Capitulo 2: El debut sin traje
El olor a hamburguesa lo distraía por unos momentos, se imaginaba tenerla en sus manos y comerla tranquilamente, pero aquel olor se iba varias veces al oler algo quemándose, y no era de esperarse porque tarde o temprano el terminaría siendo quemado. Esquivaba aquellas bolas de fuego mientras sostenía la bolsa en su rostro para que no se le escapara y revelara su identidad mientras que su enemigo estaba divirtiéndose en medio de la pelea; fue en ese momento en que este decidió dar unas palabras al veloz chico.
- ¡Eres muy escurridizo, y me esta molestando mucho!
- ¡Lo siento, así es mi poder!
- ¡No por mucho! – Respondió el villano mientras lanzaba más bolas de fuego.
- ¡Ríndete, tarde o temprano alguien te detendrá!
- ¿¡Quien lo dice? – Dijo mientras aun lanzaba fuego de sus manos.
- ¡Yo…eh…eh…! – Intento terminar la palabra pero sin éxito.
- ¡Que patético, eres un superhéroe y no tienes un nombre aun!
- ¡C-cállate, no e tenido el tiempo suficiente para idearme el nombre! – Dijo tratando de defenderse el joven héroe. – ¿Tu quien diablos eres?
- ¡Mi nombre es Huracán Solar y será la primera y ultima vez que te entrometes en mi camino!
Al escuchar ese nombre, Ikeda se detuvo por un momento y observo a su oponente, el villano dejo de atacar y lo observo también, hubo un gran silencio y de repente se escuchaba una pequeña risa por parte de el japonés. Huracán vio esta risa como un insulto a su nombre por lo que exigió una respuesta.
- ¿¡Te estas burlando de mi nombre? – Pregunto enfadado el villano.
- N-no…es solo que me hiciste acordar de…un chiste. – Dijo Ikeda en tono de excusa.
- ¡Basta, ya me canse de ti y tus tonterías!
Acto seguido, Huracán Solar lanzo mas bolas de fuego pero ninguna podía darle directamente a Taisuke debido a que era demasiado rápido. Pero al parecer él no era el blanco para disparar.
- ¿No te das cuenta que no puedes darme? ¡Soy demasiado rápido para ti!
- En realidad no le daba a ti, idiota. – Respondió con una sonrisa el muchacho de fuego.
- ¿¡Que quieres decir con eso?
Pero antes de saber la respuesta, dio una pequeña vuelta hacia atrás y vio que un auto estaba cerca de él, las bolas de fuego le dieron haciendo que el auto explotara y lanzara a Ikeda lejos y algo herido, aun así no podía dejar que se vaya así tan fácilmente. Se levanto con esfuerzo, recobro el aliento y acomodo la bolsa en su rostro. Unas luces entonces hicieron que, por la curiosidad averiguara de donde provenían y finalmente supo de donde eran, y como no saberlo con los colores azul y rojo; venían de los autos de la policía. Había varios de ellos con oficiales rodeándolos y apuntándolos con armas pero sin saber a quien atacar. Taisuke se preocupo más por la situación porque pensaba que haría la policía con él cuando derrotara al Huracán. ¿Acaso le pedirían su identidad que hasta ahora no conocía? ¿Lo confundirían como otro supervillano que quería el dinero robado? ¿O solamente lo dejarían irse tranquilamente?
Pero antes de que ocurriera todo esto; la pregunta que muchos se están haciendo ahora es: ¿Cómo se inicio esta pelea? Mientras Taisuke buscaba que ponerse como mascara o traje para pelear. Huracán Solar había derrotado a todos los guardias de seguridad y con varias bolsas de dinero bien llenas empezó a caminar tranquilamente mientras la gente se alejaba de él asustada. Unos cuantos policías que se encontraban en el camino intentaron detenerlo pero aun así era inútil, nadie podía detenerlo, o eso al menos se pensaba cuando llego al famoso Times Square; mas policías llegaban pero todo intento era inútil. Se escucho entonces algo desde el cielo, eran unas hélices de algo que volaba seguido de un grito ya conocido y repetido muchas veces ahora.
