Por suerte Sakura sabe cocinar bien, no le caerá mal hacer algo productivo, es mejor, así se distrae un poco.

Le gustó preparar todo, le costó un poco, son platillos que no conocía, pero son apetecibles.

—¡Qué bien se te da la cocina!—Matzuri le da una palmada en la espalda—ahora llévalo a la mesa.

—Un momento, soy la cocinera, no debería llevar eso a la mesa.

—Lo harás, porque soy la jefa de la servidumbre, eso te incluye a ti.

—Descuida, no haré que te despidan.

Sakura lleva en dos en dos las cuatros bandejas que preparó.

—Luego le servirás a los dueños.

Sakura quiere divertirse con ella un rato. Entra al comedor, Temari, la Sra de la casa se sorprende que su invitada esté sirviendo la comida. Se levanta. Mira con reproche a Matzuri.

—¡Matzuri!, ¡qué significa esto!, ¡Por qué está Sakura sirviendo la mesa!.

—Sra. Ella es la nueva chef. Pensé que como sería nueva que…—le cuesta hablar, le da miedo cuando Temari saca su lado rabioso.

—No, Temari—Matzuri mira con asombro a la chef, tiene la osadía de tutear a la Sra. La va a despedir. sonríe un poco, Gaara se da cuenta—yo le dije que me gustaría cocinarles, es lo menos que puedo hacer para agradecerles por haberme recibido aquí. Sabía que no me dejaría si le hubiera dicho que soy la invitada. Me enteré que hoy vendría un chef…que…

—No ha llegado aun, esta bien, Matzuri, hoy nos servirás tu, siéntate al lado de mi hermano Gaara.

Así lo hace. Matzuri se muere de los celos. No le gusta que otra se sienta a su lado. Ella aspira ser la dueña del lugar. Ama mucho a Gaara, pero también desea la fortuna. Empieza a servir la sopa. La ultima en servirle es a Sakura. Pretendía echarle la sopa encima, pero es mejor no hacerlo por el momento. Al terminar, se queda parada a un lado del comedor.

—Sakura, ya se que mi hermano fue a buscarte, lo hizo por iniciativa propia, te presento a nuestro hermano mayor, Kankuro.

—Hola, mucho gusto.

—Hola, Kankuro, mucho gusto, gracias por la hospitalidad.

—Vaya, esta sopa está espectacular—le dedica una sonrisa ladina. Sakura se sonroja un poco.

—Gracias.

Gaara carraspea la garganta, mira con mucha seriedad a Kankuro, sabe que pretende tomarla y luego dejarla. No lo permitirá. Por error escuchó la conversación de Temari con Tsunade.

Puede que Sakura no se acuerde de él, pero él si se acuerda de ella. Solo la vio una sola vez, lo salvó de ahogarse. Desde entonces siente amor por ella. Por eso ha rechazado a toda mujer que se le insinúa. Inclusive a la misma Matzuri. Aunque con ella puede acostarse de vez en cuando.

—Tiene razón mi hermano—dice Temari— eres buena cocinando. Pero solo por esta vez, tendré que contratar a otro chef. Tardaré meses en encontrar uno bueno, tanto como tu.

—Entonces, mientras consigue ese chef, puedo encargarme de la cocina, me gusta mucho y me distrae y…

—No, tu eres una invitada especial.

—Así me distraigo.

—Está bien.

La cena estuvo amena, conversaron de todo un poco. Sakura se adaptó muy bien en la familia Sabuku no. Aunque no le gusta mucho la coquetería de Kankuro, en cambio se siente bien junto a Gaara.

—Estuvo todo rico, Eres buena cocinera, Sakura—alaba Temari—es de noche. Gaara llévala al bosque, a esta hora vale la pena ir. No se adentren tanto.

Los dos salen de la mansión, caminan juntos hasta el boque. Sakura se sorprende por ver tal espectáculo, brilla, tiene muchos colores, el cielo se ilumina y el bosque es todo luminoso. Gaara la jala del brazo y corren hasta llegar a un claro, hay un lago enorme, la luna se refleja en el agua. Las luces naturales hacen que el ambiente sea perfecto, mira a Gaara. Se sonroja, le parece tan lindo.

—Sakura, te traje acá porque aquí fue donde nos conocimos.

—¿Cómo?, no me acuerdo de ti.

—Eso fue hace mucho tiempo, cuando éramos niños, solo nos vimos por unas horas, pero fue suficiente para mi, crear un recuerdo tuyo de por vida. Me salvaste. Estaba en medio del lago, me caí del bote y tu nadaste hasta mi, me salvaste, te debo mi vida.

Ahora recuerda ese hecho, no pensó que ese niño tímido fuera Gaara. Su corazón está latiendo rápido, está segura que sus mejillas están rojas. Tiene que dejar de verlo. No es posible que le gusté alguien que apenas y conoció hoy. cierra los ojos. Recuerda que fue un día al bosque de piedras brillantes. El ultimo recuerdo con sus padres.

Ella era una niña que tuvo la curiosidad de ir al bosque de piedras brillantes y al entrar al claro se encontró con el niño pelirrojo que se estaba ahogando. Sakura aprendió a nadar ese año y sus padres la metieron en natación. Y…

Sakura abre los ojos. Recuerda que le dio un beso a ese niño, un beso que tenía nada que ver con primeros auxilios pues sintió que respiraba su pecho subía y bajaba. Voltea a mirar a Gaara.

—Se que me besaste. No estaba totalmente inconsciente. Me dejaste y me levante enamorado de ti. ¿Crees que podemos continuar con ese beso?

