Gracias por sus reviews.

Desgraciadamente BLEACH ni sus personajes me pertenecen, son propiedad de Tite Kubo.


Capitulo 2 SOLEDAD Y ESTADO DE EBRIEDAD

- Rayos me quede dormida.- dijo Karin, mientras bajaba las escaleras a una velocidad increíble y llegando a la cocina.

- "Yuzu porque no me llamaste de nuevo".- dijo Karin, tomando unas tostadas de la meza colocándosela en la boca.

- "¿Donde está el viejo?".- pregunto, mientras tragaba la tostada.

- Salió muy temprano, solo dejo una nota diciendo que pasaría la noche en el escuadró.- dijo yuzu, saliendo de la cocina, quitándose el mandil, dejando ver su ropa de shinigami, su melliza también había cambiado mucho; su cabello rubio era aun más largo que el de la morocha, mientras que su cuerpo también estaba muy bien formado, con una gran delantera que haría competencia con rangiku y orihime, pero su actitud tierna y comprensiva no había cambiado en lo más mínimo.

- Yo también llegare tarde, la capina Unahana, me está enseñando nuevos kidos de curación.- dijo caminando hacia la puerta.

- Si como no la capitana, yo más bien creo que te quedaras platicando con Hanataro.- decía la pelinegra con una sonrisa picara.

- Que cosas dices Karin.- respondió la rubia, poniéndose más colorada que el cabello de renji, volteando ligeramente donde estaba la morocha.

Pero para cuando volteo ya no había nadie, más que un plato vacío donde antes estaban las tostadas.

- "Oye te vas a quedar toda la mañana, parada en la puerta, pensando en Hanataro".- grito la pelinegra, riendo mientras saltaba de techo en techo.

- Me alegro que hayas salido de la depresión Karin, después de lo que le hizo hitsugaya.- pensaba la rubia.

La pelinegra corría utilizando shunpo, por las calles del sereitei, todas las calles le parecían iguales (tenía el mismo sentido de orientación que el capitán Kenpachi), pero gracias a kami que Hisagi le trazo un mapa, saco el mapa del bolsillo este era muy claro, avanzo más despacio, hasta que encontró una puerta donde estaba escrito en numero 9.

Camino por los pasillos mientras varios oficiales entrenaban arduamente en los jardines del escuadrón en cuanto ella pasaba por cada una de las puertas la saludaban.

- Buenos días, kurosaki taicho.- decían, dejando lo que estaban haciendo, para hacer una leve reverencia, ella solo les devolvía el saludo con una sonrisa cautivadora.

Si que se había ganado el respeto de sus subordinados, a pesar del poco tiempo que tenía como capitana.

FLASH BLACK

Karin se encontraba en la entrada de la primera división, esperando a que su teniente llegara, debido a que no sabía cómo llegar a su escuadrón.

- Hola, soy Shuhei Hisagi, Teniente de la 9ª División.- dijo un chico con número 69 que lleva tatuado a la izquierda en su cara, con una venda que lleva en horizontal sobre su nariz y una cicatriz en forma de tres líneas verticales, Su traje de Shinigamis no tenia mangas. Además, también lleva una gargantilla y un brazalete, apareciendo delante de la pelinegra.

- Hola, mucho gusto soy Karin kurosaki, tu capitana pero me puedes llamar Karin.- saludo la pelinegra, ya que no le gustaba que le llamaran tan formalmente.

- Es por aquí sígame por favor.- dijo el chico, mientras caminaba indicándole el camino.

- Es muy joven, debe de tener unas habilidades sorprendentes, para haber aprobado lo exámenes de capitán sin haber cursado la academia.- pensaba Hisagi.

- Siento mucho, lo que paso con anterior capitán.- hablo la chica, mientras caminaba detrás mirando así sus pies y continuando su frase, ya que no obtuvo respuesta.- Supe que llevabas una relación muy estrecha con el.- dijo la pelinegra.

El teniente se sorprendió al escuchar esas palabra, pero no menciono palabra alguna solo se paró en seco mirándola a las ojos. (Ya que no le gustaba recordar lo que paso con kaname taicho), después de un rato hablo.

- Si, en verdad lo apreciaba mucho, pero el solo fue manipulado por Aizen.- dijo el teniente mientras empuñaba una de las manos.