- ¡Policía de Nueva York! ¡Arroje las bolsas de dinero y ríndase, esta rodeado! – Grito uno de los policías del helicóptero con un altavoz.
- ¿Eh? ¿Qué dices, amigo? ¡Será mejor que vaya y te escuche mejor! – Respondió el villano dejando así las bolsas de dinero en el suelo.
Dejando las bolsas de dinero; junto sus manos y cargando lo que parecía ser mucho fuego; al tener lo suficiente lo lanzo, pero no hacia el helicóptero como esperaban todos los demás; sino al suelo, justo debajo de él, haciendo que fuera impulsado rápidamente llegando hasta el helicóptero; ninguno de los que estaba abordo esperaba un ataque como ese mientras que Huracán uso sus poderes de calor para derretir las hélices del helicóptero, empezando a caer lentamente; felizmente los oficiales tenían llevados algunos paracaídas saltando de un gran accidente; por su parte, Huracán Solar aterrizaba como si hubiera saltado de un pequeño muro, tomo sus bolsas y veía con una gran risa arrogante como el helicóptero caía al suelo. Recogió sus bolsas y prosiguió con su camino, el cual la policía asustada se alejaba de él. Pero todo eso cambio cuando ocurrió algo inesperado; la gente vio como se cayó al suelo, como si se hubiera tropezado; volvió a levantarse y seguir caminando pero volvía a caerse varias veces. Lo que ocurría era simple, aunque para las personas normales no lo era.
Huracán Solar sentía que alguien lo golpeaba, pero no lo podía ver. ¿Acaso era invisible el enemigo? ¿O era demasiado rápido para verlo? Lo único que podía hacer era sentir los golpes que recibía y un efecto de algo rápido cerca. Fue entre uno de esos golpes que lo boto un poco lejos; sentía un gran dolor en su estomago mientras intentaba ponerse de pie, no podía ver claramente debido al choque que recibió pero aun así alzo la mirada y pudo por fin el que seria el responsable de ello. Era un muchacho vestido con ropa de calle pero sostenía en su rostro una bolsa que lo cubría de su identidad. El villano enfurecido recobro el equilibrio y grito a su enemigo.
- ¿¡Tú fuiste el que me golpeaste? – Grito Huracán Solar.
- ¡A-así es! ¡Será mejor que te rindas y te entregues! – Respondió nerviosamente el enmascarado.
- ¿¡Y dejar todo el dinero que me estoy llevando? ¡Pues ven a detenerme "héroe"!
Y así fue como llegamos hasta ahora, ninguno se rendía o daba cuartel al otro. Usaban tanto sus poderes que parecía que nunca terminarían; hasta que ambos, muy alejados del otro, empezaron a recobrar el aliento. Taisuke entonces empezó a convencerlo de que se rindiera. Pero no seria del todo facia como se piensa.
- ¡Ríndete! ¡Tarde o temprano te capturaran e iras a la cárcel!
- ¿Ah si? ¿Y que crees que haga en la cárcel niño inteligente? – Pregunto el villano de un tono hipócrita.
- Pues…podrías…cambiarte el nombre que tienes ahora mismo porque honestamente es muy estúpido. – Respondió Taisuke pensando que lo preguntaba en serio.
- ¿¡Pero….que….acaso no te diste cuenta que lo dije de…? – Dijo estupefacto el villano. – ¡Olvídalo, ni siquiera sabes por que mi nombre es este!
- ¿Acaso debería saberlo? – Dijo Taisuke en tono de reto.
- Oh lo sabrás muy pronto, idiota. – Dijo en un tono alegre el villano.
Huracán Solar junto de nuevo sus manos y empezó a moverlas por círculos; se empezó a sentir lentamente un gran calor en el lugar, todos los que se encontraban ahí empezaban a sudar como si estuvieran en un desierto. Taisuke sentía un enorme calor en su cabeza, tenia ganas de quitársela con fuerza pero era peligroso por lo que prosiguió con mantenerla puesta.
