¡Omg! ¡Las dos L retornan! (Sí, hombre, las colgadas que querían dominar el mundo de los fics xD). Bueno, aqui les traemos, GriTzi y yo la siguiente parte del fic. Esta parte ha sido redactada por mi, aunque claro, ideada por ambas (Dos mentes pervers piensan mejor que una, eso siempre lo he dicho xD). Así que; tomatazos, lechugazos, huevazos (xD) y demás verduras y hortalizas, todo mea culpa. ¡Espero que se diviertan como nos divertimos nosotras haciéndolo!
Advertencia: No nos hacemos cargo de las lesiones de tanto físicas como mentales (lease TRAUMAS) que pueda causar el fic xD.
Disclaimer: Si Conan fuese nuestro... ni quieras saberlo xD. Resumiendo: que hasta el día en que nos piremos a Japón, amenazamos a Gosho y nos hagamos con el control de D.C. de forma clandestina, podeis respirar tranquilos xD.
Heiji aporreó por decimosexta vez las brillantes y novísimas teclas blancas de su también novísimo y brillante ordenador nuevo. No era que sintiese un profundo deseo de hacerlo, pero era la sexta vez en una hora que se le colgaba. Ahora comprendía porque la gente soñaba con tirar sus ordenadores por el hueco de la escalera. Heiji habría tirado en ese preciso instante el aparato por la ventana, viendo como el maldito se estrellaba contra las baldosas del jardín, convirtiéndose en un amasijo de bits y circuitos. Y como lo habría disfrutado... o sí... habría sentido sádico placer al hacerlo... pero en vez de eso, optó por contar hasta diez, y decidió hacer lo que hacía siempre que se encontraba frustrado, aburrido o estresado; agarrar el teléfono y llamar a ese pequeño crío con gafas llamado falsamente "Conan". Hablar con él era, por lo menos, mucho mejor que pensar en maneras de aniquilar a un aparato eléctrico. Así podría preguntarle (de forma completamente desinteresada y de casualidad, por supuesto) que estaba haciendo Kazuha por allí y que tal la iba el torneo de aikido. Mientras esperaba a que el niño lo cogiese, pensó que bajo había caído. Sin su amiga de la infancia al lado, no se le ocurría nada que hacer y todo lo que se le venía a la cabeza lo descartaba por pereza. Heiji puso una graciosa mueca al ver lo aburrido que eran los días sin ella.
Naa, sus gritos causaban mucho escándalo.
El monótono "piii" dejó de sonar repentinamente.
- Ho…
-Espera –le indicó la voz de un niño dejándolo con la palabra en la boca. Escuchó de fondo unas voces, reconociendo de inmediato el estúpido tono de falsa alegría que utilizaba Conan Edogawa para disimular.
-Que quieres –le preguntó la misma voz de mala gana segundos después.
Por lo menos ya no tiene el tonito irritante…
-¡Hombre Kudo! ¿Cuánto tiempo, verdad? -le preguntó Heiji mientras una vena se hinchaba en su frente y cogía el ratón a toda velocidad. El ordenador se había desbloqueado y tenía que aprovechar hasta que la máquina decidiese volverse a parar.
Unos segundos después, la voz del niño resonó por el aparato.
-Que quieres -le volvió a repetir con la misma mala leche y desconfianza. Heiji miró al teléfono con enfado, como si el receptor pudiera verle.
-¿Es que acaso cada vez que te llame voy a querer algo?
-Sí -La respuesta tan tajante descolocó a Heiji.
-Vaya, me alegra que tengas esa maravillosa opinión de mi -le contestó con ironía mientras hacía clik en todo lo que le salía en la pantalla.
-O eso, o que estas frustrado/aburrido/estresado y no tienes con quien descargarte porque Kazuha esta aquí.
Maldijo mentalmente varias veces a Kudo y a su inexplicable conocimiento de él. Por supuesto, no le iba a dar la razón a ese engreído detective, así que optó por cambiar de tema, mientras intentaba, sin éxito, desbloquear por decimoséptima vez el ordenador clikando como loco.
-Hablando de Kazuha ¿Está ahí? Juraría que la he oído antes.
-Sí... está con Ran y Sonoko. Hemos entrado a un ciber café y Sonoko se ha propuesto enseñarlas a ambas como sea a manejar ordenadores.
-Pfff… ¿Kazuha manejando un ordenador? Esa si es buena –le replicó mientras pinchaba a todos los lados de la pantalla. Justamente cuando el ordenador se desbloqueo, Heiji le dio a un anuncio de patitos de goma que estaba encima de la página de detectives que en esos momentos transitaba. Mientras el ordenador cargaba, Heiji siguió conversando con Conan, esperando a ver que salía del anuncio- Si hasta le tengo que pasar yo los trabajos de clase.
