De repente todo se tiñó de rojo, las paredes, el suelo y su ropa. La enfermera fue la que más rápido murió, ya que 24 hours le cortó el cuello, pero los demás no fueron tan compasivos con los hombres que la sujetaban… Solo puedo decir que en el suelo ya no parecían ellos mismos.
Escaparon lo más rápido posible de aquel manicomio, corriendo por los pasillos en busca de una salida, hasta que dieron con el inmenso patio trasero. Estaba aparentemente solo, pero detrás de los árboles se distinguía un camión de carga estacionado a una distancia prudente.
Varios hombres vigilaban los alrededores, y se veían a otros uniformados transportando cosas dentro del camión.
-Deberíamos irnos- comentó Yuki.
~¿Y a donde iríamos genio?~ exclamó 80 hours a su lado.
~No podemos regresar, así que entremos al camión~ propuso 24 hours adelantándose hacia los árboles.
-Pero no sabemos a donde van-
~Cualquier lugar es mejor que esto~ hizo señas para que la siguieran y vieran mejor.
~Además ya no te quieren en tu casa~ se burló 80 hours.
Todos se escondieron entre los arbustos o detrás de los árboles para espiar a los hombres.
Vieron como transportaban una camilla con dos personas cubiertas por mantas negras y dos jaulas igualmente cubiertas. Tal vez tendrían animales dentro.
-Cuando los hombres se distraigan, podemos correr y escondernos dentro- Kaai aún dudaba, pero no tenían otra opción, a cualquier lugar que los llevara el camión, estaría bien. Era la primera vez que agradecía no estar sola y tenerlos.
Sycamore y Wednesday se adelantaron, distrayendo a los hombres uniformados que vigilaban las instalaciones, mordiéndolos y arañándolos para que les prestaran atención y pudieran verlos. Así ganaron algo de tiempo. Corrieron detrás del camión, con algo de dificultad subieron a la zona de carga, y se internaron hasta el fondo, donde todo era más oscuro y no los podían ver. De repente se escucho como cerraban la compuerta de golpe y los dejaban en completa oscuridad.
Durante todo el camino (que fue una hora) escucharon ruidos extraños provenientes de las jaulas que los acompañaban, eran como gemidos espeluznantes de animales heridos, lo cual provocaba que Kaai Yuki se arrepintiera de haber entrado al camión.
En cuanto se detuvo, sintió un gran alivio, seguido de angustia ya que nunca había pensado en como saldría sin ser atrapada en el intento.
~¿Ahora que hacemos 24 hours?~ habló 80 hours
~Nosotros podemos salir sin ningún problema, pero yuki debe entrar en una de las jaulas~
-Que?!- exclamó asustada -No se que animales estén dentro, podría morir- tartamudeó un poco.
~Eso también sería bueno~ sonrió maliciosamente.
Había olvidado por completo con que tipo de "personas" estaba acompañada y que ellos tenían más ventajas, ya que nadie más los podía ver.
Se escuchaba como el conductor bajaba del camión e intentaba abrir la puerta, cuando la luz entrara a la zona de carga no tendría mucho tiempo para esconderse. Así que se acercó a la jaula donde no se escuchaban los gemidos del animal, extrañamente estaba abierta.
~Yuki! Apurate!~ le gritó 24 hours en cuanto se abrió la puerta. La pequeña abrió la rendija de la jaula y se introdujo en ella, cubriéndola con la manta negra. Era muy espaciosa, por lo que podía mantenerse en la esquina opuesta al animal que no pudo distinguir mucho debido a la manta.
Sintió el violento movimiento de la jaula cuando la cargaban entre dos personas transportándola dentro de una gran carpa con colores muy particulares. Entraron seguidos de 24 y 80 hours y 400, y los arrojaron bruscamente al suelo frio, provocando que Yuki se golpeara la cabeza y el animal se despertara.
~yuki..yuki~ le habló 24 hours
-¿Donde estamos?- le preguntó confundida.
~Llegamos a un circo~
~Y no es uno normal y colorido~