- ¿¡Que es esto, alguna especie de truco? – Demando Ikeda.
- ¡Pues si, es mi truco especial! ¡La razón por la cual tengo este nombre que tanto te burlas! – Dijo finalmente alzando sus brazos.
En el centro donde ambos yacían, empezaron a aparecer unas cuantas chispas de fuego, estas empezaron a expandirse tanto que produjo un verdadero "Huracán Solar", del tamaño de un departamento de 4 pisos; todos los oficiales y civiles que se encontraban por ahí corrieron espantados mientras que Ikeda yacía quieto mirando el gigantesco Huracán. El calor creció mas de lo normal, haciendo que toda la ropa del héroe se mojara por completo; pero ahora Ikeda ya no sudaba por el calor, era el miedo el que lo invadía, se sentía de nuevo como el mismo chico que era antes de tener los poderes; aquel que siempre tenia miedo de que saliera herido. Se preguntaba así mismo "¿Esto me merezco por entrometerme en los asuntos de un villano?" "¿Por qué me pasa esto a mi? ¡Yo solo buscaba un simple ladrón que robaba a una anciana o por lo menos un gato en un árbol!". Todos sus pensamientos fueron dispersados cuando escucho la risa de su enemigo, como si ya tuviera la victoria asegurada.
- ¡Será mejor que uses tu poder para correr amigo! – Dijo mientras que el Huracán empezara a moverse hacia él.
- ¡Ahora ya veo porque el nombre! ¡Demonios!
Puede que Taisuke tenia ahora una gran velocidad, pero el huracán lo seguía casi a la misma velocidad. Intentaba por todos los medios esquivarlo pero todos ellos eran inútiles. Como yendo por un callejón, por ejemplo; era muy pequeño para poder entrar en el, estaba a salvo, o al menos eso creía cuando vio como el huracán de fuego destruyo una de las paredes haciendo que tenga el espacio suficiente para poder atraparlo, quemándole una cierta parte de la ropa y por poco el cuerpo pero eso no le impidió rendirse y escapar a tiempo de morir. La situación estaba volviéndose más peligrosa, pensaba que tal vez necesitaría la ayuda de otro superhéroe con más "experiencia" en estos casos; pero no había tiempo, cientos de personas corrían peligro a menos que lo detuviera de una vez por todas. Observaba al huracán para ver si había alguna forma de detenerlo, pero no encontraba ningún punto débil sino hasta que vio a su enemigo; parecía estar moviendo las manos de ahí para allá, como si lo estuviera controlando de alguna manera. Se escucho por su cabeza el famoso sonido de bombilla cuando se encendía, indicando que ya había encontrado lo que buscaba y además de eso, una idea. Salio de su escondite y mostrándose ante su enemigo, seguro de si mismo en que lo derrotaría y avisándole que su derrota ya estaba a punto de llegar.
- ¡Prepárate cabeza de llamas porque aquí vas a caer ahora mismo! – Dijo Taisuke seguido de su súper velocidad.
- ¡Tendrás que pasar sobre mi huracán primero y veremos si lo haces! – Respondió con mover su creación como si fuera una especie de escudo.
Tal vez no se le podía notar en su rostro gracias a la bolsa, pero debajo de ella, Ikeda sonreía, su plan estaba funcionando perfectamente como el lo había pensado; claro que detrás de un gran plan lleva a una consecuencia que en algunos casos podrían ser considerados de pequeños a mortales, en el caso de Ikeda, era lo segundo.
