Aclaración. Finn Sigue vivo en esta historia. Me parece una linda forma de recordarlo, y de honrar su memoria seguir escribiendo sobre el. Mientras nosotros lo recordemos, el seguirá viviendo en nuestros corazones. Sin más preámbulos, aquí el segundo capitulo.
Capitulo 2: El despertar y La dolorosa realidad
Lentamente, Kurt comenzó a abrir los ojos. Todo su cuerpo le dolía. Seguía totalmente confundido, y solo pudo distinguir a dos enfermeros que lo trasladaban delicadamente a una camilla. Sintió que lo levantaban y lo llevaban hacia el exterior. Sintió una puntada muy fuerte en su cabeza, y se llevo las manos hacia esta. Veía todo borroso, y no lograba entender casi nada. El Sueño volvió a el, y rindiéndose nuevamente, cerro los ojos y se dejo dormir.
Cuando se despertó, ya no estaba en lo que quedaba del café. Ahora estaba en un cuarto de un blanco muy brillante. Era cuadrado, sin mucha decoración, con una amplia ventana que dejaba ver un hermoso jardín hacia el exterior. Un pequeño ropero de roble estaba a un costado. Se fijo en su cama, y se dio cuenta de que no era una cama. Era una camilla, una camilla de hospital. Junto a su cama, había una pequeña mesa de noche, sobre la que se encontraban sus objetos personales, como su celular, su reloj y su billetera. Al otro lado de la camilla, un aparato que estaba conectado por cables a su pecho, y que monitoreaba sus latidos. No había mucho mas en al sala. Kurt se fijo ahora en si mismo. Tenía puesta una bata de hospital, de un celeste que no la agradaba mucho. Sus brazos tenían pequeños moretones y rasguños, y su cabeza y oídos estaban vendados.
En ese mismo momento, fuera de la habitación, un grupo de personas estaba teniendo una discusión.
-¿Cómo es posible, doctor?-Preguntaba angustiado Burt, mientras abrazaba a su esposa, Carol, la cual ya estaba derramando lagrimas
-Ya se lo he dicho señor Hummel, -Dijo el Doctor- Me temo que su hijo ha perdido la audición. No es posible decir hasta que punto la ha perdido, pero cuando despierte le haremos las pruebas necesarias para saberlo. Ahora mire aquí- Saco una radiografía de un sobre, donde se mostraba la cabeza de Kurt, y señalo los oídos- Su hijo estuvo muy cerca de donde se detono la bomba. La onda expansiva básicamente le destruyo los oídos. Por lo que se puede apreciar, creemos que el daño es tan severo e irreversible, que no le permitirá al paciente Kurt Hummel volver a escuchar.
Brittany derramaba silenciosas lagrimas mientras Santana la abrazaba y consolaba, y Finn se agarraba la cabeza entre las manos mientras escuchaba la conversación entre sus padres y el medico. Los tres jóvenes estaban sentados en una banca, frente a la puerta de la habitación donde Kurt se encontraba.
Por suerte –Continuo el doctor- El no tiene ningún otro daño visible, más que algunos moretones o rasguños, y ahora se encuentra descansando.
Burt se hallaba en su taller cuando recibió la llamada. Eran del hospital, y le informaban que su hijo estaba siendo ingresado de urgencia. Una bomba había detonado en el café donde el se encontraba, y los rescatistas lo habían encontrado inconsciente, tumbado junto a unos escombros.
El aire se le había ido mientras escuchaba la noticia, y sintió que se iba a desmayar. Entro corriendo a la casa, llamando desesperado a Carol y Finn, que estaban sentados en el sillón viendo la televisión.
Los tres fueron al hospital a toda velocidad. Al llegar, preguntaron a la recepcionista por Kurt Hummel. La muchacha les indico el pasillo y la habitación, se despidieron velozmente y se apresuraron hacia el ascensor.
Bajaron en el piso tres, y se encontraron con dos chicas con trajes de porristas. Una rubia, con los ojos brillosos por las lágrimas y la otra morocha, con la preocupación grabada en su rostro.
-Brittany, Santana, ¿qué paso?- Pregunto un desesperado Finn.
-Nosotros… -comenzó Santana, pero las lagrimas le impidieron continuar y se arrojo a los brazos de Finn, mientras lloraba desconsoladamente. Esto impresiono mucho al muchacho, nunca la había visto así de frágil...
-Nosotros-Retomo Santana secándose las lágrimas- Habíamos ido de compras y luego por un café... Kurt se quedo en la fila de la cafetería mientras Brittany y yo íbamos a comprar un peluche que habíamos olvidado. Cuando ya teníamos el peluche, volvíamos a la cafetería cuando escuchamos sirenas de policía, y luego una terrible explosión. Corrimos hacia la cafetería, donde vimos personas saliendo, algunas muy heridas, y nos preocupamos. Yo intente entrar, pero un policía me detuvo. Comencé a gritarle que nuestro amigo estaba aun dentro, y el hombre amenazo con esposarme si no me calmaba y dejaba de gritarle, pero eso no me detuvo. Seguí gritando, e intentando entrar, cuando vi que por la puerta salían unos paramédicos con una camilla, y Kurt estaba en ella. –Volvió a sollozar, y luego de un rato se seco las lagrimas, y nuevamente retomo su relato- Grite a los paramédicos que éramos sus amigas, y nos dejaron venir con el en la ambulancia hasta el hospital.
