Capítulo 2
Please be nice to me.
Mi mirada cuando estoy a tu lado no es tan miserable por eso por favor trátame bien...
Para Sasuke su vida era un contraste de luces y sombras que habían danzado burlándose de el desde siempre, y ahora había comenzado a detestar las luces por que solo le daban falsas esperanzas. Y esos hermosos y brillantes ojos verdes que le miraron desconcertados eran las luces más deslumbrantes que había visto en mucho tiempo. La linda chica que tenía en sus brazos le despertaba las hormonas que creyó muertas y no podía hacer más que odiarse a si mismo por que sus adormecidos sentimientos decidieran manifestarse justo ahora, aun así se domino de inmediato esquivo las balas que le perseguían con agilidad y volvió al elegante auto plateado pues ya tenía lo que quería.
- Exacto "lo quieres"- le dijo su voz interna, pero Sasuke la ignoro y solo acelero a fondo para alejarse de ahí, por el espejo retrovisor podía ver cuerpos en el suelo del parque y un auto negro que se disponía a seguirlo, inútil, el era muy bueno manejando y sabia que no lo alcanzarían.
Cuando llego a la elegante casa que era su destino bajo a la pelirrosa inconsciente del auto y la llevo a una habitación, estaba cargando a la primera mujer que le había interesado pero su rostro no denoto sus emociones, su conciencia se encargaba de matar lentamente cada una de sus falsas esperanzas y recordale sus objetivos. Si a Sasuke le gustaba su linda presa pero ni ella ni nadie lo sabría nunca. Por que después de todo eran solo sus hormonas ¿no? y el podía controlarlas ¿no?... estúpida voz de su conciencia; hasta donde el recordaba nunca le había servido para nada.
o.O.o
El elegante piso de madera contra sus rodillas desnudas le pareció muy frió pero aun así permaneció en el suelo, se abrazo a si misma y se agazapo en una esquina huyendo de la realidad por un momento ¿Quería huir de la confesión de Naruto? pues hecho. Y ahora estaba aquí encerrada en el segundo piso en una elegante habitación de puertas y ventanas reforzadas. Cuando se canso de gritar y llorar como una tonta que la sacaran se tiro con un suspiro a la suave cama, pensó en todas las razones por las que la aburrida y simple Sakura Haruno podría estar metida en problemas y nuevamente solo vino a su mente su "relación" con Naruto. Recordó todas las veces que sus padres le dijeron que se alejara de el pero ella no lo hizo...sus padres...quizá ni siquiera notaran su ausencia, y sus ojos volvieron a llenarse de lagrimas pero esta vez por razones distintas.
La poca luz que entraba por la ventana era constante desde que lo recordaba, penumbra acompañada de destellos blancos, una tormenta de nieve. Después de un rato y ya calmada analizo la situación llegando a la obvia conclusión: ella no podía hacer nada; estaba rodeada de cosas que no entendía y que estaban fuera de su control. Justo en el momento en que la iluminaba ese depresivo pensamiento la pesada puerta de madera se abrió y el apuesto pelinegro que vio en el parque entro. En la penumbra no pudo verlo muy bien aun así estuvo segura que era el hombre más sexy que había visto y eso aun contra su voluntad encendió sus hormonas pero luego reparo en la katana que llevaba despreocupadamente a la espalda y eso las apago, el actuaba como si Sakura no existiera y solo cambio la charola de comida por una nueva para luego salir silencioso y tranquilo como si la habitación estuviese vacía. Sakura quiso gritar y alcanzarlo, pedirle explicaciones, preguntar tantas cosas pero se quedo en blanco... justo en el ultimo momento logro reaccionar y se colgó del brazo del chico, el la miro con la más profunda indiferencia y ella descubrió que el tenía unos imposibles ojos negros.
-Ayúdame- fue la unica palabra que abandono sus labios, junto con su lastimoso aspecto y ojos llenos de lagrimas Sakura esperaba conmoverlo.
- No- fue la simple y fría respuesta.