Sin detenerse, prosiguió en seguir corriendo hasta llegar al huracán de fuego; la fuerza de este lo atrapo haciendo que cayera y empezara a girar varias veces sin detenerse, lo estaba mareando por completo, pero no del todo, trataba de mantener la calma y el equilibrio perfecto; pero además de eso hubo otro problema, el fuego empezó a quemar su ropa y la bolsa que yacía en su mascara; tarde o temprano empezaría por a hacerlo con su piel o posiblemente, sus huesos. Sujeto su brazo derecho y con su mano derecha empezó a concentrarse cuando salio su otro poder, pequeños rayos de trueno en la palma de su mano; apunto hacia Huracán Solar y en un segundo un poderoso rayo salía de su mano, como un disparo, salio del huracán llegando finalmente hacia su objetivo, el enmascarado de fuego. Este sintió en su cuerpo como una gran cantidad de fuerza golpeaba su cuerpo, era tan fuerte que, no pudo sostenerse de pie y fue lanzado hacia un poste de luz, donde su cabeza al chocar con el metal lo dejo noqueado.
El huracán empezó lentamente a desaparecer, al ver que ya no tenia a la persona que lo controlaba fue desvaneciéndose; mientras que adentro de el, Taisuke seguía girando y girando, no pudo mantenerse lo suficiente en equilibrio, haciendo que se mareara; pero además de eso; por la fuerza restante del ya extinto huracán, salio disparado por los aires a algún rumbo desconocido; dejando a los policías solo con el ya moribundo e indefenso criminal y agradeciendo al misterioso chico.
El silencio reino por unos minutos o quien sabe, horas tal vez. La oscuridad era lo único que podía ver en esos momentos cuando sintió de repente una brisa de viento por sus brazos, intento taparse sin fijarse aun; mas la brisa continuaba pero ahora estaba yendo hacia sus piernas, cosa que se extrañaba a si mismo; abrió los ojos haciendo que la oscuridad siguiera solo que esta vez, habían unos pequeños puntos blancos rodeándolo, era de noche.
Se puso de pie y miro a su alrededor, el viento entonces fue mas fuerte cuando se puso de pie y observo una espectacular vista de la ciudad, en efecto, era hermoso ver Nueva York de noche; claro, de no ser por el maldito viento se podría quedar mirando maravillado; intento abrigarse mas con sus ropas pero al tocar su cuerpo se dio cuenta de algo, no tenia ni siquiera un polo y peor que eso, tampoco tenia pantalón ni ropa interior. Toda su ropa debió de haberse quemado durante la batalla, pero la pregunta era ahora ¿Cómo regresaría a su hogar si no tenia alguna ropa o por donde estaba?
El clásico sonido de la bombilla en la cabeza le había hecho acordar lo que ocurrió; fue por la pelea que tuvo con Huracán Solar lo que lo dejo así, su emoción empezó a invadirlo completamente dejando atrás la preocupación de estar desnudo en un lugar publico al saber que había ganado su primera pelea, su imaginación comenzó a mostrar imágenes de reporteros hablando sobre el enmascarado; tal vez lo pasarían en las noticias o en algún periódico. Si quería conseguir lo segundo tenia que ser rápido, felizmente lo era. Se escucho una puerta abrirse, provenía de la cual se podía acceder al balcón y apareció un empleado de limpieza con sus instrumentos, este miro un balcón sin señales de vida, salvo la de él.
Llegado ya a su departamento, Ikeda ya con ropa puesta empezó a revisar un periódico que compro; uno especial, "El Clarín". Si, era ese famoso periódico que difamaba como siempre en sus portadas al Feroe mas querido de la ciudad de Nueva York, el trepa muros, el buen vecino y, bueno, dejémoslo a un lado por mientras. Busco entre las noticias locales, mas no encontró nada a excepción claro de las difamaciones de su gran ídolo. Ya por la última hoja, hubo una nota pequeña donde no había ninguna imagen, pero aun así decía de titulo "Sujeto con bolsa enmascarada detiene a un supervillano a gran velocidad". Era él, estaban hablando de su hazaña por lo cual prosiguió a seguir leyéndola; el reporte era narrado a través de algunos policías que se encontraban por la zona, hablaban de que el villano quedo inconciente después de la pelea y era llevado a la prisión mas cercana mientras era atendido por doctores; fue cuando hablaron sobre Taisuke, decían que el encapuchado era tan rápido como un "relámpago" y que difícilmente se le podía ver, cuando este estaba detenido por ejemplo. Lo volvía a leer una y otra vez el artículo fascinado con cada palabra que decían sobre él y su nueva identidad.
