Holas, como prometí actualizando (lo dije en el perfil). Actualizaré de ahora en adelante todos los viernes por la tarde o sábados, a menos que algo se presente…

firewolf13: ¿qué cosa es haganai?, lamento informarte que no la conozco y, sea lo que sea, si tiene un principio parecido al fic, en verdad fue sin intención… T-T no tengo intención de imitar nada. Creo que, de ser semejante, ahora deberías ver que no es lo mismo (este cap estaba escrito antes de subir el prólogo).

IchiRuki009: ¡Hola!, bueno… la verdad eso tiene su propia explicación xD, pero se verá más adelante… unos dos o tres capis más adelante. Espero siga gustándote la historia cuando sigas leyendo y ojala comentes de nuevo, un gusto!

Akisa: ¡Oye!, si había actualizado… hace un par de semanas… pero en fin, tienes razón xD. Bueno, esta historia se actualizará (no, la actualizaré yo) los sábados o viernes por la tarde, según tenga o no internet. Sobre los otros fics, ahí van… lento, pero seguro. Ayer debí haber actualizado LMP al menos… un gusto volver a verte y gracias, sí, NO ESTAMOS VIEJAS! Tenemos cerca de ¾ partes de nuestra vida por delante, poco más o poco menos =D. Por cierto, NUNCA, pero nunca, nunca, me he olvidado de mis lectores, mucho menos de los que me dejan review :3

Gracias a los que comentaron este fic: firewolf13, Meikyo Natsume, 00Katari-Hikari-Chan00, Kotsuki Kurosaki, IchiRuki009, tsuki-chan0 o sofia ponceIR, Sakura-Jeka, HOTARU SATURN BLACK, Akisa, rukiasicc y rukiakuran. En verdad gracias por sus comentarios, cada uno me anima mucho a seguir :3

Bleach le pertenece a Tite Kubo-sama, humildemente he raptado a sus personajes para hacer con ellos lo que me plazca y no los planeo devolver pronto xD.


Capítulo 1: Tú y yo

-Kurosaki –una voz muy masculina y agresiva se hacía oír por sobre el incesante pum, pum del boteo de balones de los deportistas que en aquel gimnasio se encontraban.

-Oye, zanahoria… -susurrando, un joven le propinaba codazos a su compañero que parecía abstraído mientras boteaba el balón y lanzaba luego.

-¿Eh? –un joven de naranjas cabellos recién prestaba atención al joven de rojos cabellos junto a él. -¿Qué? –el pelirrojo se limitó a hacerle un gesto con la cabeza en dirección al maestro.

-Kurosaki, las niñas no entran en mi equipo –el maestro, enfurecido, hablaba despectivamente. Se había acercado a su estudiante de naranjas cabellos mientras el alumnado se movía en otra dirección, alejándose de la negra aura del maestro.

-S-sensee… ¿?

-Mira mocoso, no has encestado ninguna –ciertamente Ichigo no había encestado en el precalentamiento. –Aquí no se viene a pensar… ¡duelo! –el maestro era conocido por gustar de batirse en un duelo uno contra uno con sus mejores deportistas. Ichigo simplemente tragó duro mientras se posicionaba y el resto de sus compañeros se apartaba, uno de cabellos azules miraba desganado mientras se dirigía a las gradas.

Kenpachi, profesor encargado del equipo de baloncesto, cogió del cuello a uno de sus estudiantes y le entregó un balón y un silbato. El hombre de picudos y negros cabellos sonrió escalofriantemente mientras se ponía en el interior del círculo que delimitaba la mitad de la cancha. Ichigo lo imitó y se dispuso a tratar de alcanzar el balón al inicio del silbato, pero como lo supuso, con solo un topón del gigantesco hombre terminó en el suelo antes de que el balón alcanzara a tocar el suelo producto del bote que le daba Kenpachi.