- Lamento haberte hecho recordar algo que no querías.- hablo la pelinegra, pasando al chico y parándose delante de él.

- Hay hable de mas, como siempre.- pensaba observando la reacción del muchacho.

- No importa es cosa del pasado, "Tenemos que dejar el pasado atrás sino no podremos continuar con el presente".- contesto el teniente poniéndose en marcha, hasta alcanzar a la morocha.

Esas palabras quedaron grabadas en la mente de la pelinegra, mientras volvía hablar.-Espero que nos llevemos bien y con el tiempo seamos buenos amigos.- contesto con una sonrisa mientras, le daba la mano como muestra de saludo.

- Yo también lo espero.- respondió, tomando la mano de la morocha y regresándole la sonrisa.

Retomar su camino hasta llegar a una puerta con el número 9 en la entrada.

- Así que aquí es.- pensaba,mientras entraba después del teniente.

Caminaron por largos pasillos hasta llegar al patio, donde se encontraban muchos oficiales entrenando arduamente.

- "Buenas tarde a todos".- dijo Hisagi, parándose frente a la multitud.

Mientras ella se quedaba oculta en unos de los pasillos esperando a que Hisagi le hiciera la señal.

- "Buenos días, Shuhei fukutaichō.- gritaron los hombres, dejando lo que estaban haciendo y poniendo atención.

- Los he reunido, para informarles que el noveno escuadrón ya tiene capitán.- dijo Hisagi, mientras le hacía la señal a Karin para que saliera.

La verdad sentía un poco de nervios, que sus rodillas temblaba debido a que jamás había hablado en público y ahí se encontraba frente a tantos oficiales, que la observaban como bicho raro, prefería mil veces pelear con miles de menos grandes, a hablar en público.

- No, es muy pequeña para ser capitana.- se escuchaba cuchichiar a varios hombres, que la observaban.

- Buenas tardes, soy Karin kurosaki, espero que nos llevemos bien.- hablo con voz autoritaria, ante la multitud con el ceño ligeramente fruncido, al instante se armo una gran alboroto.

- Kurosaki me suena, será familiar del capitán del quinto escuadrón.- dijo uno de los oficiales.

- no creo que tenga familia, pero debo admitir que se parecen.- mucho susurro otro oficial.

- Esto es ridículo, no dejare que una niña pequeña y debilucha, que no tiene más de 100 años me dé órdenes.- grito enfurecido un hombre alto con gran musculatura.

La chica se enfureció al escuchar eso, lo de la edad no le importo, pero lo de debilucha y pequeña, odiaba que la juzgaran solo por su apariencia.

- Silencio.- ordeno Hisagi, parándose enfrente de los oficiales, que no dejaban de hablar y cuchichiar.

- Déjalos que hablen.- grito Karin muy molesta.

- Si eso es lo que cree, entonces no le molestara tener un combate con esta debilucha.- hablo la pelinegra, desafiante mirando con odio al hombre que la ofendió.

- Yo no peleo con mujeres.- contesto el hombre, dándole la espalda a la pelinegra.

- Eso si no tienes miedo, de perder contra una niña.- dijo Karin, colocándose enfrente del hombre.

- Yo no tengo miedo de una chiquilla, solo pensaba, que ganaría yo al derrotarte.- grito el hombre desafiante.

- Bien si me derrotas en combate, prometo retirarme y dejarte mi puesto.- hablo la morocha con un tono de seguridad.

- Acepto tu reto, pero más te vale cumplir.- dijo el hombre, poniéndose en posición de pelea con katana en mano,( Ho no, el hombre cometió su peor error en aceptar el desafío de Karin kurosaki).

Los cuchichees pararon, mientras abrían paso para que la pelea se llevara a cabo.

- Te apuesto 100, a que la chiquilla pierde.- dijo un oficiala otro.

- Yo también apuesto a que gana kanami, ya que Jamás he perdido un combate en lo que lleva en el escuadrón.- dijo otro oficial.

- Yo no estaría tan seguro.- apareció Hisagi, de tras de los hombres.

- Apuesto 200 a que ella gana.- dijo con seguridad.

- Espero que lo que tienes de hablador, lo seas de poderoso.- dijo la pelinegra, tirando al aire su haori, mientras se mantenía en pie.

- No piensas desenfundar tu katana.- grito el hombre.

