En un instante ya no estaba frente a Jacob, en cuanto vi que los sentimientos me ganarían hui de allí, no dejaría que me viera llorar aunque lo haya hecho antes, me largue de la Push y me fui hacia mi reformatorio, la casa de mis padres donde me decían que tenía que hacer y cómo, cada vez que me veían. Tome aliento antes de entrar, cruce el umbral de la puerta y sentí unos ruidos exagerados provenientes de la habitación de mis padres, no sé como pero no habían notado mi presencia, debían estar muy ocupados en quien sabe que estaban haciendo, no me apetecía quedarme a escuchar así que salí por donde entré.

-Puedes irte por ahí y cogerte cuantos tipos quieras- se repetían una y otra y otra vez en mi cabeza las palabras de Jacob, ¿Por qué dejaba que me afectara tanto?, se supone que no debe importarme- me encontraba pensando cuando apareció papá.

-El problema es que si te importa y mucho- dijo nuevamente metiéndose en mi cabeza.

-Tu que sabes, solo ves lo que yo te dejo ver en mi cabeza- me defendí no dejaría que me vieran débil.

-Renesmee porque no me cuentas porque has cambiado tanto, tal vez pueda ayudarte, tu no eras así, algo pasó que hizo que de un día para otro dejaras de ser la niña dulce, tierna, especial que eras, mi Renesmee-

-Crecí papá, eso pasó-

-No me mientas, tal vez puedes evitar que lea todos tus pensamientos pero soy tu padre y te conozco-

-Yo solo lo miré sin articular palabra, comencé a distraer los pensamientos de papá con la imagen de esta mañana mientras decidía si dejar salir esto o no-

-¿De verdad quieres saber qué pasa?, te lo diré-me decidí a hablar- me cansé, es agotador pasar cada minuto de tu vida complaciendo a los demás, crecí rodeada de gente que me amaba pero no se daban cuenta de lo que hacían, experimentaban conmigo, -Renesmee pudo leer un libro de 2000 páginas en 20 minutos- decía la abuela Esme, -Vamos a practicar el piano una vez- insistías tú, Jacob con su incansable y agotadora preocupación por mí, una muestra más de sangre me pedía el abuelo, Jasper ayúdame con Renesmee- mi madre siempre haciendo que yo hiciera lo que ella quisiera-, ti Rosalie y Alice siempre tratándome como su muñeca, me vestían y peinaban a su antojo, yo solo siempre he sido un juguete para ustedes, y no me digas que no, sé que todo lo hacían con amor, que soy su única hija y no habrán mas pero saben la carga que eso implica para mí, tener que cumplir cada día con sus expectativas, estudie lo que me recomendaron y tu sabias que no era lo que yo quería, entiendes mi actitud ahora- dije sin parar quitándome un peso de encima.

-Yo…lo siento mucho, ¿Por qué no nos dijiste?, yo jamás pude ver eso en tu mente- respondió papá abrumado y sin saber que decir.

-Lo intenté, intenté que me escucharan pero no lo hacían y yo tenía miedo de decepcionarlos- dije ya llorando.

-Hija perdóname…. Yo –

-Ya no importa papá, solo déjame-

-Solo te daré el último consejo, no dejes que la única persona a la siempre le ha importado lo que tú quieres te saque de su corazón y deja de lastimarlo haciéndole creer que andas con uno y otro- me sorprendió que se preocupara de Jacob.

-Se lo merece por creerme de su propiedad- dije haciendo una mueca de burla.

-Tú le perteneces- dijo y yo me quedé confundida.

-¿Qué?-

-Tú le perteneces porque tú lo decidiste así, tu decidiste amarlo, tu decidiste entregarte a él, ¿acaso él te obligo? O utilizo el poder de la imprimación para acercarse a ti, él te enamoro con sus propios medios, siempre lo quiso así, y ahora lo estás destrozando, créeme yo pude leer la mente de Jacob la última vez, él no me importa mucho pero su dolor es algo que de solo poder verlo en su mente me provoca angustia, y la decisión que pretende tomar no te gustará- se marchó por donde llego dejándome así, luego de todo lo que le dije y él me contó.

-Era cierto Jake era el único que siempre ponía por frente lo que yo quería pero tampoco quería darle en el gusto, una cosquilla me recorrió el cuerpo cuando recordé esta madrugada, no admitiré que lo amo, él está imprimado de mí, no me dejara- dije.