-¿Hu?, ¿qué haces en el suelo? –preguntó con voz rasposa, arrastrando las palabras como si le sorprendiera. –Tch… si eras una basura habérmelo dicho… -Ichigo se levantó de inmediato algo indignado viendo como su profesor estaba detenido y boteaba el balón sugerentemente. –A ver si me sirves para calentar. –Ichigo se lanzó en un momento de aparente descuido de Kenpachi, pero cuando sus dedos parecían rozar el balón, el hombre con el dorso de la mano impulsó el balón hacia fuera mientras, antes de que se escapara de la misma, realizó un giro, ingresándola nuevamente pero por debajo del embiste de Ichigo para dirigirla a su otra mano.

Ichigo alcanzó a frenar su movimiento y se posicionó frente al de picudos cabellos, muy atento al movimiento de sus brazos. Kenpachi comenzó a botear la pelota paseándola entre sus piernas sin dificultad al tiempo que hacía amagues para evitar los intentos de robar el balón de Ichigo.

-Más que mirar los brazos, ¡no olvides mirar el rostro de tu oponente y el balón! –dijo Kenpachi cuando le lanzó abruptamente el balón a Ichigo, golpeándolo en el rostro. Algunos alumnos reclutados recientemente se asustaron, otros ya estaban acostumbrados e impidieron los intentos de ayuda de otros alumnos, sabían que eso en vez de ayudar empeoraría la situación.

Ichigo cayó al suelo producto del golpe y pudo observar como su maestro atrapaba el rebote del balón y se dirigía a encestar. Todavía peor, mirando hacia la gradería pudo observar como el jugador estrella coqueteaba con una chica de negros cabellos.

-Vamos niño, presta atención –luego de decirlo le lanzó el balón a Ichigo para que comenzara su partida. Ichigo estaba molesto, pero prefirió concentrarse en el partido y reanudó el juego. Durante el partido Ichigo pudo ver como el joven de rojos cabellos se dirigía igualmente a las gradas… él también era otro que estaba en los titulares. El resto de los alumnos ya calmados se encontraban en los costados de la cancha viendo el partido, que de agresivo había pasado a emocionante.

Kenpachi reía con cada canasta que Ichigo lograba encestar y con cada empujón que el joven propinaba válidamente. Los movimientos de Ichigo eran ciertamente más certeros por estar concentrado en no perder, pero su maestro ciertamente era difícil de vencer. Cuando finalmente se acabó el tiempo, Ichigo cayó agotado al suelo mientras su profesor reía y lanzaba con una mano el balón en dirección contraria, encestando.

-Jajajajaja, no era tan difícil encestar, jajajajaja –decía estruendosamente el pelopincho. El marcador había terminado 54 a 58, con victoria del profesor.– ¿Ah?… ¿qué hacen ahí sentados, idiotas? –luego de su emocionante encuentro recayó en la presencia del resto de sus alumnos, a quienes agobió hasta transcurrida la hora y media restante de la práctica.

·

-Maldición –se escuchó un golpe contra los azulejos de la pared de la ducha, Ichigo estaba frustrado por haber sido vencido pese a haber puesto todo de él y ver que Kenpachi no tenía mayor cansancio.

-Caramba Ichigo, tranquilo… Kenpachi aún es invencible, ni que fueras a ser el mejor en una semana o algo. –Ichigo no le prestó atención, estaba molesto por otro motivo además. –Aunque es un logro. Eres el tercero después de mi en soportar algo a la bestia que tenemos por maestro… sólo Grimmjow lo ha empatado. Y digamos que yo estuve a un punto… maldición, creí que le iba a ganar cuando al final viene y lanza un triple…

-… -Ichigo terminó de ducharse y salió a los vestidores topándose con Renji que ya estaba pronto a irse. Estaba molesto, molesto porque Kenpachi lo dejó muy mal… frente a la chica de las graderías.

-¿Están visibles las señoritas? –preguntó socarronamente Grimmjow ingresando a darse una ducha.

-Tch, tú no molestes, este baño es de hombres no de imbéciles acosadores frustrados.

