Gracias a quienes leyeron el primer capitulo y especialmente a quienes me pidieron por este segundo
Aclaración: Si Bones fuera mío... ay, madre mía lo que no haría! Pero no lo es, por eso me desquito escribiendo.
Ahora si, con ustedes... el capitulo 2.
No quieres casarte conmigo?
- Quieres casarte conmigo?
- El agente parpadeó un par de veces, para luego abrir enormes los ojos, al tiempo que tragaba saliva.
- Eehh...emm – comenzó a decir, solo para ser interrumpido por la voz de la mujer.
- Quiero decir, porque no me lo has pedido – expresó con aquel tono que usaba para preguntar el porque de algo a uno de sus ayudantes del laboratorio.
- Eehh... – el agente vacilaba, no terminaba de entender adonde estaba yendo ella – Solo para estar claros, tú... me...me estás preguntando porque no te propuse matrimonio? – finalizó algo desconcertado.
La mujer enfrente de él se sentó acomodando los pliegues de su vestido, y ese solo gesto logró hacerlo sonreír a pesar de la confusión. Dios... cada día estaba más hermosa.
- Como tú dices, debemos estar claros, cierto? – sus ojos azules lo miraban directamente – No te estoy proponiendo matrimonio – continuó – Sólo quiero saber si tú has pensado en algún momento en ello.
- Sabes que sí – respondió él prontamente.
- No puedo saberlo si tú no lo expresas – respondió ella – Y no lo has hecho, de manera que por eso te lo estoy preguntando - finalizó, luciendo tan tranquila como si estuvieran discutiendo un caso.
El ex – ranger la miró, entrecerrando los ojos, sopesando sus palabras.
- No crees que no es un tema para hablar aquí – cuestionó con una de sus sonrisas torcidas.
Ella miró alrededor antes de contestar.
- No le veo ningún problema a este lugar que afecte lo que estamos hablando – respondió.
- Te diré qué – contestó él levantándose y tomando su chaqueta del perchero – iremos a comer algo y hablaremos de esto afuera, más tranquilos, quizás con un café de por medio, de acuerdo? – se acercó a ella y tomó su brazo para ayudarla a levantarse, lo hacía desde que supo del embarazo, aunque ella al principio lo discutía, acabó aceptándolo de la misma forma que aceptó su singular apodo, "Bones".
- Está bien – sólo suspiró la futura madre, sabía que no podía discutir con él, además de pronto se le antojaba tarta de frutas, otra cosa que había cambiado en ese tiempo.
Salieron del Hoover tomados del brazo, muchos de los agentes que estaban por allí sonrieron al verlos pasar, llevaban mucho tiempo apostando cuándo esa pareja se decidiría a dejar de perder el tiempo con otros.
20 minutos después en un parque cercano...
La pareja se sentó en silencio en una banca, ella llevaba una bolsa con dos porciones de tarta y él dos vasos con café, uno normal y el otro descafeinado, claro, para ella.
La Dra. Brennan abrió la bolsa y pasó una de las porciones a su compañero, al tiempo que recibía de él el café.
Después de unos minutos en silencio, la antropóloga se decidió a hablar.
- Yo no voy a separarte nunca de este bebé – pronunció con voz suave – sé que eres un buen padre, sé que vas a cuidarlo y quererlo.
- Eso no lo dudes ni por un segundo – respondió el agente con seguridad – Y tampoco que no quiero separarme de ti.
- Sólo... sólo déjame decirte esto, de acuerdo? Luego puedes responder lo que tú quieras – ahora ella se había girado hacia él, tomando sus manos entre las suyas.
- Cuando descubrí que estaba embarazada, creí que querrías casarte de inmediato. Me sentí aliviada cuando no lo propusiste, sino que me diste tiempo y espacio para que asimilara todo lo que estaba sucediendo, todos los cambios que de pronto se daban en mi vida. Por eso es que acepté que viviéramos juntos, porque me demostraste que me respetabas, incluso más allá de lo que yo esperaba o de lo que tú mismo querías. Pero el hecho de que aún no hayas dicho nada de este tema, no sé... pienso que ... – aquí la voz de ella se volvió un susurro, y una lágrima traicionera se deslizó por su mejilla –pienso que tal vez ahora te arrepientes de estar conmigo, y... – él abrió la boca para replicarle, pero ella lo frenó poniendo su mano sobre sus labios – no quiero que te quedes conmigo solo por nuestro bebé, quiero que estés seguro de que quieres estar conmigo como pareja – finalizó.
- Tú siempre quisiste casarte, sé que eso es algo importante para ti, de hecho sé también que se lo propusiste a tus parejas anteriores y... no sé... me siento extraña respecto a eso - sonrió apenas entre las lágrimas.
- Extraña... como celosa de extraña? - preguntó él con un guiño. Ya sabía adonde estaba apuntando ella.
- No, no, no - negó ella moviendo la cabeza - los celos son irracionales, no lo sé... tal vez... tú fuiste quien siempre me enseño sobre los sentimientos, sobre el amor, contigo aprendí que vale la pena, y que hay personas a quienes simplemente se quiere más, y ahora pienso que si soy para ti esa persona deberías haberme propuesto casamiento - ahora la expresión de ella era de confusión - pero también pienso que no sabría que decirte si lo hicieras, pienso que si dijera que no terminariamos separados, como sucedió con Hannah y con Rebecca, con nuestro hijo en medio... y tampoco quiero eso.
- Por eso te estoy preguntando esto, porque quiero saber si en algun momento pensaste en pedirme casamiento y porqué - finalizó ahora con mayor seguridad.
El ex-ranger sólo pudo sonreír y abrazarla, también unas pequeñas lágrimas caían de sus ojos, él siempre supo que aquella mujer tenía más corazón del que quería mostrar, pero esto era increible.
- Mi amor, mirame - le pidió colocando su mano bajo el mentón de ella.
Ella lo miró, con todo el miedo, la esperanza y el amor grabados en sus ojos.
- No te pedí casamiento porque no me importa que no quieras casarte conmigo siempre y cuando quieras quedarte conmigo, ves la diferencia? Sé que para ti ni un papel ni la ceremonia religiosa significan mucho, y respeto eso. Sé también que eres una mujer de palabra, y que cuando dices que no me separarás de mi hijo es que no lo harás, pase lo que pase.
- No nos separaremos si te propongo y dices que no, pero no quise hacerlo para que no creyeras que no me importaba lo que tú pensabas... ahora si has cambiado de opinión... - finalizó el agente con una sonrisa.
- Yo no he dicho eso - ella se enderezó en el banco, ahora mirando al horizonte.
- No, tú has dicho que querías saber porque querría casarme contigo, supongo que tiene que ser para evaluar tu respuesta en base a mis motivos, cierto? - sonrió él nuevamente.
Nunca creí que haría esto, pero saben algo? Me motivan mucho, mucho los reviews, más cuando son tan bonitos como los que he recibido =). Y saben algo más? Me han motivado tanto, pero tanto, que ya tengo una pila de ideas para el próximo capitulo, ideas que tal vez tengan que ver con algo viejo, algo nuevo, algo prestado y algo...? Me ayudan que no me acuerdo? Ja ja ;- )
Besos desde Argentina
