Buenas fanáticos(as) de Mitsu, gracias por agregar a esta historia a favoritos y por comentar, como prometí aqui está el segundo capitulo, espero que lo disfruten

¡Saludos!


al despertar en la mañana habían invertido la posición, la morena se encontraba abrazando a la castaña que profundamente dormía. La ojigris despertó y se sentó en la cama, fue al baño despacio para no despertar a la ojimiel

-Mio, ¿qué hora es?- dijo una voz a su espalda

-Ritsu, disculpa no quise despertarte- dijo la pelinegra lamentándose

- De pronto sentí frio en mi espalda y note que ya no estabas conmigo- dijo la castaña mientras se estiraba

- tengo que ir a comprar algo para el desayuno, las chicas quedaron de venir a desayunar conmigo, ¿lo recuerdas?- dijo la morena mientras buscaba algo de ropa

- sí, lo recuerdo...¿y piensas salir con esta lluvia?- dijo la baterista mirando la ventana

- obviamente, ¿cómo crees que lo haré entonces?- dijo algo burlona la pelinegra

- yo iré, deja arreglarme y yo misma iré, mira que si te resfrías no sabría que hacer contigo, soy algo torpe en esas cosas - dijo la castaña mientras se dirigía al baño desanimadamente

- está bien, de paso aprovecho para preparar lo otro - dijo la morena que buscaba algo en su ropero

- ¿tienes algo de ropa mía en ese ropero ?- preguntó la castaña apoyada en el marco de la puerta

- siempre dejas ropa tuya en mi casa Ritsu, lo esencial, pero dejas siempre algo...veamos, tengo pantalón, abrigo y ésta bufanda que tendrás que usar para salir -dijo la ojigris mientras se la mostraba

bien, deja primero que me aliste - dijo la ojimiel tomando la ropa para ir al baño

pasaron unos minutos y la castaña salía del baño con su pelo húmedo y vestida, llegó a la habitación de Mio que estaba perfectamente ordenada con la pelinegra secándose el cabello

- ¿no pudiste esperar a que yo saliera del baño para bañarte? - dijo la castaña sonriente

-no, siempre te demoras una enormidad, asique decidí ducharme en el baño de mis padres- dijo la pelinegra mientras peinaba su cabello y aun no observaba a la castaña.

- a propósito, ven a secarte el cabello... Y-yo ya terminé...- dijo la morena mientras miraba a su amiga que se encontraba sin diadema con su pelo húmedo

"Se ve...muy linda sin diadema"-Pensó la bajista

- no me mires así, me pones nerviosa, sabes que no me gusta estar sin diadema- dijo la castaña algo indignada sentándose en la cama

- a decir verdad, no te ves nada de mal sin diadema, te ves inclusive muy bien, aunque no me lo creas- dijo la morena mientras le secaba el cabello algo nerviosa

- Mio...no sigas ¿sí?- dijo la castaña mientras se rascaba la mejilla con el dedo y se ruborizaba

- Está bien, pero que quede en antecedente que yo ya te lo dije, te ves mucho mejor sin tu diadema- volvió a repetirle la bajista sonriente

- oohh, ¿se podría decir que le gusto mucho mas a "MI MIO-CHUAN" si no la utilizo?- dijo graciosamente la baterista que abrazaba a la morena

- ¡yo no he dicho eso!- dijo la pelinegra dándole un golpe en la cabeza

-jajajaja, creo que se te pasó la mano con el golpe Mio- dijo la ojimiel mientras se tomaba la cabeza

- eso te pasa por hablar estupideces- dijo la ojigris mientras le ponía la diadema

- solo bromeaba, te tomas todo muy a pecho- dijo la baterista sonriéndole

- tú dices las cosas muy enserio, que es distinto- decía la pelinegra mientras le ponía la bufanda en el cuello

- muy bien, ¡ya estoy lista! - grito la castaña poniéndose de pie

- bien, aquí tienes una lista, necesito que la traigas completa y no te distraigas por nada del mundo- dijo la morena mientras guardaba la lista en el bolsillo de la castaña