-¡¿Qué dijiste?! –Grimmjow se molestó e inmediatamente cogió por las solapas a Renji.

-Que eres un idiota… Rukia no te da ni bola. –Grimmjow lo arrojó hacia un lado dispuesto a golpearlo.

-Si no fueras su perrito faldero ahora mismo estaría suplicando por mí. –Renji solo rió y desvió la vista, dándole a entender que eso no pasaría ni en sus sueños. – Vas a llorar por entrometerte, pedazo de imbécil. –dijo escupiendo despectivamente las palabras.

-Ho, ¿en serio?, quiero verlo –Renji se puso en posición de pelea, pero antes de saberlo recibió un golpe directo en el rostro y otro en el estómago. Cayó hacia un lado nuevamente, chocando ahora con el falso montado para separar cada ducha. Escupió sangre de su boca a un costado mientras veía la sonrisa de suficiencia del peliazul.

-Ja, ¿no lo ves?, ya casi vas a llorar –Renji se levantó rápidamente y logró conectarle un golpe al mentón. –La niña sabe golpear… joderme mi cita y golpear mi rostro tiene un alto precio. –Grimmjow se tomó el mentón mientras lo movía un poco para luego lanzarse sobre Renji, entre los dos se golpeaban agarrados; las costillas y riñones recibían los golpes mientras Ichigo había tratado inútilmente de separarlos. El resto del alumnado comenzó a apoyar a uno y otro incitando golpes más brutales por parte de ambos, pero antes de que pudieran continuar entró Kenpachi por el alboroto.

-¡Sepárense!... tch... ocupen ese entusiasmo en la cancha tarados –cogió a ambos chicos por los brazos y los separó pensando en dirigirse a la enfermería -¡Ustedes! –les gritó a los demás deportistas –Más les vale que impidan cualquier enfrentamiento entre los jugadores, en especial si son los titulares… o barreré el piso con cada uno –dijo amenazadoramente mientras los miraba de costado con claras intenciones de matarlos uno por uno. Se retiró arrastrando a cada uno de los implicados mientras el resto de deportistas arreglaba el desastre.

Ichigo terminó de vestirse y salió luego, lo primero que hizo fue ver hacia las gradas, la chica que al inicio de la práctica se mantuvo presente como de costumbre, ya no estaba.

-Era de esperar… -se colgó el segundo bolso deportivo al hombro y se dirigió a la enfermería a ver como estaba su amigo. Al estar a unos pasos de llegar sólo escuchaba reclamos.

-Idiota, te he dicho que yo sola puedo con él… no te busques peleas innecesarias. –Renji sólo suspiraba y bufaba a cada reclamo, llegó el punto en que comenzó a burlarse de lo que la chica decía.

-No te busques peleas innecesarias, blablablá –Renji repitió burlescamente con una voz aguda fingida y en susurros, de alguna forma imaginando que Rukia tal vez no le oiría.

-… -Rukia se mantuvo en silencio y estática unos segundos, pero luego sonrió malévolamente.

-¡Ah!, ay, ay, ¡ay! –Renji se quejó de dolor cuando Ichigo se paraba en el umbral a ver hacia adentro.

-¡Ponme atención! –una chica menuda de negros cabellos se encontraba vendando el costado del pelirrojo.

-¡Ichigo!, ¡sálvame de esta! –Renji suplicó lastimero mientras su dolor aumentaba con la presión extra que ejercía Rukia sobre las áreas afectadas, por las burlas que el pelirrojo hiciera anteriormente. Era una pésima idea burlarse de Rukia, en especial si estaba vendándote.

-Hola… -Ichigo ingresó, haciendo que Rukia lo notara luego de terminar de vendar a Renji. –Vine a traer tu bolso –le arrojó un bolso blanco con rayas rojas al pelirrojo junto al lugar donde se sentaba. –Hola, soy Ichigo Kurosaki –dijo dirigiéndose a la chica de ojos violetas que lo miraba curiosa.

