Aquí con un nuevo capítulo, creo que actualizare todos los viernes si me alcanza el tiempo (malditas pruebas finales)

Como sea me voy, puse algo de Reigisa, pues porque amo esta pareja

Los personajes no me pertenecen

: D bueno les dejo leyendo

Todos llegaron a la casa de los Tachibana en donde Makoto fue recibido con algunas lágrimas de parte de su madre y gritos de sus hermanos. La casa permanecía igual a cuando se había ido hace algunos meses-

-¡Onii-chan!- El castaño casi pierde el equilibrio debido al fuerte agarre de ambos niños que saltaron a recibirlo.

-También vino Haru-chan- grito Ran mientras un se aferraba a la pierna de su hermano.

-Y el chico mariposa con su amigo- dijo Ren corriendo hacia el resto del grupo.

Después de ordenar la pizza el ambiente dentro de la casa fue bastante agradable aunque nostálgico, la señora Tachibana estaba bastante entretenida recordando los últimos años de escuela de su hijo, a los jóvenes se les hizo algo triste esta conversación aunque sabían de que esto era parte de crecer y que aún seguían siendo amigos. Terminada la comida el padre de familia levanto los platos de la mesa dejando así descansar a su esposa.

-Rei-kun, Nagisa-kun ¿se quedaran a dormir?- dijo la amable mujer

-Gracias, pero no podemos mañana vamos a entrenar temprano- Rei se acomodó los lentes mientras decía esto

-¿Rei, mañana tenemos que ir nosotros también?- pregunto el castaño

-Pues, Makoto-senpai creo que debería descansar-

-Yo quiero ir- Haru hablo por primera vez desde que se bajaron del tren- quiero nadar- al pelinegro se le escapo una pequeña sonrisa al recordar la piscina de Iwatobi, no era tan grande como las piscinas olímpicas de Tokio, pero era el lugar donde más le gustaba nadar.

-Entonces iré yo también-

-¡Nadaremos todos juntos de nuevo!- exclamo el rubio parándose de su asiento.

Después de acordar la hora en que todos se verían para ir al club los menores se fueron a sus respectivas casas, Makoto termino por dormir en un futón en la sala principal mientras que Haru en el sofá.

-Haru, ¿no estas triste?- dijo el más alto susurrando

-Algo-

-Es triste pensar que ya no estamos en el club- dijo Makoto mientras se acomodaba para mirar a su amigo quien estaba de espaldas.

-Aún podemos estar ayudando- El pelinegro se dio vuelta entre las sabanas para hablar mejor con Makoto.

-No es lo mismo, se siente distinto- el castaño pudo sentir un tipo de opresión en su garganta.

-Lo sé- después de que Haru dijera esto el silencio reino en la habitación hasta que ambos se quedaron dormidos en el mismo sofá.

Al día siguiente los cuatro amigos se encontraron a la entrada de la escuela donde se les unió Gou, era una mañana bastante soleada, pero el calor no era sofocante, al entrar pudieron notar como unos pétalos de cerezos caían a sus pies y a la piscina, que se veía mucho más brillante de lo que recordaban. Los nuevos miembros del club estaban esperando a que llegaran sus superiores.

-¡Rei-senpai!- saludo un chico de cabello verde oscuro y ojos cafés

-Buenos días, bueno hoy haremos algo especial- Rei apunto su mano adonde se encontraban Makoto y Haru- en esta ocasión tendremos una práctica con los antiguos miembros del club, Tachibana Makoto-senpai ex capitán- el castaño saludo algo tímido con una sonrisa- y Nanase Haruka-senpai ex vicepresidente, ambos nos ayudaran a mejorar nuestros tiempos-

Después de la presentación todos fueron a cambiarse, excepción de Haru quien ya estaba en la piscina.

-Bien chicos necesito que naden de uno en uno y así puedan ser evaluados individualmente- dijo la manager del club mientras daba pequeñas ojeadas al cuerpo de algunos de los miembros.

La profesora Miho estaba sentada con su sombrilla observando los avances de los nadadores, se sentía feliz de ver a sus antiguos alumnos.

-Disculpe, ¿usted es la profesora encargada?- la mujer dio la vuelta encontrándose con un hombre de unos 40 años

-si soy yo, ¿Qué se le ofrece?-

-Vine a ver al club de natación, soy un reclutador-

-Llego en buen momento justo están empezando con la practica- dijo con una sonrisa

El hombre observaba como pasaban cada uno, algunos tenían un tiempo excepcional, otros no llegaban a lo normal, cuando todos habían nadado noto que cuatro no habían estado en la piscina, los reconoció del torneo que hubo el año pasado, pero termino por fijarse en el pelinegro.

-¿Nanase Haruka?- el chico miro al hombre que se había acercado a el- te he estado buscando, ¿podemos hablar?- El chico estaba confundido pero acepto hablar con él.