Ahora era Brittany la que lloraba, -El... el...tenia mucha sangre en la cabeza y en los oídos- Sollozaba- Tengo miedo de que algo le pase a mi querido unicornio- Decía la joven mientras intentaba contener las lagrimas, fracasando en el intento
-Ya, ya- La consolaba Burt- Ya escucharon al medico, el esta bien… Cuando despierte veremos el tema de sus oídos.- Pero ni siquiera el podía creerse. A sus 17 años, su hijo acababa de quedarse sordo.
Ahora, la familia Hudson-Hummel, Brittany y Santana esperaban en el pasillo. El médico se acerco a ellos:
-Escuchen-dijo- Kurt acaba de sufrir una experiencia sumamente traumática, y no sabemos como va a reaccionar. Necesito que solo uno de ustedes entre ahora con migo. Es la primera vez que alguien intentara hablar con el desde que despertó, y necesito que sea alguien de suma confianza.
-Yo iré-Dijo Burt.
Abrieron la puerta e ingresaron ambos, Burt y el doctor, a la pequeña habitación.
Kurt, que estaba despierto los vio entrar. Sintió una alegría enorme al ver a su padre, lo que mas necesitaba ahora era un abrazo suyo.
-Hola muchacho- Dijo con una sonrisa Burt. Pero esta se desvaneció de inmediato al ver el rostro de su hijo.
Kurt había visto a su padre pronunciar algo, un saludo, el suponía. Pero no había escuchado nada. Vio como el medico modulaba, diciendo algo, pero no podía oírlo. Comenzó a desesperarse. Las lágrimas caían por su rostro, y emitía sollozos ahogados. Se revolvía incomodo en la camilla, intentando hacer algún sonido que pudiera escuchar. Quiso gritar y pedir ayuda, y para su horror, ningún sonido salio tampoco de su boca. Sentía su garganta trabada, y aunque no podía escuchar, podía sentir que ningún sonido salía de su garganta. El pánico se apodero de el, y la frustración, el miedo y la angustia lo golpearon junto con la horrible verdad, como un baldazo de agua fría: Estaba sordo y mudo.
Kurt seguia llorando abrazandose a si mismo, cuando su padre se acerco a el y lo abrazo muy fuerte, acariciandole el rostro, y secandole las lagrimas. No dijo nada. Solo lo abrazo. Miro al medico, que miraba conmovido la escena. – ¿Por qué mi hijo no puede hablar?- Pregunto, abatido al doctor.
-No puedo decirlo con certeza, pero podria ser una experiencia post-traumatica – Explico- Muchas personas que sufren un hecho tan terrible y angustiante quedan con traumas psicológicos que necesitan descargar. Algunos, lo hacen por medio del habla. Se cierran, y simplemente dejan de hablar. O porque no quieren, o porque simplemente no se dan cuenta. Otros, no pueden. Dejan de hablar y ni siquiera ellos saben por que. Es algo que no pueden controlar. Mientras que no haya un daño físico en las cuerdas vocales, con tiempo, y estricto tratamiento psicológico Kurt podría volver a hablar. Pero eso solo lo dira el tiempo. Por ahora, no hay mucho mas que podamos hacer. Con suerte mañana ya tendrá el alta médico.
Mi mejor consejo en estos casos, es que se lo tomen con calma y que recurra al apoyo terapéutico. Mientras tanto, Kurt podría intentar comunicarse por medio de la escritura, y más adelante, en lenguaje de señas. Tome- le entregó una libreta y una birome a Burt- Intente pedirle que se comunique escribiendole. Los dejare solos, con permiso.
Y dicho esto, el medico salio de la habitación.
Kurt ya habia dejado de llorar, y ahora solo lagrimeaba y temblaba un poco, sin soltar a su padre, y sin querer abrir los ojos.
Burt comenzó a escribir en la libreta. Golpeo suavemente el hombro de Kurt, lo que llamo la atención del joven, provocando que abriera los ojos y mirara la libreta que su padre le entregaba. En ella decia: " Hola muchacho. Se que lo que pasaste fue terrible, y pronto podrás contármelo todo. Afuera hay varias personas esperando para verte. Ahora debes tranquilizarte, y dejarnos ayudarte. Aquí estamos para todo lo que necesites. No olvides que te amamos, y estaremos en las buenas y en las malas. ¿Ahora, quieres que pasen?"
Kurt intento sonreir, pero le costaba demasiado en esos momentos. Abrazo a su padre, y asintió.
En ese momento fue consciente de la complicada existencia que tenía por delante, pero tenía que ser fuerte. Tenía que ser más fuerte que la situación y superarlo, como supero los obstáculos que tuvo a lo largo de su corta vida. Superarlo, como a la muerte de su madre, como al acoso que recibió durante años en la escuela, como a todo lo malo que le pasó en la vida. Pero esta vez, el destino realmente estaba poniendo a prueba la voluntad de Kurt Hummel.
Primero que todo, ¡Gracias por leer! Y mil gracias por los hermosos reviews que dejaron, por los favoritos, y a los que siguieron la historia. Me pone muy feliz saber que mi tiempo en escribir la historia estuvo bien invertido. No se olviden de dejar comentarios, o decirme por mensaje si les gusto la historia, y si no también. Alguien vio el capitulo el otro dia de "The quarterback" :'( Fue realmente emotivo. Un digno homenaje a Cory, y a su personaje Finn...
Bueno, Muchos saludos, y espero que estén bien :D