- No creo necesitarla.- dijo con suficiencia, mientras sonreía ampliamente.

El hombre se enfureció al oír esas palabras, dirigiéndose a gran velocidad hacia la morocha pero esta lo esquivo, y así paso todo el rato, esquivando cada uno de los golpes dados por el hombre.

Los oficiales miraban sorprendidos la velocidad con que esquivaba cada uno de los golpes de kanami, esta daba un golpe tras otro, pero siempre pasaba lo mismo ya se encontraba sudando y fatigado.

- Maldita perra, vas a pelear o esquivarme todo el tiempo.- grito el hombre en total desesperación.

Karin al escuchar el comentario se dirigió al hombre a toda velocidad dándole un golpe tan fuerte que provoco que el hombre volara sobre la multitud azotando directamente en el suelo, Kanami se levanto furioso mientras soltaba todo su reiatsu liberando su Shikai.

- "Shibanjin" (muerte salvaje).-grito, mientras corría hacia Karin, la cual dio un salto, dándole una patada en la espalda, al hombre que se estampo contra un árbol.

- En verdad, que eres un tonto, "La fuerza no lo es todo en un combate".- dijo Karin, riendo y apareciendo delante del hombre, colocando su katana en la garganta del hombre que estaba en shock, como era posible que esa niña fuera tan fuerte.

- Alguna otra persona, que este inconforme con que yo sea capitán de este escuadrón.- grito para que cada uno de sus futuros oficiales la escuchara, mientras envainando su katana.

Todos los oficiales dieron un paso atrás, mientras se inclinaban con una rodilla en el suelo y la cabeza agacha en señal de reverencia.

- Bienvenida, kurosaki taicho.- gritaron al mismo tiempo, provocando que la capitana se sonrojara un poco.

- Bien hecho taicho.- susurro Hisagi, a su lado feliz ya que gano mucho dinero debido a la apuesta.

- Disculpe, se acerco un hombre con un poco de miedo.- "usted es hermana de ichigo kurosaki.- pregunto dudoso.

- Si, así es.- contesto la pelinegra con orgullo en sus palabras.

- Eso explica su fuera bruta y velocidad.- hablaron varios hombres.

- Rayos es hermana, del que derroto a toda la sociedad de almas y mato a Aizen, (ichigo se había convertido en héroe y no había nadie en toda la SS, que no conociera su historia y su nombre) pensaban varios oficiales.

Fin del flash Black

- En verdad, que es hermosa nuestra capitana.- se escuchaba, cuchichear a algunos oficiales, mientras la miraban detenidamente.

- Cállate o te matara si te escucha, ya sabes que es hermosa, pero tiene un carácter horrible.- decía uno de los oficiales, observándola con un poco de temor.

Pero la pelinegra ya no le importaba, se estaba acostumbrando a escuchar ese tipo de comentarios, debido a que las hermanas kurosaki, eran conocidas por todo el sereitei, producto de una foto que público la asociación de mujeres shinigamis, en la revista mensual, donde aparecían con un taje de baño de dos piezas con la leyenda "la misteriosa y hermosa capitana del noveno escuadrón y su hermana".

Y entre saludos y cuchicheos llego a su oficina, entro y cerró la puerta, era un cuarto realmente amplio, con las paredes de color blanco y el piso color pino, en el fondo estaba un ventanal, que dejaba entrar la luz del sol dando directo a un escritorio repleto por montañas de papeleo que tenía que firmar, con un sillón largo de color negro en frente de su escritorio y varios libreros repletos.

Jalo la silla de su escritorio sentándose dispuesta a ponerse a trabajar, Toc toc se escucho detrás de la puerta.

- Pasa Hisagi.- dijo la pelinegra, inclinándose y colocando los pies sobre el escritorio.

- Buenos días, kurosaki taicho.- dijo un chico del tatuaje de 69, entrando y cerrando la puerta detrás de, el.

- Ya te dije, que me llames por mi nombre Hisagi.- respondió seria.

- Lo siento Karin-san.- dijo acercándose al escritorio, tomando una pila de papeles entre los brazos, acomodándose en el sillón que estaba enfrente de la pelinegra.

- No sé, que haría sin ti Hisagi.- dijo la capitanía, sonriéndole a su teniente y volviendo a su trabajo.

