Bien, ha habido solo dos comentarios, los cuales agradezco muchísimo, pero también ha habido gente que fuera de esto me ha hablado y me ha dicho que quería que lo siguiera. Además, no sé si los favoritos y follows quieren decir algo parecido, pero yo he entendido que sí.
Así que os voy a dejar una nueva entrega de esta historia, la cual no es que tenga un nombre completamente adecuado, pero que no sabía como titular. Lo siento.
Y bueno, nos veremos pronto, porque esta no va a ser la última entrada.
Gracias.
[TOMMY P.O.V]
La boca me sabía a hierro, y era algo totalmente asqueroso. Intente moverme, pero mi cuerpo no reaccionaba a nada de lo que mi cerebro le ordenará. Abre los ojos. Abre los ojos. Me obligaba a mí mismo, pero no era capaz.
Mi oído se agudizo y pude oír una voz y unos pasos corriendo hacia mí.
- Tommy.- Oliver estaba allí.- Estarás bien.
- Otra cosa en la que no estamos de acuerdo.- Conseguí decir.
Y de repente lo vi. Vi en mi pecho una gran viga, que me atravesaba. Era el fin.
- Tommy…
- ¿Esta… está a salvo Laurel? Trate de sacarla de aquí
- Si. Lo hiciste. La salvaste. Te sacaré de aquí. Estarás bien.
- Para.- Le dije de pronto.- Lo siento.
- No. No pidas perdón.
- Estaba enojado.- Comencé a decirle.- Y estaba celoso. Yo… Soy mi padre.
- No.- Oliver me miró fijamente, comportándose como lo que era realmente. Mi mejor amigo. Mi hermano.- No lo eres.
- Lo… ¿lo mataste?
- No.
- Gracias.
Y en ese momento me sentí morir. Deje de sentir. Perdí el conocimiento. Pero logré sentir como mi mejor amigo, dejaba de acariciarme, para dejarme allí. Era lo correcto. Era lo que yo quería.
.
¿Por qué se estaba haciendo esto tan eterno? ¿Por qué seguía viviendo? Uno pasos se acercaban a lo que quedaba de mi. ¿Por qué iba a gastar fuerzas para abrirlos y pedir ayuda? No funcionaría.
Me cogieron, y me sacaron aquella viga de golpe. No grite, porque aseguraría haber muerto, pero sentí un vacio tan profundo en el pecho que ardía como el fuego. Dolía tanto.
- Hijo.- escuché la voz de mi padre, y pensé que quizás él también había muerto, y ambos nos dirigíamos al infierno.
Posó algo sobre mis labios e inconscientemente lo bebí.
- Tranquilo, todo va a salir bien.
Y perdí el conocimiento.
.
Cuando me desperté, todo me daba vueltas. Juraría haberme muerto, pero notaba como si mi cuerpo aun siguiera en la tierra. Quizás sí que hubiera una vida después de la muerte. Abrí los ojos y me encontré con una sala totalmente irreconocible para mí. ¿Qué mierdas era esto?
Intente incorporarme, pero algo me lo impedía. Mire mi pecho y para mi sorpresa no había nada, simplemente un montón de vendas que me tapaban todo él. Cada vez estaba más confundido. ¿En el cielo te curaban las heridas? Esto era absurdo.
De repente oí el sonido de la puerta, e intente girarme, pero otra vez, fue inútil.
- Tommy, por fin estas despierto.- Mi padre estaba a mi lado, agarrando mi mano.- no podría pensar en perderte.
- ¿Qué es esto? ¿Qué está pasando?
- Sh.. no te preocupes. Simplemente, estás vivo.
- ¿Cómo que no me preocupe? Papa, me había atravesado una puta viga. Es imposible estar vivo. No es posible.
- Si lo es. No sabes cuantas cosas son posibles, hasta que lo ves con tus propios ojos.
- No entiendo nada.
- Hay un... medicamento. No se comercializa, claro. Tampoco nadie sabe que existe.- pude observar un tono jocoso en él. Si ahora mismo pudiera golpearle… oh, dios mío, tú sabes que lo haría.- Pero te ayuda a mantenerte vivo lo suficiente. A recobrar fuerzas.
- ¿Dónde estamos?
- Lejos de casa.
- Papá… ¿podré volver?
- No lo creo.
[FELICITY P.O.V]
Escuche cada una de las palabras de Tommy, intentando no echarme a llorar. Bien por la historia. Bien por sus gestos de dolor al contar todo aquello. Sin pensarlo, me levante de la silla, para sorpresa de ambos, y apoye mi brazo en el hombro de Tommy.
- No hace falta que me cuentes más si no quieres. Creo que comprendo que de verdad estáis vivos.- clave mi mirada en la suya, y pude ver alivio.
- Gracias. Vaya, Oliver tenía razón.- Me giré a Oliver, frunciendo el ceño, y Tommy se echó a reír.- Eres extraordinaria.
Mis mejillas tornaron a un color rojizo, y en ese mismo instante quise desaparecer de aquí. Pero al mirar a Oliver, y observar su sonrisa, esa sensación desapareció, convirtiéndose en un "quiero quedarme contigo para siempre".
- Creo que es mejor que me vaya.- Dijo Tommy.
- ¿Dónde vas a ir?.- Pregunté confundida.