Tendrías que verla... pensó Conan recordando los intentos frustrados de esta por encajar el ratón en la pantalla.
-Y tú ¿Dónde estas ahora?
-Pues en los baños. No creerás que estoy hablando contigo delante de ellas ¿No?
Aunque dudo mucho que se enterasen de otra cosa que no fuese el chat caliente de Sonoko...
-Tsk, que bajo has caído Kudo. Mira que ir escondiéndote en los retretes para hablar... -se burló Heiji mientras echaba una ojeada a la pantalla del ordenador- ¿¡Q... QUÉ!? ¡¿QUÉ ES ESTO!? -gritó tan fuerte que Conan alejó espantado el móvil de su oreja, temiendo por su oído.
-¿Qué pasa Hattori? ¿Te ha sucedido algo? ¿Estas bien? -le preguntó asustado Conan, poniéndose de pie repentinamente.
-¿¡CHAT CALIENTE DE LOS PATITOS TRAVIESOS!? ¿¡DESDE CUANDO UNOS PATITOS LLEVAN A ESTO!? -gritó Heiji mientras se apartaba de su ordenador con su silla de ruedas, la cual se enganchó con la alfombra, tirándole por los suelos.
Desde que son traviesos…
Pensó con ironía y un tanto divertido Conan, escuchando la caída de Heiji.
… y están calientes.
Miró al teléfono de reojo cuando de repente se acordó del detalle del nombre del chat.
Un momento... ¿Ese no es el nombre del chat en el que están las chicas?
Oyó un quejido proveniente del móvil.
-Eh... ¿Estas bien, Hattori?
-Sí… -contestó colocando bien la silla y mirando el Chat con el ceño fruncido- Em… ya que estamos… podríamos entrar un rato…
-No sabía que te iban los Chat calientes…
-¡Y no me van, cerdo! –gritó espantado a su teléfono inalámbrico- Es… por echar un vistazo… haber que se cuece -Conan levantó una ceja. Heiji interpretó bien su silencio, molestándose un poco. - ¿¡Qué!? No me niegues que no tienes curiosidad.
Conan se sonrojó ligeramente, mientras miraba a ambos lados, como si alguien pudiese escucharle o aparecer de improvisto.
-Vale, un poco…
-¡Perfecto!. Ahora dime un nik.
-¿Qué?
-Que me digas un nik. Necesito uno para entrar.
A... ¿Qué decía en serio lo de entrar?
-¿Qué te parece "Mejor que Kudo"? –le preguntó sonriendo.
-Ni en tus sueños –le respondió con el mismo tono de burla- Además, no puedes utilizar mi apellido como nik tuyo.
-Propón algo tú, listo.
-Pues… no sé… -comenzó a pensar Conan. ¿Qué clase de niks se ponía la gente en lugares como ese?- ¿Detective del oeste?
-Desprendes imaginación por los poros, Kudo -le contesto con ironía el chico- Y que tal ¿El mejor detective del mundo?.
La cuestión es ser el mejor pensó Conan mirando mal al móvil.
-No se… ¡Cadaver24! –exclamó Conan.
-…
-¿Cianuro77?
-…
-¿Superhomicida? –intentó por tercera vez.
-¿Pero tu eres tonto? ¡Deja de pensar por una vez en asesinatos y muertos! -le reprendió gritándole- ¿Y supermorenazo?
Super… ¿Qué?
-Horrible –le espetó sin ánimos.
-¿No va, verdad?... –Heiji miro a las paredes de su cuarto en busca de inspiración. Se fijó en el calendario de detectives famosos que tenía encima de una estantería. Hoy era día 26 de Julio- ¡Ya se! ¡Supermorenazo26! ¿Este sí, eh?
-Peor.
-Vale. ¡Supermorenazo26 será mi nik! –sentenció con alegría mientras le daba a aceptar.
¿Y para qué preguntas si vas a hacer lo que quieras?
-¿Y ahora?
-Cómo que ¿Y ahora? -le ironizó Heiji, disfrutando de la poca sabiduría que tenía su amigo para estos temas- ¡Ahora hay que chatear! ¡Ya veras, Kudo!
-Oyes... ¿Estas seguro que nunca te has metido en un Chat de esta clase? -le espetó con desconfianza Conan, mientras habría la puerta del retrete y salía de ahí- cualquiera diría que eres un pervertido experimentado.
-¡Pues claro que...! -un grito cortó a Heiji. Conan volvió a separase el teléfono de su oreja rápidamente. ¿Este tipo pretendía dejarle sordo? Volvió a acercárselo, mientras abría un poco la puerta principal del baño para vigilar a las chicas.
