Cap.1.-Weasley´s
En la antigua habitación de la menor de los Weasley, dos mujeres intentan con sumo esfuerzo contener sus lágrimas y trasmitir una alegría que lejos están de sentir, un sequito de representantes mágicos esperan para llevara cabo el acuerdo pactado. La castaña hará gala de una serenidad que parece querer abandonarla. Su gran apoyo y amigo Harry Potter no puede comprender como ha sido impuesto esta clausula para salvaguardar su sangre adherida, Hermione no solo es su mejor amiga, es la única familia que considera ajena a los pelirrojos. Existe un motivo, lo sabe, no puede comprobarlo aun…y él tiempo se les ha terminado al ser abandonados los esfuerzos de la búsqueda de dos integrantes de esta numerosa familia. Coge en brazos a la pequeña pelirroja con impotencia alejándola del emisario que atara a través de una injuria un cincho de bronce.
Sigo sin comprender, sigo sin creer que esto es real, no…no puede serlo, es una vil mentira, es una infame broma de mal gusto…si , por favor, ruego a Dios que así sea. Pero el espejo me dice otra cosa, y no puedo contener mis lagrimas que han estropeado el esfuerzo inútil de Ginny quien se empeña en hacerme sentir mejor…no…no puede estarme pasando esto, no puedo llevarlo a cabo…me han entrado unas ganas de salir corriendo, ella lo ha previsto, no piensa detenerme…me mira comprendiendo, compasiva…ella también ha llorado y se ha visto en medio de la espada y la pared.
-Cuanto lo lamento Hermione…-dice, me abraza por la espalda y ella misma suelta sus lágrimas contenidas- Ron era mi hermano- cielos, como resuena esas palabras "era"- y le quería como a ninguno, y mi Padre…cielos, mi padre…que falta nos hace para calmar la tormenta que asecha.
Me dejo caer ya sollozando a mares por él…cuanto me hace falta…cuanta falta le hará a nuestra pequeña Ann, no concibo que haya desaparecido…Harry y yo los buscamos hasta por debajo de las piedras, desatando la furia del Ministro al cuestionarle su desempeño. Lance un cruciatus hacia este al no comprender mi desesperación, Harry tomo la culpa, pero fue mi varita y no podía dejar que fuese arrestado y perderlo también a él.
Ron y yo nos casamos cuatro meses antes de que la guerra terminara, nunca fuimos novios, para que si nos amábamos, escucharía de él las palabras que se esperan al conocerse en esta etapa, aun recuerdo el día, el momento … el tenia poco de retornar cuando se marcho, yo estaba molesta con él, Dios, cuando no estaba molesta con él…una mañana que regresaban ambos con la pesca del día e intentaban entrar a la casa oliendo a pescado les pedí que se quitaran ese olor antes de entrar, yo había luchado todo el día con dejarla lo más decente que podía dadas las circunstancias, discutimos…Harry decía que exageraba y que no se iba a congelar por mi causa, Ron decía lo fastidiosa que me volvía con la edad y malagradecida por no recibirles como se merecen a los cazadores de trucha, entonces lo mande tan lejos que mi campo de protección permitió, me arrepentí en seguida y corrí hacia él quien se quejaba al dar con el tronco de un viejo árbol…esperaba que gritara, que me fulminara con la mirada y dejara de hablarme a partir de ese momento…lo hizo…grito, me fulmino con la mirada, me jalo, lo empuje, me tiro, me quito la varita…
-¡estate quieta!
-¡Déjame, quítate de encima Ronald!...¡eres un estúpido!
-¿Pongo el pescado a las brazas Hermione?... ¿se limpia antes o después?-preguntaba Harry situándose a un lado sin impedir que nosotros luchábamos entre la tierra y la nieve, le mire irritadísima, ofendida por no socorrerme…
-¡Antes!...¡suéltame Ronald, Harry, dame mi varita!
-¡Ni lo intentes Harry, ya me canse que se la viva ordenándonos y no agradezca el esfuerzo que da salir de pesca!
-¿Quieren té o café?
-¡Te…café!
-¡Ya suéltame!
-¡Te vas a estar quieta y dejar de pegarme cada vez que me veas retornar!
-¡No!
-¡Ya díselo Ron!