- Vamos, Felicity. Mi padre es Malcon Merlyn, y otra cosa no, pero puedo ir donde quiera. Oliver.- hizo un gesto, incomprensible para mi.- sabes dónde estoy. Ya sabes.
Y tras la contestación de Oliver, con el mismo gesto, Tommy desapareció por la puerta trasera del sótano, dejándonos a Oliver y a mí, solos en la arrow-cueva.
El silencio inundo la sala, y para nada fue un silencio incomodo. Fue un silencio con un intercambio de miradas, en las que sin una sola palabra, nos lo estábamos diciendo todo. Como siempre habíamos hecho.
Oliver fue el primero en mover ficha, y acercarse a mí, para agarrar mi cadera, pegando su cuerpo al mío, y posar su frente en la mía.
- Felicity.- dijo en un susurro.- No te imaginas como te he echado de menos. Cada día que pasaba era un infierno. No saber qué estaba pasando aquí, cómo estarías… yo…- Me separé levemente de él, para poder mirarle.
- No es por competir.- Oliver alzo ambas cejas, y con una media sonrisa espero mi respuesta.- pero tú sabías que estaba viva, creo que lo he llevado bastante peor.
- En verdad, si había muerto.
- Bueno, y Tommy también había muerto y acabo de tener una conversación bastante intensa con él. ¿Quién más a muerto a lo largo de tu vida? Seguro que están vivos. Oh.- De repente noté como había metido la pata.- quiero decir, a lo mejor no todos, pero hacía referencia al hecho de que Tommy si lo estaba y… bueno… yo no quería decir eso exactamente…
- Casi había olvidado tus balbuceos.- Cogió mi cara entre sus manos, y deposito un dulce beso en mis labios.
Aun con sus labios sobre los míos, sonreí sinceramente tras diez meses sin hacerlo. Y esa sonrisa tenía un motivo; que Oliver estaba vivo. Y que estaba aquí, conmigo.
Una luz se encendió, y cogí las manos de Oliver, separando mi cara de la suya, la cual se encontraba con un rostro totalmente confundido. Para calmarle, y armándome de valor, le di un leve beso, demostrándole que no era nada malo.
- ¿Qué ocurre?.- Pregunto.
- ¿Alguien más sabe que estás vivo?.- Oliver respiró profundamente.
- No.- Contesto.- Vinimos aquí directamente, pensando que no habría nadie. Es bastante tarde.
- Siempre hemos trabajado tarde. Desde que apareciste en mi vida, no duermo. Quiero decir, porque trabajo, ya sabes.- Oliver ladeó su cara, mirándome, y yo mojé mis labios, haciéndole entender que sabía que había vuelto mi balbuceó.- Si llegarás a venir un poco antes, nos hubieras encontrado aquí a todos. Bueno…
- ¿Bueno?
- Thea y Roy están retomando su relación. Te has perdido muchas cosas. Sara ya ha dicho sus primeras palabras, está enorme y preciosa. Y Laurel, wow, ha mejorado una barbaridad.
- ¿Mejorado?.- El ceño de Oliver era notable.
- Mierda…. Laurel… bueno… ella insistió. Aquí intentamos impedírselo de todas las formas, pero empezó a trabajar por sí sola, y pensamos que mejor que sola, fuera con nosotros y…
- Felicity, ¿qué ha pasado con Laurel?
- Se hace llamar Black Canary. Trabaja con nosotros.- Oliver se separó completamente de mi, y boqueó un par de veces antes de que yo pudiera detener su recriminación.- Oliver. No estabas aquí. No sabes cómo se estaba comportando. ¡Iba ella sola! Se estaba poniendo en peligro. Fue lo único que se nos ocurrió para que no saliera mal parada de todo aquello. Sabía mejor que nadie que ni tú, ni Sara, queríais que ocurriera, pero… no supe cómo pararla.
Le miré a los ojos fijamente, y vi como su rostro iba pasando del enfado a la comprensión. Oliver tenía la mirada perdida, y de repente vi como se empezaba a reír. ¿Qué le pasaba? Quizás cuando volvías de la muerte, lo hacías completamente loco...
- ¿Oliver?.- la confusión en mi voz era notable.
- Laurel es Black Canary.- Dijo aun riendo.- Y Tommy cree que sigue siendo una chica normal. – Y volvió a reírse a carcajadas.
Y tras esa frase, volvió a acercarse a mi abrazándome con cariño, y yo le recibí, mirándole completamente embobada. Pero podía hacerlo. Si alguna vez se podía permitir esta mirada, era en este preciso momento. En el momento en el que abrazas al amor de tu vida, tras haberle perdido.
- ¿Qué piensas?
- Que no voy a dejar de decirle te quiero a las personas mientras pueda hacerlo.
- Es un buen pensamiento…
- Oliver.
- Dime
- Te quiero.- Oliver beso mi cabeza, y acarició mi rostro, mientras yo me aferraba a su pecho.
- Qué te parece… si nos vamos de aquí.
- ¿Quieres avisar a los demás de tu resurrección?
- Mmmh… la verdad es que tenía otros planes en mente, y creo que solo tus vecinos van a saber que he vuelto
Alce la vista para mirarle, y en su rostro vi algo nuevo. Quería jugar y yo estaba dispuesta a hacerlo. Me solté de su pecho y agarré su mano, tirando de él a la salida.
- ¿Dónde vamos?
- A mi casa.