La palabra "relámpago" sonaba varias veces por su cabeza cuando terminaba de leerlo, lo tenia, había encontrado el nombre indicado; dejo el periódico a lado y se dirigió a su habitación buscando su traje, ese que por culpa de ello no pudo debutar con su verdadera y nueva cara; ya sea por los armarios o por los cajones no lo encontraba hasta que lo vio debajo de su cama. Lo tomo por unos minutos mirándolo, perplejo y asombrado con cada detalle y pensamiento que venían e iban por su cabeza; al ver el traje ya se le venia en la mente el nombre: Relámpago Azul.
El azul con la palabra "relámpago" sonaba tentador, pero aun así pensaba en algo mejor; él era japonés, no podía dejar atrás su nacionalidad; busco la palabra adecuada para cambiar el significado del nombre hasta que se acordó de ella: "Aoi Inazuma"
Estaba hecho, ya lo tenia todo: el traje, el nombre, los poderes pero ahora faltaba algo mas; su meta, su objetivo, el porque se volvería superhéroe.
Quería un nuevo modo de vida, una manera de que sea el centro de atención, ser el mejor de todos, de igual nivel que su ídolo y demás superhéroes; que con solo decir su nombre causaría miedo ante los criminales. Así, en una noche después de una gran victoria, nació un nuevo Taisuke Ikeda o mejor conocido como Aoi Inazuma.
Más noticias sobre un muchacho que corría con una velocidad incomparable eran narradas con el pasar de los días; lo describían como un joven de azul cuando estaba quieto, cosa que duraba unos cuantos minutos. Varios medios de comunicación trataban sin éxito tener una imagen del misterioso héroe; entre una de estas, el famoso diario de "El Clarín". Tanto así que en pocas ocasiones aparecía la figura de este en grandes títulos dejando a lado al famoso trepa muros.
Dentro del edificio yacía una persona fumando un puro mientras leía los artículos de para la próxima impresión, cuando escucho la puerta abrirse y cerrarse, seguido de unos pasos que se detuvieron; aquel hombre seguía leyendo como si ya supiera quien era el que había entrado a la sala.
- ¿Me llamo ? – Pregunto una voz de un muchacho algo nervioso.
- Cierra la boca Parker. ¿Tienes más imágenes del trepa muros? – Pregunto el hombre sentado.
- Pues si, tengo muchas, pero quisiera que…
- Cállate. – Dijo interrumpiendo al muchacho. – Quiero que las dejes a un lado y me consigas unas especiales.
- ¿Especiales dijo?
- Sí. Supongo que habrás oído de este "superhéroe" que ayuda a las personas pero nadie lo puede ver porque es muy rápido. ¿No? – Pregunto Jameson.
- Escuche por las noticias y de algunos amigos.
- Quiero que me consigas unas fotos de ese muchacho para esta semana.
- P-pero usted mismo dijo que "es muy rápido". ¿¡Cómo se supone que le tomaré fotos a alguien que es demasiado rápido? – Pregunto el fotógrafo.
- Si puedes tomarle fotos a ese arácnido, entonces… ¿Por qué no a ese chico entonces? Eres el mejor fotógrafo que tiene este periódico y te estoy dando una misión muy importante.
- Lo intentaré …
- Ese es el espíritu muchacho. – Dijo seguido de encender otro puro.
- Pero tendrá que darme más dinero por las fotos.
- ¿Cuánto? – Pregunto sin mirar.
…200.
-Me gusta como negocias.
- Oiga señor… ¿Sabe que fumar mucho le hará daño? – Dijo mientras le daba un consejo en cierto sentido.
- ¿Qué eres, médico? ¡Dame las fotos del arácnido para la edición de hoy y tráeme esas imágenes de ese chico azul!