-No me digas que te has vuelto a caer...
-¡Me han hablado! -exclamo Heiji, con la ventanita azul de "Nueva Conversación" abierta en su ordenador- ¡Me han hablado!
-¿Quién? -preguntó Conan completamente perdido.
-Alguien del chat, idiota. ¡Me ha dicho hola! ¿Qué digo? -preguntó Heiji, mirando la conversación como si fuera una peligrosa bomba a punto de explotar.
-No sé… ¿Qué te parece si la saludas, como todo el mundo?
-No me digas... -murmuró el chico de Osaka, mientras sus dedos iban y venían por las teclas, vacilantes- Oyes... ¿Digo hola?
-¿Pero tú que crees? -le medio gritó Conan, desesperándose por lo denso que podía llegar a ser su amigo en relaciones sociales.
Heiji tecleó rápidamente un saludo- ¡Vale! ¿Ahora qué?
Pero Conan estaba más ocupado viendo como Ran y Sonoko se peleaban por el teclado y el ratón, acercando peligrosamente al borde de la mesa al ordenador, mientras Kazuha intentaba separarlas tímidamente.
-Espera un momento. –le dijo a su amigo de Osaka.
-¿Eh? ¡Pero Kudo, me ha envia…! –la comunicación se cortó, volviendo a dejar a Heiji con la palabra en la boca. Miró al teléfono aturdido.
¿Ese niño acaba de colgarme? Se va a…
Intentó tranquilizarse, contando hasta diez y repasó su situación actual. Ahora se encontraba en mitad de un Chat caliente con el ordenador bloqueado (hay cosas que nunca cambian) en la zona del título, de las cuales las "i" de "caliente", "patitos" y "traviesos" se parecían a todo menos a una "i", además de aburrido estaba frustrado y en vez de planear como asesinar a su ordenador (aunque ganas no le faltaban), intentaba averiguar cual sería la mejor manera de descuartizar a un crío cabezón y con gafas. Sí, su situación había mejorado mucho.
Mientras esperaba a que Kudo terminase de lo que fuera que tenía que hacer, intentó averiguar una forma de desbloquear el ordenador. Sin embargo, clikar en toda ventanita posible no era la solución. A punto estaba de desconectar el ratón y enviarlo de una patada por la ventana, cuando en su pantalla empezaron a aparecer de la nada anuncios publicitarios de diversos chats calientes, casas de damas de compañía y demás fotos de mujeres en todas las posturas posibles. Se sonrojó de golpe mientras que, con un gritito de sorpresa, saltó de la silla colocándose delante de la pantalla del ordenador.
-¿¡Q-qué!? ¡Por esto me va tan lento el ordenador! –dedujo mientras intentaba eliminar las imágenes. Una de ellas, protagonizada por una chica con coleta (terriblemente parecida a Kazuha) le llamó la atención. Se quedo mirándola fijamente, observando la postura en la que estaba.
-¿Pero como ha…? –torció su cabeza a la derecha mientras fruncía el ceño y aumentaba su sonrojo, intentando averiguar como había conseguido esa tía colocarse así, cuando una voz a sus espaldas le sobresaltó.
-Heiji cariño, te traigo unas fresas y un zu… -un grito proveniente de su hijo cortó a Shizuka, mientras veía como Heiji se colocaba delante del ordenador con la cara más roja que las propias fresas.
-¡Tú! -exclamó señalándola con el dedo como a una acusada, mientras hacia todo lo posible por tapar al máximo su ordenador-¿¡Qué estas haciendo aquí!? –la gritó apurado.
Shizuka miró a su hijo asombrada, mientras se adelantaba y dejaba la bandeja encima de la mesa. Heiji se puso de puntillas para tapar el ordenador aún más.
-Traerte comida ¿No es evidente, tantei-san? –le respondió con burla, mientras se daba media vuelta salía de la habitación. Pero antes de cerrar la puerta, se volvió a ver a su hijo- Heiji… no me importa que estés viendo porno en el ordenador. Al fin y al cabo ya eres mayor… -cerró la puerta, dejando a Heiji pálido y estático. La voz de su madre se volvió a oír desde el pasillo.
-¡Límpialo todo cuando termines de hacerlo!.
El color volvió de golpe a la cara del chico, empezando a pensar en el posible doble sentido de la frase.
-¡Baka! ¡Yo no hago eso! –le espetó a la puerta cerrada lo más alto que pudo acercándose a ella. Esta se volvió a abrir de improviso, dejando cara a cara al hijo contra la madre, la cual le miraba con los ojos entrecerrados.