- Cero, que moriría de un ataque de estrés, no lo cree taicho.- respondió, con un notable sonrojo.

- En verdad es difícil estar a cargo de dos escuadrones.- pensaba el teniente.

Y así paso la tarde encerrada en su oficina acompañada de su teniente hasta que terminaron el papeleo…


***Hueco mundo***

- Taicho, taicho donde esta.- gritaba una mujer rubia, de grande delantera por los grandes pasillos de "las noches" la antigua fortaleza de Aizen, de la nada apareció un joven de edad media cabello negro y ojos de igual color.

- Hola, matsumoto fukutaichō.- dijo haciendo una leve reverencia.

- Si busca a hitsugaya taicho, se encuentra en la azotea.- respondió.

- Bien, gracias.- respondió la rubia, desapareciendo con shunpo.

- Cuanto a pasado desde que estamos aquí, Un año y mi capitán no cambia su estado de ánimo, sigue decayendo siempre pensativo y observando el cielo, como si fuera lo más interesante, en verdad me rompe el corazón desde que rompió con Karin-san, cambio totalmente a como era entes de conocerla.- pensaba la rubia, mientras caminaba por los pasillos hacia la azotea.

Y efectivamente en la azotea se encontraba, Toshirou recostado boca arriba, con un brazo detrás de su cabeza y la mirada perdida.

- Karin, estarás bien, espero que me hallas podido olvidar, aunque yo no puedo olvidarte aun te amo, después de todo este tiempo.- pensaba el peliblanco

Y lamento tanto haberte alejado de mi, te necesito Karin, si tan solo hubiera apostado todo por ti, como lo hizo ichigo por rukia.- dijo el peliblanco, soltando un suspiro que pareció eterno, sosteniendo con fuerza un dije entre su mano, que colgaba de su cuello, eran dos dragones de plata que al unirse formaban un corazón y en el centro se encontraba una gema cristalina roja brillante en forma de rombo.

Flash Black

Toshirou se encontraba observando el cielo, recargado en el barandal de la colina donde caía el atardecer lentamente, mientras sostenía una cajita color blanco, entre sus manos.

- Hola Toshirou.- dijo la morena, mientras abrazaba y besaba a su novio.

El se limito a corresponder el abrazo mientras escondía la caja en su bolsillo.

- Me dijo urahara que querías verme.- dijo, desasiendo el agarre

- Si.- dijo, sonrojándose un poco y metiendo sus manos en los bolsillos del pantalón color mezclilla que traía.

- Tengo algo para ti, toma.- dijo, dándole la pequeña cajita.

- Es hermosos, Toshirou de donde lo sacaste.- dijo mientras abría la caja y sacaba un collar.

- Lo he tenido conmigo desde que tengo memoria.- contesto el peliblanco.

La chica se colocaba el collar mientras sonreía.- que gracioso.- decía

- Porque es gracioso.- contesto el peliblanco mientras fruncía el seño.

- Es que yo, también te traje un regalo, que es muy importante para mí.- dijo la pelinegra, mientras depositaba una cajita color roja en las manos del chico.

Al ver lo que contenía la caja, se sorprendió mucho.- Que extraño, es igual al que le di.- pensaba el peliblanco, sin apartar la vista del collar.

- Si lo sé, es igual al que me acabas de dar, que extraño no te parce.- dijo, mientras su miraba se nublaba un poco.

- Sabes, alguna vez le perteneció a mi madre.- hablo la pelinegra, el solo se quedo en silencio hasta que logro hablar.

- No puedo aceptarlo, esto es mucho para mi Karin.- dijo devolviéndole el collar.

- Aparte debe de ser muy preciado para ti.- dijo el chico.

La pelinegra se sorprendía al ver, que le regresaba la caja, pero continuo hablando.- no te preocupes por eso, cuando mi padre me lo dio, después de la muerte de mi madre venia con una nota que decía, "Cuando encuentres a una persona especial, que ames y aprecies mucho, regálaselo y esa persona, te llevara en su corazón por siempre y no te olvidara".

- Por favor acéptalo, para mí, tu eres esa persona especial y quiero que siempre me llevas en tu corazón y en tus pensamientos.- dijo mientras lo tomaba de la mano y lo besaba dulcemente en los labios.

