Osomatsu-San no me pertecene.

"Sake"

Ichimatsu vió la pila de papeles frente a su escritorio, unas ganas enormes de prender fuego a esa enorme cantidad de contratos que tendría que revisar brillaron en sus ojos, resignado abrió el primer documento. Un movimiento brusco de su parte ocasionó que los papeles cayeran sobre el piso. Molesto marcó a la extensión directa de su asistente.

-Choromatsu -

-Si señor –

-Manda al nuevo, necesito que me organicen los papeles, debiste ser mas cuidadoso al ponerlos sobre la mesa, ah y quiero una taza de americano-

-si señor, enseguida mando al nuevo- dos minutos después, frente a él, el epitome de recién graduado, alto ojos grandes, fuerte y con una sonrisa tan amplia que parecía dolerle. Traía un traje negro, camisa blanca y una corbata amarilla tenue. Ichimatsu arqueó una ceja. Parecía más un deportista que un oficinista.

-Buenos días, soy Jyushimatsu –

-Mucho gusto, soy Ichimatsu el jefe de Choromatsu –

-Mucho gusto, he oído cosas buenas de usted, espero poner lo mejor de mí en la empresa – hizo una pequeña reverencia frente a Ichimatsu

-Muchas gracias, Puedes acomodar los contratos por empresa y pasármelos para revisarlos por favor. - dio la indicaciones mientras veía a la ventana de la oficina.

-Claro que sí, enseguida lo hago - sonrió enérgico, acomodó los papeles mientras sonreía. Ichimatsu sentía esa sonrisa brillante le incomodaba en cierta manera, por lo que se dispuso a leer algunos papeles.

-Ichimatsu! My Friend! – dijo gritó Karamatsu mientras entraba estelarmente a la oficina, por un momento contemplo a la persona que organizaba sus papeles. -Es raro que haya gente además de ti en la oficina –

-Hola me llamo Jyushimatsu, soy del área de contabilidad-

-Ah - dijo Karamatsu ignorándolo olímpicamente, se sentó frente a Ichimatsu, -Ya es hora de comer, deberíamos de ir por Ramen-

-No lo creo, por la estúpida junta de Osomatsu me atrasé en la revisión de los contratos – dijo en tono molesto.

-Bueno, al menos lo intenté, quieres que te compre algo? –

-No, asi estoy bien – Karamatsu revolvió el pulcro peinado de Ichimatsu a manera de despedida y salió de ahí.

-Parecen muy cercanos – dijo acomodando la última carpeta sobre el escritorio de Ichi.

-Es mi mejor amigo. Entramos al mismo tiempo a la empresa - vió por la ventana a Karamatsu, un suspiro salió de sus labios. -Ya puedes irte a comer, Choromatsu te dirá que hacer –

Jyushimatsu se despidió de él y agradeció, "Cuanto tiempo pasará para que se le quiten las ganas de vivir" pensó mientras salía el de corbata amarilla por su puerta. Cuando el ingresó a Matsuno Inc. No tenía ni un cuarto de vitalidad de la que mostraba Jyushimatsu, el algún punto también llegó a cuestionarse por que había sido contratado. Sin embargo, siempre había tenido mucha suerte y las áreas donde había desempeñado su trabajo habían despuntado en comparación de otras, a ojos de Osomatsu el era "una persona productiva y con liderazgo" se reía de manera interna cuando escuchaba eso, no podía ni manejar su vida adulta, dudaba cumplir las expectativas que los demás tenían sobre él, a pesar de ello, todo le salía bien, lo que los demás llamaban talento, dedicación y conocimiento el lo acreditaba a situaciones fortuitas y coincidencias. No reconocía su propio talento y eso era su peor defecto. Siguió revisando los largos contratos. Tenía hambre, pero si terminaba de hacer su trabajo podría irse un poco antes a casa.

"Nefasto" pensó Ichi mientras revisaba los contratos con letras tan chiquitas que entrecerraba los ojos, enseguida llegó Totty con su taza de americano, agradeció y se retiró indicándole que estaría comiendo durante las siguientes dos horas. El estómago de Ichimatsu gruñía. Tomó el café con calma mientras poco a poco disminuía la pila de papeles enfrente de él.

-Puedo pasar?- dijo una voz desde el otro lado de la puerta, "Maldita sea" pensó Ichi.

