Capítulo dos
La vida en Jade
Durante cinco años después del golpe de estado en el país de Azuchi, muchos de sus habitantes huyeron a otros países para evitar las represalias del gobierno tiránico que acabó instalándose, después de matar al rey y a la reina. De sus dos hijos no se supo nada, pero todos asumieron que habían muerto durante la Gran Batalla del castillo. La nobleza fue especialmente perseguida, querían eliminar cualquier posibilidad del regreso de la monarquía.
Las noticias del horrible trato del gobierno hacia la ciudadanía se propagaron rápidamente por todo el mundo, los otros países no se atrevían a condenar directamente tales acciones por miedo a entrar en guerra con Azuchi, que a pesar de haber perdido mucho de su anterior esplendor seguía teniendo un ejército formidable, pero acogían a los refugiados a montones además de reducir drásticamente las relaciones diplomáticas con el país.
En Jade la situación no era muy diferente. Durante la Era Dorada de Azuchi, la mejor relación diplomática que había era entre éste y Jade. Existía una gran cooperación económica y tecnológica entre ambas naciones, y los ciudadanos de ambos países tenían la libertad absoluta de tránsito entre un país y el otro. Naturalmente, al ocurrir tal tragedia en Azuchi, una gran cantidad de refugiados fueron a parar a Jade.
Entre ellos Touya y su pequeña hermana Sakura.
Los hermanos se instalaron en el que poco después terminó siendo el distrito de los refugiados. Touya quería que su hermana creciera rodeada de su cultura natal, y que no olvidara el idioma, aunque para ello tuviera que sacrificar la calidad de vida. Además, no podían permitirse llamar la atención viviendo en una casa lujosa, el dinero que Nakuru le había recuperado de las bóvedas debía durarles bastante tiempo. A pesar de la posición que habían gozado al ser el príncipe heredero Touya y la infanta Sakura, ahí su historia era muy común: dos hermanos golpeados por la guerra, que habían perdido a sus padres y todo lo que poseían.
Aun siendo el príncipe, se esperaba de Touya que supiera trabajar duro. Sus padres querían que con eso, pudiera entender mejor la vida de la gente común y con ello, saber las necesidades y dificultades que podían presentarse en sus vidas, para poder ser un mejor gobernante cuando llegara su turno. Al cumplir los dieciséis años, comenzó a trabajar en una panadería de la capital. Nakuru se mofaba de él diciéndole que era el Príncipe Bollo. Con las habilidades adquiridas durante el último año que vivió en su país, consiguió un trabajo en Jade para sostenerse a él y a su hermana. No ganaba el gran dinero, pero era suficiente para alimentarse y enviar a Sakura a la escuela.
Y hoy era un día muy especial: era el cumpleaños número quince de Sakura.
—Ya llegué. — Anunció Touya abriendo la puerta de su casa. — ¡Bienvenido a casa! ¿Te fue bien en el trabajo?— Preguntó Sakura. Había sido una niña muy buena, extrañaba a sus padres, a su mejor amiga Tomoyo, la princesa del reino Piffle, y todas las comodidades de su anterior vida, pero durante cinco años los había soportado con mucho ánimo y bondad. Touya estaba muy complacido de ver la persona en la que se había convertido su hermana. — Sí, hoy hice bollos de crema y empanadas. — Contestó él con una sonrisa burlona. Los bollos de crema eran los favoritos de Sakura. — ¿Me trajiste alguno?— Preguntó Sakura con estrellitas en los ojos. —Para nada, hoy estaban contados. —Dijo Touya burlándose. — Pero te traje esto. — Puso una caja en la mesa. Sakura se acercó y abrió la caja. Dentro había un hermoso pastel de crema y fresas, con adornos de flores de cerezo y "Feliz cumpleaños Sakura" en el idioma de Azuchi. — Feliz cumpleaños… monstruo. — Añadió Touya divertido mirando la expresión de asombro de su hermana. Tenía años sin comer un pastel, era algo que no podían permitirse. "Esto le costó seguro una semana de salario" Pensó Sakura con tristeza. —Hermano, no tenías que hacerlo… — Dijo apenada. —No es nada, sólo le pagué los ingredientes que utilicé al señor Jiang. — Contestó Touya revolviendo el cabello de su hermana. — Anda, guárdalo y lo comemos de postre en la cena. — Sakura le sonrió a su hermano y lo abrazó. — Muchas gracias. —
—Sakura, ¿cómo va tu tarea de inglés? — Preguntó Touya mientras cocinaba fideos para la cena. Guardaba la esperanza de algún día regresar a su país como el rey, y no podía permitir que su hermana careciera de una educación apropiada para una princesa, así que le enseñaba lo mismo que a él le habían enseñado a su edad. — Tengo unos problemas con los verbos irregulares, esperaba que pudieras ayudarme más tarde. — Contestó mientras ponía los platos en la mesa. — Por cierto… — comenzó Touya. Iba a decir algo que le daba mucha pena tener que hacer, pero el dinero empezaba a escasear. — Ya tienes edad para trabajar…— Dijo dándole la espalda a su hermana. — Es cierto. Estaba pensando en ir en la semana a revisar los anuncios del tablón de la comunidad. — Dijo Sakura muy animada. Eso alivió a Touya, ver que Sakura estaba entusiasmada por trabajar lo hacía sentir menos como un terrible monstruo, y aliviaba un poco la culpa que sentía por la situación en la que la tenía, aun cuando sabía que no había nada que pudiera haber hecho para evitarlo. — Suena bien. Pero vas a batallar para encontrar un lugar donde quieran contratar a un monstruo. — Dijo Touya burlón. — ¡HERMANO! Ya te dije que no soy un monstruo. — Sakura tenía los cachetes graciosamente inflados para hacer evidente su enojo.
Por la noche, Sakura soñó con su antiguo hogar. Recordaba el ajetreo matutino de los sirvientes, apresurados para dejar todo listo para el nuevo día, el delicioso desayuno que hacía la señora Honoka los sábados, las clases de equitación con el señor Hashimoto, las atenciones de la señorita Maki que era la doncella de su madre…
Y lloró hasta el amanecer.
:D He vuelto. Disculpen la poca acción de éste capítulo pero me pareció necesario establecer un poco la situación de los dos pequeños Kinomoto, les prometo que ya en el próximo sucederá algo interesante :D
Gracias por seguir leyendo (he visto que al menos dos personas nuevas le dieron fav a la historia, muchas graciaaaas) y nos vemos en el siguiente capítulo
