Hola de nuevo! Les traigo el nuevo capitulo! Quiero agradecer a todos los que se han tomado tiempo de leer esta historia y que les allá gustado. No saben cuanto me alegra! Gracias a todos los seguidores!
RECUERDOS Y SECRETOS
CAPITULO 2
Gale Hawthorne todavía estaba en su casa un par de horas mas tarde. No se atrevía a salir de ella, no era mas que extremadamente aterrorizado.
No era el echo de que le tenia miedo a Finnick. Por dios! Era Gale, no le tenia miedo a nada, y menos a Finnick Odair.
Gale era fuerte, y no le temía a unas estúpidas bromas de Finnick. Gale era Gale, todo le importaba un blendo, pero tan solo el echo de pensar que Finnick podría escabullirse en su casa y... Joder! Era espeluznante.
Por impulso de sus instintos. Corrió por toda la casa (Como el hombre que era) a cerrar cada una de las ventanas. Hasta podía imaginarse a el cobrizo con una gran sonrisa macabra.
Había un silencio total en aquel lugar, daba escalofríos, aunque generalmente en las costas hacia mucho calor. Lo que sea pensó Gale molesto, La semana del Rey era lo que mas odiaba en el año, claro, ademas de su cumpleaños.
Era como un recordatorio de que envejecías cada vez mas rápido. Odiaba los cumpleaños.
Gale recordó su primer cumpleaños en Long Beach. Gale era un recién llegado desde Philadelphia, su madre Hazelle había organizado una Fiesta de cumpleaños típica para celebrar sus 13 años.
Por su puesto su Oh maravillosa, madre se había encargado de invitar a todos sus compañeros nuevos del colegio. Obviamente odiaba a todos, pero mas que todo odiaba a Finnick Odair.
Obviamente fue uno de los primero en llegar a su Maravillosa Fiesta de cumpleaños para su desgracia. Venia junto con uno de sus mejores amigos Peeta Mellark. Los dos de ellos traían un gran pastel decorado con crema.
Claro, Gale sabia que los padres de Peeta trabajaban en una panadería, pero de igual forma, Gale no era tan fanático del dulce, no lo odiaba como muchas otras cosas.
Hazelle saludo a los dos muchachos que venían con el pastel en manos, tambien saludando al Sr. Mellark y agradeciendoles por preparar el bonito pastel para la fiesta.
—Peeta y yo colaboramos también— Sonrió Finnick, mientras le guiñaba uno de sus ojos verdes. Nunca entendió por que a las chicas le gustaban los ojos de Finnick. Era obvio que los ojos grises eran mas sexys.
Todo fue muy bien hasta que por supuesto, llego la hora de cantar cumpleaños. La fiesta no estaba mal, pero tampoco era de su agrado, fue el primer cumpleaños que de verdad disfruto. Abriendo regalos que ni siquiera llegaron a gustarle y jugando fútbol americano en su patio, donde fue aplastado por Tresh mas de cinco veces. Eso si era diversión.
Si, fue fastidiado varias veces por Cato Ludwig y Marvel Quaid, pero a pesar de todo no estaba tan mal.
Su pastel de cumpleaños se encontraba justo al frente de el, los muchos niños de su edad se encontraban alrededor, aplaudiendo al cumplañero que recién apago las velas.
Por supuesto Finnick y Peeta estaban allí, junto a el, sonriendo macabramente. El padre de Peeta también de encontraba allí, se había quedado la mayoría del día hablando con su madre.
—Es tradición morder el pastel!— Grito por supuesto Finnick. Como era de esperarse todos lo apoyaron y Gale no tenia mas escapatoria que morder el "No odiado, Pastel"
Fue horrible, después de saborearlo bien, enseguida lo escupió al adivinar el sabor.
Era pescado!
Ademas de muchas otras cosas, sobretodo odiaba el pescado!
Lo había escupido justo en la cara de Glimmer, que no tardo en chillar del asco. Fue lo peor que halla comido en su vida, hasta las ardillas sabían mejor que eso!
Después de unos segundos, no tardo en vomitar la poca chatarra que había devorado antes de tan horrible sabor. Cato, Marvel, Tresh, Peeta, pero sobretodo Finnick, reían como locos. Todas sus risas resonaban por el lugar.