-Ya me canse de esta maldita manía tuya- dijo, levantándose, tirando de un brazo mío, levantándome como saco entre su hombro- ¡deja de moverte o te caerás!- entro de filo a la casa de campaña, me llevo a la camilla que usaba yo, seguía moviéndome como lombriz, esa extraña sensación y situación me asusto…me dejo caer sobre el colchoncillo, me quede quieta, algo me recorría por la piel, de pronto me sentí tan vulnerable- estate quieta, Hermione no podemos pasarnos el tiempo discutiendo por cosas sin importancia- quería recobrar mi compostura y saltar al ataque para no demostrar lo sorprendida e inquieta que me puso pero entonces el ya no grito, su voz se volvió tersa y suave y yo comencé a temblar-cásate conmigo Hermione… hoy, mañana pudiera ser muy tarde.
Me quede petrificada, pero cuando me sacudió asustado…y volví en mi…le bese…aceptaba, sin pensarlo aceptaba, que podía desconocer de él si sabía todo, que podía esconderme que no supiera por querer ser otro, que podía ocultarle que él no conociera, salvo la desnudez de nuestros cuerpos y eso era casi falso, conviviendo tanto, en los escasos momentos que tuvimos de asearnos, donde las cortinas son delgadas y la luz perfila la piel, todo sabíamos del otro, nunca más odie el olor de la pesca matutina, apresurado y preciso, debíamos sabernos parte del otro si uno de los dos moría, Harry fue nuestro testigo, nuestro padrino de bodas, y quien fungiría como Representante Mágico entre las copas de los pinos cubiertos de una blanca y espesa nieve .
Con ayuda de Harry, Ron fue al pueblo muggle próximo, y entre ambos me sorprenderían con el mejor banquete de bodas que podía desear, emparedados de pollo, ensalada de brócoli con aderezo ingles, una tarta de chocolate tan pequeña que fue perfecta cuando los tres comimos del mismo plato entre la lucha de tenedores de plástico, una botella de vino y juego de manzana fue con lo que brindamos…no tuve vestido de novia, ni el uso un traje de gala, unos limpios vaqueros, nuestros mismos abrigos, un baño reconfortante entre los nervios de lo que nos proponíamos realizar, Harry nos regalo las alianzas más baratas del mundo pero que para nosotros eran del mejor oro, y me regalaría un par de flores blancas unidas en un listón escarlata "estas radiante Hermione, hasta que te ha dejado callada por un buen rato" sonreíamos, los tres, yo aparecí una coronilla de florecitas blancas en mi cabello, Ron un camino de pétalos rojos sobre la cama blanca de nieve, con que orgullo me entrego a ese hombre que esperaba, con que sonrisa le oprimió la mano y le pidió cuidarme toda su vida, Yo me sentiría la mujer más especial del planeta, y esa noche, cuando Harry se ausento un par de horas, fui mujer bajo el cielo estrellado y cubierto de escarcha, tres meses después, Ann seria quien nos motivo a los tres a terminar con Voldemorth, queríamos un mejor mundo para ella, sería muestra intangible del amor que sentíamos por el otro y nunca podría arrepentirme de ello, prometidos hacer todo por salvarle de un destino incierto, y siempre, siempre pensar en ella antes que cada uno de nosotros, un pacto hecho en medio de la guerra. Harry y Ginny se casaron (como se estípula en la sociedad y las buenas costumbres) un año después. No previmos que las sombras nos aguardaban.
