N/A: Esta es mi segundo capitulo de mi primera historia, aprecio su visita y espero que me visiten!
Sobra decir que los personajes no me pertenecen excepto los que invente y retorci un poco la historia original de la saga jaja
Nueva estudiante
Días después no creí lo que Jared y Paul me estaban contando. Habían visto a la extraña en el instituto de la reserva como otra estudiante nueva y cualquiera. Y ahora estábamos los tres ocultos entre los arboles observando la casa donde ella vivía.
Sus actividades no parecían fuera de lo normal. Estaba organizando su cuarto y charlando con la madre de Embry. Si, ella vivía con Embry Call y su madre, vivía con ellos como una chica acogida de algún lugar que aún no sabíamos.
-cuéntenmelo otra vez-pedí. Jared y Paul me mostraron sus recuerdos.
Habían empezado un día como cualquier otro. Iban a sus clases, algunos los miraban con miedo y Jared concentrado en Kim, el cambio estaba en que habían oído que una nueva estudiante había llegado y todos hablaban de ella.
Ninguno la había prestado gran atención hasta que Paul la vio. Ella compartía clases de música con él. Era ella sin duda. Castaña, alta, latina y un acento latino en su voz. Estaba sentada delante de Paul quien no la había perdido de vista. Estaba concentrada a lo que decía el profesor. Al terminar la clase dio un salto más lento que el que dio en el claro, de una zancada se puso delante de Embry para pedirle que la guiara a su siguiente clase.
-Él se veía muy impaciente con la idea-comento Paul
Efectivamente, en su recuerdo se veía como ponía mala cara. Ambos la vigilaron, ella no habla con todos, se mostraba tímida y cabizbaja pero no dudaba en hablar con Embry y él se molestaba cada vez que lo hacía.
-Luego yo hablé con él y le pregunte por ella-dijo Jared-no eran tan feliz hablándome a mí que a ella.
Jared pensó con amargura recordando a sus viejos amigos molestos con él por no dar explicación de sus actos.
-Se llama Sara. Una chica con problemas de amnesia. La encontraron inconsciente en un callejón con 5 policías muertos y secos. Una hoguera y ella la única viva sin saber que pasaba. Por milagro solo sabe su nombre o eso les dijeron las autoridades cuando la madre de Embry fue elegida para acogerla. Ahora vive con ellas.
-cinco policías muertos y sin sangre?-pregunte dubitativo-Eso solo lo hace un vampiro.
-Inconsciente también, despertó horas después.
-Los chupasangres no duermen.-pensó Paul y luego demando una orden sin saber en qué pensar o que hacer.
-Vigilarla. No sabemos nada de ella.
-No puede ser, se me ha hecho tarde!-exclamo la señora - Perdóname si no puedo darte el recorrido por el pueblo como prometí
-No se preocupe señora Call, aún no he terminado de acomodarme, luego tendremos tiempo. No?
-Tienes razón. Tienes mi número, de la policía y de tu psiquiatra. Si sucede algo...
-Los llamo a todos, no se preocupe, estaré bien.
-bien, vuelvo pronto.-oímos como la señora se despedía con un beso en alguna mejilla de Sara y luego ella salía de la casa a su trabajo.
Estuvimos tres horas vigilando y ella solo termino de arreglar el cuarto, se bañó y tomo una siesta.
-estoy aburrido-se quejó Paul mientras escarbaba con una pata.
-cuánto tiempo más estaremos aquí?-Jared esta acostado con las patas al aire. Yo solo estaba sentado con las orejas en alto.
-hasta saber que no hay peligro
-Solo ha estado haciendo cosas normales. Incluso orino y me desagrado oírlo-contesto Paul y Jared lo apoyo.
-como dijiste Paul, ninguna humana corre y pelea de esa forma con un vampiro. Debió morir. Quiero saber que es.
-supongo que preguntar no es una opción.
-y tienes razón Jared.
Ya no preste atención a quien había bostezado dramáticamente. Solo estaba atento al cambio de respiración de Sara. Su corazón latió más rápido y luego tartamudeo. La oía jadear del susto. Si un vampiro y tres lobos no la asustaron. Que la asusta ahora?
-quizás le asusta los insectos-pensó Paul con ironía
Lo ignore. Minutos después ella despertó con un grito ahogado. Al fin se movió. Salió de la casa con un gran abrigo y salió a caminar. Camino dando paseos entre los arboles del bosque sin rumbo fijo. La seguimos a pasos lentos a una distancia razonable. Tenía en mi mente tres puntos de vista de ella.