- Yo o he hecho nada, no merezco estar aquí...- trato de explicar ella.
-No tengo idea si lo merezcas o no. Simplemente no puedo dejarte ir- respondió el firme para después empujar casi con desprecio la pequeña mano que lo sostenía,pero antes de tocarla con toda la fuerza que llevaba el se detuvo por que noto que era la mano que la pelirrosa tenia herida, entonces con toda delicadeza del mundo aparto la mano temblorosa de su prisionera.
- Al menos dime ¿por que estoy aquí?- pregunto desesperada.
- Es mejor para ti saber nada- hablo el tranquilo.
- Estoy muy segura de poder decidir que es o no bueno para mi- dijo ella entre la desesperación y el enojo.
- Pues no parece- dijo el casi con burla y salio del lugar estoico.
" Y pensar que es el primer chico que me gusta ¡es un patán!, ¡es un criminal!" se quejo internamente Sakura, miro a su alrededor y se prometió a si misma que escaparía a como diera lugar, tal vez nadie la extrañaba afuera pero aun mas importante que eso nadie tenia derecho a encerrarla y ni siquiera decirle por que. Y el primer paso para escapar era no caer en la desesperación, miro la comida y se acerco revisarla. Ella era estudiante de medicina y en cuanto creyó que no contenía nada sospechoso comenzó a comer.
Sakura miro desesperada su reloj de pulsera al parecer aun no lleva ni 5 horas ahí y para ella eran como años. Se estaba haciendo de noche por fin y el sueño comenzaba a vencerla pero contra todo pronostico en lo único que podía pensar era que esta noche no había visto su drama favorito que mañana tenía una clase importante de neurofisiologia que no quería perderse y que el fin de semana salia el nuevo tomo del maga que estaba leyendo, esas eran el tipo de tonterías en las que pensaba Sakura, tal vez para nadie eran importantes pero para ella lo eran por que eran su vida y alguien la estaba rompiendo. Ah pero también antes de dormir pensó en unos ojos azabaches pero al día siguiente eso no lo recordó.
La mañana era luminosa y hermosa, lo primer que vio fue a su lindo secuestrador pelinegro acomodando algo obsesivamente los cubiertos de la charola de comida, la puerta estaba abierta y el perecía distraído.
- Ni lo pienses.
Maldición deberían prohibirle tener una voz tan sexy, pensó ella.- ¿Se supone que debo quedarme encerrada sin hacer nada como una estúpida? - dijo ella molesta.
- Si no causas problemas es mejor para ti, el como lo hagas es tu decisión- el parecía serio pero ella podía jurar que había burla en el tono de su voz.
Antes de que Sakura pudiera contestar otra voz interrumpió sus pensamientos y esta era abiertamente burlona.
- Que envidia, yo quiero que me secuestren si tu vas a hacerme el desayuno todos los días Sasuke-kun- hablaba sumamente divertido un chico peliplata al que Sakura pensó debería recomendarle un odontologo.
- No molestes y largo de aquí Suigetsu- hablo el pelinegro que ahora sabía se llamaba Sasuke y que su voz amenazante nunca la había ocupado con ella, acaba de conocerla y era temible. El pelinegro se movió muy rápido y salio del lugar azotando la gran puerta. Sakura corrió a escuchar.
- Jajaja tendrías que ver tu cara...- un silencio solo le aseguro a la pelirrosa que el pelinegro acribillaba con la mirada al otro hombre- esta bien, esta bien no vine solo a arruinar tu mañana he venido a decirte que llamaron del hospital.
- Imbécil, por que no me dijiste antes- se quejo el pelinegro y Sakura no pudo escuchar más. Volteo a ver su desayuno y tontamente se pregunto si de verdad lo había hecho el pelinegro.
Notas: primero que nada perdón por la tardanza y gracias a todos por leer pero más a Sasu Love For Ever y Emma3mikan que me dejaron su hermoso review y me animaron a seguir con esta historia :) nos volveremos a leer ;)
