Nota de la traductora/ disclaimer: los personajes de Free! ES no nos pertecenen ni a la autora de este fic ni a mí.


Las cosas son, como es lógico, incómodas después de esa noche. Momo parece ignorar Sousuke, aunque es difícil de decir. Siempre parecía un poco nervioso o intimidado con él, desde el principio, pero ahora es calculado - intencional. Sousuke se maldice a sí mismo cada vez que lo analiza de esta manera.

Lo único que parece estar haciendo más, aunque parecía imposible, es montar poco menos que un espectáculo cada vez que pregunta a Rin sobre Gou. Es un poco irritante - y se vuelve más cuando Sousuke se da cuanta de cuánto le afecta - pero siempre ha sido bueno ignorando las cosas, o que parezca.

Las cosas no son incómodas, al menos no aparentemente. La tensión está oculta, por lo que asistir a la práctica de forma normal no es tan horrible como parece - aunque ver el cuerpo semi desnudo de Momo es alarmante, al principio, a pesar de haberlo visto muchas veces antes.

Es el final de la práctica, el dolor en su hombro es tan ligero que podría considerarlo una bendición, sus músculos exhaustos tras horas de práctica es algo con lo que ha aprendido a vivir. Todos están en el vestuario, Ai parloteando con Rin, tratando de decidir dónde y qué comer. Podrían haberle preguntado a Sousuke si quería apuntarse, pero debido a la turbia neblina es su mente, este apenas habría escuchado.

Lo que le saca del trance es una delgada mano agarrándolo por la muñeca, tirando de él hacia atrás y que le impide seguir ciegamente a Rin y a Ai. Necesita un segundo para darse cuenta, incluso después de girar, que es Momo - y que está medio escondido detrás de una fila de armarios.

"Así que, eh. ¿Cómo está tu hombro?", pregunta, todo su cuerpo agitándose por los nervios incontrolados - le tiemblan las piernas, se muerde los labios, se pasa las manos compulsivamente por el pelo.

"Bien", responde Sousuke, debatiéndose entre irse ahora o no.

"Nadabas bien. No parecía te doliera, je. "

"Ya no es tan malo", dice Sousuke, cruzando un brazo sobre el pecho para apretar el músculo en cuestión, casi inconscientemente.

Momo asiente, todavía en pie como si fuera un pez fuera del agua, algo perdido y tal vez un poco temeroso. Sousuke no está listo para sentir la fuerza de su culpa por arrastrar a Momo hacia una habitación oscura, y hacer que se corriera en sus pantalones. Se da vuelta para irse, con el incómodo silencio que se mantiene en el aire entre ellos como una nube, pero Momo toma su brazo otra vez el momento en que lo hace.

"Oye, ¿sabes que Rin-senpai está dando ese chico tonto de Iwatobi, algo como, lecciones? ¿El que le dio las cookies? " pregunta.

Sousuke arquea una ceja. "¿Sí?"

Momo sonríe, tan lleno de nerviosa esperanza que sus ojos parecen húmedos. "Podrías, em. ¿Hacer eso por mí? Je ".

Traga entonces, y el temblor de su garganta hace que el estómago de Sousuke se encoja, las puntas de los dedos electrizadas por el deseo. Es ridículo, y de hecho pensaba que era él quien tenía ese efecto en alguien y no al revés ...

"¿Quieres que haga algo por ti?" pregunta Sousuke, bajando la voz.

Momo asiente, y luego hace lo primero seguro de sí mismo que ha hecho desde que empezó todo este lío - mete dos dedos bajo el dobladillo del bañador de Sousuke, tirando un poco de él.

"Podrías hacer muchas cosas", dice Momo, a quien ya parece faltarle la respiración.

"¿Sí?"

Momo asiente y luego empuja con su otro brazo, sus extremidades moviéndose sin gracia alguna, el codo atrapando el cuello de Sousuke hacia él. Con la otra mano agarra traje de baño de Sousuke en un puño apretado, tirando de él, como si quisiera abrirlo y absorber a Sousuke en su totalidad, recorrer su piel y permanecer allí.

Sousuke termina por sujetarlo contra la pared tras los armarios mientras lo besa, lame su boca húmeda, desesperada, devora cada gemido y suspiro hambriento. Momo tiembla bajo su peso, su cuerpo arqueándose como si no fuera a sobrevivir sin el contacto, y le roba el aliento a Sousuke - quien todavía lo desea tanto, más incluso que al principio.

Es Momo quien rompe el contacto, con su rostro ruborizado por la vergonzosa ansiedad mientras pregunta tímidamente: "¿Te la puedo chupar en las duchas?"

Sousuke exhala como si le hubieran dado un puñetazo, apoyando su frente contra la de Momo. "Esa es una petición muy específica", murmura.