-Me refería a las fresas –soltó mientras volvía a cerrar la puerta. La cara de Heiji era todo un poema cuando su teléfono volvió a sonar. Este cogió el teléfono rápidamente, mientras intentaba eliminar de una vez por todas las fotos hentai de su ordenador.
- Bueno, conseguí al menos salir del ciber café –explicó Conan, con un tono de voz más alegre que antes, mientras se sentaba en un banco enfrente del ciber con un helado de chocolate en la mano. Oyó al otro lado del aparato una débil maldición.
-¿Qué te pasa ahora? –le preguntó cansinamente.
-Oh, oh… -Heiji se miró a los pantalones, mientras maldecía a sus hormonas, a Internet y a los pensamientos impuros- creo… creo que me he puesto un poco feliz.
-¿Feliz? ¿Has hablado algo interesante con tu "chica"? –preguntó Conan habiendo esfuerzos para no reír.
-¡No en ese sentido, idiota! Me he puesto… "contento" con unos anuncios guarros que salían en el… ¿¡Pero que hago dándote explicaciones!? –le gritó mientras se examinaba los pantalones. Esta vez Conan hacía esfuerzos para no ahogarse con el helado.
-¿¡Te has puesto caliente con unas fotos!? –la gente que estaba alrededor del niño se paraba a observarle con desaprobación, por lo cual Conan intentó modular su tono de voz- ¿¡Pero tú que miras en Internet!?.
-¡Agh, cállate! ¡Como si tú nunca te hubieses puesto caliente con Neechan!
Conan se ruborizó.
-¡Eso es mentira!
-Ya claro. Te bañas con ella y no pasa nada, ¿No?- intentó molestarle el chico, mientras reabría la conversación del Chat.
"Sabía que no tenía que haberle contado eso" se lamentó Conan mientras intentaba cambiar de tema un tanto apurado –Em… ¿Y que te ha enviado?
-"Gfyretn#qwi8rp71842mjfhgugqsteuihyudftquwd"
-Hattori, no hables con la boca llena –le reprendió Conan mientras intentaba que no se le notase el enorme trozo de helado que tenía en la boca.
-No te hablo con la boca llena, aho. Es lo que la chica me ha puesto… ¿Qué crees que signifique?
"Significa que se la autora estaba siendo medio estrangulada con el teclado"
-No creo que signifique nada –le contestó con una gota resbalándole por la cabeza.
-No se… ¿Y si es un código secreto de los chats? Podríamos intentar descifrarlo –exclamó Heiji, releyendo varias veces el mensaje.
Sin poder aguantarse, Conan se carcajeó todo cuanto quiso.
-Oyes, ¿Qué te hace tanta gracia, enano? –le pregunto molesto Heiji por las risotadas que se oían.
-Son simples dedazos, estúpido. No le busques doble sentido a todo –le contestó congelándosele la risa al oír la palabra "enano".
-Entonces, ¿Qué le pongo a...? ¿algodón de azúKar? ¿No será un travestí…?
Esta vez, aún a riesgo de que el móvil se le manchase, consiguió tapar la parte inferior antes de reír a gusto con las tonterías que su amigo podía llegar a decir. Cuando se tranquilizó un poco, sopesó las opciones. El sabía quien (o quienes, mejor dicho) eran "algodón de azúKar y su amigo estaba férreamente convencido en entablar conversación con ellas. Una sonrisa maligna se apoderó de su boca. Podía sacarle mucho partido a esta situación, algo que sin duda alguna, iba a hacer. Vaticinaba que le esperaba una tarde de mucha risa si sabía manejar bien la conversación.
-Creo que debes preguntarle por su aspecto –explicó Conan sonriendo.
-¡Ah! Eso es fácil –contestó alegremente Heiji, mientras tecleaba con rapidez.
Como si lo otro hubiese sido muy difícil pensó el pequeño con ironía.
-¿Qué las has puesto? –preguntó desconfiado.
-¿Cómo que "las"? –ahora fue el turno de desconfiar de Heiji.
-Eh… yo… quería decir que palabras has utilizado en el mensaje que enviaste a ella –se excusó rápidamente, mientras se reprendía mentalmente por su bocaza.
-Pues lo normal, ¿No? "Descríbase, por favor". –explicó el chico de Osaka, como si estuviese sentenciando que dos más dos son cuatro.
-¿¡Pero tú ves eso normal en un Chat!? –le pregunto Conan hastiado- ¡Eso esta muy bien cuando interrogas a un testigo! ¡No cuando preguntas a una tía de un Chat caliente como es!
-Bueno, vale –le respondió Heiji, mientras escribía un nuevo mensaje- ¿Qué te parece: ey, tronka! Tas wena o eres un callo??