- ¡entendido Mio-chuan!- dijo la castaña en posición militar

- ¡y deja de decirme Mio-chuan!, no me gusta- dijo la pelinegra dándole un golpe nuevamente

así fue como la castaña salió riendo de la casa por aquel último comentario de su amiga y posteriormente se dirigió al supermercado, hizo todas las compras lo más rápido que pudo para no dejar tanto tiempo sola a Mio, cuando quedaban solo unos pasos para llegar a la casa de la pelinegra, pudo ver a dos hombres de mal aspecto conversando y señalando la casa de su mejor amiga

- vamos, debe estar sola, siempre está sola, los papás ni pasan en la casa - dijo uno de los hombres

- podemos robar alguna pertenencia de valor y de paso quizá jugar un poco con la chica- dijo riendo el otro

-mmmm, sería una excelente idea, tu primero abusas de ella y luego yo termino, como es tímida nos hará el trabajo mucho más fácil- dijo saboreándose el mas asqueroso de los dos

Ritsu, se enfureció, soltó las bolsas y corrió hasta los dos hombres, salto sobre el mas mal intencionado y le propinó una buena dosis de combos en la nariz

- Asique quieres molestar a mi amiga imbécil- decía la castaña mientras le pegaba

- No quiero saber que le tocaste un pelo, porque soy capaz de matarte si es necesario,¡¿ me oíste? - dijo la ojimiel mientras azotaba la cabeza del hombre en el piso

en ese momento una patada sacó de encima a Ritsu del hombre golpeado dejándola a unos metros de aquel, el acompañante del delincuente había actuado para defender al psicópata, luego de eso, tomo a Ritsu por el pelo que se encontraba aturdida por el golpe y le propinó un combo con todas sus fuerzas en la boca, ella empezó a sangrar de inmediato, el otro hombre se puso de pie y por venganza golpeo a Ritsu en la boca del estomago sin piedad.

- eres una inepta- gritó el hombre mientras le daba seguidos golpes en el estomago a la castaña

- S-si crees q-que p-podrás salirte con las t-tuyas, estas e-equivocado- dijo la ojimiel tratando de sacar fuerzas

- yo siempre me salgo con las mías- dijo el hombre golpeando a la baterista en el rostro que sangraba mas

- ¡¿y te a-arriesgarías a que ya los tengo i-identificados y que daré t-testimonio al c-caso idiota?- decía tratando de emitir una sonrisa

el hombre al verse superado ante el comentario se enfureció mas y golpeó lo más fuerte que pudo el estomago de la castaña que caía al suelo sin poder soportar el dolor, los hombres al verla en ese estado, rieron y salieron corriendo del lugar, dejándola abandonada en la solitaria calle, Ritsu tocía sangre, su frente, labio, y nariz sangraban sin intenciones de cesar, el cuerpo le dolía inmensamente, tal era el dolor que no podía ni siquiera mover sus extremidades, su sangre se mezclaba con el agua que se encontraba bajo ella, tenía frío y sentía como poco a poco se debilitaba, podía ver su diadema a unos metros de ella, estaba rota, cerró sus ojos y sentía pasos entre la lluvia acercándose a ella, pero no tenía fuerza para pedir ayuda, solo sintió a las personas hablar

- Mira Mugi-chan, esa persona está herida...¿qué hacemos, llamamos a la policía?- dijo Yui consultándole a la rubia

- Vamos a ver de qué se trata primero Yui-chan- dijo la rubia con algo de curiosidad al ver el cuerpo aquella niña

- ¿y si está muerta? - dijo la guitarrista con temor

- habrá que averiguarlo, ¿no crees? - dijo la rubia con decisión

cuando la rubia se acercó unos metros, vio la diadema característica de la castaña y corrió hacia ella

-¡RICCHAN!, Ricchan, ¡respóndeme! - decía la rubia moviendo el cuerpo de la castaña

-Mugi...-Dijo la ojimiel observando con dificultad

Yui tomó las bolsas de las compras y salió corriendo a la casa de Mio, tocó el timbre, la morena abrió algo molesta, esperando encontrarse con Ritsu, al ver a la guitarrista algo asustada y con las bolsas de las comprar se extrañó

-¿y Ritsu dónde está?- dijo la pelinegra dudosa

en ese momento apareció Mugi con Ritsu apoyada en el hombro con la cabeza mirando al suelo, semi-inconsciente botando sangre por su rostro

- ¡Ritsu! ¿qué pasó?- decía aterrorizada la morena que se acercaba para ayudarla a entrar

la llevaron directamente al primer sofá que encontraron a la mano, la sentaron, ésta gemía de dolor tomando su estomago mientras tocía sangre.

