_Flashback_

-¿Así que voy a tener que vivir con la familia Mukami?- había preguntado Mako

-No voy a estar por un tiempo, así que creo que esto es lo mejor, y no le causes problemas a Ruki- respondió con una sonrisa Karl Heinz, al mismo tiempo que revolvía su cabello

-Pero yo me puedo cuidar sola, ya estoy lo suficientemente mayor- Mako, había ignorado la presencia de Ruki-Además no puedo vivir sola, rodeada por hombres-

"Aunque no estaría mal" había pensado Mako

-No te preocupes pequeña, ellos cuidarán de ti- La miraba con cariño a pesar de que ella estaba haciendo una rabieta-Será mejor que te retires a recoger tus cosas, porque necesito hablar unas cosas con Ruki, antes de tu partida

Mako se había retirado a regañadientes.

Cuando iba bajando, Mako se acercó al despacho de su abuelo y alcanzó a escuchar un fragmento de la conversación que mantenía con Ruki

-Ella no es como cualquiera-nunca había escuchado a su abuelo tan serio como en ese momento-Deben de tener cuidado con ella, cuando llegue su despertar será un peligro para todos-

-Entonces no es seguro que ella esté a nuestro alrededor, podría acelerar su despertar, no queremos que termine como su madre- Era la primera vez que había escuchado a hablar a Ruki, pero la manera en que decía las cosas solo hizo que ella temblara ante lo que estaba escuchando, él había conocido a su madre

-Ella no logró despertar porque estaba embarazada, la bebé absorbió todas sus fuerzas, y al nacer la mató- al escuchar esas palabras salir de la boca de su abuelo, algo en ella se rompió, no podía creer lo que había escuchado ella era un monstruo, tal vez por eso su abuelo la quería lejos.

Mako se quedó en shock por un momento y cayó inconsciente.

Al cabo de unos minutos, ella abrió los ojos y vislumbró a Ruki, Mako no recordaba nada de lo que había escuchado en la conversación. A pesar de conocer la existencia de los poderes de su abuelo, ella nunca pensó que él pudiese utilizar sus poderes para borrarle la memoria.

_Fin del Flashback_

Así fue como Ruki inscribió a Mako en la escuela nocturna, ella había estado renuente a asistir a la escuela. Ruki se había arrepentido de haberla dejado una semana en la mansión a cargo de Kou, en lo que él preparaba todo para que ella asistiera, era obvio que después ella ya no iba a querer asistir

-Vamos Mneko-chan va a ser divertido- le había estado rogando Kou, con su típica sonrisa, a pesar de que ella no quería salir de su habitación, Kou trataba de cargarla para llevarla sacarla por la puerta, pero Mako se había sujetado de los tubos de la cama, pero no podía evitar reír ante tal escena- Vamos Mako-chan no querrás que Ruki se enoje con nosotros, además sabes que no te puedes resistir a mis encantos vampíricos- la había dejado sobre la cama- Mira que si no te pones tu uniforme en cinco minutos, vendré yo y te lo voy a poner, además que si no estas lista, le diré a Yuma que te lleve cargando, estés lista o no- ante la sola idea de que Yuma la llevará cargando como costal de papas, la hizo sobresaltarse, a lo que Kou, sonrío son suficiencia- Así me gusta gatita-

Mako se había alistado lo más rápido que pudo.

-Ya solo quedaban 5 segundos más para que Yuma subiera por ti, es una lástima hubiera sido divertido verte patalear- La sonrisa de Kou se había ensanchado más de lo que antes estaba

-Mako-chan...luce muy linda- se había sonrojado Azusa, a Mako le había parecido muy lindo desde el momento que lo había visto, pero siempre lo había sentido distante

-Gracias, Azusa- respondió Mako con sonrojo en sus mejillas

-Oi cerda, no importa que hayas llegado en el límite, de todas formas ya nos retrasaste por lo que aún así...-Yuma se acercó y levantó a Mako como si ella fuera un costal de papas- Estas muy pesada, cerda- Mako a lo único que se pudo limitar fue a cubrirse para que no se le levantará la falda

-¡YUMA!.. -Mako gritaba al mismo tiempo que golpeaba la espalda de Yuma

-Llegando a la escuela-

Mako iba reclamándole a Yuma y a Kou, cuando sintió que alguien la había tomado de su brazo, se sorprendió al ver que era Ruki, quien la estaba sosteniendo, los demás se adelantaron a sus clases y Ruki se quedó hablando con Mako

-¿Qué sucede Ruki-kun, acaso fue por lo de hoy? Prometo que no voy a volver a hacerlo- había dicho Mako, poniendo ojitos de perrito

-No es eso, es sólo que no quiero que estés cerca de los Sakamaki- Había visto esa mirada en algún lugar pero no recordaba donde

-Ni siquiera se quienes son, así que no creo que tengas que preocuparte por eso Ruki-kun- A pesar de que a ella le hubiera gustado protestar, había algo en esa mirada que no la dejaba

-Desearía que estuvieras en mi clase, para poder cuidarte, pero nos veremos para el cambio de periodo- y así fue como Ruki se fue y dejó a Mako, sola en el pasillo

-Etto...Ruki-kun, no me dijiste a donde me dirijo ahora- Trato de correr detrás de él pero no lo alcanzó -Demonios, y ¿ahora qué hago?- lo único que le quedó fue caminar.