Todo comenzó hace seis meses atrás, la disputa por ocupar el Ministerio de Magia Ingles ha sido la punta del Iceberg, Dolores Umbridge nunca se olvido de nosotros, ni aquellos quienes nos culpan por los magos y brujas caídos, inocentes de nuestra guerra…no ha sido fácil, nos costo por mucho demostrar que nuestras habilidades son ciertas, y que las perdidas las hemos lamentado cada día al no dejarnos olvidarlas con los anónimos que se filtraban entre cientos que nos agradecían, es contendiente junto aKingsleyShackleboltdel cual somos partidarios y mostramos un apoyo incondicional ante la próxima salida del Ministro interino del cual no somos bien vistos. Kingsley fue emboscado y permaneció tres semanas en terapia intensiva, Dolores fue acusada de este delito en medio de las votaciones, me culparon a través del Profeta, dos días después resultaría herida de gravedad…otro cargo más, la desaparición de un funcionario del Ministerio (Arthur, Ron aun estudiaba para ser Auror…) otro cargo más al circular el rumor de una relación sentimental entre Harry y yo, derivadas de una publicación de fotografías donde Ann y Yo salimos besando alegremente a este, ese dia el nos diría la buena nueva del embarazo de Gin, Ron estaba fueras con George , no era la primera vez que salíamos en familia… ¡es mi familia!, una foto fue titular, truqueada, Ginny lloraba y miraba con rabia al cambiar esta…la primera escena fue cuando leyó que su equipo perdió las estatales, la segunda, cuando le reclamo en plena calle a Ron de ser un celoso estúpido, lo sabríamos porque lo presenciamos. Ponían entre dicho su paternidad y por ende el lazo entre nosotros y la familia Weasley…! Acaso estaban ciegos de no ver el cabello pelirrojo de Ann ¡
Me acusaron formalmente, Kingsley tomara el puesto de Ministro en siete meses, y sin las reformas que pretende hacer, mi matrimonio no es reconocido, menos cuando se ha declarado por muerto a Ron, Harry no puede testificar a mi favor, el mismo es acusado . Me destituyeron de mi puesto y los escasos ahorros que teníamos congelados, Harry esta en el ojo de una investigación pero tienen miedo de lo que provocaría si lo acusan igual, aquí quien falto en su verdad fui yo, no él, y al tener apoyo de nuestra familia política todos sin excepción bajo cargos contra el Ministerio de Magia, no declarados, pero se comenzarían a notar bajo la manga sin ser expuestos salvo por Luna y su Padre en el Quisquilloso. Bill fue detenido hace cuatro días por salir a nuestro apoyo y exigir que se aclare lo que paso a su padre y hermano menor, Percy, Charly y George movieron influencias y repartieron sobornos para liberarlo. Fleur entraría en una crisis emocional cuando le dictaron sentencia que le costaría la pérdida de su segundo hijo. Fue liberado justo ayer, y al ver la situación y siendo cabeza de familia, convoco una reunión de suma urgencia justo casi doce horas.
-No quieren que Kingsley tome su cargo…pretender demostrar que sus interesas son en contra del mundo mágico y de lo que con ello concierne, Harry amenazo al "Ministro" por dar fe de lo que te acusan Hermione…
-¡Me provoco el malnacido de Brow al decir que fui yo quien sentencio a Ron por la viuda! …pero juro que el maldito se traga sus palabras así me lleven preso…
-¡Yo estoy destituida, he perdido a Ron… qué más quieren si ya me lo han quitado todo!
-No todo…esta Ann- diría Percy haciendo que Harry y yo nos miráramos a la vez-
-¡No!... ¡¿qué tiene que ver Ann en todo esto?!...
-Sin Ron…Ann no tendrá el resguardo que brinda al ser parte de la comunidad mágica, será marcada al ser desconocida de Padre, si Harry la reconociera seria confesar algo que no es y perderías la patria potestad de la niña.
-¡Es hija de Ron!- gritaba yo histérica.
-¡Ellos lo saben, pero quieren tenerte lejos para que no pese tu voto en las nuevas elecciones!, ni la de Harry…les han retirado del consejo. -decía Percy visiblemente alterado, ofuscado por todo esto.-A mí aun no me acusan de algo que impida lo mismo…pero lo harán ante la menor duda.
-Con gritar no ganamos nada…Percy, todos estamos igual que tu preocupados por esta situación -decía George inquieto sin mirarme , raro…tenía una cajita que pasaba de una mano a otra y que paso cuando lo observe.
-¡Tú no tienes una familia George, hijos, esposa, no entiendes lo que todos podemos perder!
-¡No te atrevas a echármelo en cara Percy, tú has llegado apenas un par de años don la cola entre las patas por creer estupideces de mier…
-¡George, Percy…ya contrólense chicos!, Bill ayúdame a separarles- diría Harry intentando sostener al gemelo entre los empujones de ambos.
-¡Percy, no te sientas superior a nosotros por poner en riesgo tu puesto dentro del Ministerio, sabes perfectamente que esto ha sido más que una advertencia…Acaso no comprendes que quieren terminar con nuestra familia!...¿Fred…Papá…Ron y ahora Ann?...Ginny está bajo la sombra de Harry, tu esposa bajo la tuya, Fleur bajo la mia, ¿pero Hermione como puede resguardar a la niña sin el apoyo de Ron?...Es arcaico Hermione, lo sé, pero es parte de nuestro mundo.