Caminaba con la cabeza baja y fulminando el suelo mientras pensaba con concentración. Sus pasos eran agiles y cuidadosos, casi no había ruido. Era más un espectro, un alma en pena que una chica común y corriente. Se detuvo abruptamente para sentarse en un tronco mohoso y húmedo. No le dio importancia y tampoco a que estaba lloviznando. Pequeñas lágrimas se derramaron por sus mejillas mientras mantenía los ojos cerrados.
Jared estaba concentrado en lo que ella hacia así que sin notarlo piso una ramita. Sarah dejo de llorar y abrió abruptamente los ojos y con su mirada busco el lugar del ruido. Gruño al vernos y respondimos a ello. Solo estuvo sentada evaluándonos con la mirada hasta que algo atrajo su atención. Un pequeño animalito apareció correteando por ahí y sin problemas paso entre nuestras patas. Abrió los ojos como platos para luego cerrarlos. Soltó un suspiro pesado.
-Los animales tienen un fuerte sentido de supervivencia, no se acercaran a lo que sea con tanta calma.-luego de un segundo ella rio y añadió-: Me siento un poco estúpida hablando a tres perros supe desarrollados como si nada.
Paul gruño en amenaza y ella saco un cuchillo, esta vez era cuchillos para carne.
-Calma Paul! Parece querer hablar. Veré si puedo razonar con ella.
-Sam-dijeron al mismo tiempo mientras gimoteaban en protesta.
-Ustedes vigilen.
Me volví hacia unos arbustos buscando cubrirme. Ella no me perdió de vista y luego fijo la vista en los que quedaban frente a ella. Me puse los pantalones que tenía atados a mi pierna y salí a la vista. Se sorprendió.
-tranquila. Me llamo Sam y soy el líder de la manada.
-Manada?-dirigió una mirada a Paul y a Jared.-Explícate
-Somos licántropos y defendemos a la tribu. Sabemos cómo te llamas pero no nos explicamos lo que sucedió la última vez en aquel claro.
-humpf, ya veo. Qué tal si le pides a tus, em, subordinados que dejen de mostrarme sus dientes y quizás diga algo
-Paul, Jared.-ellos se sentaron en sus patas alertas.
-Bien, para empezar, sepan que soy una cazadora. Me dedico a cazar vampiros. Ese vampiro rondaba por aquí y decidí limpiar el lugar. No espere ver... tres perros...
-lobos, en realidad.-la corregí
-Como quieras. Eso soy y nada más. Satisfecho?
-Solo eso? solo cazas vampiros?
-sí, que pensabas? que cazo lobos?- ella rio pero al ver que no reía se detuvo-Solo un chiste nada más. Y ustedes también cazan vampiros?
-Solo los que amenacen la tribu.
-Entonces no somos tan diferentes, excepto el pelaje y las cuatro patas. Bien, un placer conocerte Sam. Yo tengo que ir a casa.
Jared y Paul cerraron su camino y ella gruño.
-No es personal, solo queremos asegurarnos que no seas un peligro para la tribu.
-Me dedico a cazar vampiros y ya, que ganaría con matar personas? Un boleto a prisión claro pero nada beneficioso.
-Qué hay de tu fuerza y velocidad?
-Son mis armas contra ellos.
-Cómo es que una humana como tú las tiene?
-Y cómo es que tú te transformas en lobo gigante?-ya se estaba alterando
-Calma. Solo responde.-Ella se cruzó de brazos.
-Soy cazadora. Digamos que los cazadores de vampiros son un subgénero humano. La defensa humana contra los vampiros. Nadie sabe con exactitud como aparecimos, como nos convertimos en cazadores. Solo se sabe para qué estamos.
-Que te trajo a la Push?
-Servicio sociales que no encontró otro lugar mejor para ubicarme.
-Oímos que tuviste un incidente con...
-cinco policías muertos y una hoguera mientras estaba inconsciente? Si, un vampiro ceno y lo cace pero me agote y me desmaye.-se encogio de hombros
-Qué hay de la memoria?
-Eso como lo sabes?-Miro a Jared y a Paul buscando algo.
-Embry le conto todo lo que sabía de ti a Jared.
-El...?
