Disclaimer: Los personajes no me pertenecen a mí, si no a Stephenie Meyer. Sólo la historia es mía. Todos mis fan-fics son sin fines de lucro, los escribo por el placer que siento al narrar yo misma la historia y vivencias de mis personajes favoritos de la saga Crepúsculo y La Huésped.
Buenas noticias.
Alice & Jasper
(Jasper POV)
Habían pasado más de dos días desde la última vez que había hablado con Alice, cuando ella me llamó desde el avión que la llevaría a Italia. Cuando me prometió regresar, pasara lo que pasara con Edward.
Eso no significa que no me importaba lo que le sucediera a mi hermano, es sólo que… Ella era mi compañera, ella había sido el primer ser que me había dado paz a mí, ella me había infundido felicidad con su rostro, con su voz y por sobre todo con su personalidad… Ella es única, en más de doscientos años de existencia jamás encontré a alguien que se le pareciera en lo más mínimo.
Sin ella me sentía perdido, solo y abrumado. Pensar que ella, quizás, ya no existía, me dolía como las llamas del infierno.
Todos en la mansión estábamos inquietos. Carlisle no se separaba ni por un segundo de Esme, quien lucía muy acongojada, parecía a punto de sufrir un colapso nervioso y que rompería a llorar de un momento a otro. Ella temía haber perdido la mitad de nuestra familia… Y también temía por el futuro del resto de nosotros.
Emmett tampoco se alejaba de Rosalie, quien llevaba dos días sentada en el sofá, sin moverse ni un milímetro… Esperaba que el teléfono sonara. Ella estaba pagando con creces su impulso de arrogancia… Su llamada había provocado todo esto… Si algo le llegaba a pasar a Alice, no sabía si sería capaz de no tratar de matarla, aunque eso entristecería más a Esme y enfurecería a Emmett.
Me sentía muy mal y deprimido. Aparte de mis sentimientos, el ambiente triste y denso que me rodeaba, me lo ponía más difícil. Deseé poder desactivar mi don por un momento si quiera, para poder pensar con claridad.
El milagro ocurrió una hora más tarde, mientras afinaba los detalles de mi viaje a Italia. Hacía dos minutos lo había decidido, cuando mi celular vibró en el bolsillo de mi pantalón.
Me enderecé velozmente, ya que estaba recargado en la pared de la estancia, cogí el teléfono y vi el número… Desconocido.
Para cuando apreté el botón de "contestar", dos segundos más tarde, Rosalie, Emmett, Esme y Carlisle me rodeaban expectantes.
-¿Alice?- Pregunté con un nudo en la garganta. Tenía la boca llena de ponzoña.
-Quédate dónde estás, Jazz. No es necesario que vengas a Italia- Habló la voz más dulce del mundo, la única capaz de estremecerme. Todos mis músculos se relajaron y casi pude sentir que mi corazón volvía a la vida- Vamos de regreso. Los tres.
Todos habían estado conteniendo el aliento, y al oír que Edward, Bella y Alice estaban bien y de regreso, habían suspirado de alivio.
-Alice Cullen- Murmuré entre jadeos, mientras sonreía. Llegué a temer que jamás podría decírselo otra vez- te amo…
-¡Yo también te amo, Jasper!- Exclamó feliz, pero sin alzar la voz. La alegría que me embargaba era tanta, al saber que ella estaba a salvo y que pronto estaría junto a mí, que tanteé la atmósfera a mí alrededor y proyecté mis sentimientos, enviando tranquilidad y felicidad a todos los presentes.
-Siento mucho no haber podido llamar antes… Pero me fue imposible- Nos contó velozmente mi compañera- Bella fue la clave, ella lo salvó, aunque… Bueno se los contaré mañana. Vamos en un avión rumbo a Seattle… ¿Nos vemos ahí?
-Claro- Respondí al instante. Un segundo después, para no ignorar a nuestro líder y padre, observé a Carlisle y esperé su aceptación, la obtuve- Partiremos de inmediato.
-¿Y… Edward y Bella?- Preguntó tímidamente Esme, soltando el brazo de su esposo para inclinarse sobre el teléfono.
-Ellos tienen que hablar, pero…- Alice hizo una pausa y luego continuó de forma más animada- estarán bien… Lo siento, pero debo colgar en treinta segundos tendremos turbulencia y la comunicación se interrumpirá… Nos veremos en el aeropuerto, Jazz
-En sólo diez horas más…- Agregué, justo antes de que la llamada se cortara.
Esme esbozaba una gran sonrisa, mientras Carlisle la abrazaba.
-Siempre supe que Bella era quien completaría esta familia, aunque ella ha hecho más que eso, ahora se ha encargado de mantenerla con vida- Articuló con dificultad, Esme, debido a la emoción.
-Debemos irnos ya mismo- Nos avisó Carlisle- Yo iré a hablar con Tanya; Esme compra los boletos de avión… Ustedes…
Dejó la frase sin terminar al ver la expresión en el rostro de Rosalie y se marchó tras un segundo de escrutinio. Esme se retiró a la estancia para hacer las llamadas.
-¿Jazz…?- Me llamó temerosa Rosalie. Le dediqué una mirada carga de escepticismo. A ella se le amargó aún más la cara- Lo siento mucho. Jamás fue mi intención que Edward se suicidara, no pensé que su amor por Bella, era tan grande… Me comporté como la estúpida y frívola niña que era cuando vivía… Necesito saber que me perdonas por eso… Y por poner a Alice en peligro, tampoco fue mi intención hacerte pasarte este calvario. Sé que ella me odia en estos momentos, al igual que mi hermano, pero si ellos están bien, seré capaz de soportarlo…
A medida que Rosalie hablaba yo analizaba sus emociones. Vergüenza, por sobre todo, pero también sentía tristeza, dolor y remordimiento… Ella estaba siendo sincera conmigo.
-El daño está hecho, no puedes borrarlo- Le expliqué con voz seca, ella se removió incómoda- Edward, Bella y Alice podrían estar muertos en este momento por tu culpa.
Emmett me dedicó una mirada de advertencia, no me dejaría dañar a su esposa, aunque eso era innecesario, yo ya no deseaba hacerlo.
-Pero no lo están…- Agregó Rosalie, con un hilo de voz, ella podía sentir mi reproche.
-Seré honesto Rose. No habría sido capaz de perdonarte, si Alice hubiera resultado con el más mínimo daño. Eso incluye el dolor de perder a quién ama- Le confesé, mientras ella me observaba atenta. Hice una pausa de casi diez segundos- Acepto tus disculpas, pero no quiero volver a hablar contigo hasta después de haber visto a Alice.
-Gracias…- Susurró con gran alivio en la voz, antes de refugiarse en los brazos de Emmett.
Le dediqué una última mirada, antes de dar media vuelta y dirigirme a mi habitación. Me sonreí a mí mismo. Muy pronto podría volver a ver el rostro de mi amada Alice otra vez...
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Gracias por leerme mi historia y por los reviews que me dejaron, me hicieron muy feliz XD
Aquí está el segundo shot, como deben haber notado siguen la misma línea, pero se saltan partes. Originalmente era 3 shots, diferentes, pero los subí como una misma historia, para no tenerlos separados :)
Déjenme reviews para hacerme saber si les gusta o lo odian... ;) Los respondo todos particularmente para agradecerles sus comentarios.
Aullidos desde Chile
Kali
PD: El último shot se llama La larga espera, lo narra Jazz también y es lo que él piensa mientras espera que Alice llegué de Italia.
