¿Que tal? ¿Listos para seguir leyendo? ¡Pues las dejo leer mientras yo me pongo a continuar escribiendo! Les dejo Saludos y recuerden ¡UN REVIEW ES UNA ILUSIÓN PARA EL ESCRITOR!
The ladycat69.- Gracias, lo haré, pero recordemos que los capitulos son cortos además que no será un Fic demasiado largo. Gracias por tu comentario.
Marynna.- Ja ja ja ja ja ja ja Muchas Gracias, que bueno que te gustó, pues el Fic es una adaptación de otra de mis Historias como ya había comentado y cuando la volví a leer se me hizo interesante adaptarla a los personajes de Harry Potter; Saludos y Gracias por comentar se aprecia enormemente.
Gred-y-Feorge.- :) Y como lo pediste aquí te dejo la Actualicazión, espero les guste, Saludos y Gracias por tu entusiasmo...
Grito 2
Primera Noche.
Ron intentó sacar la moneda, pero por más fuerza que ejerció, aquella maldita cosa se había quedado atascada.
- ¡Ron, date prisa…! – Gritó Harry, todo el mundo ya había tomado un lugar en la pequeña sala, la cabaña no era muy espaciosa, pero si lo suficiente para hospedar a doce jóvenes.
- ¡No puedo sacarla, Harry, se ha quedado atorada! –contestó el muchacho mientras se ponía de pie.
- ¡Tsk! Lo que pasa es que eres un debilucho, Comadreja.- habló el rey de las serpientes, quien hizo a un lado al pelirrojo para intentar sacar la moneda.
1, 2, 3,4,5,6,7,8,9 intentos hizo aquel rubio, pero nada se pudo hacer, la moneda estaba en contra de ellos.
- Maldita moneda…- sé quejó Draco mientras le soltaba una patada, Ron y los demás abrieron la boca al ver cómo esta salía volando, pasando por la puerta y perdiéndose en el bosque.
- ¡Malfoy! ¡¿Qué has hecho?! – gritó Ronald con horror.
- Cálmate Ron, era solamente una moneda.- intervino Neville.
- ¡AAAAAH! – gritó el pelirrojo mientras salía tras su apreciada "Única moneda"
- Maldito pobretón…
- Pues saquen otra moneda y ya.- habló Lavender.
- Anda Nott…sácala…- invitó Blaise.
- No traigo, deje la cartera en el coche…- dijo el muchacho.
- Yo tampoco traigo nada…- habló Neville buscando en sus bolsillos.
- Yo menos, ya me lo gaste en comida…
- ¿Draco…tú no traes nada? – preguntó Theodore.
Malfoy se buscó en los bolsillos, descubrió que traía las bolsas rotas, cosa que le robó un gruñido.
- Oigan ¿ustedes no traen nada? –preguntó Nott a la castaña.
- No, hemos dejado ese tipo de cosas en la camioneta.- contestó Hermione.
- Hmp. Pues haber cómo le hacemos…porqué no van a quedarse aquí, en nuestra cabaña…- aclaró Draco.
- ¿Su cabaña?, estás idiota Malfoy…esta es ¡Nuestra cabaña! – gritó Hermione.
- Te equivocas… ¡Esta es nuestra cabaña, nosotros pagamos por ella y…!
Mientras tanto…
Ron buscaba la mentada moneda de la discordia entre las raíces de un gran árbol, vio el brillo metálico de esta y metió la mano bajo el árbol, estaba a punto de alcanzarla, ya casi estaba, la sentía entre las yemas de sus dedos…
- vamos monedita…vamos vuelve a mi…- decía él pelirrojo mientras estiraba y estiraba la mano, pero aún así, no lograba sostenerla.
K-K-K-K-K-K-K-K-K-K
Ron abrió los ojos de un golpe, había escuchado una especie de quejido, dejó la moneda y se puso de pie… no había nada ahí, la noche comenzaba a manifestarse en el atardecer.
- ¿Harry? Esto no es gracioso.
TAC.
Se escuchó el crujir de una ramita.
- ¡Harry ya basta! – gritó el chico mientras volteaba para todos lados, el viento comenzó a ulular a su alrededor, moviendo las ramas de los árboles…
Tragó duro, sentía el sudor bajando por su frente, así que lo primero qué se le ocurrió fue salir corriendo.
Abrió la puerta agitado, su susto fue aún mayor al descubrir a Harry en la cabaña.
- Ron… ¿Qué te pasa? – preguntó Harry Potter.
- Yo… ¡AH! Estaba en el bosque y… ¡parecía cómo si alguien estuviera siguiéndome…! - contaba Ronald, todos sé le quedaron mirando, unos segundos después ya estaban de vuelta a lo suyo, ignorando al muchacho.
- Ya les dije, lárguense, este lugar es demasiado pequeño para tanta gente…- decía Lavender ya calmada.
- Lo siento pero nosotros no nos vamos de aquí…- contestó Blaise mientras se tiraba sobre un pequeño sillón y se cruzaba de brazos.
