Capitulo 2. El Inicio

Yoru se inmuto por un segundo, pero voló rápidamente hacia ikuto y con sus manitas intento callarle.

- No vuelvas a decir algo así—y comenzó a mirar hacia todas direcciones, como buscando algo- si te escuchan será un problema!

- Está bien, - lo aparto- pero como hago para hacerla feliz, antes de que se case? – Ikuto camino hacia la cama, y se recostó a pensar.

- Mmmm por que no vas mañana con ella por los jardines-nya- sonrió yoru- seguro le hará bien

- Mmm - los jardines? No, eso lo hago muy seguido, una salida al mercado? No, también ya lo he hecho, quizás…- la idea llego fugazmente a su cabeza- yoru lo tengo! – una amplia sonrisa se marco en su rostro- estoy seguro que la hará completamente feliz.

Yoru lo miro confundido, conociendo a ikuto seguro era algo que traería problemas. – emm ikuto que es?

- Ya veras, por ahora será mejor que tomes tu capa, nos espera una larga noche- colocándose la capa, de la nada aparecieron de su cabeza unas orejas de gato y luego una cola fue alargándose por detrás, sus ojos cambiaron a un tono mas claro mientras que su pupila cambiaba de redondo a un hilo vertical, estaba dejando salir su esencia gatuna – Esto será interesante- dijo

Amu estaba mirando el techo de su cuarto, no podía dormir, el día de hoy había visto a Ikuto, como iba a dormir tranquila luego de eso?. Su mente solo divagaba en pensamientos de cómo pudo a ver sido su vida si no fuera hija de una familia rica.

- Quizás todo seria mas fácil- suspiro-

El tiempo pasaba y podía oír claramente la respiración de sus charas durmiendo tranquilamente, las quería mucho, eran sus mejores amigas , siempre la alegraban en toda situación y aunque de vez en cuando pelaban se arreglaban rápidamente. Amu no sabría que hacer si las perdiera.

De pronto en la gran ventana donde miki la pinto en el día, comenzó a escuchar golpecitos, mas y mas continuos, el miedo comenzó a acecharla, miro a sus charas y vio que seguían durmiendo, decidió ignorarlos y taparse los oídos con la almohada, pero luego de poco tiempo ,viendo que no cesaba, se paró de la cama y lentamente con el mayor sigilo que pudo se acerco a ella – dios que podrá ser?- pensó- estaba claramente asustada, quien pudo burlar a los guardias de la entrada?.

Comenzó a retirar lo mas lento que pudo la cortina, de un modo que lo que sea que estuviera afuera no la viera, pero al ver lo que era no lo pudo creer, sin pensarlo, de un solo jalón abrió completamente las cortinas. Sus ojos se abrieron como platos, era justo lo que pensaba, ikuto estaba colgado del árbol cercano a su ventana, llevando una capa.

- Buenas noches Amu, no me agrado como me echaron de la habitación así que decidí pasarme por aquí- le sonrió-

- Ikuto! Que estás haciendo? Y Si te caes de allí?- amu miro a ikuto y bajo la mirada hacia el vacio por donde podría caer en cualquier momento- son como tres metros de altura!

- De acuerdo si abres mejor la ventana, saltare y entrare, allí no correré peligro, no amu?

- Esta bien.

amu abrió la ventana completamente e ikuto paso de un salto, de la rama, al interior de su cuarto sin problemas.

- Te he traído esto, te servirá hoy- le lanzo un bulto negro

- Una capa? Para qué? – confundida la giro y la detallo, era una capa simple sin nada especial, solo negra.

- Daremos un paseo , siempre has querido ir a el parque que se encuentra mas allá del pueblo, te llevare hoy- le sonrió- pero hay que apurarnos, los guardias se quedaron dormidos y quizás se despierten pronto hay que aprovechar el momento y por cierto amu linda pijama- le guiño el ojo-

- Que?- -Lo olvide! Ando en pijama! Qué horror, emmm bueno al menos es la mas bonita de todas, que suerte- pensó amu-sin poder evitar el ligero sonrojo de sus mejillas.

Tan rápido como pudieron amarraron unos caballos a la carreta de los trabajadores y se subieron a ella, como ikuto había dicho los guardias estaban completamente dormidos.

Ram, Suu, Miki, Dia y Yoru iban sentados en la cabeza de los caballos parecían fascinados de cómo se veía el pueblo en la noche. Y la verdad es que se veía precioso, la luna era completamente llena y sus rayos de luz iluminaban todo el pueblo de una forma hermosa, amu jamás había tenido la oportunidad de verlo así antes y quería con unas ganas inmensas dibujar aquella escena.

El parque se encontraba a 15 minutos en carroza lejos del pueblo, se decía que en su época los reyes actuales se conocieron allí y al poco tiempo se casaron, por eso se le nombro como el parque de reyes aunque en la opinión de amu (cuando cambiaba con Ram) prefería llamarle el parque de los enamorados.

Caminaron a través de el por un tiempo, y hablaron alegremente. Mientras ikuto contaba lo que había hecho durante su viaje, decidieron sentarse a descansar un rato.