Fue el peor cumpleaños de su vida!
Desde ese momento odiaba mucho mas los cumpleaños. No era mas reconfortante observar como el Sr. Mellark le gritaba a Peeta y mucho menos, ver como Finnick observaba millones de veces todo lo que había grabado.
Esa fue una de las primeras bromas de Finnick. Gale no tenia idea de que el le tendía una trampa cuando lo vio entrar con el pastel. Fue tan idiota!
A partir de ese día le tenia terror a las bromas de Finnick. Claro, Finnick podría hacerle un montón de bromas a Gale, pero nunca perdonara lo que ocurrió en su cumpleaños numero 13th.
Gale resoplo.
Finnick era un idiota!
No, era mas que un idiota! Era un... Joder! Idiota.
Después de que se aseguro de cerrar todas las ventanas, Gale se sentó encima de la mesa de la cocina, pensando en que podría hacer el resto del día.
Hasta que escucho una puerta cerrándose.
Podría pensar como cualquier persona y suponer que fue el viento. Pero Gale, obviamente no pensaba como cualquier persona en este momento. Tomo lo primero que vio entre sus manos.
Aparentemente era un cuchillo. Genial.
Gale camino unos pasos adelante. Calmate Gale, eres un hombre ¿Entiendes? No eres una niña.
Calmate. Se repetía a si mismo. Su corazón estaba latiendo rápido. Dios! Finnick no me hará nada!
Era imposible que fuera solo el viento, pero Gale trato de convencerás de que lo era, claro, aun sosteniendo el cuchillo. El estaba completamente solo en casa, así que su madre no lo regañaría por matar a Finnick ahora mismo, ya que ella estaba en algún lugar en Pensilvania junto con Posy. Su hermano Vick estaba en su practica de Fútbol Americano, y Ror-
—Ahhhhhhhh!— Su grito resonó el la casa cuando vio la figura de su hermano frente a el, riendo como loco por supuesto.
—Joder Rory! Casi me orino del susto— Gale le grito a su hermano de 13 años. Ahg, 13...
—Por favor, dilo otra vez, quiero grabar este momento— Dijo Rory entre risas, observando el cuchillo afilado en manos de su "Supuesto hermano mayor que grita como niña"
—Wow! Mama no le gustara eso— Rory menciono mientras colocaba su casco de Lacrosse sobre la mesa de mármol.
—¿Por que tan nervioso?— Pregunto mientras observaba como Gale dejaba el cuchillo sobre la mesa. Al recordar que día era hoy Rory supo exactamente lo que sucedía.
—Ahh claro! Es por esa cosa de La semana del Rey— Rory río. Le encantaba burlarse de las bromas de Finnick, y aun mas las bromas que le hacia a Gale.
—Callate Rory! Ademas, tu practica termina a las 6 ¿Que haces aquí?— Gale le grito a su hermano completamente enojado. Había interrumpido sus malos recuerdos sobre lo que paso en su cumpleaños y de lo mucho que odia a Finnick!
Justo cuando su hermano menor le respondería, sonó el timbre de la casa.
Mierda. Fue lo primero que pensó Gale.
—Abre la puerta— Menciono tomando nuevamente el cuchillo entre sus manos. Gale era un poco bueno con los cuchillos, al menos eso lo calmaba un poco.
—¿Gayle-Poo tiene miedo? ¿Quiere que su fuerte hermano menor lo proteja?— Pregunto Rory riendo a carcajadas.
—¡Abre la puerta Rory!— Grito severamente mientras retrocedía unos pasos. Oficialmente estaba aterrorizado
Rory camino hacia la puerta murmurando algo para si mismo.
—¿Quien es?— Pregunto Gale preparado para atacar. Finnick no lo embromara esta vez!
Gale camino lentamente hacia la entrada ya que su hermano no le respondió. Dios, Cálmate Gale!
Madge se encontraba en la puerta de su casa, sosteniendo una gran bolsa. ¿Que hacia aquí?
Gale lo pensó muy bien antes de caminar hacia ella. Quizás podría ser una trampa.