-Rukia Kuchiki.

-… ¿Y la enfermera? –dijo preguntando lo obvio al no verla.

-Pues fue a tratar al otro idiota y como yo acompañaba a éste, me dejó a cargo –comentó molesta la chica mientras le aplicaba un ungüento en el rostro magullado al joven que seguía reclamando de dolor.

-¡Sé más delicada!, ¡duele, maldición!

-Eso te pasa por andarte metiendo en peleas cuándo nadie te llama.

-Tch… ese imbécil aún no entiende que no te importa… ¿cuándo crees que te deje tranquila?

-No lo sé, supongo que los monos son más lentos para entender. –dijo refiriéndose a Grimmjow.

-Oye… yo creo que deberías tener cuidado… Grimmjow no es de los que se contentan con un no, ni de los que se rinden cuando no tienen lo que quieren… -acotó Ichigo acercándose un poco a la chica.

-Oye Rukia… -Renji dejó sus bromas y sus quejidos para ponerse serio –hoy definitivamente no podré acompañarte…

-Eso es obvio Renji…

-Pero tienes que conseguir a alguien… y Arizawa ya se fue a casa.

-No seas paranoico, puedo cuidarme sola.

-Ichigo –Renji simplemente no le hizo caso. -¿Puedes acompañarla a su casa?

-¿Dónde vive?

-Oigan, ¡préstenme atención!, puedo irme sola. –Los jóvenes hablaban entre ellos mientras Rukia era vilmente ignorada.

-No hay problema, queda cerca de mi casa…

-Bien, porque Kuchiki-san se enojará si la ve llegar sola. –Rukia para ese entonces se había enojado tanto que decidió partir sola rumbo a casa. -¿Dónde está? –Ichigo miró en derredor con igual preocupación que el pelirrojo. -¡Maldición!

-Voy por ella, no te esfuerces o Kenpachi te matará. –salió corriendo, dejando a Renji algo dudoso.

El único motivo por el que Grimmjow se mantenía en esa escuela, pese a los problemas y el vandalismo que causaba, era por su sobresaliente talento en baloncesto. Además, por ser el chico malo y el mejor deportista, era bastante popular en el instituto y entre las chicas de ahí, estaba mal acostumbrado a que lo que quería lo tendría.

Ichigo, luego de convencerse que Rukia habría ido a su casa, trató de alcanzarla y corrió durante el camino, sin lograr verla por ninguna parte.

Cuando creyó que la chica ya habría llegado a su casa, escuchó risas y burlas masculinas en un callejón contiguo. Al acercarse pudo distinguir a la chica rodeada de un grupo de matones.

-Oye, preciosa, ¿por qué me rechazas siempre?, ¿te haces la difícil? –preguntó socarronamente Grimmjow, quien lideraba la pandilla de jóvenes. –eso hace que te desee más.

- ¿Cómo entiendes?, sé que eres tarado, pero no sabía que tanto –dijo burlonamente Rukia, expeliendo seguridad y ni gota de miedo.

-Bueno, ¿y tu perro faldero? Le tenía un pequeño recibimiento preparado junto con un obsequio… ¡ah!, cierto… le di un par de golpes y se fue a llorar… pero bueno, ahora que tu fiel perrito ha huido con la cola entre las patas podemos conversar más a gusto ¿no crees? –dijo acercándose mientras el resto de jóvenes también lo hacía y cerraba toda huída posible. Rukia miraba precavida a uno y otro en actitud defensiva.

-Realmente no sé qué tengas en la cabeza, pero acecharme con un grupo de matones no es, definitivamente, un buen paso para pedirme una cita. –Rukia sonrió socarronamente de lado.

Grimmjow la ignoró mientras avanzaba hacia ella con actitud felina. Rukia retrocedió un par de pasos hasta chocar con la pared, Grimmjow aprovechó para acorralarla y acortar aún más las distancias, poniendo ambos brazos a los lados del rostro de la chica.

-¿No estás asustada? –le preguntó con una mueca.

