Tras una larga espera, he aquí el segundo drabble de esta colección. Dulce se desarrolla entre los drabbles 9 (Húmedo) y 10 (Venganza) de Placeres prohibidos, y supone un pequeño alivio cómico entre tanto drama como hay en esta historia, aunque quizá lo halléis un poco fuera de lugar... ¡Por eso espero vuestros reviews! Necesito saber qué os ha parecido.
¡Y gracias por esos reviews que ya habéis dejado! Me dais verdadera energía.
Disclaimer: Thor, sus personajes y ubicaciones no me pertenecen a mí, sino a Marvel y a Disney.
9.5. Dulce
Una vez a la semana, la doncella que adecentaba el dormitorio de Darcy acudía al despacho del rey para informarle sobre el estado de la joven. A la mujer no se le escapaba el motivo por el que Loki había privado de libertad a la midgardiana y la naturaleza de su relación con ella, y desde que aquella indómita humana la dejara inconsciente de un golpe en la cabeza, comenzó a hallar cierto malicioso placer en relatar al monarca de Asgard algunos pormenores íntimos de la vida de Darcy en su prisión, como el color de sus vestidos, las horas a las que se bañaba o las comidas que más disfrutaba. Podían parecer datos anodinos, pero la mujer percibía que Loki escuchaba con gran interés aquella información, y aunque su rictus permanecía impertérrito, atesoraba cada detalle sabiendo que podría sacarle partido más adelante. Así fue como Loki supo que Darcy no tenía reparos en bañarse mientras la doncella arreglaba su habitación, que perfumaba los rincones de la misma para hacerla más habitable y que el postre era su parte favorita de las comidas, entre otros. De hecho, fue aquella última averiguación la que más gracia le hizo, ya que antes incluso de tener una confirmación, ya se lo había imaginado: le pegaba muchísimo. Así que un buen día encargó al cocinero mayor de palacio que preparase el pastel más exquisito de los Nueve Reinos. Darcy se estaba portando muy bien, se lo merecía.
No obstante, cuando se lo presentaron en el despacho del rey y le dejaron a solas con aquel manjar, se preguntó: ¿por qué ser bondadoso con Darcy cuando podía ser maligno y disfrutar muchísimo más? Así que, traicionando su plan original, se comió el pastel en la soledad del despacho y no bien hubo terminado, se dirigió a la alcoba de Darcy.
Cuando entró, la midgardiana estaba contemplando el paisaje a través de la ventana. Dio un respingo cuando Loki abrió la puerta de golpe y cruzó el dormitorio en un par de largas zancadas muy alejadas de su pausado, aunque decidido, paso habitual. Se inclinó sobre la joven y juntó sus labios con los de ella, dejando que su cuerpo se reclinase sobre Darcy, arrinconándola por completo sobre el cristal de la ventana. Ella movió los brazos en un repentino aspaviento antes de dejar que sus dedos se deslizasen por el cuero prieto de los ropajes de Loki. Sus labios tenían aún el regusto dulce del chocolate y la crema, además de otros ingredientes propios de los postres de Asgard cuyos nombres aún no conocía. Loki deslizó su lengua por el paladar de Darcy, inundándole la boca de aquel sabor a pastel que solía juguetear con sus papilas gustativas después de cada comida, sólo que mejor.
Al separarse de la joven, el jotun clavó su afilada mirada en los ojos azul grisáceo de Darcy. No logró reprimir una sonrisa malévola mientras comentaba:
-Sólo he venido a preguntaros qué tal vuestro postre de hoy.
-No había –respondió Darcy, un tanto descolocada por aquella pregunta.
-Sí que lo había, milady –replicó Loki-, sólo que me lo he comido yo. Pero estaba tan bueno que no he logrado ignorar mi deseo altruista de que vos también lo probaseis.
Y Darcy abrió mucho la boca, entre atónita e indignada con aquella revelación, porque aquel maníaco no sólo la secuestraba y seducía con violenta insistencia, sino que además ahora le ponía cosas ante los ojos para luego quitárselas. Es decir, que se comía su postre. Maldito príncipe idiota.
¿Os ha gustado u os ha parecido basura? ¡No olvidéis opinar! ¡Gracias!