- ¡Mira tú, o te largas por tu propia voluntad, o yo te daré pulso en el trasero para que te muevas! – amenazó Ginny, Blaise entrecerró la mirada.
- ¡Ya cálmense! ¡Con violencia no ganamos nada! –gritó Luna.
- La Lunática tiene razón… tenemos que hacer algo… ¿Cuándo rentaron la cabaña? Quien la haya rentado primero…es quien se queda…- ofreció Draco una solución muy fácil.
- La rentamos el 13 de noviembre…- contestó Hermione ante la mirada perpleja de los chicos.
- ¡¿Qué?! ¡Imposible! – gritó Theodore.
- ¡AJA! ¡Nosotros la rentamos primero! – dijo Ron ya emocionado.
- Cállate idiota…nosotras la rentamos el mismo día…- interrumpió Draco.
- Hmp. Esto es un problema muy problemático…- susurró Neville ante la mirada seria de la rubia.
- ¡AH! Así no resolveremos nada…- se quejó Hermione.
- Da igual, ya no podemos irnos, ha anochecido… ¡Y ESTÁ LLOVIENDO!- intervino Ron mientras se asomaba por la ventana, los demás se giraron y se amontonaron en la puerta.
- ¡MIERDA! – gritaron Hermione y Draco al mismo tiempo.
- ¡CON UN CARAJO! ¡¿Quién me ha agarrado el trasero?! – gritó Pansy mientras volteaba rápidamente.
- Yo no fui.- Contestó un espantado Harry.
- A mi ni me mires…- dijo Theodore lanzando una mirada de soslayo a Potter, cruzándose de brazos.
- ¡Malditos pervertidos! – acusó la chica mientras se alejaba de ese par.
Hermione rodó los ojos, la noche ya había llegado, por lo tanto igual el frío y el hambre…
- Bueno, hay que arreglar cómo mierdas vamos a dormir…- decía Draco mientras veía a las chicas ir y venir, entrar y salir al baño.
- Pues no lo sé…esas ya se adueñaron de las recamaras.- señaló Theodore
- ¡Oigan ustedes, ni crean que nos van a dejar dormir en el suelo! – se quejó Blaise.
- ¿Ah si, y cómo lo vas a impedir, eh? – habló Lavender con las manos en las caderas.
- Pues yo… yo…- empezó a decir el moreno.
- Ron… ¿Qué haces? – preguntó Neville al pelirrojo, quien les daba la espalda a sus compañeros.
- ¿comadreja? – llamó Malfoy, pero el chico seguía serio.
- ¡WEASLEY! – gritó Theodore.
GLUP
- ¡¿Qué quieren, que no ven que estoy cenando?! – contestó al fin el chico después de tragar.
- ¡COMADREJA TE HAS COMIDO TODA NUESTRA COMIDA! – gritó Blaise con los ojos llorosos.
- ¿Qué dices? si tú también has estado comiendo.- contestó el muchacho, todos miraron a Zabini, quien tenía un montón de basura a sus pies.
- ¡PAR DE IDIOTAS, NOS HAN DEJADO SIN CENA!- gritó un histérico rubio.
Hermione se mordía el labio inferior, las demás ya se habían ido a dormir, ella estaba en la cocina, hubo golpes, patadas y almohadazos en contra de Ronald y Blaise, la castaña colocó los sándwiches sobre la mesa de centro, junto con las bebidas.
La leona suspiró, apretó los puños, aquel grupo de idiotas seguían golpeándose unos contra otros sin motivo alguno.
- ¡ ¿QUIEREN CONTROLARSE DE UNA BUENA VEZ, BOLA DE ANIMALES?!
Su grito fue más que suficiente para calmar a aquellos salvajes, Draco y los otros miraban a la chica con perplejidad.
- así me gusta… ahí tienen algo que comer y tomar… ¡AHORA DEJENOS DORMIR!- gritó la castaña mientras se marchaba su habitación.
Todo quedó en silencio… las lámparas se apagaron, las voces se callaron, aquella era una noche formidable a excepción… de que tenían invitados inesperados.
TIC TAC-TIC-TAC…
Se escuchaba el paso del reloj, ya todos estaban dormidos. Ron nadaba entre la colchoneta y el suelo, rodando de un lado a otro, pasando por sobre sus compañeros…
- Ron…- llamó Harry mientras empujaba a su amigo.
Ya en su lugar, el castaño se dispuso a dormir.
- La-la-la-la…- se escuchó un ligero cántico en la lejanía, pero nadie le prestó atención.
- La-la-la-la…- una vez más aquella infantil voz volvió hacer eco por toda la casa.
- Herms… ¿Qué es eso? – preguntó Ginny a su compañera de cuarto.
- ¿Qué cosa, Ginny? –contestó una adormilada Hermione.
- Eso…- dijo la pelirroja, luego guardó silencio.
- La-la-la-la…- sé volvió a escuchar, Hermione se sentó sobre la cama.
- Debe ser algún animal…- respondió la chica.
- No Herms, es cómo la voz de un niño…- decía una la pelirroja algo asustada.
- Ginny, no creo que sea un niño…
- Pero…
- Será mejor que te duermas Ginny…- le había dicho la castaña.
