Summary: Escritora de un BLOG, Kagome siente la necesidad de que el mundo sepa lo que le ocurrió. Pero de una manera divertida, hace llegar "cartas" a sus viejas amistades en el Sengoku. ¿Superado y Publicado? Eso creo.


Capítulo dos: Para Koga, que con tanto cariño me vio partir.

¿Qué tal gente? Empezaré respondiendo las preguntas que mis—hasta ahora—tres lectores me dejaron la semana pasada.

Primero: Harumi, respecto a tu pregunta déjame decirte que no fue nada sencillo. Cuando me propuse a dejarlo pasé varias semanas meditando si mi decisión era la adecuada a la situación. Pero creo que se facilitaron las cosas cuando la vi ocupando mi lugar. La antigua dueña se estaba convirtiendo en la actual más rápido de lo que yo había previsto y al parecer mi presencia ahí estaba de más. Así que eso facilitó las cosas. Además, el perro estaba a punto del colapso porque no sabía cómo lidiar con ambas. Sabiendo lo que solamente yo sé (o sea, que él la iba a preferir a ella) decidí dejarlo ir. E irme. Y me fui.

Segundo: KazukyConfundido, wow. Bueno, no creo que yo sea la más indicada para darte una solución, pero bueno, haré lo que pueda. Mucho depende de que tan íntima sea la relación con tu dueña actual. Si de verdad sientes que no va para adelante y que tu futuro está consolidado con tu antigua dueña, pues ve por ella. Te recomiendo, especialmente, que seas tú el que le de la mala noticia a tu novia. No esperes que la antigua dueña venga a romperle el corazón por ti. Personalmente, a mi me hubiera gustado eso. Mi perro nunca me lo dijo, yo lo intuí. Es más, ella me lo dijo, cruel y fríamente, que mi presencia en ese lugar ya no iba a ser requerida.

Y tercero: Kyami, fueron muchas las razones que me impulsaron a irme de aquel lugar. La principal, obviamente, fue que él nunca tomó la decisión de quedarse conmigo. Siempre fue un "no sé… quizás…" No quería ser un perro de un solo dueño. Quería comer de ambos platos. Qué pena. Yo ya estaba cansada de alimentarlo y —aunque irme fue lo más doloroso que alguna vez haya hecho—considero que fue lo mejor para los dos.

Ahora que ya respondí sus preguntas, empezaré. Quiero dedicar este post a una persona (¿?) muy importante para mí. Sin él nunca habría sabido que tengo opciones. Hablo de mi querido y estimado Koga. Gracias por todo el amor que me brindaste y espero que donde quiera que estés seas muy feliz. Nunca te olvidaré.

Bien, a lo nuestro. ¿Cómo me crucé con un lobo y viví para contarlo? Ja, y con una loba de paso. Todo empezó poco tiempo después que me encontré al perro. Él y yo estábamos empezando a unirnos y las cosas eran más sencillas. Un día como cualquier otro, mientras hacíamos nuestra búsqueda matutina, y fuimos atacados por unos perros salvajes, como el mi perro los acabó a todos los que quedaron llamaron a su líder. Y apareció. Un lobo con una fuerza enorme, y al instante me di cuenta que usaba algo para aumentar su fuerza y rapidez. El perro automáticamente sacó sus garras. Y comenzó la pelea entre ellos dos. El lobo era más rápido y, cuando les dije a todos que él usaba algo para incrementar su fuerza se molestó. Pero cuando el perro iba a usar su máxima fuerza el cobarde huyó. Ese primer encuentro fue pan comido, pero nunca hubiera sospechado lo que ocurriría después. El lobo me secuestró y dijo estar enamorado de mi y, oh, claro, me propuso matrimonio. Cosa que no le agradó nada al perro. Él me liberó, claro, con la promesa de volver por mi algún día.

No les mentiré. Me sentí demasiado halagada cuando me dijo que me amaba y lo hubiera llegado a considerar si no fuera porque ya tenía una mascota a quien cuidar. Pero lo mejor eran los celos destructivos que tenía el perro cada vez que el lobo aparecía. Hemos llegado a pelearnos innumerables veces por ese motivo. Sus celos. Y cada vez que el lobo aparecía también el perro mostraba el "afecto" que me tenía.

Pero el lobo no venía solo, el lobo venía con otro inconveniente más. Una loba. Una loba que me culpaba por habérselo robado, que si no fuera por mí ellos ya estarían casados y así se habrían aliado sus clanes. El lobo no estaba contento con su forzada prometida y no estaba dispuesto a dejarme con el perro. Y eso aumentó nuestros problemas. Sobre todo cuando el perro me dejaba para verse con la otra y el lobo venía en mi busca, me ofrecía felicidad y toda la vaina, y cuando el perro volvía y se enteraba YO era la culpable. Me decía: "¿Porqué te juntas con ese apestoso?". Muy gracioso, podría preguntarle lo mismo a él. Para el final de nuestro viaje yo era muy amiga del lobo y la relación que mantenía con el perro se iba desmoronando cada vez más. Él ya no quería que lo viera por ningún motivo y me obligó a escoger con quien quedarme. Fue la gota que derramó el vaso. ¿Cómo se atrevía a pedirme que eligiera sabiendo lo que sentía? Y peor aún, sabiendo que él estaba en las mismas condiciones. Maldito hipócrita. Yo nunca le pedí que eligiera porque sabía que no iba a ser yo la elegida.

