendo a servirle una copa a un cliente en una de las mesas del fondo.

-"Por eso siempre que sé que va a venir me pongo camisas cerradas, ves?"- Le dijo a Chibs, demostrándole que por mucho que estirara del cuello de la camisa lo más que se veía era el hueso de la clavícula. Éste asintió, intentando que su sonrisa no fuera muy evidente y deseando que repitiera eso otro día con alguna prenda más escotada. –"Pues casi se salta dos semáforos intentando mirarme el escote! Si no hubiese sido por el partido..."- terminó al fin.

-"Ups, penalti."- Oyeron decir a Mick, quien se encontraba ordenando unos vasos un tanto alejados de ellos.

-"No puedo mirar, no puedo mirar."- susurraba Anne, sin apartar la vista del televisor, mientras sus manos apretaban la barra del bar. Tenía los nudillos blancos de la fuerza ejercida ante la emoción de un penalti en contra.

-"Vas a romper la barra."- Le indicó Chibs, medio sonriendo ante la escena. Ella le miró sólo un segundo, sólo uno, y fue justo el decisivo. El delantero chutó y la pelota fue directa al interior de la portería. Y ya eran dos goles en contra...

-"Ha sido un buen disparo"- comentó Chibs –"No lo habría podido parar nadie."-

Anne dejó caer la cabeza sobre la barra. –"Que mierda de día"- murmuró para si. –"Esto ya solo puede mejorar..."-

-"Por cierto, cómo vas a volver al garden?"- se interesó Chibs.

Ella alzó apenas un par de centímetros la cabecita y le miró. –"Lo que yo decía, esto sólo puede empeorar..."- murmuró, dejando caer la cabeza de nuevo y alzando el vaso vacío hacia Mick.

Chibs sonrió al comprender que Anne no había pensado en ello. Pobre, no había tenido una buena mañana y encima su equipo estaba haciendo un partido desastroso.

Unos minutos después, el árbitro señaló el final de la primera parte. Pero ni siquiera eso hizo que ella alzara la cabeza. Sólo quería que esa tortura de día terminara. Cómo iba a volver al trabajo? No había autobús directo, tendría que tomar al menos dos, lo que le haría tardar demasiado. E ir andando no era una opción, eso seria aun más lento. Estaba planteándose en llamar a Dory y decirle que no se encontraba bien e irse directamente para casa, cuando Chibs le dio una palmadita en el hombro.

-"Eh, estas bien?"-

Giró la cabeza para mirarle. –"Todo es por culpa del maldito coche."- Murmuró.

-"Si quieres puedo echarle un vistazo."- Comentó él, en tono desenfadado, aún con su mano sobre su hombro.

Ella se alzó de golpe con expresión un tanto alarmada. –"Oh, no, no es necesario."- Dijo moviendo las manos.

-"No es molestia"- insistió el.

-"Ya, pero no has de sentirte obligado..."- volvió a protestar.

-"No me lo estas pidiendo, soy yo quien se esta ofreciendo. Al fin de cuentas trabajo en un taller, no me cuesta nada."- La cortó él –"Bien, qué dices?"-

-"Ahmm"- se encogió de hombros, mientras seguía debatiéndose mentalmente.

El medio sonrió. –"Dime donde está y mañana enviaré al novato a buscarlo."- Sentenció, obligándola a aceptar su propuesta.

-"Pues lo he dejado medio aparcado en la esquina de una calle larga con otra que hacia así un poco de curva para ese lado."- Le indicó, gestualizando.

Chibs alzo una ceja, incrédulo.

-"Ya sabes, esa calle que tiene varias tiendas."- Siguió ella dando mas detalles.

Ahora Chibs alzaba las dos cejas. Estaba apunto de hablar cuando Anne rió. Sacando un papel del bolsillo, leyó en voz alta: -"Maine con la 18 este. No puedo creer que te lo hayas creído?"- siguió riendo.

Él le quitó el papel de la mano, escondiendo su sonrisa, mientras le pedía también las llaves del coche. –"Una última cosa"- añadió Chibs –"Apunta tu teléfono, te avisare cuando lo puedas pasar a recoger."-

-"Gracias"- le dijo ella al devolverle el papel. Él sólo asintió, mientras se guardaba el trozo de hoja y las llaves en uno de los bolsillos del chaleco.

La segunda parte dio comienzo y los primeros minutos los pasaron en un silencio un tanto incomodo. Anne se sentía culpable, parecía como si le hubiera obligado a ofrecerse, mientras él se felicitaba a si mismo por haber conseguido su teléfono de una manera tan 'sutil'.

Poco después, Mick se acercó a ellos con ganas de conversación y la atmósfera volvió a la normalidad.


Aquí os dejo un nuevo capítulo. Parece que la sección de Sons of Anarchy en español está un poco solitaria...

Por favor, si has leido hasta aquí, deja un pequeño comentario, sólo para saber que no estoy sola.

Gracias.