Hay te has pasado, mendrugo pensó Conan, dándolo por imposible. Pensó en la cara que pondrían las chicas al leerlo y le volvió a dar la risa floja.
-Ja-ja. Que graciosillo estas tú hoy ¿No criajo? - preguntó Heiji, a quien el comportamiento del niño le estaba empezando a parecer sospechoso.
Como me vuelva a llamar criajo…
-Sí, es que me hace gracia cuando Kazuha se sonroja porque la lanzan un piropo –respondió Conan, prebendo la reacción de Heiji de antemano.
-¿¡Quien hace qué!? –exclamó molesto mientras se levantaba sin darse cuenta de la silla- ¿¡Porqué no les has mandado volando de una patada!? ¿¡Porqué te estas riendo tanto!? –le gritó ya harto.
-Porque me estoy imaginando tu cara de celos en estos instantes –le respondió entre risas. Estaba disfrutando mucho y tan solo acababan de empezar. Heiji captó enseguida la mentira.
-¿Era necesario eso, Kudo? –le preguntó mientras miraba atentamente un icono que sea acababa de iluminar, el cual tenía una descripción que rezaba: "El otro usuario está escribiendo su respuesta".
-Sí. Te la debía –le contestó sonriendo.
-¡Ey! ¡Me acaba de hablar! –dijo ilusionado Heiji.
-¿Qué te ha puesto?
-Bueno, eso tendrás que descubrirlo por ti mismo…
-Oyes Hattori, no soy adivino –le replicó el niño.
Haciendo caso omiso, Heiji continuó- Pero bueno, si eres impaciente puedo darte más detalles: tengo una talla 100 de sujetador… /
A Conan se le congeló la sangre.
-¿Qu-qué tú t-tienes UNA QUÉ?
-¡Aho! ¡Yo no, el travesti este! –le chilló al teléfono sonrojándose. A parte de que su amigo estaba muy raro desde que habían iniciado la conversación por segunda vez, estaba llegando a pensar que, o el chico sencillamente era tonto, o se lo hacía para burlarse de él.- ¡Eso es lo que me ha respondido!
El niño resopló aliviado, apartando pensamientos extraños acerca del otro detective. Pero recayó en el mensaje que Heiji le acababa de transmitir. Una mueca irónica se formó en su cara. ¿Quién utilizaba una 100 de pecho? Sonoko sin duda alguna NO. Y de Kazuha siempre había pensado que su pecho era normal…
Um… bueno… Ran tiene muy buena delantera…
La fastidiosa voz de Heiji le sacó de sus importantísimas cavilaciones sobre si el bien dotado pecho de Ran alcanzaba la talla 100.
-Quiero verlo –explicó decidido, mientras tecleaba rápidamente.
-¿¡Qué!? ¡Ni se te ocurra! -le soltó Conan- ¿Pero es que tú solo piensas en una cosa? –le espetó con reproche en su voz.
-Sí, en los asesinatos. Pero ahora mismo me interesan más un par de bombos del 100 que un cadáver pálido y sangriento -le contestó simplemente.
"Oe, oe… que la cosa no iba por ahí" pensó Conan derrotado. De todas formas, Heiji siempre conseguía dar la vuelta a todo lo que el pequeño detective decía.
-¿Y para qué quieres comprobar eso?
-¿Pero tú para que crees? ¡Quiero saber que la persona con la que estoy hablando no me la está dando!
Conan hizo un pequeño ruido sarcástico.
-Seguro que solo es para eso ¿No?
-Cla… claro -el silencio que se formó dejó claro la credibilidad de Heiji- ¡Bueno! ¿Es pecado querer verlas, o qué? -el chico frunció el ceño al oír la risa del niño- ¡Uno no es de hierro, Kudo!
-Eso lo estas dejando muy claro hoy -le dijo- ¿Y que burrada has puesto esta vez?
- vaya, eso es interesante… me podrías mandar una foto? Solo para cerciorarme, claro… ¬/¬
"Bueno, supongo que las chicas se metieron solas en el lío… haber como salen".
El niño miró en frente suya, justo al cristal de cibercafé desde el que se podía ver a las chicas. Estaba relativamente cerca, por lo que podía vigilar todos sus movimientos con precisión. Así no se perdería ninguna de las dos versiones.
"Oh, Dios, esto es tan divertido" pensó para si mismo mientras tiraba el palito de madera del polo, escuchando a Heiji comentar algo irrelevante sobre los beneficios de tener un buen pecho. Una exclamación de sorpresa y admiración hizo que Conan volviese a poner el oído en la conversación.