-Adelante –

-Te compré algo de comer - dijo Jyushimatsu mientras le ofrecía dos sándwiches y un jugo enlatado. Ichimatsu arqueó las cejas.

-por qué lo hiciste? - tomó los sándwiches – el ser amable conmigo no te hará méritos dentro de la empresa - dijo un poco molesto.

-Lo sé, lo sé, - Jyushi se rascó la cabeza - solo que no me parecía bueno que te quedaras sin comer por estar trabajando, sabes, tienes que cuidar tu salud - sonrió. Ichimatsu bajó la cabeza avergonzado.

-Gracias - tomó asiento en su escritorio - puedes sentarte ahí - dijo señalando un asiento de piel.

-Gracias – La oficina de Ichimatsu era cálida, Jyushimatsu lo observaba con los ojos abiertos como platos, comía despacio, mientras parecía ignorar la presencia del más joven, sin embargo lo miraba de reojo, comiendo con una sonrisa en el rostro "no le dolerá la cara?" se preguntaba a si mismo. El agradó el gesto, pocas personas se preocupaban realmente por él, no estaba acostumbrado a obtener este tipo de atenciones, o no de forma desinteresada.

-Practica algún deporte Ichimatsu?- preguntó el de corbata amarilla.

-No, no soy bueno en las actividades físicas – dio otra mordida al sándwich.

-A mi me gusta el baseball! – dijo energético el mas joven, "quién te preguntó?" pensó Ichi mientras bebía jugo.

-Ah-

-Si gustas podríamos ir a lanzar, claro si está interesado. –

-No lo creo, pero gracias. Como puedo pagarte por los sándwiches? – preguntó el mas grande.

-Hummm - Jyushimatsu se frotó el mentó dubitativo. – lo pensaré después, me retiro - dijo despidiéndose con una mano. Ichimatsu chasqueó la lengua. Respiró profundamente, y salió hacia la zona de fumadores, fumó dos cigarrillos y concluyó su trabajo en las siguientes horas, salió de la oficina antes de su hora normal, con la satisfacción de que había terminado su trabajo en tiempo y forma,

Al llegar a su departamento le pareció más grande de lo normal, solitario y frío, solo estaba su gato frotándose entre sus piernas, se preguntó cuanto tiempo más tendría que llevar ese ritmo de vida. Se cambió quedando en una sudadera lila, pants y pantuflas, alimentó al gato. Prendió la televisión en un canal de noticias, secuestro, atentados, violaciones, suicidios, las noticias no hacían otra cosa más que hundirlo en la miseria, se cuestionaba que tan saludable era seguir viviendo en un mundo así, tan putrefacto y miserable, cuestionó la existencia de los dioses, de ser así por que sucedían tantas cosas a lo largo del mundo, se sintió un número más en las estadísticas, un numero más en la tasa de natalidad y en caso de morir solo sería un número más en la tasa de mortandad, vivir o morir no haría mucha diferencia, por un momento necesitó algo más que lo motivara a seguir despertando, o algo más que lo motivara a suicidarse. El limbo en el que se encontraba era denso y oscuro, no quería morir pero tampoco tenía las suficientes fuerzas para vivir una vida plena, vivir de manera autómata lo desgastaba en todos los sentidos, necesitaba hacer cambios en su vida, necesitaba desprenderse de ese pesismismo que lo caracterizaba. La televisión comenzó a sonar lejana y distante, el sonidos llegaba a él como pequeños ruidos. Odiaba divagar, sus pensamientos se volvían oscuros y tenebrosos, el lo sabía, siempre su mente se dirigía al peor lugar posible, siempre esperaba lo peor y pensaba lo peor de si mismo. "Incompetente" "escoria" "inepto" eran de sus pensamientos frecuentes cuando de pensar en si mismo se trataba, quería creerse bueno en algo, quería sentirse amado, quería sentirte indispensable. Sonrió con ironía con su último pensamiento. Se hizo un ovillo en el sofá, recordó el rostro de Jyushimatsu y el sándwich que le regaló. Sin darse cuenta cayó en un dulce sueño profundo mientras pensaba en la cálida sonrisa del más joven.

TBC

Saludos!

Gracias a todas las personas que están siguiendo este fanfic y a los que marcaron el fic como favoritos.

espero les haya gustado este capitulo. les mando muchos abrazos.