Sentí de pronto una necesidad urgente dentro de mí por verle, necesitaba besarlo y abrazarlo, pero estaba molesto conmigo, y aun no me olvidaba de sus palabras, aunque es poco lo que me dijo para todo lo que me ha tenido que soportar. Decidí volver a la Push, la necesidad de sentirlo iba más allá de mi razón.

Llegué nuevamente a la casa de Emily, esta vez había muchas personas, estaban los viejos de la tribu, entré e inmediatamente todas las miradas se posaron en mí.

-¿Donde esta Jacob?-

-Está en el dormitorio con Billy- respondió Seth.

-Gracias- dije e ignoré a Leah que me dijo que no podía entrar allí.

Me pare frente a la puerta y me disponía a golpear cuando escuche algo que juraría hizo que mi corazón se detuviera.

-Es mi decisión papá, ya no quiero seguir así, Renesmee ya no me ama y yo prefiero dejar la manada y así envejecer para poder dejar este lugar- me había llamado por mi nombre, él nunca me decía Renesmee y quería dejar la manada eso implicaba que comenzaría a envejecer y terminaría por morir.

Caminé dos pasos atrás y choque con la pared del pasillo, mire a la entrada de este y Leah estaba mirándome cruzada de brazos –te dije que no lo hicieras- mis ojos se llenaron de lágrimas y mi respiración se agito al máximo, entonces Jacob noto mi presencia y abrió la puerta de golpe, se me quedó viendo sin saber que decir.

-¿Pretendes dejarme?- dije llorando.

-Renesmee tenemos que hablar de esto, a solas- se acercó un poco pero lo detuve con mi mano.

-¿Renesmee?, ¿Por qué me llamas así?- no dijo nada no sabía que decir. Salí corriendo de allí, no lo podía creer, corrí y corrí sin dirección hasta que me detuve en un sitio del bosque donde había un pequeño claro, me deje caer apoyada en un tronco y me largué a llorar, sentí un agujero en mi pecho, dolía tanto, no podía imaginarme la vida sin Jacob, mis berrinches de niña rebelde me estaban arrebatando lo que más quería.

Percibí un ruido entre los arboles de mi izquierda que me sobresaltó, Jacob dejó su forma lupina y se vistió para acercarse.

-Renesmee déjame explicarte esto- dio dos pasos a donde estaba yo.

-Deja de llamarme así- dije escondiendo mi rostro entre mis rodillas- ¿Qué me vas a explicar? Que no me quieres o que de pronto decidiste abandonarme- le reclamé.

-Renesmee yo solo…-

-¡Ya deja de llamarme así!- grite poniéndome de pie- ¿Por qué no me llamas Nessie?- pregunté molesta.

-¡Porque Nessie ya no está, mi Nessie se fue el día que decidiste darle paso a tu rebeldía!- me devolvió el grito.

-Tu prometiste que nunca me dejarías- mis lágrimas caían por mis mejillas- y ahora quieres dejarme.

-Y tú prometiste que serias solo mía y que siempre estarías conmigo- y no lo cumpliste.

-¿quieres darme una lección?, es eso- pregunté dándole la espalda tenía tanta rabia y pena, quería abrazarlo suplicarle que no lo hiciera, decirle que solo era suya que no había roto esa parte de la promesa, jurarle que jamás lo dejaría pero mi orgullo era más grande.

-Tú haces de cuenta que no te importo, que solo me quieres para tener sexo, no te interesan mis sentimientos, me lastimas y te importa un carajo, ¿Qué quieres que haga?-

-Eres un imbécil- me di la vuelta y lo apegué a un árbol y lo besé desenfrenadamente, haría que olvidara esa locura con mis besos, pero no funcionó.

-Detente- dijo tomándome por los hombros para apartarme, miré sus ojos que eran el vivo reflejo de la tristeza que yo le había provocado.

-¿Me amas?- preguntó y yo no me esperaba esa pregunta.

-¿Por qué quieres saberlo?- respondí con otra pregunta.

-Solo responde-

Si le decía que si era aceptar que estaba equivocada en mí actuar y darle razón para querer hacer lo que se proponía, y si le decía que no era incitarlo a dejarme, pero entonces pensé que él no podría dejarme, esta imprimado, así que no respondí y me aleje de él.

-Si me conocieras lo sabrías- esa fue mi respuesta.

-Me queda claro, que tengas una linda vida Renesmee- dijo y comenzó a alejarse.

-¿Ya te vas?, Jacob detente ahí- hable fuerte.

Me miro triste y agotado- adiós Renesmee- y se perdió en la espesura del bosque.

- La decisión que pretende tomar no te gustará- me dijo papá, él lo sabía esto no es una decisión precipitada, Jacob me dejaría.