Ginevra volvió a cerrar los ojos, pero aquel cántico le había robado el sueño, así que decidió levantarse.
Abrió la puerta de la recamara y vio un montón de bultos masculinos tirados en el suelo, regados por todos lados, con sus horribles ronquidos de hombres y un extraño olor…
Ginny se cubrió la nariz con la mano y pasó entre uno y otro chico para llegar a la salida, abrió la puerta, dejando entrar un fresco viento… la chica cerró la puerta y bajó los escalones de madera vieja, esta rechinó al tacto.
La pelirroja sabía que algo estaba ahí afuera, pero no tenía ni idea de que era, dio unos cuantos pasos más hasta que se detuvo.
- Ha…Ga…Ha…Ga…Ha…- podía escuchar cómo alguien, en la lejanía, decía algo que no lograba entender, Ginny levantó la mirada, buscando algo entre las sombras del bosque hasta que…
Vio una siniestra mascara plateada entre los matorrales…
- ¡AAAAAAAAAAAAAAA!- soltó el grito la muchacha mientras se daba la vuelta y pegaba la carrera, pero al subir los escalones se tropezó, volteo hacia a tras mientras estaba boca abajo y ahí estaba…
¡Un encapuchado con una extraña mascara! ¡Eh iba tras ella, tarareando una extraña canción macabra!
- ¡HEEEEEERMIONE! ¡AYUDAME! – gritaba Ginny mientras se ponía de pie y se estrellaba contra la puerta, golpeándola con ambas manos, olvidándose cómo abrirla, la pobre chica estaba muerta del miedo.
Las luces se encendieron, otros gritos se escucharon mientras Ginevra Weasley hacía el intento de entrar…
La puerta se abrió, la pelirroja no esperó más y se lanzó contra fuera quien haya abierto la puerta, este, no soportó su peso y perdió el equilibrio, ambos se fueron al suelo…
- ¡Ginny! – gritó Hermione mientras se acercaba a la chica.
- ¡¿Pero que diablos fue eso?! – Draco Malfoy fue el primero en quejarse.
- ¡Merlín, casi me mata del susto! – habló Theodore, quien estaba enterrado en el sofá, con las piernas dobladas y abrazándose así mismo.
- Si, ya nos dimos cuenta.- respondió Ron mientras le miraba con los parpados entrecerrados.
- Mierda… ¿Qué pasó? – preguntó alguien por ahí.
- We…Weas… ¡WEASLEY! - empezaba a decir Blaise mientras intentaba deshacerse del fuerte agarre de la chica contra su cuello.
- ¡Ginny estás ahorcando a Zabini!-gritó Hermione.
Ginny vio a quien estaba abrazando, los colores se le subieron a la cara y luego… PUFF
La pobre quedó inconciente.
Hermione le ofreció un vaso de leche caliente, la pelirroja estaba sentada en el sofá, con una manta cubriendo sus hombros…
Todo el mundo se había despertado a excepción de Neville, quien continuaba roncando y soñando con su mundo de plantas.
- ¿Ginny, ahora si puedes contarnos que hacías a fuera? – preguntó Ron algo confuso, Ginevra levantó la mirada hacia su hermano y pasó su vista a todos los presentes, siempre había querido ser el centro de atención pero… aquello había costado demasiado.
- Vi a alguien ahí a fuera…- contestó la muchacha.
- ¡ ¿QUEEEEEEEEEE?!- gritaron los demás… hasta Neville que se había despertado del susto.
Draco, Nott y Zabini salieron de la cabaña a revisar, mientras Hermione, Lavender y Parkinson se asomaban por las ventanas. Pero ahí no había nadie, según sus ojos… el trío de chicos se dieron la media vuelta y se dispusieron a entrar.
- ¡No hay nada ahí afuera! – gritó Draco.
"Ji, ji, ji, ji" se escuchó claramente una infantil risilla por todo el bosque, todo el mundo se quedó inmóvil, luego…
- ¡AAAAAAAAAAH!- …un sin fin de gritos de miedo.
CONTINUARA...
* Si supieran lo mucho que me divertí al imaginarme a este peculiar Grupo gritando y corriendo por todo el pequeño cuarto ¡ JA JA JA JA JA JA ! Y eso no es nada a lo que viene después, Bueno, les dejo un pedacito de lo que vendrá en el PROXIMO CAPITULO.
"...Nadie decía nada, nadie explicaba nada, nadie sabía nada...
- Ah de traer una especie de maldición.- susurró Blaise a Nott, este asentía.
*Neville quedó inconciente, Harry le había lanzado un Desmaio...
- ¿Te han dicho antes que tienes bonitas facciones? – le preguntó la Slytherin ante la mirada de odio que Neville le lanzaba.
- ¿Quién vota por que sacrifiquemos a Ginny al fantasma?
- ¿Profesor Snape vive usted aquí cerca? – preguntó Hermione para romper el silencio tan incomodo.
- ¡Granger, espérame! – gritó Malfoy mientras iba tras ella..."
NOS LEEMOS LA PROXIMA SEMANA, SALUDOS.