- "Te amo, Toshirou" susurro a su oído.

Fin del flash Black

- Hola taicho, en verdad que es muy pacifico este lugar, Sin Aizen a los alrededores, no lo cree.- dijo, apareciendo delante del capitán.

- Veo que sigue pensando en Karin-chan.- dijo la mujer, sacándolo bruscamente de sus pensamientos y sentándose al lado de su capitán.

- Vamos capitán, porque no cuando volvamos, va y se disculpa.

- No creo que eso pase, la herí demasiado.- respondió sin ni siquiera moverse.

- Pues, yo creo que si ella lo ama tanto como usted, ella lo perdonara y regresaran a cómo eran antes, anímese taicho.- dijo la rubia.

- Mejor cállate matsumoto, tú no sabes naday, además aun no tenemos fecha para regresar.- respondió el capitán, soltando el dije y volteándose hacia otro lado, cerrando levemente los ojos.

- En verdad, pobras perdonarme.- se preguntaba

- Cambiando de tema taicho, hace un momento se comunico el comándate.- dijo la rubia, con una gran sonrisa en su rostro.

- Y se puede saber, porque no me dijiste antes.- se levanto bruscamente el capitán, para reclamarle a su teniente.

- Es que no era nada importante capitán, solo me informo que nuestra misión aquí ya ha terminado, y que regresemos y si es posible, hoy en la noche ya que el portal se abrirá a la media noche.- dijo rangiku.

- Ha, Me muero por regresar, e ir a mi bar favorito hace tanto que no pruebo el sabor del sake.- decía la mujer con añoranza.

- Voy a preparar los informes.- dijo el capitán levantándose latamente.

- Capitán no se preocupe, ya prepare todas las cosas.- dijo la teniente.

- Bien de todas maneras me retiro.- dijo antes de desaparecer.

- "Espero que las cosas se arreglen entre usted y Karin-chan, no soporto verlo sufrir de esta manera, ser separados solo porque no son de la mismo mundo".- pensaba la mujer.

- Si tan solo estuvieras aquí Gin, tal vez me ayudarías en esto.- dijo la rubia mientras observaba el cielo nocturno.


Sociedad de almas

Karin se encontraba sentada en el escritorio de la oficina del décimo escuadrón con unas montañas de papeles que cubrían completamente su rostro.

Firmando papeleo ya que el comandante le asigno la supervisión del escuadrón a ausencia del capitán y la teniente que se encontraban en misión.

- Esto es tan estresante, además no tiene sentido tanto papeleo, por más que avanzo no disminuye el trabajo y todavía me falta el de mi escuadrón, uuuuuf .- se quejaba la pelinegra.

- Ya entiendo porque Toshirou siempre estaba tan agotado… "Toshirou".- Al decir el nombre suspiro y se recargo al respaldo de la silla.

- ¿Me pregunto?, si me olvidaste.- pensó, mientras una lágrima traicionera resbalaba por su mejilla.

- Porque yo no puedo, lo he intentado pero no puedo, te amo a pesar de todo.- pensaba la chica, sujetando fuertemente el collar de plata que colgaba de su cuello. Que era igual al del peliblanco con diferencia que la gema del centro era de un blanco cristalino.

- "Capitana, capitana".- dijo su teniente entrando a la oficina y sacándola se sus pensamientos.

De la impresión callo asía atrás dándose un golpe en la cabeza.

- Que daño.- se quejaba la capitana, sujetándose el chichón, que le salió producto del golpe estilo anime.

- Taicho, se encuentra bien.- dijo el del 69, ayudando a levantarse a la pelinegra.

- Si estoy bien, no te preocupes.- dijo, sentándose en la silla.

- Porque no tocas, Hisagi.- dijo un poco molesta.

- Pero taicho, toque varias veces, pero no obtuve respuesta alguna, así que decidí entrar.

- Que pasa.- dijo Karin, retomando su trabajo.

- Me preguntaba, si me mmmm.- dijo el teniente dudando.

- Vamos, no dudes en decirme algo, te lo dije cuando nos conocimos, Hisagi que no somos amigos.- hablo, mientras lo miraba a los ojos.

- Si taicho.- contesto con firmeza.

- Me preguntaba, si quería acompañarme a tomar algo, por supuesto que no estaremos solos.- dijo, sonrojándose un poco y terminando la frase.- estarán Kira y Abarai taicho.