-Tomare a mi hija y me iré de aquí.
-¿Sin tus padres, de que piensas sobrevivir?-decía Harry más serio cogiendo mi mano, nervioso por el estrecho panorama-Tu sabes que yo te daría lo suficiente…
-¡Se trabajar!…
-¿De qué?, dime algo que no tenga que ver con la magia que te permita vivir al menos decentemente con una niña pequeña, una renta y los gastos minimos…
-Bien, Harry, Percy, Charly, George o hasta Yo te ayudaríamos con dinero, hasta que lo descubran y congelen nuestros fondos y después que…
-Y quien cuidara de ustedes, de tu hija, de mi sobrina, de la hija de Ron- decía George conteniéndose a no llorar- ¿un muggle…con que piensas que puede defenderle de hechizos si tu sales a trabajar en la ciudad?…
-No necesito un hombre para salir adelante…
-Hermione deja el orgullo a un lado, sabemos lo dolida que estas, lo comprendemos…Ron es nuestro hermano
-Tienes prohibido hacer uso de la magia hasta que no estés liberada de culpa…solicitaran que mientras se esclarezca tu caso regreses a la cuidad…muggle… el registro del nacimiento de Ann no existe…si cruzas no podrás llevarla, se aseguran de que permanezcas callada.
-¡Como que no existe, Ron la registro, tú mismo fuiste con él, Bill!... ¡Harry tu estuviste ahí!
-¡Ya lo sé, pero para nuestra desgracia los registros han sido devorados por el fuego!...muy oportunamente.
-Hermione…-me dijo Bill- lo hemos platicado al venir hacia acá, existe una salida, Ann seria reconocida por su propia sangre, ganaremos tiempo para esclarecer todo, es preferible que piensen otra cosa al hecho de no protegerlas…una muestra de sangre compaginara con la de la niña. Harry logro algo aun amenazando al Ministro…
-¿Que quieres decir?... ¿Harry, porque te quedas callado?
-Deberás casarte con un Weasley…-sentencio en seco haciendo que mis ojos se abrieran aun más.
-¡¿Qué?!...¡ya me case con uno!...
-O podría reconocerla Yo…-decía el mayor al verme derramar más lagrimas- si no te importa que digan de nosotros…Hermione analízalo bien. Charly está dispuesto, Percy lo hablo con Andrey y George por igual…no podemos olvidarnos de lo que dejo mi hermano.
-No…esperen un momento… ¿Qué?…Harry…dime que es una broma… ¡porque no te ríes George!
-Yo no estoy de acuerdo en que sea ni Percy ni Bill-diría mi amigo, intentando sujetarme ante mis pasos que daba hacia atrás- y no por carecer de valor lo que están dispuesto a hacer, Yo pienso en ti y en la niña, y un escándalo mayor no quiero para ustedes…por favor Hermione, escúchame, buscaremos una salida, sabremos la verdad, pero no podremos avanzar si te alejan…Yo podría cuidarla, lo sabes…pero ella necesita a su madre…con lo de Ron, es ya suficiente- me abrazo y me sostuvo cuando yo me desbarataba-
-Charly o George…tú eliges Hermione-dijo Bill sin atreverse a mirarme- Tiene razón Harry, no podemos exponer a la niña y que la señalen por algo que no es cierto.
-¡Son sus hermanos, por Dios…como se atreven a insinuármelo siquiera!
-¡¿Prefieres perder a Ann?!...¡Yo no Hermione, no me importa llevarte a rastras pero no quiero perderlas, las amo, tu sabes que si no estuviera Ginny y mi hijo, no me importaría ser quien se case contigo, ni me importaría lo que dijeran, a Ginny menos, pero esa no es una salida, no sin esas reformas, Ann no tiene sangre Potter…sabes que yo las considero mi única familia directa, ¡PERO NO LLEVA UNA GOTA DE MI SANGRE!- grito Harry, profundamente dolido y acorralado.-SI NO ELIJES TU…LO HARE YO POR TI…HA GEORGE…al menos la conoce mejor.
Vi nublado…todo me dio vueltas.