El día de mi partida el lobo vino a verme. Me suplicó que me quedara con él y que olvidara al perro ese. "Chucho", le decía él. Pero yo no podía controlar a mi corazón y lo que sentía. Yo amaba al lobo en cierta manera, pero eso nunca sería suficiente. Así que nos despedimos, le deseé toda la suerte del mundo y que fuera feliz sin mí. Le dije que nunca lo olvidaría y por eso publico eso. Para que él sepa lo mucho que significó para mí su amor incondicional.

Antes de irme, dejaré mis palabras habituales: Koga, sabías que lo nuestro no iba a florecer. Desde el día que nos conocimos sabías como eran mis sentimientos. Pero déjame decirte que siento un amor por ti que jamás sentiré por nadie más. Fuiste una parte importante de mi vida que nunca lograré olvidar. Gracias por tu cariño y por tus últimas palabras hacia mi persona. Espero que seas feliz y que todo te vaya bien.

Ahora, queridos lectores, esa fue mi experiencia con los lobos. La próxima semana les contaré como conocía a una bruje y, de paso, a la antigua dueña del perro.

Adios, Kagome H.

Actualidad, 28 de mayo del 2011. Sígueme en FB y Twitter.

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Comentarios:(5).

—Hola Kagome. Gracias por responder a mi pregunta. Realmente me encantó tu encuentro con el lobo y la loba. Pero dime, sabiendo del amor incondicional del lobo, ¿porqué no te quedaste con él en vez del perro? Harumi.

—Hola Kagome. Gracias a ti me di cuenta que lo que tenía con mi ex ya no vale. Me quedaré con mi novia actual. KazukyConfundido.

—Qué tal, Kagome. Gracias por contarme acerca del perro ese. Lo que me gustaría saber es como tomo el perro tu relación con el lobo. Saludos, Kyami.

—Hola Kagome. Acabo de leer tus dos primeros post y déjame decirte que me encantan tus historias. ¿Cómo se te ocurren? Ketzuki.

—Saludos, Kagome. Tengo un problema, una loba me acusa de haberle robado a su chico y no sé como sacármela de encima. ¿Cómo lograste deshacerte de ella? Sumy.


Sengoku. Hoy hace muchos años.

Una nueva carta había llegado al lugar donde ocurrió todo. Todos habían estado esperándola con ansias y por fin sus dudas de lo que les tendría Kagome para ellos quedarían resueltas. Esta venía con una carta aparte para el joven Koga, que rápidamente fue llamado por Sango gracias a Kirara.

El joven lobo llegó en pocos minutos y rápidamente les arrebató la carta a los viajeros. Se sentó en un árbol alejado y la leyó cuidadosamente. A lo lejos, el grupo contemplaba con pena.

"Hace mucho que no lo veía tan interesado en algo." Comentó Sango mientras servía la comida. Miroku asintió y agregó:

"Es verdad, no se le ha visto muy animado desde que la señorita Kagome se marchó."

Quizás no debió haber dicho eso, porque en menos de lo que canta un gallo Inuyasha se paró de pronto y se fue corriendo. Llegó hasta la cima del árbol sagrado y miró con enojo el pozo devora-huesos.

"Maldita Kagome. Todo es tu culpa." Maldijo diez veces más y suspiró. No debía culparla de nada porque no tenía la culpa de nada. Toda la culpa era suya y de nadie más. Quizás… si aclaraba las cosas con ella… pero no. No podía ni acercarse a ese pozo. Ya no era capaz de cruzarlo como antes. Kagome lo había sellado con sus poderes y solamente ella podría desbloquearlo. Claro, si alguna vez se le ocurría volver.

Koga había terminado de leer ambas cartas y se guardó la que estaba dirigida especialmente para él. Le devolvió a Sango la otra y se marchó con lágrimas en los ojos no sin antes pedirles que le avisaran si llegaba otra carta de su amada Kagome. Los demás la leyeron con gusto y no pudieron contener sus lágrimas al recordar tantas cosas pasadas. Finalmente, Shippo llamó a Inuyasha y le entregó la carta de Kagome. Inuyasha se sonrió al recordar todas las peleas que había tenido con Kagome por culpa de ese lobucho y pensó que cada vez se le hacía más difícil olvidarla. Miró de reojo a la pequeña tumba que se alzaba un poco más delante de la aldea y sonrió.

"Hay, Kagome, si solo supieras…" murmuró al viento esperando que sus más ansiados pensamientos pudieran lograr que Kagome regresara.


Owwww. Que creen que sucedió realmente ? Confian en Inuyasha despues de todo lo que le hizo a Kagome ? Que creen que ocurrio realmente que obligo a Kagome a marcharse ?

Ustedes diran. Gracias por sus reviews. Los ame.

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