- Claro, vamos.- dijo, sorprendiendo al teniente, ya que en toco lo que llevaba conociéndola jamás, había aceptado le invitación de algún hombre.

- Ya me arte de estar aquí encerrada.- contesto la pelinegra acomodando el papeleo que termino y colocándose el haori.

- Por cierto ya te dije que me llames Karin no me gusta eso del rango.- la chica con una sonrisa.

- Claro capita… digo, Karin-sama es que no me acostumbro a llamarla por su nombre.- dijo el teniente.

Cuando salieron ya había caído la noche con un enorme luna llena iluminaba su camino.

- Tengo tanto trabajo, que no me doy cuenta cuando anochece.- dijo, caminando a la par con su teniente.

- si eso es verdad.- respondió el chico del 69

- Después de la pelea de invierno con Aizen, todo está demasiado tranquilo, solo realizamos papeleo y no tenemos misiones importantes.- dijo, con cara de desilusión Hisagi.

- Pero tanta tranquilidad, me tiene perturbad, por lo que estuve escuchando, Aizen era de temer y no creo que haya muerto tan fácil.- dijo Karin poniéndose seria.

- Por que supone eso capitana, acaso duda de las habilidades de su hermano.- dijo Hisagi.

- Claro que no dudo de ichi-ni, Solo es una corazonada, pero no me hagas mucho caso y, ¿A dónde me vas a llevar Hisagi?- pregunto cambiando drásticamente de tema.

- Ya llegamos mire.- dijo Hisagi entrado el lugar.

La fachada del sitio tenía un aspecto muy desagradable y deplorable a los ojos de Karin, pero de todas manara entro, siguiendo de cerca de su teniente.

Pero por dentro el lugar era muy cálido, un poco grande a como lo esperaba, las paredes eran de un color amarillo bajo y el piso de madera color café pino, con varias mesas distribuidas alrededor, también contaba con una barra donde servían sake y otras bebidas, al fondo se encontraba una rokola sonando. Al entrar todos se le quedaron observando.

- Buenas noches, kurosaki taicho.- dijeron un par de hombres que se encontraban en la barra.

- Buenas noches.- contesto un poco enfadada, si que odiaba que le llamaran por su rango pero que iba hacer son gajes del oficio.

Al infante, se acerco una joven muy linda diciendo.- ¿Quiere una mesa Hisagi fukutaichō?.

- Si, que Hisagi tiene antigüedad en este lugar.- pensaba la pelinegra.

Pero antes de que pudiera contestarle se escucho un grito.- Hisagi por aquí.- saludaron, renji, Kira y el capitán de la octava, desde su mesa que estaba en una esquina muy apartada de las demás, con varias botellas de saque.

- "Ey porque empezaron sin mi".- dijo Hisagi, acercándose a la mesa y sacándole una silla a la pelinegra, para que se pudiera sentar y después el se sentó al lado de la pelinegra.

- Hola que milagro verte por estos lugares, kurosaki-taicho.- saludo el capitán de la capa rosa que se encontraba ya muy ebrio.

- Si que te has puesto muy mona desde que te hiciste capitana.- dijo el capitán con un sonrojo en su rostro, signo de que estaba borracho.

- Gracias por el cumplido capitán.- contesto un poco avergonzada

- Quieres un trago.- dijo el capitán de la octava, acercándole un poco de sake.

- Creo que ichigo, te va a matar si se entera que trajiste a su hermana pequeña, a un lugar como este y que además que tome.- dijo el pelirrojo a Hisagi, alejando al vaso que le ofreció el capitán.

- Ichigo no es mi jefe, para enojarse por lo que haga o no haga , además ya soy lo suficientemente grande y no creas que no he tomado antes .- dijo cabreada.

- "Anda sírveme renji".- ordeno Karin.

- Claro lo que pidas, pero es bajo tu responsabilidad.- dijo el pelirrojo


Karin, se tomo todo del un solo trago.- más.- le dijo la pelinegra.

***Después de un par de tragos después entro en la Etapa de risa incontrolable***

- Mira a ese tipo de haya, llorando que tonto.- decía la pelinegra.

- Tal vez su novia lo dejo.- hablaron renji y Kira, burlándose del pobre tipo sentado en la barra, que lloraba incontrolablemente. Ya estaban en total estado de ebriedad.