-¿Qué necesita?- Haru se sentía muy intrigado, aunque intentaba no demostrarlo

-Me llamo Keicchi Irie, soy un reclutador de la escuela olímpica de Japón, te he visto en algunas competencias, eres muy bueno nadando tienes un talento innato, necesitamos alumnos nuevos como tú- Haru seguía callado esperando que el hombre terminara- Estamos buscando a los mejores nadadores del país para las próximas olimpiadas- sus ojos azules se abrieron un poco y estos brillaban- claro que primero tendrás que pasar por unas pruebas para entrar a la escuela, si estas interesado te dejo mi numero-

-Claro- dijo secamente el pelinegro mirando el numero escrito en el papel mientras se devolvía a donde estaban los demás

-Haru-chan, ¿de que hablaban?- pregunto Makoto

-Me ofreció entrar a la escuela olímpica-

-¡Haru!, ¡¿enserio?! ¡Eso es increíble!- grito mientras se acercaba a su amigo

-Sí, pero dijo que tendría que pasar por unas pruebas-

-Haru, te das cuenta que quizás en unos años estés en la olimpiadas-

-Makoto no te ilusiones-

-Pero Haru tú tienes el talento para hacerlo, estoy seguro de que entraras- el pelinegro suspiro

-Concéntrate tenemos que ayudar al club- el más alto sonrió a su amigo quien le devolvió el gesto.

Las practicas ahora eran muy diferentes a cuando solo eran 4 miembros, sin duda el trabajo de Rei era mucho más pesado al que tenía Makoto el año anterior, y eso lo demostraban las ojeras del chico de gafas.

-Naoko-san, creo que podrías mejorar tus tiempos con otro estilo de nado, intenta con el de espalda-

-Está bien, Tachibana-senpai-

-Bien creo que esos fueron todos los consejos que les podemos dar- El castaño sonrió, estaba nervioso aun- gracias por su esfuerzo-

-¡Todos pueden ir a cambiarse!- grito el capitán, todos obedecieron a excepción de Nagisa. Gou y Amakata fueron con el reclutador hacia la oficina del director para hablar de los miembros del club y de Haru

-Mako-chan, eso fue increíble ahora mejoraremos mucho los tiempos, estoy seguro- A Makoto esto era lo que más le gustaba, enseñar lo fantástico que podría ser la natación, era algo que lo hacía sentir realmente bien.- Rei-chan también lo hizo muy bien- El rubio se acercó a su amigo para abrazarlo, el de ojos purpuras dio un paso atrás intentando esquivarlo. Hasta que...

¡SPLASH!

-Rei-chan, ¿estás bien?- Nagisa se acercó a la piscina asomando su cabeza por el borde de esta

-Nagisa-kun, le he dicho que no haga eso- salió del agua con sus mejillas más que coloradas

-Pero, Rei-chan...-

-Además no lo haga en público-

-Solo están Mako-chan y Haru-chan aquí-

-¡Eso no significa que pueda hacerlo!- el chico de cabello azul se ponía cada vez más rojo, mientras que Nagisa se divertía con la situación soltando risas.

-Rei-chan pareces un chica bipolar- Nagisa no pudo evitar reírse más fuerte al ver la cara de desesperación de su amigo. Makoto y Haru miraban entretenidos la discusión de ambos chicos, que más que nada parecía la pelea de unos novios infantiles, a pesar de que sus amigos no eran nada, sin embargo se notaba que sentían algo especial por el otro, o por lo menos así lo notaban los mayores del grupo.

Al finalizar la tierna discusión de ambos jóvenes, la cual dio por ganador a Nagisa quien termino por abrazar al chico mariposa, se dirigieron todos incluida Gou hacia la estación donde los aun estudiantes de preparatoria se despidieron para irse a sus respectivas casas, Makoto y Haru fueron a la casa del menor, en la cual solo estaba el señor Tachibana debido a que la madre y hermanos fueron al pediatra. El castaño saludo a su padre seguido por su amigo y ambos subieron a la habitación del joven, claro está ya no tenía casi nada, solo una cama sin sabanas, un pequeño mueble y un televisor sobre este, Makoto abrió las puertas de la cómoda, sacando su consola de videojuegos

-¿Cuál quieres jugar Haru-chan?-

-El que tú prefieras-

Makoto saco un videojuego de plataforma, eran sus preferidos, lo saco de su caja e inserto el disco, después se sentó al lado de su amigo tomando el mando que este le entregaba.

-Faltan las paletas- dijo el de ojos azules

-Tienes razón- Para ambos este viaje había sido muy melancólico, era la primera vez que volvían de Tokio y varias veces habían querido retroceder el tiempo extrañaban el estar con sus amigos todos los días, pero ahora tenían que afrontar el futuro, y a ambos les gustaba el camino que habían escogido.

