–M-me... – El pelinegro delante de él ladeó la cabeza sin entender pero su rostro inexpresivo ni siquiera dejaba ver algo, Tweek respiró profundo – M-me gustas – Dio una sonrisa mostrando sus dientes algo amarillentos por el café mientras esperaba con miedo algo.

–… - Craig abrió los ojos y dejó caer la escoba que sostenía.

–… - ¡Gah! – Gritó el rubio saliendo del salón mientras corría como alma que llevaba Damien.

Unos cuanto se asomaron al salón donde solamente el pelinegro salía con el dedo medio levantado y con algo de rubor en sus mejillas. Un chisme nuevo entre los mayores, menores, su grupo y maestros comenzaría a rodar pronto.

–Craig, ¿Por qué Tweek está sentado con Ken…? – El pobre castaño no pudo terminar su frase porque la mirada asesina de Tucker le causó un terror que solo se arrimó a Token y comió poquito su taco mientras le daba una mirada al de color como diciendo "¿Y este qué?".

Y eso no pasó desapercibido por casi toda la escuela quienes también no entendían porque desde hace un mes Tweek se sentaba con la empresa sexual McCormick. Token solo suspiró y luego de que la campana sonara y casi todos se fueran el chico tomó a Craig y salieron de la escuela.

En todo momento nadie dijo ni pio, el castaño solo miraba con miedo y Token caminó con paso firme. Al llegar a la Residencia de Token se dirigieron a la habitación, les pasó un jugo de naranja y se sentaron. Craig tomó el vaso y se le quedó viendo hasta que el ambiente fue roto por la interrupción del castaño.

–Y-y ¿Qué pasa Craig?

–¿Quieres morir? – Clyde chilló y se refugió tras Token, el chico rodó ojos y dejó de lado su vaso.

–Craig. ¿Estás bien?

–Sí.

–¿En serio?

–Sí.

–¿Qué ha pasado con Tweek? – Joder.

–Nada – Miró la bebida como si fuera lo más interesante.

–Craig…

–…

–Craig – Lo miró con seriedad y el chico pareció querer derrumbarse, tomó su chullo y lo jaló hacia abajo mientras rechinaba los dientes, algo nuevo para los dos, y que graciosamente les recordaba a Tweek - ¿Okey?

–Si… Tweek es un marica.

–¿Y eso? – Clyde se asomó un poco preguntó por el apodo tan inapropiado a su amigo mientras su rostro reflejaba algo de enojo.

–Le gusto – Ambos lo vieron como si hubiera dicho "Soy hombre y tengo pene, espero no les suene raro".

–Ah, era eso. Te lo dije Token – Clyde negó decepcionado - ¿Lo lastimaste?

–No dije nada – El pelinegro se echó en la cama de Token.

–No me mientas Craig, ¿Qué le dijiste a mi niño?

–No actúes como su madre, y ¡YA DIJE QUE NADA! –Exclamó como el niño de 15 que era – Se me confesó y yo solamente… no sabía que decir ¿Okay? Tweek es mi amigo desde los nueve y esto… - Su frustración era obvia, otra cosa nueva en él - ¿Qué hago?

–Aclarar tus sentimientos, idiota – Token se acomodó mientras lo miraba con pena, venga, eran amigos y odiaba que alguno estuviera mal - ¿Te gusta Tweek?

–… ¡N-no lo sé! ¿Qué tiene que ver?

–Todo Craig, si gustas de Tweek podrías ir y besarlo – Craig se sonrojó y volvió a esconderse en su chullo – Péro si no te ayudaremos a ti y a él para que todo sea como antes.

–…Bien.

Habían pasado ya dos semanas y Tweek se la pasaba con Kenny, sepa Dios el porqué, pero Craig comenzaba a asemejar todo.

Lo cuidaba de todo.

Le gustaba que sonriera.

Era al único que dejaba tocar a Stripe.

Le agradaba su presencia.

Podía pasar horas oyéndole.

No le gustaba verlo con alguien más.

Así que para Token y Clyde no fue nada raro o bizarro verlo correr ese miércoles a punto de iniciar el tercer período con Tweek en sus brazos maldiciendo y gritando que lo secuestraban.

Como pudo el azabache dejó al rubio en la nieve a las afuera del instituto mientras recuperaba la respiración, cuando lo hizo se dispuso a hablar pero un golpe lo dejó anonadado.

–¡Tu! – Golpe - ¡Maldito! ¡Tucker! – Claro, Tweek practicaba Boxeo.

–¡Tweek! !Por un demonio, cálmate! – Craig lo tomó del brazo y poco a poco el rubio fue clamándose – Quiero hablar.

–Yo no – Contestó firme mientras intentaba zafarse del agarre.

–No seas infantil.

–¡No lo soy! – El rubio tenía un carácter demasiado explosivo que varias veces no sabía si agradecer simplemente maldecir.

–Bien – Dijo soltándolo – Pero quiero que me oigas.

–… Agh, 5 minutos Fucker.

–Grac… ¡Hey! – El rubio frunció el ceño - … Bien, yo… yo – Lo miró por unos segundos y parecía que Tweek quería irse – Mira, no sé qué mierda pasa contigo. Desde lo que dijiste no dejo de pensarte, de verte, de admirarte – Caminó de lado a lado con las manos en su chullo ante la mirada del chico – Pienso que eres lindo, me gustan tus ojos, no me canso de estar contigo, no te quiero ver con alguien más, no quiero que sonrias a otra persona pero…

Miró a Tweek y este estaba con la boca medio abierta, olvidó de inmediato lo que iba a decir al perderse en la mirada del chico, como un impulso lo tomó de los hombros y le dio un beso profundo.

Al separarse miró a los ojos del rubio y sintió que todo se le despejaba, hasta que se alejó un poco y comenzó a tartamudear.

–¡Agh! ¡No quiero arruinar nuestra amistad! ¡Eres demasiado valioso para mi! – Gritó y una mano calida lo hizo voltearse – Tweek… en serio yo…

–Me gustas.

–… - No podía negar nada más, en verdad todo era mejor con el chico – Tmbien me gustas.

–Eres un loco – Sonrió el rubio y lo abrazó.

–Un loco enamorado de ti.

.-*.-*.-*.-*.

Ah... me he enamorado nuevamente de estos dos, son tan asdffsdfj en serio.

Saludos: Ylera.