- Sabes, tu tu Hisagi etes el mejor teniente que tengo hip hip.- dijo abrazando a su teniente.

- Pero taicho, hip soy el único, haip que ha tenido dijo hisagi.

- Así es hip, eso es verdad hip.- contesto, con un sonrojo notable debido a la ebriedad, soltándose del agarre de su teniente que la sujetaba por la cintura.

Empezaron a carcajear, jajajajaajaja se escuchaban las risas asta afuera del local, mientras la música a todo lo que da.


En Otro lugar cerca del sereitei Aparicio un compuerta

De ella salieron 2 personas

- Es bueno es estar de vuelt, no lo cree taicho.- dijo la rubia, estirándose un poco y respirando lentamente el aire del sereitei.

- Si tienes razón.- contesto, sin mucho ánimo el capitán.

- Iré a informar de nuestro regreso, al comándate.- hablo el peliblanco.

- Taicho estoy cansada, mejor hágalo mañana.- dijo matsumoto bostezando.

- No te preocupes, solo iré yo.- dijo Toshirou.

- Hay que bueno, nos vemos mañana taicho.- se despidió con la mano, dejando solo al peliblanco.

El también utilizo shunpo para llegar al primer escuadrón.

En la entrada se encontraba un oficial vigilando.- Hola hitsugaya taicho, el comandante lo espera.- dijo, abriendo la puerta.

El capitán solo asintió y siguió de paso por los pasillos, hasta llegar a una gran puerta que estaba entreabierta, antes de empezar a tocar le hablaron desde el otro lado.

- "Pase capitán hitsugaya".- el mencionado, entro haciendo una reverencia donde se encontraban el comandante y su teniente.

- Informe capitán.- dijo el viejo.

- Durante nuestra estancia en hueco mundo, no se detecto ningún rastro de Aizen, Solo una extraña disminución de hollow y un laboratorio, donde se encontraron múltiples libros de mutación de shinigami a hollow y venenos en desarrollo.- dijo el peliblanco, esperando la reacción del comándate.

- Excelente puede retirarse capitán.- dijo, sin quitar su semblante serio y el mencionado desapareció directo hacia su casa.


Regresando al bar

Ya estaban entrando en la etapa de depresión.

- "Y que renji, hep hep ya detaste de perseguir a rukiaaaa.- dijo Karin, en total estado de ebriedad

- Sabes que rukia es casada, yo no le haría tal barbaridad al tonto de ichigo, (así es ichigo y rukia se casaron y tienen dos pequeños) dijo el pelirrojo, con toque de desesperación y casi al borde de las lagrimas.

- Pero eso es del pasado.- dijo tomando otro trago de sake.

- Esveradad, pero sí que le llegaste a arisawa.- dijo Karin.

- "ELLA SOLO ES UN AMIGA, KARIN.- dijo renji, casi gritando y poniéndose de todos los colores.

- Creo que esta enamorada de ti.- dijo Karin, en tono de burla.

- No que solo una amiga, si fuera así no te pondrías de ese modo, además antes de hacerme capitana los vi muy juntitos un día jajajaajaj.- dijo Karin.

- Hablado de desamor.- dijo el pelirrojo, en voz de venganza.

- Tenía entendido, que tenias una relación con el capitán de la décima.- dijo renji, viendo las expresiones de furia de Karin.

- Maldito ichigo, no le puedo decir nada, porque ya lo divulga, lo matare cuando lo vea.- pensaba la pelinegra.

- Ni me hables de eso, es un total idiota.- dijoKarin, golpeando la botella de sake en la mesa.

- Además, eso se termino hace bastante.- dijo tomando de la botella y acabándosela de un salo trago.

- A mi taicho la dejaron, no le gusta hablar de eso.- dijo Hisagi, metiendo se ala conversación.

- Cállate Hisagi, no hablas si no sabes.- dijo la pelinegra, golpeándolo fuertemente en la cabeza.

- No que era su teniente favorito.- dijo Hisagi, lloriqueando.

- Pues ya no.- dijo cabreada la pelinegra.

- Capitán tousen, lo extraño.- dijo, tomando de otra botella y empezando a llorar.

- Pero a pesar de eso, aun lo quiero.- dijo, súper abría y llorando.