- no entiendo, ¿qué pasó?, ¿por qué te dejaron así?- decía la morena que lloraba mientras le despejaba el cabello de la cara para ver lo grave de sus heridas

- no fue nada, estoy bien- decía la castaña para no preocupar a su mejor amiga

Yui y Mugi entre tanto se encontraban buscando agua, ropa, secador de cabello y botiquín para curar las heridas de la castaña, cuando llegaron, la castaña se encontraba un poco más consciente de lo que la habían encontrado, se acercaron a ella y comenzaron a pasar paños con agua por sus heridas para limpiarlas, mientras Mio la desvestía para ponerle un pijama, al sacarle la camisa que llevaba puesta, se encontró con su estomago todo golpeado, tenía algo de sangre, habían golpeado incesantemente esa zona y tenía una herida que sangraba levemente a diferencia de las otras.

- ¿por qué?...¿por qué te hicieron esto?- miraba el cuerpo de Ritsu con impresión

- querían robarme las bolsas de las compras- mintió la castaña para tranquilizar a sus amigas

- ¿cómo es posible que no se las llevaran?- dijo curiosa la morena que limpiaba cuidadosamente el abdomen de la baterista

- se asustaron cuando me vieron en estas condiciones y salieron corriendo- agregó la ojimiel mientras lloraba de dolor ante las curaciones.

- duele mucho- decía la castaña tocando su estomago

- ven, tengo que limpiar tu labio- dijo la pelinegra mientras se acercaba a la ojimiel que gemía de dolor al limpiarle el mismo

pasaron así unos minutos, las heridas de Ritsu estaban perfectamente limpias y curadas, las amigas la habían obligado a acostarse en la cama de Mio y en la habitación de ésta tomaron el desayuno que habían planificado y de paso para acompañar a Ritsu que yacía convaleciente , habían estado parte de la mañana viendo películas, llegando la tarde, las chicas tenían cosas que hacer y se marcharon dejando a las dos amigas nuevamente solas.

-imagino que ahora si me dirás la verdad...- dijo la morena mientras se sentaba a su lado

- ye te lo dije, querían asaltarme y me negué hasta el final- dijo la castaña mientras se daba vuelta

- no te creo nada, si hay algo que no sabes hacer es mentirme- dijo la morena buscándole la mirada

- Mio, no te estoy mintiendo, quiero dormir un poco, estoy agotada- dijo la castaña que cerraba los ojos para no encontrarse con los ojos de la pelinegra

-está bien, estaré en la computadora componiendo alguna canción mientras, por si me necesitas - dijo Mio poniéndose de pie para sentarse en el escritorio

había pasado cerca de una hora, Mio que ya tenía un poco más de la mitad de una canción escrita fue sacada de su mundo con los murmullos de su mejor amiga

- No...No te dejaré...puedes golpearme pero no te dejaré - dijo la castaña mientras soñaba

la morena incrédula, se puso de pie y se fue a sentar al lado de su amiga que soñaba con el ceño fruncido

- no dejaré que la toques- balbuceaba la ojimiel

- Mio..no...- dijo la castaña con la voz quebrada

- no...Mio..Mio...Mio, no lo permitiré - dijo la baterista llorando

- no la tocarán...Mio ...No...- decía Ritsu que lloraba con desesperación

-¡Ritsu!,¡ Ritsu!, ¡despierta! - decía la morena moviendo el cuerpo de la castaña para que reaccionara

la castaña cuando abrió los ojos, se encontró con el rostro de la ojigris, inhalo profundo asustada aun llorando y abrazo a su amiga, quien le devolvía el abrazo con cariño

- Mio...no quiero...no quiero...no quiero...- decía la ojimiel en el pecho de la pelinegra

