Ashley quédate aquí, iré a investigar – Ordene a la joven rubia antes de acercarme a un sospechoso almacén de donde se oían ruidos extraños.

Entre con cautela y sin emitir el mas mínimo ruido, los sonidos que antes había escuchado cesaron de un momento a otro. Con pistola en mano me adentre más, me gire de golpe cuando la puerta de entrada se cerró de golpe, corrí hacia ella cuando oí como la bloqueaban desde fuera, embestí la puerta con mi hombro intentando derribarla llevándome como consecuencia un insoportable dolor.

¡AH! ¡Leon! ¡Ayuda! – Grito Ashley.

¡Ashley corre! – Grite antes de empezar a patear la puerta repetitivamente.

Me detuve solo cuando una mano gigante me agarro por el cuello y me lanzo al otro lado de la habitación, grite de dolor al caer sobre mi hombro adolorido, me levante dificultosamente encontrándome con Méndez quien pateo mi pistola fuera de mi alcance.

¿Por qué peleas? – Pregunto cuando yo le apunte con mi escopeta – No quiero matarte y sé que los demás tampoco – Confeso dando dos pasos hacia mí – Ninguno quiere acabar contigo, a diferencia de otras tu eres el tipo de mujer que todos queremos – Yo fruncí el ceño ya entendiendo lo que me

quería decía – Únetenos, te prometo un buen lugar a mi lado.

En ese momento se me revolvió el estomago, ¿A su lado? Ni en sueños. Dispare en cuanto lo vi acercarse a mi, el gritó cuando el disparo impacto en su cara, cuando fui a recargar mi mano se encontró con un bolsillo vació, mierda.

Esquive un ataque de Méndez y me lancé a por mi pistola, pero antes de alcanzarla Méndez me agarro por el pelo y me jaló hacia el, el jalón fue tan fuerte que me hizo caer, Méndez me arrastro hasta una pila de tablas donde me tiro con violencia. El empezó a quitarme el cinturón, yo me resistí a el pateándolo.

La puerta de entrada se abrió de golpe, Méndez aflojo su agarre cuando una daga se clavo en su cuello, yo aproveche y lo patee en el pecho haciendo que perdiera un poco el equilibrio y se tropezara hacia atrás, yo me aleje de el de un salto y volví mi mirada hacia la puerta esperando encontrarme con Luis, pero grande fue mi sorpresa al encontrarme con Loki quien ya sacaba otro cuchillo y se lo lanzaba a Méndez en la cara. Méndez rugió de dolor y soltó un golpe a ciegas que casi me da a mi pero que impacto en un barril de gasolina, botando el liquido en el suelo. Salte al lado de Loki quien me dio mi pistola.

Hasta luego – Dije en español antes de disparar al charco a los pies de Méndez causando una explosión.

Méndez aun vivo empezó a deformarse hasta que la parte superior de su cuerpo se volvió una columna vertebral con brazos largos y lánguidos.

¡Maldito! – Rugió el medio ciego y deformado Méndez.

Parece que eh llegado justo a tiempo no Leon? – Comento burlón el pelinegro.

Si, justo a tiempo – Respondí agitada.

Loki saco mas dagas y yo recargue mi pistola, los dos comenzamos a pelear, yo disparaba y Loki le lanzaba dagas a Méndez, una vez vi como Méndez caía al suelo de rodillas yo lance una granada incendiaria. Méndez comenzó a quemarse y yo di por hecho que lo habíamos matado por lo que nos acercamos a la puerta, a duras penas pudimos evitar la embestida de Méndez quien ya ni siquiera tenia piernas las cuales fueron reemplazadas por mas brazos, los dos subimos a la parte superior a paso rápido. Méndez saco unos tentáculos con los que nos intento apuñalar, yo dispare y Loki lanzo dagas a diestra y siniestra.

Fue una pelee reñida pero que pudimos ganar, el cuerpo sin vida de Méndez cayo al suelo y yo lance una granada incendiaria para asegurarme de que se quedara muerto esta vez.

¿Como me encontraste? - Le pregunte al pelinegro a mi lado.

No en común escuchar disparos en este lugar – Dijo el.

De repente recordé mi objetivo principal, rescatar a Ashley.

Oh no! ¡Ashley! - Exclame - ¡Me había olvidado!.

¿Hablas de la rubia? Esta afuera unos tipos intentaron secuestrarla – Comento tranquilamente.

Los dos salimos del almacén y pude vislumbrar a Ashley recostada contra una pared y inconsciente, la cargue al estilo nupcial y me gire a ver a Loki, con miedo a que desapareciera otra vez, pero no, ahí estaba todavía.

Bueno, ¿Ahora a donde vamos? - Pregunto el.

Creo que lo mejor seria buscar un lugar donde descansar – Respondí mientras veía a la inconsciente rubia en mis brazos – Por cierto, gracias por lo de hace rato, no lo habría logrado sin tu ayuda – Agradecí con una sonrisa genuina.

Loki me miro por unos segundos antes de voltear e irse sin decir palabra.

Eh! ¡Espérame! - ¡Pero que grosero!.

Los dos caminamos en silencio hasta encontrar una torre abandonada y muy lejana a las otras donde no instalamos, yo acosté a Ashley en la cama (La única en esa torre) y yo me senté en el suelo, poco segundos despues entro Loki y se sentó a mi lado.

¿Cual es tu nombre? - Pregunto de repente – El verdadero – Añadió antes de que pudiera soltar un comentario burlón.

Yo soy Leon para ti – Respondí secamente.

¿Por que? - Pregunto molesto.

Simplemente no puedo decirlo y punto – Dije harta de sus preguntas – Tengo un trabajo peligroso y no me arriesgare mas dándote mi nombre.

¿Y que haces aquí? - El cambio de tema abruptamente.

Una misión, tengo que rescatar a la hija del presidente y llevarla de vuelta -.

¿Presidente? ¿Qué es un presidente? - Pregunto con una curiosidad genuina.

Um, es como un rey – Respondí.

Ahogue un bostezo contra la palma de mi mano, el sueño ya estaba adueñándose de mis extremidades y mi consciencia, Loki puso una mano en ni nuca haciendo que mi cabello se erizara pero aun así no lo detuve.

Descansa, lo necesitas – Ordeno suavemente.

Yo obedecí y cerré los ojos dejándome llevar por el sueño, y por una vez en mucho tiempo no soñé.