—Estoy aquí para verte. ¡No!... Eh— Madge tartamudeo. Ademas de Gale, Madge también había tenido sus malos recuerdos con Finnick, pero ahora estaba mas nerviosa que nunca.
Johanna, después de que vio que Madge la seguía para protegerse de Finnick después de salir de Coffe Dail's, obviamente le grito que se alejara de ella, como la buena persona que era.
A la única persona a la que podía recurrir Madge era Gale, había pensado en Katniss y Peeta, pero tampoco quería estar cerca cuando Finnick embromara a Katniss por ser "La chica nueva"
Eso la relajaba un poco. Finnick no la embromaría primero.
Siempre se había comportado nerviosa en frente de Gale, simplemente quería agradarle lo suficiente, ya que el parecía odia todo! Era tan parecido a Johanna...
Madge sacudió aquel pensamiento. No podía imaginárselo.
Yo seria mejor para el.
¿Que?
—Eh... Traje fresas!— Sonrío hacia el, que la miraba extrañado. Había hablado tan rapido que enseguida le falto aire. Puso la bolsa en los brazos de Gale. Oh eran tan fuertes!
¿Fresas? Gale pensó con exactitud.
Bueno... Al menos Madge tenia un buen gesto con el!
Eso le gustaba. Al menos no era Finnick quien le sonreía macabramente en la puerta.
Gale Sonrió asintiendo con la cabeza en aceptación, notando como la rubia devoraba sus uñas. Era tan tierna!
—Y... ¿El no a aparecido por aquí Ya sabes... Finnick— Pregunto Mientras se enfocaba en los ojos grises de Gale. Por supuesto no eran tan lindos como los ojos verdes o azules de Peeta y Finnick, pero de igual forma eran dominantes.
—Mmm... No, gracias a dios— Gale siguió, mientras colocaba las bolsas en la cocina y pasaba sus manos por la frente, limpiando el sudor.
Dios! Estaba sudando! Al igual que Katniss lo hacia cuando estaba nerviosa.
No, no estoy nervioso Joder!
Rory observaba desde el sofá, como su "Hermano mayor que grita como niña" Tartamudeaba frases incoherentes hacia la rubia que apareció supuestamente de la nada con fresas.
Suspiro.
Este seria un largo día, y apenas empezaba.
Johanna caminaba por las calles de la ciudad. Estaba completamente extasiada! Habían pasado un par de horas y no había señales de Finnick. Era completamente extraño.
Algo trama pensó Johanna. Tendría que ser!
Quizás Finnick había embromado a cualquier otra persona. Pero algo le decía que no lo había echo. Algo muy importante tenia que estar arruinando sus planes.
Sabia que era demasiado arriesgado pasear por las calles.
Johanna sostuvo su celular en manos, pensando con quien podría conversar y enterarse de los acontecimientos. No tenia a nadie que llamar. Bueno, claro que tenia amigos, pero detestaba a todos.
Obviamente eso era una mentira, no odiaba completamente a todos, y si mostraba importancia por ellos, mostraría debilidad. Johanna Mason es todo menos devil.
Gale, era demasiado niñita como para salir de su casa. Madge, despues de que le grito en la mitad de la calle que se largara, posiblemente este escondiendose en cualquier lugar. Katniss... Bueno, quizás Finnick este planeando como embromarla. Annie, debe estar reclutada en su casa, aunque era seguro que Finnick no la embromaría. Y Peeta, seguramente en la panadería.
Johanna enseguida marco el numero de Peeta.
Espero los tres Rings.
—Eh, Hola— La voz de Peeta era suave, demasiado calmada.
—Peeta! Mi hombre, ¿Como has estado?—
—Mmm... Bien supongo— Peeta le respondió, pensando en el echo de que no habían pasado mas de dos horas después de haberla visto en Coffe Dail's.
Johanna resoplo, esperaba algo mas que eso. Quería solo reírse un poco.
Eso era lo que mas le gustaba de La semana del Rey.
Bueno... Era lo único que le gustaba de aquellos días. Burlarse.
Johanna se emociono al escuchar las siguientes palabras de Peeta.
—Katniss tubo un pequeño accidente—
Claro. Johanna no era una sádica que le gustaba ver sufrir a la gente, pero tampoco podía aguantar sus ganas de burlarse.