-¡Madre mía! ¡Un primer plano en toda regla! Y vaya con la chica… -soltó un silbido de admiración- después de esto, definitivamente quien esté al otro lado del Chat no es un travesti…
¿Y este no piensa que podrían haberle enviado una foto cogida de Internet?
-… Y menuda mini camisetita roja lleva la chavala…
¿QUÉ?
Podía jurar sin dudar que esa foto NO era de Internet. Más que nada porque en ese momento la portadora de dicha camiseta estaba medio desmayada en una silla.
La boca del chico se entreabrió ligeramente. ¿Esas… no habrán sido capaces de…?
-Eh… ¿Kudo? –preguntó Heiji, mientras admiraba absolutamente todos los detalles de la perfecta fotografía- Bueno, no hace falta que te mueras de celos, te guardare una copia y…
-¡BORRA AHORA MISMO ESA FOTO, MALDITO PERVERTIDO!.
El grito del niño no fue precisamente silencioso y, con un aspaviento exagerado del brazo, se alejó el teléfono, mirando con la cara desencajada por la confusión como de este salía una retahíla de insultos.
-¡Pero bueno! ¿¡Qué mosca te ha picado a ti!? –le tocó el turno de gritar al detective del Oeste bastante enfadado por los sospechosos cambios de humor del otro. ¡Ni que mirar mini camisetas de chicas de un Chat fuera un delito!
-O borras eso o...
-¿O qué? ¿Qué me harás? –Sonrió con malicia mientras (siempre asegurándose que estaba solo) guardaba y copiaba la foto en todas partes- Canijo.
-¡Vuelve a llamarme eso!
-Enano.
Conan suspiró. Vale, debería aguantarse un poco con él porque, sinceramente, estaba puteando a Heiji todo lo que quería y más con el tema del Chat y las chicas, y no se iba a morir porque le designase con ese adjetivo tan frustrante para él. Lo que no iba a permitir por nada del mundo era que ese degenerado "feliz" tuviese una foto de Ran. Y menos de esa parte cuando ni siquiera a él se le había concedido ese privilegio. Así que volvió a la carga, intentando modular su voz para que no se notase que estaba consumido en celos.
-No es decente tener fotos de tías en el ordenador.
El moreno suspiró.
-Kudo, prácticamente nada de lo que llevamos hecho esta tarde se puede calificar como "decente" –explicó mientras le daba al botoncito de imprimir al lado de la foto- así que por una cosa más… -sonrió con picardía.
Ya me encargaré yo de ti y tú foto más adelante, ya…
De mala gana, Conan retomó el hilo de la conversación.
-Ojo con lo que pones…
-Ya… Pero, Kudo… ¿Y si no son reales? -le preguntó, mandando al garete toda su emoción inicial con esa duda- Pueden haberlas cogido de Internet, haber trucado la foto o habérselas operado -suspiró- Jo, yo que me había hecho a la idea de que eran reales… -murmuró decepcionado. Una pequeña gota de sudor le resbaló a Conan por la nuca.
"Oye, que son 100 reales"
-O peor -Conan rodó los ojos. Cuando su amigo se ponía a sacarle la vista negativa a las cosas resultaba muy pesado- directamente puede ser... -aquí su voz tomó tintes dramáticos- ¡De verdad un travesti con postizos!
Si no se hubiese sujetado, el niño se habría caído del banco ante los pensamientos de su amigo.
-¡Pero bueno!...
-¡Pues quiero una muestra de que son reales! -terminó convencido.
Supermorenazo26 dice:
y cómo puedo estar seguro de que son de verdad? ¬´¬
-Ay, madre…
-Vaya, si que llega pronto la contestación -comentó un poco irritado.
-¿Qué te ha dicho? -preguntó, haciendo esfuerzos por hablar en singular.
-quieres estar seguro? Muy bien! Entonces quedemos! Nadie pone en entredicho si mis pechos son de verdad o no! ÒÓ
Adivino quien a escrito eso… pensó el niño imaginándose a una Kazuha furiosa.
-¡Menuda prepotente! -refunfuñó Heiji airado- Me recuerda a la tonta de Kazuha.
-Ten cuidado, no te vayas a picar y la líes en el Chat…
-¿Yo? ¿Picarme? -se ofendió Heiji- ¡Parece mentira que no sepas lo difícil que es hacerme perder la calma! ¡Yo siempre medito las cosas antes de hablar! -le respondió como su fuese lo más elemental del mundo, algo indudable.
algodón de azúKar dice:
… AHO!!
Heiji miró la pantalla unos segundos con la boca abierta.
-¿¡Qué!? ¿¡Cómo que "aho"!? ¡Se va a enterar esta idiota! -gritó tecleando furiosamente.