- Vamos, desahógate Karin.- dijo Kira tomando de su botella.

- Un brindis, por los que tenemos mal de amores.- dijo, parándose en seco y cayó hacia atrás.

- Pero Kira, tú no tienes mal de amores.- dijeron renji y Hisagi.

- Claro que sí, yo estoy enamorado de momo, el otro día se lo confesé pero me rechazo, por el maldito del que hablan.- contesto Kira, desde el suelo.

- Si quieres yo te consuelo Karin.- dijo el capitán de la octava, acercándose peligrosamente a la pelinegra.

Pero antes de que llegara a abrazarla, le dieron un golpazo con un libro del tamaño de una enciclopedia.-"COMPORTECE CAPITAN".- grito Nanao, apareciendo de repente.

- Kurosaki-taicho, que rayos hace aquí, este nos es lugar para una mujer.- dijo, sorprendida, pero no obtuvo respuesta alguna.

- Vamos capitán, que ya son las dos de la mañana.- gritaba Nanao, bien enojada.

- Pero no quiero irme la fiesta apenas acaba de empezar.- decía súper ebrio.

- Que fiesta ni que nada, mañana tiene mucho trabajo.- dijo la teniente, jalándolo de las orejas.

- Kyaaaa, hay me duele no seas tan brusca.- se quejaba el capitán de la octava.

Todos observaban divertidos la escena, mientras desaparecían por le puerta olvidándose de las penas.

- Veo que no me extrañan, en el más mínimo.- dijo la rubia, con cara de tristeza apareciendo delante de la mesa.

- Rangiku, que haces aquí, no se suponía que estabas de misión.- dijeron, al mismo tiempo los 3 hombres.

- "Matsumoto".- dijo Karin,sorprendida por la repentina aparición de la rubia.

- Eso quiere decir, que ya regreso.- pensó la pelinegra, quitando la sonrisa de su rostro.

- Que forma de saludar a su compañera de sake.- se enojo la de gran delantera.

La rubia paso su vista por todos los mencionados, hasta que se topo con una cara un poco conocida.

- Karin, ¿Qué rayos haces aquí?- dijo, corriendo abrazar a la morocha.

- Mi taicho se pondrá tal feliz cuando le diga que estas aquí.- dijo matsumoto, con una lagrima falsa aplastado a Karin.

- Así hip hip matsumoto.- dijo correspondiendo el abrazo.

- Pues yo no lo creo, porque tu nos estas aquí, eres solo una ilusión.- dijo la pelinegra, en los brazos de la rubia, (si que estas súper ebria).

- Pero que cosas dices kan-san.- dijo rangiku sin soltarla.

- Porque, Eso significaría que mi shiro-chan regreso.- dijo separándose un poco y sosteniéndose del hombro de Hisagi, mientras le arrebata la botella de sake, que Hisagi tenía en las manos y se empinaba la botella completa .

- Estoy orgullosa de ti, estas siguiendo mis pasos.- decía con emoción rangiku, mientras ponía más fuerza en el agarre.

- Oye esta más alta.- dijo, Rompiendo el abrazo, observándola de pies a cabeza.- y tu cuerpo esta diferente, te dejaste crecer el cabello.- dijo la mujer.

- quecreiasquenocreceria en tres años o que.- dijo riendo la morocha.

- Y que haces aquí y con ropa de shinigami, pensé que eras solo una humana.- pregunto más sorprendida rangiku.

- Pues desde que la última vez que me viste, ya había obtenido mis poderes de shinigami, pero el tonto de tu capitán, no me dio tiempo de decirle y hace como un año y medio me convertí en la capitana del noveno escuadrón.- dijo sin mucho ánimo.

- Qué extraño, fue cuando a mi taicho y a mí nos enviaron a esa misión repentina.- pensaba en voz alta la mujer, más para sí misma.

- Hisagi, ¿Qué horas son?- dijo la pelinegra.

- Son exactamente las 2:30.- dijoHisagi, mirando su celular.

- QUE, ya es tan tarde, yuzu me matara.- dijo, desapareciendo sin ni siquiera despedirse de nadie….

- Espere Capitana la, acompaño.- dijo el teniente, parándose en seco pero esta ya no encontraba.


Hasta aquí el segundo

Luego nos leemos BYE...