Un mes después.

Con la luz de las piedras brillantes. Cerca del lago. Va desnudándola, besando su nuca, su hombro. Ella estaba con ligero vestido blanco. Esperaron a que fueran las doce de la noche, ahora en que Kankuro se va de juerga, y Temari se encierra con su prometido toda la noche.

Desde ese beso, ha pasado un mes en el que se entregan en el claro del bosque de piedras brillantes.

Se acuestan en el manto verde, ya los dos desnudos. El pasa su mano por el costado del cuerpo, recorriendo las curvas, su pierna, besa el terso cuello, baja hasta sus pechos. Juega con los pezones rozados, da movimientos circulares en uno de los pezones, y con su mano va presionando un poco el otro, va cambiando el otro pezón, se queda por unos minutos jugando con ellos. Luego sigue bajando, besando el vientre, hace que Sakura separe las piernas, y roza con su lengua el botón sensible, mira la cara de placer que tiene su amada, empieza a jugar con el montículo nervioso, Sakura arquea la espalda al sentir los dedos de Gaara invade su interior. No deja de mover su cabeza de un lado a otro. Por placer que siente por las embestidas de esos dedos. Se muerde el labio inferior para no gritar.

Gaara deja de darle placer. Se acomoda entre las piernas de Sakura, la embiste con fuerza, la besa antes de que el grito se oiga en todo el bosque. La embiste con rapidez. Siente las piernas de ella rodear su cintura, sigue hasta que los dos llegan al climax. El gruñido que da Gaara cerca del oído de Sakura indica que derramó todo dentro de ella.

Se queda un rato encima de ella, para luego dejar estar encima y acostarse a su lado. Sakura se acomoda dejando descansar su cabeza en el pecho de él. Le gusta sentir el latido de corazón de su amado.

—Debemos decirles a tus hermanos sobre lo nuestro. Sobre todo a Kankuro.

—Se que te pedí que no dijeras nada, pero tienes razón ya es hora. Te amo Sakura, quiero que seas mi esposa.

Los dos se incorpora, Gaara se levanta, va hasta el pequeño montículo de ropa saca de ella una caja de terciopelo rojo. Vuelve a donde Sakura, ella está levantada. Gaara se arrodilla delante de ella y le muestra la cajita abierta, con un anillo de plata que tiene un pequeño diamante.

—Sakura, cásate conmigo.

—Si—se emociona tanto que no puede evitar llorar, Gaara desliza el anillo por el dedo anular, se levanta, Sakura lo abraza por el cuello y el la abraza por la cintura y se besan.

Decidieron que el mejor momento de decirles a los hermanos de Gaara su compromiso es en la cena de hoy. además que precisamente ese día llegaron dos chef. Tiene tiempo para arreglarse. Está nerviosa. Sabe que Temari y Kankuro la aprecian.

Baja las escaleras, tiene un vestido ligero rosa palido que le llega hasta las rodilla, y tacones bajo blanco.

—Estas hermosa como siempre.

—Gracias, tu estas guapo.

Los dos se detienen por un momento, Sakura tiene que apoyarse en Gaara, sintió un mareo.

—Sakura…

—No es nada, creo que son los nervios.

Entran al comedor. Se sientan.

—Estas linda, Sakura.

—Gracias, Temari.

—Estas muy linda—Kankuro le sonríe con picardía—espero que aceptes una invitación para salir conmigo.

Gaara empuña la mano, quiere levantarse y gritarle que Sakura le pertenece, pero se calma cuando ve a Sakura, es mejor calmarse. Matzuri junto con otras dos chicas todas vestidas con el uniforme de la servidumbre. Van sirviendo los platos. Matzuri aprovecha hacer su jugada, al servir la sopa "accidentalmente" cae en las piernas de Sakura, quien se levanta, se pasa la servilleta. Gaara mira con reproche a Matzuri.

—Disculpa Señorita Sakura, soy una torpe—esa última palabra lo dice con notable cierta gracia.

—Matzuri—Temari se levanta, se acerca a ella, le quita la olla de porcelana que contiene la sopa agarra un poco del contenido con el cucharon y se la lanza al uniforme a Matzuri—lo siento fue un accidente, quiero que te largues de aquí, estás despedida.

—No, Sra, no lo haga, necesito el trabajo , tengo que mantener a mi hermanita…

—No me vengas con ese cuento, tu hermanita no existe realmente, por fin me atreví a investigarte, resulta que eres una vulgar bailarina desnudista—le da una cachetada—viniste acá porque querías meterte en la cama de mis hermanos.

—Se que—mira a Gaara, deja de mirarlo al instante, no puede soportar esa mirada de desprecio—si es verdad, en mi pasado fui una desnudista, pero decidí cambiar y si inventé lo de mi hermanita es porque sabía que querían mujeres con experiencia laboral, pero yo no tenía nada de experiencia y…

—Ya, cállate, quiero que te vayas de aquí, si me hubieras hablado con la verdad, posiblemente te hubiese contratado…

—¡Esto es tu culpa!, ¡Maldita Sakura!—se abalanza hace que las dos caigan al suelo, Matsuri encima de ella, le jala el cabello, Sakura hace lo mismo—¡Te mató!—le da un rasguño en la mejilla de Sakura, se escucha un grito.

Kankuro y Gaara logran separarla de Sakura, Matzuri patalea, quiere zafarse de los brazos de Kankuro. Harto de los gritos de la mujer se la lleva a la cocina.

Gaara se asusta al ver a Sakura desmayada, la carga la lleva a la sala. La acuesta en el sofá.