Sonrió —¿Enserio?— Pregunto entre risas, casi podía imaginarse a Katniss cubierta de lodo o llena de algún liquido extraño.
Escucho nuevamente tres Rings.
Peeta le había trancado! Como se atrevía.
Las bocinas de los autos sonaban sin cesar mientras ella cruzaba la calle, Johanna no les prestaba mucha atención, aunque generalmente odiaba ese ruido. detestable. Solo estaba enfocada en su teléfono, pensando en lo que le pudo haber pasado a Katniss, estaba molesta con Peeta claro pero de igual forma quería saber que le había echo Finnick.
Podría utilizar su terror por las arañas o su obsecion por las ardillas, su odio por los granos o la forma en la que suda como cerdo, también podría fastidiarla sobre lo raro que es su nombr-
La pantalla del móvil se ilumino mostrando una llamada entrante. Johanna parpadeo dos veces.
Finnick
Joder, esto tiene que ser una broma!
Johanna decidió que lo mejor seria no contestarle, lo penso varias veces ¿Seria absurdo que Finnick la embromaría por telefono? Seria... Sencillo.
Algo trama. Repitió nuevamente.
La pantalla se ilumino otra vez, luego dos veces mas, hasta que en la octava llamada, Johanna se canso.
—¿Que coño quieres?— Pregunto.
Johanna no pudo diferenciar si alguien hablaba en la otra linea, o simplemente no hubo respuesta, las bocinas de los autos no le permitían escuchar.
Volteo hacia el primer auto que vio en medio de la calle, preparada para gritarle.
MIERDA!
Annie Cresta llego a su complejo de apartamentos en unos quince minutos. Se acerco a la puerta y luego se detuvo. Ella sabia lo que le espera al otro lado de la puerta. Había un piso de la sala cubierto de zapatos, bufandas y libros. Tenia que ordenar su apartamento, pero sabia que no los haría.
Ella no vivía sola, ya que era demasiado joven y no tubo mas remedio que vivir con su hermana en las residencias de la costa. Vivir con Bonnie era similar a vivir solo, ella nunca estaba. Siempre estaba afuera con su novio, la mayoría de las veces Annie ni siquiera se imaginaba todo lo que hacían tanto tiempo afuera, era insufrible. Desde que su padre se fue al ejercito de la marina Bonnie casi nunca estaba en casa.
Annie paso por encima de todo el desastre y se guió a los pasillos que llegaban a su cuarto, se tiro en la cama y cerro los ojos mientras pensaba en lo que pasaría hoy.
No estaba tan preocupada como los demás sobre las bromas.
Finnick posiblemente estaría buscando mejores victimas que ella. Nunca había caído en sus intentos de embromarla años atrás, solo una o dos veces. Probablemente Katniss y Peeta tenían razón. Finnick no le haría nada a Annie.
Aunque ella misma no quiera admitirlo, no podía negar que Finnick era el hombre mas guapo del planeta. El podría impresionar a cualquier mujer con su belleza, Pero en el fondo sabia que Finnick prefiere a chicas con mas atributos, lo conocía mejor que nadie, y sabia que ella misma no era de su tipo.
Suspiro.
Dios, debería dejar de pensar en el y pensar en mi cita!
Gloss Reinols tampoco estaba mal. Tenia un cabello rubio hermoso y ojos celestes. Era parecido a los príncipes de los cuentos de hadas, mientras que Finnick, parecia un dios griego. Ya basta! Los dos eran muy guapos.
Cuando Annie estaba con Gloss, este siempre llegaba a impresionarla, con su caballerosidad y charlas típicas y salidas a parques. El era un completo encanto. Sabia escuchar y comprendía cada situación. La mayoría de las personas que lo observan de lejos enseguida piensan que es un niño rico y mimado, pero pocos lo conocen realmente. En el poco tiempo que pasaron juntos, se volvió muy importante para Annie.
Con Finnick era totalmente diferente, su relación era como Hermano-Hermana o algo parecido. La mayoría del tiempo se la pasaban juntos. Se habían conocido en los barrios de Malibu, donde estaban pequeñas casas de pescadores alrededor de la playa, era acogedor. Los dos llegaron a verse una que otra vez en la escuela, como Finnick era mayor que ella, no estudiaban juntos, pero de igual forma, siempre le llamo la atención.