Mako escuchó unos pasos por detrás de ella

"Demonios, lo que me faltaba van a pensar que me salte las clases, y no quiero que Ruki, se moleste conmigo" pensó Mako, por lo que a la primera puerta abierta que encontró, decidió meterse en ella. Se agachó para que no se viera a través de la ventana. Al darse cuenta en donde estaba se quedó maravillada, ella siempre había querido aprender a tocar algún instrumento pero nunca había tenido alguien quien le enseñara.

Cuando dio un paso hacia el majestuoso piano negro que se encontraba delante de ella, sintió que tropezó con algo, todo pasó tan rápido, pero cuando ella esperaba sentir el golpe del frío suelo, ocurrió todo lo contrario, levantó la vista para ver sobre lo que había caído, pero no era un qué, sino un quién, Mako se sonrojo de pies a cabeza porque había caído sobre un joven rubio, y vaya posición en la que habían quedado, su falda se encontraba levantada, su cabello cubría la cara del rubio, cuando se trató de levantar, se volvió a resbalar quedando sentado sobre el rubio, fue entonces cuando se percató de su cara, parecía esculpida por mármol, él tenía los ojos cerrados

"Mi primer día y parece que quiero abusar de un rubio con cara de ángel" pensó Mako

-Etto... lo siento..estás bien, ¿Te he lastimado?- Mako se acercó ya que su amortiguador no daba respuestas de vida, fue entonces cuando sintió unas manos subiendo por sus muslos -Hey ¿qué te pasa? Ya veo que estabas bien, sólo tenías que decirlo

-Eres una mujer molesta, y además tan pervertida- sonrió el rubio que seguía tocándola con suavidad

-¿Qué yo soy la pervertida? Si tu eres el que me está tocando- Mako estaba muy sonrojada

-Pero tú no te has movido?-

"Demonios tiene razón, maldito cuerpo traicionero " Mako se trató de levantar pero el rubio no se lo permitía

-Hey, suéltame- Mako se empezó a remover cuando sintió que el se acercaba a ella-

-Tú, tienes un olor exquisito, pero está oculto bajo ese olor a Mukami, tal vez pueda llegar a quitarlo- Mako junto las pocas fuerzas que tenía y lo empujó

Salió corriendo lo más rápido que pudo, al girar en una esquina, chocó con alguien y se tropezó pero esta vez sintió el frío suelo.

Había cerrado con fuerza los ojos, sólo esperaba que ese rubio no la hubiera alcanzado

-¿Estás bien?-

Mako lo único que pudo hacer fue arrojarse a sus brazos.

-¿Qué te paso? Alguien intentó hacerte algo, porque si es así juro que…- Mako interrumpió a Yuma

-Tranquilo, no es nada, sólo me asusté eso es todo- Yuma comenzó a inspeccionar a Mako, pero no encontró nada anormal, aunque si fue capaz de percibir un ligero aroma que era diferente al de ella.

-¿Estás segura de que ningún bastardo te hizo nada?¿Ningún Sakamaki?

-No se quienes sean ellos, pero creo que no me los he topado- Mako escondió su cara en su pecho, no podía decirle lo vergonzoso que lo había pasado- Además.. ¿qué es lo que haces aquí?- preguntó Mako para que así se olvidará del tema

-Bueno verás, yo salí por algunas cosas que me encargó el profesor, pero bueno te podría hacer la misma pregunta-

Mako bajo los hombros - Nunca supe cual era mi salón, a Ruki se le olvido decirme-

-No te preocupes cerda, lo mejor que puedo hacer por ahora es darte un tour por la escuela- respondió Yuma

-¿Qué no iba por algo del profesor?-

-La verdad, era que me había aburrido en clase y no quería que me pillarás- Yuma sonreía satisfecho, pero poco después esa sonrisa se transformó a una maliciosa. Mako sabía que significaba esa sonrisa, por lo que emprendió la huida. Yuma la alcanzó en un par de segundos y la volvió a levantar

-YUMA- gritó Mako, cuando sentía que era elevada por el aire

-Cállate cerda, que si nos descubren nos irá mal a los dos-