Tras cerrarse la puerta, el fotógrafo solo pudo dar un suspiro de alivio al terminar aquella discusión con su jefe; seguido de unos pasos tranquilos mientras miraba a sus compañeros yendo de pasillos por pasillos. La gente de ahí lo saludaba con alegría mientras el correspondía el saludo; Peter Parker, mejor conocido como el único fotógrafo del periódico capaz de tomarle fotos a Spiderman. Pero lo que mucha gente no sabia, al igual que todos los ciudadanos de Nueva York y el mundo, era que Parker y Spiderman eran la misma persona. Tal vez muchos ya saben su historia pero otros no; para los que no la sepan o no se acuerden aquí les va un pequeño resumen.
Peter era un chico cualquiera, solo que ese cualquiera era el de ser un desadaptado, rechazado y abusado chico escolar; claro que tenia su ventaja al ser uno de los mas inteligentes de toda la escuela, y debido a su inteligencia o destino como quieran llamarlo, cambiaria su vida por completo. Un día, en uno de sus viajes escolares en donde hacían experimentos con radioactividad, una pequeña e insignificante araña choco con los experimentos, al morder a Parker, su ADN cambiaria por completo, dándole poderes casi idénticas al de una araña como el de trepar paredes o una gran agilidad o un sentido arácnido, etc. Pero todos sus beneficios tienen sus grandes consecuencias, cosa que por ahora, es otra historia.
Volviendo al presente, Peter estaba a punto de tomar el ascensor, listo para irse a casa o a patrullar la señal, cuando alguien lo tomo por sorpresa tomándolo del hombro. Dio vuelta y vio a un hombre algo viejo llevando consigo sus lentes y un cigarrillo en la boca mientras vestía un saco marrón antiguo.
- ¿Jameson te volvió a molestar Parker? – Dijo en un tono gracioso y con una sonrisa.
- A decir verdad si . Me acaba de dar un trabajo muy difícil y tengo tomarle una sola foto, .
- No me llames así, me hace sentir mas viejo de lo que soy, solo dime Ben. – Dijo Urich.
- Entiendo…Ben.
- Dime… ¿A quien le tienes que tomar foto? – Pregunto Ben.
- Seguro usted supo de un superhéroe que nadie lo puede ver porque es muy rápido.
- Pues si, justo a mi me encargaron de hacer un reportaje sobre aquel.
- Ya veo, eso nos hace como pareja de trabajo.
- Ahora que acabas de decir eso, me ha dado una gran idea.
- ¿Cuál es? – Pregunto Peter.
- Ya que tú le tomas fotos a Spiderman, quiero que lo encuentres y le digas que me hable lo más pronto posible.
- ¿Y…por que Spiderman? – Dijo algo nervioso Peter.
Es simple, tú eres el mejor en encontrarlo y además es un superhéroe, no seria de mala idea que otros superhéroes busquen a uno de los suyos. – Respondió todo razonable el reportero.
- Suena…bien, lógico. Intentare encontrarlo entonces.
- Bien. Quiero que le des esta dirección y que venga a la hora que te indique.
- Entendido Ben, bueno tendré que empezar ahora mismo a buscar a Spiderman. – Dijo seguido de una risa nerviosa Peter.
- Suerte, yo estaré esperándolo. – Respondió con una despedida.
El día había terminado; la ciudad parecía estar un "poco" tranquila, en especial por una pequeña parte de la zona de Queens, cerca de los muelles, donde yacía un vehiculo viejo y adentro de él a un viejo fumando un cigarrillo mientras escuchaba música de su época, pensaba que tal vez aquella persona que estaba esperando tenia mejores cosas que hacer, claro, ya que las cosas que hace siempre es proteger la ciudad. Todo cambio cuando escucho su ventana de auto siendo tocada al estilo de puerta; miro hacia la izquierda y ahí estaba, mirándolo del único modo en que él sabia hacerlo: de cabeza y sostenido de su telaraña.
El susto le vino al reportero haciendo que su cigarrillo caiga hacia sus pantalones, haciendo que su susto suba más de tono al temer que se quemara en especial en sus partes. Felizmente logro apagarlo y acto seguido, salio del auto mientras el trepa muros parecía que, debajo de su mascara, se reía.