Momo sonríe, mordiendo la comisura de su labio inferior. "He estado pensando en ello."

La cruda honestidad adolescente en esa petición hace saltar la hombría de Sousuke hasta que topa con la tela del bañador, y termina empujando a Momo con más fuerza contra la pared, acariciando con su boca el borde de su mandíbula hasta el cuello. No hay mucho pensamiento involucrado, no cuando Momo empieza a suplicar, una vez Sousuke tiene las caderas huesudas de Momo empujando contra las suyas, sus gruñidos entrecortados de "por favor, Sousuke-senpai, quiero hacerlo, por favor."

No está muy seguro acerca de los encantos que pueda tener una ducha, pero se meten en una de todos modos tras asegurarse dos veces de que el vestuario esté vacío, ahogando un gemido por la forma ansiosa en la que Momo se pone de rodillas, el agua de la ducha salpicándole en la cara. Sus pestañas están llenas de gotas de agua cuando las cierra, inclinándose para lamer sobre la tela del bañador de Sousuke.

Sousuke pasa la mano por el cabello húmedo del chico, retirándolo de su cara. Él tira de su bañador hacia abajo, de repente le preocupa que la visión de una polla dura desnuda pueda hacer que Momo salga corriendo y gritando sobre cuánto le gustan las chicas, pero en todo caso a la visión del pene de Sousuke enrojecido y goteando para él sólo provoca que sus ojos se oscurezcan, lamiéndose los labios.

Se la chupa de forma inexperta, curioso y con poca práctica, lamiendo la mayoría de la extensión que no le cabe en la boca. Sousuke se esfuerza por mantenerse erguido, con una mano acunando suavemente la parte posterior del cráneo de Momo, la otra por encima de su propia boca, apretándola sin pensar contra su propia cara, casi medio inconscientemente, mareado por el esfuerzo de mantenerse tranquilo. La boca de Momo es más pequeña de lo que cabría esperar con todas las gilipolleces que salen de ella, pero su pequeña lengua caliente va tan rápido, tan desesperado por probar todo.

Sousuke intenta advertir al chico de que se va a correr, pero lo hace un poco tarde y termina derramando sobre la boca y la barbilla de Momo cálidos goterones blancos. Sousuke se siente borracho cuando se agacha, agarra la mandíbula de Momo y empuja con el pulgar su propia sustancia contra la boca de este, embadurnando sus labios con ello. Es peor cuando Momo se lame los labios, tragando hambriento.

"Jesús," se dice Sousuke, reclinándose hasta que su espalda golpea la pared, pasando una mano temblorosa por la cara. Momo se sienta en el medio de la cabina, empapado de agua en las rodillas, con la boca roja y utilizada. Está duro en su pequeño bañador, la punta de su pene asoma por el borde. Sus rodillas tiemblan incluso abiertas, extendiendo las piernas en el suelo.

Momo se levanta lentamente, cerrando el grifo de la ducha, enteramente dispuesto a aceptar que Sousuke no le devolverá el favor, que lo usaría y se iría. Sousuke está casi ofendido por ello, así que cuando se están secando él lanza su propia toalla sobre la cabeza de Momo, se acerca a él y rápidamente le frota el pelo para secarlo.

Cuando tira la toalla, Momo está sonriendo casi en sueños, por lo que su cuerpo es fácil de empujar sobre el banco, las extremidades flexibles y calientes de la ducha. Jadea cuando Sousuke se arrodilla, abriendo la toalla envuelta alrededor de su cintura delgada. Sousuke se la chupa sin previo aviso, entero, sujetándolo por la parte baja de la espalda. Momo está prácticamente gritando, y sus gemidos son tan fuertes, que cuando Sousuke se aparta es para decirle que guarde silencio.

La piel de Momo sabe claramente limpia - una mezcla de cloro y jabón, su hombría es como seda caliente en la lengua de Sousuke. Es suave, pero no afeitada, y hace que a Sousuke vuelva a latirle la entrepierna. Momo llega rápidamente, llenando su boca y golpeando la parte superior de la cabeza de Sousuke suavemente para apartarlo, incapaz de comprender que Sousuke lo quiere – quiere saborearlo.

Sousuke se inclina hacia atrás sobre sus talones, se limpia la boca boca mientras Momo se desploma contra la pared, el banco apenas evita que se deslice hasta el suelo. Su sonrisa saciada es tan vaga y ridícula que Sousuke no puede evitar inclinarse para besarlo, riéndose por la forma en que necesita varios intentos para conseguir que Momo recupere las fuerzas y lo bese.

"Fue increíble, senpai," murmura Momo, canturreando alegremente, y Sousuke piensa que podría arruinar el resto de su vida por este chico.