En una casa dentro de una cueva se removía una soñolienta vampira sobre su cama, mientras flotaba ya que ella no solía acostarse en sus muebles por lo mismo solo tenía un par de ellos en su casa.

Marceline abre! –Se oía que decía una voz afuera de dicha casa-

Se abrió la puerta de golpe y se podía ver al otro lado de ella a una chica flotando ahí mirándolo muy molesta por haberla despertado tan temprano, a pesar de que era la 1 p.m.

Marceline: ¿Qué quieres Finn? Sabes que me molesta que me levanten a estas horas –Decía con cierto tono de molestia la vampira-

Finn: Lo siento Marceline, es que quería saber si nos acompañarías a la casa a jugar un poco –Se defendía el chico rubio mientras sonreía un poco nervioso-

Marceline: AHh está bien, igual ya me despertaste –Dijo mientras se daba la vuelta directo al baño para darse una ducha, no sin antes hacer una seña al chico y a su amigo el perro para que entraran-

Ya eran casi las dos de la tarde, realmente llegarían tarde si no se apresuraban, pero Marceline no debía saber nada y al chico no se le daba muy bien lo de mentir, por suerte con su compañero era diferente.

Jake: vamos hermanito, camina más rápido que ya quiero jugar y tú flota más a prisa Marceline! –Les gruñía el perro mientras caminaban hacia la casa del árbol, llegar tarde no era una opción-

Marceline: ¿Por qué tanta prisa? Tenemos todo el día –Dijo pero sin disminuir el paso, era obvio que esos dos tramaban algo y no le gustaba esperar, sabía que fuese lo que fuese lo sabría al llegar a la casa del árbol-

No tardaron mucho en llegar, habían apresurado el paso lo suficiente como para llegar a tiempo, Marceline era muy impaciente no dejaba de apresurar a Finn para que entraran a "jugar", era obvio que no jugarían, al abrirse la puerta solo vio algo caer sobre todo su cuerpo, espera… ¿Qué era eso? ¿Confeti? Todos gritaron "sorpresa" al unísono, incluyendo a Finn y Jake, Marceline todavía estaba sorprendida no entendía el porqué de aquello, no era un día en especial para ella, entonces… ah claro, era eso, no podía creerlo, lo había olvidado…

Finn: Feliz cumpleaños Marceline –tenía esa típica sonrisa suya en el rostro, tan sincera-

Jake: ¡Muchas felicidades! ¡Invitamos a todos para celebrar! –Dijo levantando los brazos, señalando a todas las personas presentes-

Marceline no lo podía creer había olvidado su propio cumpleaños y todavía más increíble era que tanta gente hubiera asistido, ya que… digamos que no era una persona muy agradable para los demás, aunque lo sabía bien, si había venido toda esa gente solo era por Finn y Jake, era obvio que no lo harían por ella. Aun así todos se acercaron a felicitarla, inclusive la dulce princesa estaba ahí.

Dulce princesa: Felicidades Marceline, mil años he!, te haces grande Marcy –Le dijo mientras le mostraba una tímida sonrisa suya, siempre tan rosa-

Marceline: Puede ser –Dijo algo indiferente- en cambio tu cada día me pareces más una niña princesa, deberías crecer un poco –Ahora tenía en su rostro esa sonrisa, esa que le mostraba a cualquiera y con tan solo verla molestaba-

Dulce princesa: ¡Solo trataba de ser buena Marceline!, tú y tus bromitas no hacen más que disgustarme y lo sabes, por eso lo haces ¿no es así? –Se veía que la bromita de la vampira no le había hecho gracia, se había tensado, su ceja estaba levemente levantada, estaba enfadada-

Marceline: OH vamos Bonnie, ¿Por qué siempre te lo tomas tan personal? Si ya sabes como soy y no te gusta no deberías hablar conmigo, te disgusta mi manera de ser ¿no? Pues bien, nadie te obliga a hablarme –Dijo mientras se cruzaba de brazos y la veía a los ojos con un poco de tristeza, aunque no dejaría que la princesita lo notara-

Dulce princesa: ¿Quién era la que se lo tomaba tan personal? ¡No!, no me interrumpas déjame terminar –Se adelantó a decir ya que vio la intención que tenía Marceline de interrumpirla- mira Marcy yo no sé porque siempre estás buscando molestarme, no sé si es parte de tus pasatiempos o solo lo haces por diversión, pero quiero que sepas que hoy no… no lograras que me moleste, es tu cumpleaños y no quiero pelear contigo hoy –Ahora sí que su piel rozada se había tornado a un rojo carmesí, no tan alto de tono para su suerte, no estaba acostumbrada a hablar de manera tan amable con aquella rebelde-

Marceline: -Algo sorprendida- De acuerdo Bonnie tu ganas, no te molestare más hoy –Le dijo y enseguida floto hasta las escaleras y subió, quería llegar al techo, ¿Qué importa si era su cumpleaños? Ella era la única que sobraba en ese lugar, solo quería estar sola por un rato-

Dulce princesa: -Seguía a Marceline cuidadosamente, ella la conocía bien, si bien hace mucho que su relación no era la de antes no dejaría que su ex mejor amiga se sentara haya, sola, solo por un par de gente que no sabían tratar con ella, aunque estaba empezando a pensar que ni ella la había tratado precisamente bien, necesitaba verla, y solo tal vez, hablar de lo sucedido hace tiempo y arreglar las cosas, ya que… la extrañaba-