- Tú y tus modos de aparecer… - Dijo Urich mientras arreglaba la postura de sus lentes.
- Ya me conoces al igual que toda la ciudad.
- Seguro que encontraste a Parker…
- ¿Es por eso que estoy aquí, no? Me dijo que tú estarías en aquel lugar y veo que no me mintió.
- ¿Por qué te mentiría él?
- Para tomarme más fotos y ponerlas en el Clarín con más insultos por parte de ese cascarrabias de Jameson. – Respondió de un tono hipócrita.
- No lo creo…es un buen chico. – Dijo seguido de unas risas acerca de su jefe. – En fin, la razón por la cual quería que me encontraras es la siguiente, supongo que tú también lo habrás notado en las noticias o por nosotros.
- ¿Del muchacho veloz? ¿Qué tiene de importancia para mí? – Pregunto con un tono de envidia.
- Jameson quiere una foto de aquel muchacho, y como tú eres un superhéroe podrías pedirle que por lo menos, para el Clarín, una foto. Así la gente sabrá como es. – Dijo Urich en un tono razonable.
- Pues…eso me quitaría popularidad…pero además de eso me quita de los insultos de Jameson. Esta bien Ben, tenemos un trato, lo buscare para que tu amigo Parker le tome una foto; pero ustedes me deben una.
- Intentaré hacer que Jameson diga algo bueno de ti en una portada. – Dijo con una sonrisa y con un cigarrillo a punto de encender. - ¿Quieres uno? – Señalo.
- No gracias…nunca me han gustado.
- Cierto…un superhéroe fumando seria de mala inspiración hacia los niños.
- ¿Y un reportero viejo? ¿No le es malo para la salud? – Contradijo.
- Nunca cambias, Spiderman.
- La gente de Nueva York necesita un poco de mi humor cada día. ¿No?
Más tarde, Spiderman veía como el auto de Ben se iba hacia quien sabe donde; seguido de sus paseos por los edificios volviendo a su lucha contra el crimen en la ciudad. Pero en sus pensamientos se preguntaba si ese nuevo superhéroe era lo bastante bueno para llamar así la atención de la gente, y peor aun, quitarle de su puesto en las portadas de los periódicos. Tenia que dejar eso a lado por el momento porque había visto a unos ladrones asaltando a un grupo de chicas inocentes, y como todo superhéroe, debía de cumplir con su deber.
Con el pasar de los días, la vida de Taisuke iba yendo de bueno a increíble; con su nuevo modo de vida ya no se comportaba como el rechazado y abusado chico de antes; los abusivos que tenía ya no lo molestaban desde la última vez y empezaba a tener algunas amistades con otros. De día la pasaba entretenido, e intentando mejorar en sus notas; pero de noche, era cuando se ponía de mucho mejor humor; como una noche cualquiera, aburrido de simplemente impedir robos de bancos y de peleas de pandillas, Aoi se encontraba corriendo por la ciudad patrullando hasta que en una cierta parte de la ciudad, parecía haber mas trafico de lo normal, tal vez hubo un accidente de vehículos o algo peor, por lo que decidió avanzar hasta que se encontró con un policía; era la oportunidad de saber que era lo que estaba ocurriendo.
- ¡Buenas noches policía, no tema, soy un superhéroe y veo que aquí hay un cierto problema! – Dijo Aoi en un tono algo exagerado.
- Esto no es una historieta muchacho, habla normal y no como uno de esos nerds.
- B-bueno…esta bien.
- ¿Quieres saber que ocurre? Según los informes que nos están dando hay un supervillano mas adelante, a unas cuantas calles.
- ¡Descuide, yo me encargare de ese criminal! – Dijo señalándose con el dedo pulgar.
- ¿No escuchaste lo que dije? Deja de hablar y comportarte así… - Respondió el policía mientras lo miraba de forma extraña.
- C-cierto…lo siento.
- ¿Qué haces aquí entonces? Ve y termina con ese sujeto.