-No es licántropo, no por ahora.-Ella me miro con duda.
-Tengo problemas para recordar donde vivía antes, nada más.
-Como paso?
-Si lo supiera no tendría problemas con la memoria. Duh. Mi psicólogo dice que me abre golpeado algo fuerte en la cabeza y aunque hubiera o no el golpe, dudo que esa sea la razón y la segunda posible causa sea el shock del momento. No tengo idea. -luego murmuro-Solo espero recordar.
Guardamos un segundo de silencio pensando en lo que se había dicho. Ella se puso de pie mientras sacudía sus ropas y suspiro.
-No soy amenaza para nadie excepto los vampiros. Ahora si me disculpan, tengo que volver a la casa y descansar que mañana hare un visita a un aquelarre muy particular.
-Si te refiere a los culles, tenemos un tratado con ellos que los obliga a comportarse.
-Ja! tratado. Como si fuera que a los vampiros le importa algo que no sea sangre. Ja! He oído que uno de ellos trabaja en un hospital y cinco de ellos estudian en un instituto. Se controlan bien para ser lo que son, por eso iré a hablar con ellos y posiblemente haga otra hoguera o a ustedes les dolerá perder a sus amiguitos?
-No son nuestros amigos. Nuestros antepasados hicieron un tratado con ellos hace mucho y hay que respetarlos.
-Su tratado no me interesa, me es indiferente, aun así dime: De que se trata todo eso?
-Ellos dicen no beber sangre humana...
-Y de que beben?-me interrumpió sorprendida-Sangre donada del hospital?
-No, de animales. Cazan animales tratando de evitar un impacto ecológico o algo así. El tratado les prohíbe morder o matar un humano. Si lo hacen estallara una guerra entre ellos y nosotros. También declaramos una línea que separa la Push de su territorio, si lo cruzan también habrá guerra.
-Ya veo. Pues, yo me encargo a poner en prueba las palabras de esos. Después de todo, ustedes no saben si muerden a alguien o no, yo sí.
-Sara, el tratado prohíbe el ataque mientras no hayan quebrantados las reglas.- Ella alzo la frente y dijo con superioridad.
-Ese es problema de ustedes y no mío. Yo estoy en guerra con todos los vampiros del mundo y no me querrán ustedes de enemiga, eso se los aseguro. Tengo muy poca paciencia así que dejen de molestarme.
-bien, mejor para nuestra tribu que los Cullen desaparezcan. Pero no nos involucres que no queremos romper el tratado
-Perfecto! me alegra que hayamos solucionado nuestras diferías. Con su permiso.
El día siguiente era otro día en el instituto. Paul y Jared fueron para vigilarla mientras yo recorría las líneas. Me alegraba pensar que había personas que también daban caza a los vampiros, me entristecía pensar que una chica de quince o dieciséis tuviera que soporta esa vida además de la amnesia en un lugar extraño.
También me asustaba imaginarla contra los culles. Estaba el famoso lector de mentes y ese gigante tan musculoso como Paul. Las hembras o el líder eran la menor preocupación. Pero esos eran los culles según el viejo Ateara. Muchos años pasaron de esos días y ahora hay dos nuevos miembros. Una hembra y un macho que demuestra haber estado en muchas guerras.
Siete vampiros en la que tres son un gran peligro. Los otros cuatro no se quedan muy atrás sin importar su delicadeza. Como podría esa niña contra eso? Era tan estúpida que no le temía a morir?
Recorrí las líneas si saber en qué pensar. Nada. El único vampiro que era toda una amenaza ya había muerto, ahora solo quedaban los culles como amenaza pasiva.
Después de hablar con Sara fui directo al concejo a contar los hechos. Estaban maravillados con la idea de una cazadora de vampiros. Tanto que querían conocerla. Ya Billy visitara a los Call con alguna excusa para hablarle.
Sin resistirme de estar sin saber sobre ella me acerque al instituto, solo lo suficiente para oírla. Era la hora del almuerzo y podía oler las pizzas y pasta, tuve hambre pero me acostumbre rápido. Estaba ella junto a Embry, Quil y Jacob. Estaban bromeando sobre los profesores. Embry estaba muy callado, casi no decía nada.
Al terminar el instituto Jared y Paul se unieron a mí y solo me dijeron que paso el día con normalidad y Sarah, a simple vista, era como cualquier otra chica. Y como prometió ella, después de clases fue directo a Forks.
