Disclaimer: Nada de Harry Potter me pertenece.

Advertencias: Universo Alterno en el que la guerra jamás ocurrió y Tom Sorvolo Riddle es felizmente Thomas Gaunt.


1. Hermanas

De las que se gruñen en todo el verano.

Y parte del año escolar, cuando coinciden en los pasillos del castillo, en la sala común de Slytherin, y en los paseos a Hogsmeade.

Se pelean por los turnos al baño del pasillo de la Casa Black – aunque Dorea se canse de recordarles que cada cuarto cuenta con un baño privado.

De esas que son capaces de robarse el cepillo de pelo, las túnicas y los libros de texto, y luego juran que fue el elfo doméstico que lo tomó prestado.

Son Protectoras.

Cuando Narcisa sale por primera vez con Lucius – ese desgraciado rubio que quiere pervertir a nuestra pequeña, Meda, y a ti no te importa –, es Bellatrix la que la aconseja de no besarse hasta el final, del modo en que debe batir las pestañas para ser más encantadora, y de la correcta forma de vestirse – una túnica escotada que muestre pero que dé el mensaje de "no puedes tocar".

"Ya entendí, Bella", protestó Narcisa, "soy como una mercancía de colección o algo así. Deja de darme la lata".

"Sólo van a dar un pequeño paseo, Bella, relájate", terció Andrómeda en franco apoyo a su hermana menor.

"Un paseo en los Jardines Blancos, donde van todos los enamorados", replicó Bella, "perdóname, Meda, si soy un poco suspicaz"

"Como si nunca hubieses dado un paseo con Rodolphus, Trix", comentó Meda mirándose las uñas como si fueran lo más importante en ese cuarto.

"¡No me llames Trix!", gruñó Bella, "sabes que detesto cuando Sirius me llama así".

Narcisa sonríe. Andrómeda había logrado que Bellatrix desviara su atención de su paseo con Lucius, y se enfocara en el molesto de Sirius. ¡Bravo por Meda!

Cuando Andrómeda se entera de que el profesor Gaunt – ese enigmático mago de ojos rojos que casualmente es nuestro jefe de casa –, está llevando al límite a Bella: haciéndola trabajar más que cualquiera, poniéndole trabajos que ni siquiera están contemplados en el libro de texto, y convenciéndola de sus esfuerzos no son suficientes; ella toma cartas en el asunto. Y discretamente – todo lo discreta que puede ser una serpiente protegiendo a sus crías – va a quejarse ante Albus Dumbledore y Angus Fisher (que es algo así como el segundo director de Hogwarts al estar tan relacionado con el primero).

"Así que como verán, esta situación es insostenible", declara Andrómeda ante el despacho del director, en el cual se encuentran un divertido Fisher, un curioso Dumbledore, una avergonzada Bella – sí, tal cosa es posible cuando tu hermana menor te avergüenza ante tu primer crush –, un por demás atónito Thomas Gaunt, y un – aunque suene exagerado – funcionario del Ministerio de Magia, que no veía el momento de que lo sacaran del simple archivo para ponerlo en un cargo más importante.

"Y yo exijo que se tomen cartas en el asunto contra ese profesor aprovechado de mi hermana".

El asunto podía haber evolucionado en una forma horrible – un asesinato entre hermanas, por ejemplo –, pero gracias a la oportuna intervención de Narcisa se pudo frenar la desgracia. Fue Cissy la que actuó como testigo y demostró que la relación entre la mayor de las Black y el profesor Gaunt, era de estricta profesionalidad.

"Aquí no hay más que una alumna adolescente que siente sólo una profunda admiración por su profesor, y un profesor que le exige a su alumna porque la considera la bruja más brillante de su generación", declaró Narcisa como si nada, ganándose una sonrisa agradecida de Bella y una media sonrisa de agradecimiento de parte del profesor Gaunt.

Fieles.

Cuando Bellatrix se escapa de la casa para asistir a un concierto de los Unicornios Siniestros (que no tienen nada que ver con los Unicornios Borrachos más allá de su gusto por los unicornios), es Andrómeda quien la cubre. Quien le dice a los padres de ambas que Bella está en cama con dolor de cabeza y que ella mimará a su hermana.

Y es Narcisa la que felizmente encuentra una excusa creíble la mañana siguiente para pretextar por qué Bella no durmió esa noche en la casa.

Cuando Narcisa es engañada por Miles Yaxley, a Bellatrix le falta tiempo para ir con el desgraciado imbécil y hacerle un encantamiento de huevos podridos. No puede hacer mucho porque tiene clases de Pociones, y ya Slughorn le ha llamado la atención por su impuntualidad.

No hace falta sin embargo. De regreso a la sala común, se entera que Yaxley, aparte de oler mal, tiene un horrible zampullido en sus partes nobles – que de nobles no tienen nada – que lo hace interno de la enfermería. Bella mira a Andrómeda sentada con sus amigas de quinto año, y sólo le hacen faltan unos segundos para saber con toda seguridad que es la autora de ese último hechizo.


Nota de la autora:

Este es un poco más largo que el anterior.

Riddle terminó siendo Thomas Gaunt, y en algún otro fic escribiré su historia, por ahora está sólo en mi cabeza.

Espero que les guste la historia.