-Lo sabía… -Conan tapó su cara con una de sus manos en señal de cansancio. El explosivo detective era totalmente predecible cuando se trataba de Kazuha y él sabía que nunca podrían acabar una conversación sin pelearse de una forma o de otra, incluso sin saber quienes eran en realidad. Parecía que una fuerza mayor les impulsaba a hacerlo.
-¡Me está retando! -no era una pregunta- ¡Pues si quiere quedar, quedemos!
¿¡Quedar!? A Conan se le iluminó la sonrisa ¡Eso sí es una buena idea!
-¡Baka!
-¿¡Eh!?
-¡Tú no! ¡La del Chat! ¿Acaso no es normal dudar de algo como eso?
-Nunca me he visto tan desesperado como para meterme en un Chat de patitos calientes -respondió burlonamente mientras decidía si llevarse la cámara de fotos a la cita de Heiji.
Supermorenazo26 dice:
JÁ! Me estás retando? Pues muy bien! QUEDEMOS ENTONCES! ÒÓ
Pulsó enviar y después de meditar unos instantes, agregó:
Supermorenazo26 dice:
…BAKA
Sonrió satisfecho y volvió a ocuparse del teléfono.
-Umm, Kudo ¿Crees que es buena idea quedar?
-¿Y a que viene eso ahora? -preguntó Conan, temiendo que a su amigo le hubiese dado la vena responsable y se estuviese pensado seriamente si quedar o no- ¡Claro que sí! Los chats son una buena forma de conocer gente, aunque sean picantes… -esto último lo dijo en un susurró que el moreno no oyó.
-Ya pero… me parece que no es muy buena idea…
-¿Y porqué, si se puede saberse, al señorito Hattori no le parece bien ahora quedar? -preguntó, recalcando con ironía el señorito.
-Porque esta chica tiene unos puntos muy raros… y me recuerda a Kazuha.
-Pues mejor ¿No? -Conan no entendía el error.
-¿Cómo que mejor? -le cuestionó amenazador.
-¡Eh! ¡Quiero decir…! Bueno, a mi la chica me parece maja y tal… -comentó, buscando argumentos para que quedase.
Heiji miró no muy convencido la pantalla.
-Bueno, de todas formas ya le he dado la confirmación. Además, la chica no parece tan antipática. Un poco prepotente y tal, pero no mala persona ni… -se fijo mejor en su ordenador. La ventana titilaba anunciando una nueva respuesta. Una nueva respuesta que le hizo dejar su frase a medias.
-¿Hattori?
-…
-Eh… ¿Estas ahí?
- Genial chavalín! Entonces te quiero pasado mañana a las 9 de la noche en El Burdel, en Fukushima-ku, Osaka. Supongo que irás, a no ser que tengas miedo a que te muerda… ¿Lo tienes, morenito? -leyó Heiji el mensaje que acababa de aparecer en su pantalla- Esto es lo que me acaba de enviar.
-¿Me estas diciendo que te ha citado en un… burdel? -preguntó Conan, aparentemente dividido entre la risa y la preocupación por la salud mental de las chicas.
-Ay madre… si no se de que me extraño, tenía que serlo con ese par de…
-¡Para ya! -respondió, intentando que la rabia no contagiase su voz- Será mejor que aceptes rápido porque si no…
-¿¡Qué acepte!? ¿¡Pero tú sabes lo que la gente hace en esos lugares!? ¿¡Y si me quiere violar, qué!?
Algo me dice que en esta ocasión tú te dejarías…
-Bueno, la chica será lanzada y…
-¿¡Lanzada!? -exclamó escandalizado- ¿Pero tú que concepto tienes de "lanzada"?
-Bueno, sí, quizás sea precoz, pero será divertido -le intentó convencer.
-Claro, como tú no eres el que tiene que quedar… -no obstante, Heiji se colocó en posición delante del teclado, intentando elegir las mejores palabras para no sonar "maleducado" respecto del lugar. Se quedó pensando un momento, intentando saber de que forma podría contestar. Quizá lo mejor sería seguirla el juego…
-¿Qué la has dicho?
-Un burdel!! Me lo has quitado de la boca!! Justamente ahí te iba a pedir que quedásemos, fíjate…
-Dime que no la has escrito eso -rogó el chico con ironía.
-¡Es que no sabía que decirles sin quedar mal! -se defendió.
-Con un "Sí" bastaba.
-La próxima vez te pondré yo a escribir, a ver que se te ocurre -le contestó enfadado.
-Créeme que no habrá próxima vez -dijo.
-Vaya… ahora que lo pienso, yo conozco ese burdel… -murmuró Heiji pensativo.
Conan tardó un poco en asimilar esas palabras. Miró al teléfono un momento con los ojos desorbitados antes de volver a colocárselo en la oreja.
