¡Hola a todas!

Lamento la demora... Pero tenía un proyecto que hacer esta semana pero al fin termine y ¡Aquí me tienen!

Quiero agradecerles a Deipris, Aura, Hime Masomi y EmmaMason13 ¡Muchas gracias chicas! En serio, me animaron mucho, me alegro de que les haya gustado este fic Y también a las lectoras que tuve en el 1er capi… Sin más aquí les dejo el 2do capitulo ¡espero que les guste!

Disclaimer: Rise of the Guardians le pertenece a Dreamworks y William Joyce, esta historia fue hecha sin fines de lucro.


Capítulo 2

Domingo por la mañana. Estabas durmiendo plácidamente sin ninguna preocupación, al fin y al cabo ya habías terminado los exámenes y proyectos finales de la unidad del semestre y tampoco tenías tareas pendientes. De pronto esa extraña sensación que habías sentido la noche anterior te invadió de nuevo… Te sentías observada.

Abriste un poco tus ojos _ somnolienta para encontrarte con un par de ojos azules mirándote muy curiosos, era el chico de anoche. Abriste tus ojos desmesuradamente y solo atinaste a…

-¡KYAAAAAAAA!- El albino se cubrió los oídos aturdido por tu grito mientras tú caías de la cama con todo y sabanas. - Mí... Espalda...- Te levantaste sobre tus brazos algo adolorida.

-¿Estas bien?- Alzaste tu vista para ver al joven mirándote en el otro lado de la cama y con una mano aun cubriendo su oído.

-¡Ah!- Te levantaste bruscamente del suelo algo nerviosa y le dedicaste una mirada fulminante. -¡¿Qué diablos haces en MI HABITACIÓN?!

-Yo solo… ¡Woah!- El joven se agacho esquivando un zapato que le habías lanzado. - ¡¿Pero qué te pasa?!

-¡Largo de aquí maldito drogadicto acosador!- Gritaste tomando un libro de tu estantería.

-¡Que no soy ningún drogadicto!- Grito de la misma forma esquivando el libro.

-¡LARGO!- Habías tomado un bate de Béisbol que olvido tu primo hace un tiempo, te dirigiste hacia el lista para golpearlo o al menos dejarlo noqueado.

-¿_? ¿Porque estas gritan…?- Tu madre entro a la habitación al escuchar tanto alboroto, se quedó callada al ver lo que estabas haciendo. -¿Qué haces con ese bate?

Te quedaste paralizada al escuchar la voz de tu madre, ya estabas a punto de golpear al albino y este estaba en el suelo cubriéndose con sus brazos listos para recibir un golpe el cual nunca llego.

-Mama… ¡Pu-puedo explicarlo!- Dijiste nerviosa. - Yo… Desperté y el… El me asusto y…

-¿Pero de que hablas?- Pregunto extrañada.

-¡Hablo de este loco!- Señalaste al albino el cual aún estaba cubriéndose con un brazo por si llegabas a agredirlo o lo tomabas por sorpresa. -¡Desperté y él estaba en mi habitación y yo trate de…!

-_... Yo no veo a nadie ahí- Te interrumpió mientras caminaba hacia a ti.

-¿Eh?- Miraste al joven que en su rostro se dibujaba una expresión de victoria.

-Creo que los exámenes y esos proyectos te dejaron algo estresada cariño…- Dijo tu madre poniendo ambas manos en tus hombros. –Date una buena ducha caliente y… Solo relájate.

-Pero mama…

-Nada de peros, preparare tu desayuno favorito antes de irme a trabajar ¿está bien?- Dijo dándote un beso en la frente y salió de la habitación cerrando la puerta.

Cuando salió de la habitación, solo te quedaste de pie en silencio mirando a la puerta… ¿Cómo fue que no lo vio? ¿Quién rayos era ese joven en realidad? Miles de preguntas rondaron por tu mente. Te giraste lentamente y viste que el joven se ponía de pie.

-¿Quién eres?- Preguntaste algo nerviosa rompiendo el incómodo silencio que se había formado.

-Es lo que trataba de decirte pero me atacaste con un zapato...- Dijo un poco molesto recargándose sobre su cayado.

-¿Quién… Eres?- Le preguntaste de nuevo, esa no era la respuesta que querías.

-¿No conoces mi historia?

-¿Qué historia?

Dio un suspiro antes de dirigirse hacia la ventana –Tal vez esto te refresque la memoria…- Dijo para después con la punta de su bastón tocar la ventana y unas raras figuras de escarcha comenzara a extenderse en esta. –También puedo crear ventiscas y uno que otro día nevado…

Te sorprendiste al escuchar tal cosa pero ahí estaba la clara prueba en tu ventana. Fue cuando comenzaste a unir todas las piezas, el suelo congelado la noche anterior, escarcha en la ventana, ventiscas, días nevados… El que tu madre no pudiera verlo…

Cuando eras pequeña, ella te había contado una historia de alguien que podía hacer todo eso solo para que fueras a dormir y esa persona solo podía ser…

-¿Jack Frost?- Dijiste en voz baja cuando caíste en cuenta de todo, observaste fijamente sus ojos azules esperando una respuesta, el solo dibujo una pequeña sonrisa en su rostro.

-Ya no me llamaras drogadicto después de todo esto ¿Verdad?- Pregunto el albino en un tono burlón.


Me disculpo de nuevo por lo corto que fue... Pero mis ideas ya no me dieron para mas.

Bueno tal vez si pero hay que dejar algo para el siguiente capítulo, espero que les haya gustado este cap.

Estaré un poco ocupadilla esta semana... ¡Pero tratare de actualizar lo más pronto posible, lo prometo!

Me despido... Que tengan lindo día/tarde/noche ya depende de qué hora estén leyendo esto (En este caso, mi reloj marca las 11:35 pm, así que les digo que tengan linda noche)

¡Cuídense, les mando un gran abrazo a todas!