- No...no quiero...Mio...tengo miedo- se largaba a llorar con más fuerza aun

- ¿qué te hicieron Ritsu?, cuéntame por favor, no soporto verte así- dijo la bajista mientras la abrazaba con más fuerza y lloraba a su lado

-tengo miedo Mio, no quiero que nada te pase, yo me muero si algo así sucede- dijo la castaña cuando se limpiaba las lagrimas con la manga del pijama mientras sollozaba

- dime...¿qué pasó?, ¿por qué te dejaron así?- pregunto la morena tomando la mano de su mejor amiga

Ristu la miró fijamente, no pudo evitar volver a llorar

- cuando volvía de las compras, vi a dos hombres mirando la casa, cuando me pude acercar un poco, escuche lo que hablaban...querían...querían abusar de ti...y no lo puedo permitir, cuando lo escuche salte sobre uno de ellos y le reventé la nariz a golpes, pero como eran dos, uno me pegó en la cabeza y me aturdió, en ese momento me encontré en absoluta desventaja y me golpearon hasta dejarme así, yo no iba a permitir que te tocaran, nadie puede tocarte, nadie...- dijo la castaña cuando se tapaba el rostro con sus manos para profundizar el llanto.

- Ritsu...- pudo decir la morena antes de abrazarla

- no quiero que eso pase Mio, estaré día y noche contigo para que eso no pase si es necesario, nadie te tocará ni siquiera un pelo, te lo prometo-dijo la baterista segura de sí misma mientras la abrazaba

Mio se separó unos centímetros del abrazo de la castaña, la miró fijamente, era un panorama tentador, sus ojos color miel observándola detenidamente, su cabello sin diadema alborotado y envuelta en un tierno abrazo. No aguantó sus ganas, se acercó a los labios de la baterista mientras cerraba los ojos y le dio un tierno beso, sutil y dulce que la castaña respondió, era su primer beso, inexperto pero muy tierno y delicado, solo fueron unos segundos, pero eran suficientes para ambas.

- ¿por qué hiciste eso Mio?- dijo la castaña algo confundida

- quería ser yo quien te diera tu primer beso y quería que fueras tú la dueña del mío- dijo la morena algo sonrojada desviando su mirada

- ni siquiera me consultaste si yo quería lo mismo, llegaste y te apropiaste de mis labios- dijo la ojimiel tratando de parecer seria

- ¿cómo?, ¿acaso preferías a la rubia del pasillo?- dijo molesta la ojigris

-¿por qué no?, tenia lindos labios- dijo la castaña conteniendo su sonrisa para parecer seria y ofendida

-eres...- dijo la morena cuando tocaba sus labios y se le cristalizaban los ojos

- solo bromeo Mio, me encanta tu iniciativa y me sorprende, siempre quise que mi primer beso fuera contigo, es una cosa de confianza y cariño, no hay nadie mejor que tu para recibirlo, el problema era que yo no me encontraba lo suficientemente buena para ti...ése era mi temor, siempre me dijiste que esperabas que tu primer beso fuera con una persona perfecta y el miedo a arruinar ese deseo impidió en muchas ocasiones que te lo robara. - dijo la baterista algo ruborizada

- bueno, por algo eres tú la que lo recibe- dijo la bajista ruborizada también

-oohh, no quiero ni pensar en que quiere Mio-chuan de mi - dijo la ojimiel con mirada seductora

- ¡HUM!- gesticuló la morena que con algo de molestia tocó la herida en la frente de la castaña

- ¡AAAYY! , eso es cruel - dijo Ritsu que tocaba su frente adolorida

- entonces para la próxima vez mide tus palabras y estas cosas no pasarán - le dijo sonriendo la pelinegra

ambas chicas rieron con aquella situación pasaron todo ese fin de semana juntas disfrutando de películas, música y karaokes cuando iban las amigas del club de música ligera junto con Nodoka y la hermana pequeña de Yui.


Notas Autora:

Saludos fanáticos(as) de Mitsu espero que les haya gustado el segundo capítulo de este Fic, me encuentro creando el tercero, a penas pueda lo subiré, tengo inclusive otras historias en mi cabeza que traduciré en palabras para quienes me quieran leer, esperen el tercer capitulo que muy pronto subiré

muchas gracias por leerme!