-Haru, ¿Qué tienes?- el más alto puso pausa al juego cuando noto que su amigo estaba perdiendo a cada momento

-Nada...-

-Estás pensando en lo de la escuela olímpica- Haru suspiro cuando su amigo adivino sus pensamientos

-Lo estaba pensando y no estoy seguro de si podre quedar-

-¿Qué dices Haru? claro que lo harás-

-Habrá mejores nadadores que yo-

-Ninguno se esfuerza como tú-

-Pero eso no me hará quedar-

-Haru los últimos meses has mejorado tu nado- el pelinegro miro a su amigo- tú mismo nos dijiste que querías nadar en ese mundo-

-es cierto- el pelinegro sonrió al recordar ese momento

-Cuando nos dijiste eso recuerdo que tus ojos brillaban como nunca habían brillado, tenías mucha felicidad por ese futuro, ¿aun la tienes Haru-chan?- Makoto le sonrió a su amigo de la manera más hermosa que pudo

-Si-

-No la pierdas-

-No lo hare- Makoto apretó STAR reiniciando el nivel para que al ahora tranquilo chico de orbes azules pudiera pasar más concentrado el juego.

-Haru, ¿y cuando son las pruebas?, hay que empezar a prepararnos-

-No lo sé, ni siquiera he llamado para confirmar que quiero participar-

-¡Haru! creí que ya habías llamado-

-Lo hare después de que te gane-

-¡Haru!, eso es trampa, estaba distraído-

A ambos chicos se les pasaron las horas volando, ni siquiera notaron cuando la señora Tachibana había entrado a la habitación

-Chicos, ¡pausen eso!- A Makoto casi le da un infarto, soltó un grito que pudo oírse hasta el primer piso del hogar- lo siento hijo me había olvidado lo asustadizo que eres-

-Mamá, tengo que contarte algo, pero tenemos que estar todos- La mujer asintió algo confundida ya que el tono en que su hijo le había dicho esa frase era demasiado neutro. Junto a toda la familia en la sala principal para hablar, a excepción de Ren y Ran quienes se quedaron dormidos.

-Hijo que me vas a decir- dijo el preocupado padre

-¿Vas a de dejar la universidad?- pronuncio la mujer

-¡¿Qué?! No, no es eso- Makoto intentaba hablar, pero sus padres no le dejaban.

-Acaso... no será que... ¡¿dejaste embarazada a tu novia?!- el castaño abrió su boca ante la sorpresa de hasta cuanto podía volar la imaginación de su madre, la señora tenía los ojos húmedos sin soltar lagrimas aun- hijo lo siento, debimos hablar contigo, debimos haberte dado consejos, no te preocupes- la mujer tomo las manos de su hijo que aún no salía del shock- te apoyaremos, sé que fuimos malos padres, perdónanos por favor, ¿podrías presentarnos a tu novia?-

-Es... Haru- es lo que pudo articular el chico de ojos verdes recién saliendo del impacto

-¡Embarazaste a Haru!- la castaña grito inconscientemente-...espera eso es imposible- a ambos jóvenes se les tiñeron las mejillas de rojo, bueno al chico delfín mucho menos que a su amigo.

-No, no es eso, es que Haru puede entrar a una escuela olímpica-

-¡¿Qué?! un momento eso es bueno- la madre del más alto soltó sus manos apenas se enteró de la realidad- ¡Haru-chan! Eso es fantástico- la mujer abrazo fuertemente al pelinegro llena de orgullo como si se tratara de su propio hijo- Vamos a celebrarlo te preparare lo que quieras-

-Caballa- dijo casi instantáneamente

La señora Tachibana se dirigió a la cocina a preparar el platillo, Haru termino por ayudar a cocinar, aunque parecía más como si él fuera el chef principal y la mujer su ayudante. Makoto estaba con su padre en la sala principal.

-Makoto, ¿no tienes novia cierto?- dijo curioso el señor, el castaño no pudo evitar mirar a su amigo.

-No-

-Ya veo-

El pelinegro escuchaba la conversación desde la cocina, él era más disimulado que Makoto, y sabía ocultar los celos que le habían provocado la imagen de su amigo con alguna chica. Suspiro e intento calmarse, el castaño en toda su adolescencia nunca había tenido novia, aunque ahora en la universidad llamaba mucho la atención de las mujeres, pero el inocente cadente castaño no notaba las intenciones de ellas.

Haru se encontraba sumido en sus pensamientos y asando la caballa que no noto que su celular sonaba.

-Haru, es Rin- Makoto le acerco su celular, el cual puso entre su hombro y su oreja, y así no dejar a la caballa cocinándose sola, podría quemarse y no se lo perdonaría, aun no se perdonaba el desperdicio de pescado del día anterior. Se quedó en silencio esperando que hablara Rin primero.

-Haru...- dijo a modo saludo el pelirrojo

-Mmm...-

-¿Estas en Tokio?-

-No- el pelinegro no tenía ganas de hablar en ese momento, estaba concentrado en como Makoto estaba torpemente ayudando a cocinar.

-Sabes ayer recibí una llamada-

-Aja- Haru perdió total interés en la conversación

-Haru, es importante lo que te voy a decir, me acaban de proponer ir a una escuela olímpica en Japón, así que estaré allí en unos días-

El pelinegro abrió un poco sus ojos, no lo podía creer, estaría compitiendo contra su mayor rival en el deporte que más amaba, pero Rin también era su mejor amigo, sin duda sería un largo camino hasta llegar a las pruebas...

Hasta aquí por hoy, bueno espero que no hayan muerto de aburrimiento en el capítulo.

Muchas gracias por los reviews.

Nos vemos la próxima semana