Dos años después, cuando llego a Long Beach después de que aceptaran a su padre en la marina, nunca se imagino volver a verlo, hasta su primer día de clases en el instituto.
Finnick pareció encariñarse con ella al pasar los días, poco a poco fue conociendo a los demás y después todos se convirtieron en amigos .
Casi todos los días se la pasaban en el departamento de Annie, viendo Netflix y papas con vinagre. Pero Finnick era el que mas frecuentaba sus visitas, siempre se quedaba los miércoles por la tarde después de venir de su clase de natación y se quedaban a hablar, mas de una vez se quedo dormido en los brazos de Annie.
Me encantan esas veces. Por eso amo los miércoles!
El es guapo, tierno, cariñoso, adorble, bromista, agradable, completamente cursi... Y innumerables cosas
Annie abrió los ojos de golpe, después de escuchar a su teléfono sonar como loco.
—¿Que pasa Jo?— Pregunto, Mientras se sentaba en el borde de la cama.
Solo escucho el gruñido de su amiga.
—¿Fue Finnick, cierto?— Annie no tubo que esperar una respuesta para saber exactamente de que se trataba.
—Mm, Algo así...— Johanna resoplo en la otra linea.
La castaña rió un poco. no podía aguantar la risa. Sabia que Finnick se pasaba con sus bromas, pero no podía negar que eran divertidas.
—¿Que ocurrió?— Pregunto, aguantando la risa, sabia que Johanna le arrancaría la cabeza si la escuchaba reír.
—Bueno... Ahora estoy en medio de la calle llena de agua sucia y café frió. Perfecta combinación— Dijo con su tono sarcástico de costumbre.
Annie recordó la ultima broma de Finnick. Por supuesto, hacia Johanna claro.
El ultimo año, Finnick había enloquecido con sus bromas, Johanna nunca callo en nada de los planes perfectos que planeo, y siendo Finnick, obviamente no podía dejar que ocurriera. Fue un miercoles Cuando Johanna acompañaba a Annie a su clase de natación tranquila, esperando junto a la piscina a Annie que se cambiaba la ropa. Claro, Finnick no estaba allí y Jo no estaba tan preocupada. Annie salio justo cuando exploto la bomba. Literalmente, toda el agua salio encima de Johanna, mientras los cristales de los tragaluz descansaban en el suelo. Fue el grito mas agudo de la historia.
Ella estaba llena de raspones y agua. Fue traumatico para Annie.
Finnick no apareció.
—Lo siento...— Annie dijo mientras se agarraba el pelo en una coleta.
—Si... Creo que fue mala suerte— Johanna suspiro.
Annie paseo alrededor de su habitación. apenas eran las 3:00 y no podía esperar.
—¿Enserio saldras con Sr. Brillos...?— Annie resoplo. Johanna se había enterado por su cuenta de que saldría con Gloss hoy. A ella le encantaba colocar sobrenombres a todos y sobretodo burlarse de cualquier nombre.
—Ella casi fue atropellada por un taxi... Tenias que verlo. Luego callo en un charco de agua sucia después de que un hombre le lanzara café... Fue cómico— Tresh O'Keniyi hablaba por teléfono, mientras veía a Johanna desde unos metros todavía con el celular en la oreja.
—Wow... Debe haber echado furia! Recuerdo el año pasado como si fuera ayer...— Finnick Odair suspiro, mientras miraba su reflejo en la ventana de su cuarto—¿Que mas?—
—Bueno... esta hablando con Annie sobre una tal cita...—
Finnick abrió sus ojos verdes —¿Enserio?—
Finnick se giro en su silla y resoplo. No esperaba una respuesta para saber que era cierto.
—¿Piensas lo mismo que yo?—
Se levanto un poco de su silla para tener una mejor vista de lo que pasaba abajo. Su querida vecina Katniss Everdeen entraba por la puerta. Genial.
—Claro... Me cuentas todo mas tarde, tengo trabajo que hacer— Finnick dejo su teléfono de lado y sonrió.
Pobre Katniss, no sabe lo que le espera Penso.
Hasta la próxima, Espero que les haya gustado