-Los imbéciles no me asustan. Ahora quítate, que apestas. –Rukia no hizo intento de moverse alguno, sin embargo, le dirigió una mirada desafiante y segura a Grimmjow.

Él sonrió satisfecho y cogió su rostro con una mano, preparándose para besarla a la fuerza. Rukia, previendo la situación, le dio un rodillazo con todas sus fuerzas en los genitales, haciéndolo caer y liberándola. La chica aprovechó de salir del rincón y tratar de huir, pero rápidamente fue rodeada por el resto de hombres, dispuestos a agredirla.

Cuando el primero le salto, logró conectar un golpe con el puño invertido a la boca del estómago, quitándole el aire y haciéndolo caer al suelo. Dos más se le acercaron, pero un tercero, antes de que ella lograra hacer algo, la cogió desprevenida por atrás y la levantó del suelo.

Rukia decidió preocuparse de sus agresores que tenía delante y, en cuánto se acercaron, logró brindarle una patada con giro lateral al costado del rostro al que tenía más cerca, pero el otro la golpeó en el abdomen. La chica se achicó en su captor, pero antes de que el mismo hombre pudiera golpearle el rostro, una patada lo arrojó a un costado y un golpe en el rostro a su captor logró liberarla.

Rukia cayó respirando agitadamente al suelo, viendo cómo el joven de naranjas cabellos que había visto en la enfermería acudía a su rescate.

-¿Te encuentras bien? –preguntó dándole la espalda, mirando al grupo de hombres que quedaba en pie. Rukia se levantó y se puso junto a él.

-Si… pero no debiste meterte… ahora Grimmjow la agarrará contigo…

-¿Y querías que viera como golpeaban a una chica? –en eso se oye un fuerte golpe, ellos estaban abstraídos conversando y no vieron cuando Grimmjow se acercó al joven que había golpeado a Rukia.

-¡Imbécil!, ¡no debiste golpearla! –había jalado al hombre cerca de su rostro y lo miraba fieramente, lo arrojó al suelo y le propinó unas cuantas patadas hasta verlo inconciente, escupió al suelo junto a él y volteó a mirar hacia Rukia –Preciosa, lamento esto, no debía pasar así –gruñó mientras se pasaba molesto la mano por el cabello y daba pasos acercándose -¿Quién es él? –preguntó al notar al joven de naranjas cabellos que se interpuso entre ambos -¿un nuevo perro faldero?

-Ichigo, déjalo, Grimmjow no va a dudar en golpearte… no podemos ganarles así…

-No importa…

-¡Pero tú…!

-¡Dije que no importa! –Grimmjow no estaba de acuerdo con verlos conversar tan de cerca y decidió que golpearía a Ichigo, algo le molestaba respecto a él y, como siempre se dejaba llevar por su instinto, solucionaría inmediatamente el problema.

-Desháganse del fluorescente. – Ichigo volvió a prestar atención adelante mientras sonreía con algo de nerviosismo.

-Bueno Rukia… ya ves que no importa, ya me metí en esto.

-¿Por qué?, ¿eres idiota? –preguntó la chica muy molesta junto a él, preparándose para dar pelea también.

-Nop, simplemente quiero proteger a la chica que me gusta –Rukia lo miró descolocada por un segundo… justo en el instante en que Ichigo se lanzó hacia delante a ingresar a la pelea…


Bien… ¿lo notaron?, sip, es casi exactamente el mismo capítulo que está en "De cómo se declara un Kurosaki", aunque algo editado. Pensarán, ¿y esta vaga no ha hecho nada desde entonces?, pues sí he hecho… dormí, comí, dormí otra vez, volví a comer, volví a dormir y así han pasado mis días… jajajajaja, no, también he hecho muchas otras cosas entre medio, también escribir.

Buenop, se cuidan mucho… y despierten, desayunen, trabajen, almuercen, cenen, y vuelvan a dormir con el ichiruki! Jajajajajaja xD, bye!