- ¡Entendido! – Dijo seguido de correr a súper velocidad.
- Estos muchachos de ahora… - Dijo seguido de soplar su silbato indicando que continúen.
Mientras más se acercaba al lugar donde ocurría la acción, las personas que se encontraban por ahí corrían o mantenían su distancia ante el que parecía ser el causante de todo esto. Cerca de él, varios policías se encontraban en el suelo heridos, pero de una manera en especial pues estaban con varias picaduras de lo que parecían ser de insectos, abejas específicamente. Aoi se preguntaba que clase de persona podía hacer un daño como este, mientras se aproximaba hacia su oponente.
- ¿Con que tú eres el que esta causando esto? – Dijo Aoi.
Al darse vuelta, se pudo ver la apariencia de este. Era un hombre alto con cabello largo y negro, vestido con un estilo de vagabundo y con una piel verde extraña; a sus costados yacían varias abejas y otros insectos rodeándolo pero sin hacerle daño alguno. Miró a Aoi con una gran seriedad y respondió con una sonrisa maliciosa.
- Estaban molestándome a mí y a mis pequeños.
- ¿Tus amigos? – Pregunto dudoso Aoi al ver su apariencia de no tener amigos.
- Las estas viendo ahora mismo. Pero si quieres te los muestro más de cerca, ten cuidado, pueden terminar matándote de sorpresa. – Dijo finalmente lanzando una pequeña ola de abejas.
Rápidamente había esquivado el disparo de abejas, mientras estas volvían donde su "dueño". Parecía que después de todo Aoi se iba a divertir contra un nuevo supervillano; uso su supervelocidad para acercarse donde él y darle un buen golpe en la cabeza; pero el villano como si nada saco 2 alas de su espalda, volando altamente mientras el héroe seguía en el piso.
- ¡Oye, baja aquí para que te golpee! – Dijo Aoi.
-¡Intenta atraparme si puedes chiquillo! – Respondió el villano alejándose mientras volaba.
Al irse de la escena, todo parecía indicar que esto seria una persecución larga, pero además una gran ayuda; Aoi jamás había perseguido a alguien mientras este intentaba escapar. Estiro sus piernas como si fuera un calentamiento, dio largos y profundos respiros mientras movía sus brazos; se preparo como los atletas que estaban a punto de correr una larga carrera. Pero cerca de él, parecía haber un sonido extraño, como si fuera una especie de control o algo parecido, Aoi ignoro esto mientras se hablaba a si mismo.
- Puedo alcanzarlo, será facia. Solo tengo que llegar donde esta y lanzarle un rayo y ¡PAM! caerá como el insecto que es…creo que es hora…
- ¡…De ser héroe! – Dijo una voz que estaba atrás suyo.
- ¿Eh? ¿¡Quien dijo eso? – Dijo seguido de una gran luz verde que lo aturdió por unos segundos.
Al ver de donde provenía la voz, apareció una especie de, por extraño que pareciera, un bicho gigante, parecido a un cruce entre mosca, avispa y quien sabe de que otro. Aoi se asusto pensando que seria otro villano o quizás un cómplice del primero que iba escapando. El insecto lo miro con una cara de seriedad y le dijo.
- ¡Oye esa es mi línea!
- ¡P-puedes hablar en idioma humano! – Dijo asustado Aoi.
- ¡Pues claro que hablo humano! ¡Soy un humano y mi nombre es Ben…! – Dijo el insecto antes de darse cuenta de lo que hablaba. - ¡Soy Insectoide!
- ¿¡Q-que vas a hacer ahora?
- ¡Pues que más…voy a atrapar a ese súper villano! ¡Hazte a un lado! – Respondió el insecto mientras se alejaba del lugar volando.
Parecía que ahora Aoi no estaba solo; el desconocido "Insectoide" lo estaba ayudando a perseguirlo, pero nuestro héroe no lo tomaba como una ayuda; lo tomaba como un desafío, un reto de quien era mejor en atrapar a un supervillano. Aoi estaba dispuesto a ganar de todas formas un reto como este.