-¿Me estas diciendo que tú… tú has…? -le preguntó con un hilo de voz.
-¿¡Qué!? ¡Claro que no, aho! -exclamó entendiendo bien a su amigo y poniéndose colorado de golpe.
-Je… me lo imaginaba.
Si le preguntasen a Conan cual era una de las cosas que más le gustaba, tendría seguro que la respuesta incluiría "molestar a Hattori". Además, era una de las actividades que menos esfuerzo necesitaban. Porque el chico tenía muy claro que meterse con él era más fácil que sumar dos y dos.
-Ejem -Heiji carraspeó un poco, intentado que bajase el rojo de sus pómulos- quiero decir que… no en ese lugar, claro… porque hace tiempo que yo ya estoy experimentado en este tema… y… eh… -tartamudeó intentando quedar bien. Conan rió con disimulo. Meterse con el chico de Osaka también era muy gratificante- Bue… ¡Bueno! Lo que pasa es que ese Burdel esta en el camino que hay que seguir hasta una cafetería en la que solía quedar con Kazuha cuando íbamos al instituto. La calle es la de la cafetería, pero el burdel se encuentra un poco más abajo, supongo que se refiere a ese. Es muy… discreto, por eso esta en una zona de mucho tránsito -explicó, intentando cambiar de tema, mientras leía el nuevo mensaje que acababa de llegar.
-¿Te ha mandado un nuevo mensaje? -preguntó el pequeño, que había oído el "cuak" del Chat.
-Sí: Pues muy bien, allí nos veremos! Deseando estoy por comprobar si es cierto que eres moreno ¬´¬… Ale, que te vaya bonito. ¿Tú crees que se ha enfadado? ¿Es por algo que dije?
-No sé, has dicho tantas burradas a lo largo de la conversación que ya… -le recordó Conan.
-¡No son burradas! ¡Y te recuerdo que la mitad las has sugerido tú! -le replicó enfadado, hasta que el ordenador volvió a ocupar sus pensamientos- ¡Vaya, otro mensaje! En este me pregunta por el veintiséis de mi nik.
-Vaya, ahora que lo pienso, es verdad ¿Por qué veintiséis? -preguntó con curiosidad
-¿Sinceramente? Fue porque como hoy es veintiséis y pensé que un nick con número quedaba bien… -contestó con una sonrisa culpable. Conan rodó los ojos- De todas formas, será mejor que conteste antes de que se vaya y… -miró a la computadora con los ojos abiertos de rabia- ¿¡QUÉ!?
Dios… ¿Y ahora que pasa?
-¡Será capu…! ¡Me acaba de llamar estúpido! -escupió con rabia mientras escribía con rapidez.
¡Me pregunto quien será! pensó el pequeño detective con una sonrisa divertida, pensando en Sonoko. Algunas veces, la chica daba en el clavo. Pero la sonrisa se le borró del rostro al imaginar la respuesta del receptor del mensaje.
-Y tú la has contestado que… -dejó la pregunta en el aire.
-¡Qué es lo que me mide, por supuesto! -respondió Heiji con aires de orgullo herido. El teléfono resbaló entre los dedos paralizados del cuerpo del niño de siete años, pero se recuperó antes de que se estrellase definitivamente contra el suelo.
-¡Dime que es una broma! -preguntó con urgencia mientras se dirigía al cibercafé, imaginando el revuelo que había causado esa contestación- ¡Dímelo!
-¡Por supuesto que no! Si ella puede fardar de su 100 de pecho, yo puedo fardar de mis 26 centímetros.
Fantasma…
-¡¡Pero es que a ti no te mide eso!! -le gritó Conan viendo a través del cristal a una Ran desmayada.
-Eh, eso ha sido un golpe bajo Kudo -murmuró Heiji.
-¡Agh! ¡Apáñatelas como puedas! -terminó el niño, cerrando la tapa de su móvil bruscamente y entrando en el mismo momento en que en el ordenador de Heiji avisaba de una nueva y última respuesta:
algodón de azúKar dice:
Ya, ya, 26, claro… Eso también habrá que comprobarlo ¬¬ Nos tenemos que ir, adiós chaval.
El chico encaró una ceja, mientras dejaba reposar el teléfono en su sitio y se sobaba la oreja dolorida por toda la conversación.
-Puf… Y hasta el domingo… ¿Qué hago?.
¡Enhorabuena a los valientes que llegaron hasta aquí!. Si lo has hecho, poco te cuesta agarrar y dejar un review (en los treinta segundos que tardas en dejar un review NO te da tiempo ha hacer nada interesante, así que arreale al "go" xD).
¡Hasta la 3º y última parte!