En el centro del parque había una loma que tenia muchísimos tipos de flores, Suu y Dia volaron hacia el y comenzaron a tomar muchas, miki saco su cuaderno y comenzó a dibujar, mientras Yoru y Ram jugaban a perseguirse, ikuto y amu se quedaron solos bajo un árbol un poco lejos de aquella loma.

- Ikuto, me alegra que volvieras- dijo amu mientras miraba las flores-

- A mi también me alegra volver- Ikuto solo podía mirar amu, aunque llevará una capa, esta noche se veía mas linda que nunca antes- Amu, tu sabes lo que soy, y sabes que no podre estar siempre- dijo tristemente- Pero de alguna manera hare que seas…-los dedos de amu taparon los labios de ikuto

- Justo ahora, lo soy y mucho, pero no quiero hablar de cosas tristes, si?- los cachetes de amu se notaban sonrojados a la luz de la luna, pero ella quería decir aquello.

Ikuto se recostó en su regazo como un minino, y amu aunque se sorprendió un poco le permitió quedarse así, sus manos comenzaron a tocar el precioso cabello azulado de el , era su suave, la sensación era muy agradable, por breves minutos permanecieron en silencio hasta que ikuto dijo

- Amu, te mostrare la llave del candado que llevas puesto- se levanto y de un bolsillo saco una llave que hacia juego exacto con el collar de amu, era igual de oro y nacar.

- De algún modo sabia que la tenias tu- le sonrió amu-

- Déjame abrir ese candado- se acerco a amu tanto que ambos podían sentir la respiración del otro, lo tomo en sus dedos y lo giro en ellos- o prefieres que otro lo haga? podría darte la llave.

El corazón de amu latía a mil por hora la cercanía entre los dos era demasiada en aquel momento, la respiración de ikuto, el olor de ikuto, todo del la atraía, ella sabía que el en cualquier momento oiría aquellos latidos y en lo mas profundo quería que así fuera, su rostro estaba rojo y su habla se hizo entrecortada al decirle – yo quiero que seas el único, el único... que podrá abrirlo- bajando la mirada, no podía mirarlo a los ojos.

Ikuto soltó el candado y tomo el rostro de amu entre sus manos obligándola a que lo viera directamente a los ojos. El rostro de ella estaba caliente producto del sonrojo, la amaba, no podía evitarlo, solo amu era la única que existía en ese momento, amu y el.

La mirada de Ikuto tan cerca la volvía loca, sus ojos parecían mirar lo mas profundo de su corazón era como si la analizara y encontrara lo que quería ver, pero que podía hacer ella? Así es como era, estaba completamente enamorada de el desde siempre.

-Pero aun no, no es el momento de abrirlo- dijo ikuto sin soltarla- pero te pido que me perdones por lo que voy hacer ahora.

Y en eso los labios de ikuto se posaron en los de Amu, por menos de un segundo amu se inmovilizo pero luego cerró los ojos y se dejo llevar, el deseo era dulce y tierno pero al mismo tiempo apasionado, se necesitaban el uno al otro, se deseaban, las manos de amu comenzaron a rodear el cuello de ikuto y al mismo tiempo las manos de el tomaron su cintura, se apretaron el uno al otro, por ese momento todo se olvido, aquel matrimonio, la herencia pero peligrosamente una horrible regla.

De repente se oyó un sonido horrible, un rayo negro partió un árbol cercano a ellos, ikuto y amu se separaron rápidamente, miraron al cielo pero no vieron ni una nube ni nada. Que podría crear el rayo?

Amu miro por detrás de Ikuto y se aterró ,sus manos comenzaron a temblar y sus ojos se pusieron en blanco, al ver esa reacción ikuto se giro y vio lo que ella veia, un extraño huevo negro con plumas flotaba al frente de ellos, era inmenso, ikuto se puso en posición de defensa, sea lo que sea no dejaría que se acercara a Amu. A lo lejos se comenzaron a oír gritos, ikuto los ignoro y siguió observando al huevo, pero amu busco con la mirada de donde venia, era yoru, venia volando muy rápido hacia ellos gritando- Ikuto, Amu! Aléjense lo mas pronto posible, rápido, rápido!- su rostro mostraba diferentes tipos de emociones, terror, tristeza y desesperación, todo en uno.

El Huevo comenzó a abrirse, mandando una fuerte brisa que obligo a ikuto y amu a retroceder, lo que era la cascara emplumada se comenzó a transformar en dos alas negras, que del centro en un rayo de luz apareció una mujer muy hermosa de cabellos rubios agarrados en dos colas, llevaba un cintillo con alas de murciélago, un vestido rojo de cuero y botas del mismo color. La mujer comenzó a abrir los ojos mostrando que eran color violeta.

Es hermosa- pensó amu- pero, si yoru nos dice que nos alejemos quizás deberíamos- comenzó a jalar la capa de Ikuto, pero en eso la mujer comenzó a hablar

- Mi nombre es Hoshina Utau, y yo, he venido por ti Tsukiyomi Ikuto, eres acusado en el midnight world, por romper la mayor de las reglas, enamorarte de la humana que te fue asignada. Tu juicio comenzara en dos días.