Ni tiempo tendría de lamentarme aun más, los pasitos tímidos de mi pequeña pelirroja de cabello rizado suenan entre el viejo piso de madera…asoma su rojiza cabellera y me sonríe apenas, como me pesa justo ahora que sea tan despierta a su corta edad. Hace apenas tres días enterramos a su padre, no he tenido tiempo del duelo que merecía… como tenerlo cuando no solo me notificaron su perdida…pensar que también puedo perderla a ella por un estúpido mal entendido, por ese anónimo…por esas fotos. Harry la sostiene de la mano, me mira y se le rozan sus ojos esmeralda, intenta darme valor…
-El Ministro espera…-dice con voz pastosa, me levanto de a poco y le tiendo mis brazos a mi niña- Perdona lo que dije anoche…aun podemos ver la manera Hermione…unos días y quizá…-dice con tanta pena en su voz-
-Para que Harry…-logro decir- el tiempo es el mismo…y las cosas son muy claras…tuviste razón en tratarme de esa manera, Yo no podía ver más allá de mi propia perdida…tu…tu
-¡No pueden obligarte a casar justo ahora!... ¡Maldita sea…Acaso no comprenden!- grito impotente-
-Harry, la niña- dice Ginny quien se levanta con trabajo, tiene ya siete meses de embarazo-ven Ann, vamos a ver las flores, mami tiene que hablar con tío Harry…
-Ve cariño-digo ante sus ojitos de pregunta-mami no tardara y deberás acompañarme junto a tío Harry…No te perdería Ann, por nada en este mundo consideraría la opción.
(Escuchar: No lo beses; de Alejandro Fernández)
Sonreí, le sonreí , ella se angustiaba cuando me veía triste, parecía increíble, pero aun cuando Ron y yo discutíamos sin que nos escuchara, o eso creíamos, ella sabia cuando ocurría, parecía que fuese una extensión intangible de mi misma, cuando eso pasaba, se acurrucaba y me acariciaba el rostro…podía leerlo…Ron también, porque entonces él llegaba a nuestro pequeño y modesto apartamento con un pastelillo de chocolate, entraba a nuestra recamara con una cucharilla y un vaso enorme de leche, pedía disculpas aun si yo tenia la culpa…aun con el cansancio de horas de entrenamiento en el Ministerio y las horas que pasaba en la tienda …tenia tiempo de hacernos sentir importantes. No permitía que nuestros escasos ingresos fuesen impedimento para un trozo de pastel de chocolate.
-¿Porque Harry…porque nos deben pasar estas cosas?
-Lo descubriré…te lo juro…
-Y después que…ya no abra marcha atrás…no me importaría alejarme de todo…¡quiero alejarme de todo!...pero no puedo dejar a mi hija…estamos solas Harry…sin Ron.
-Yo estaré siempre a lado tuyo…no están solas, nada les faltara.
-Debes pensar en la seguridad de Ginny y de tu próximo hijo…
-Si hubiese previsto que ocurriría esto, te hubiese hecho caso de no abandonar el bosque, al menos…
-No Harry… no es culpa tuya…tanto peleamos para terminar con toda esta basura…me querían lejos, me lo hubiesen dicho y lo abría hecho sin dudar…pero no así…Harry, no así.
-George…es buen hombre, le hará bien convivir contigo…veras que se llevaran…bien…cuando todo se aclare…yo mismo te saco de aquí con la niña, a donde decidas, con dinero suficiente, y juro no decir a nadie tu paradero si tu no lo autorizas.
-¿Lo prometes Harry?
-Si…
Me levanto, esta vez usaba un vestido de corte imperio en color perla, las horquillas que uso Ginny en el cabello el día de su Boda, temblaba…casi se me va el aire de los pulmones cuando Harry, Ann y yo caminábamos por el sendero de pétalos blancos, George con túnica de gala, prolijo y sonriente esperaba junto al Ministro, Molly pretendía contener lagrimas, Charly vendría por traslador , le mire y un nudo en la boca del estomago me provoco…uno u otro…me temblaban las manos cuando llegamos, invitados ajenos a la familia eran cuatro, Luna, Neville, Kingsley y Minerva. Yo fui la que tuvo que deshacer el nudo de dedos entre Harry y yo…se mordí el labio y la furia se reflejo en sus ojos al posarlos con el Ministro Interino quien parecía estatua plantado justo ahí.
Los votos los repetí como autómata, sonreí al sentir esos ojos marrones fijos en nosotros para reconocer la derrota que tenia frente. George cogió mis manos entre las suyas para no dejar notar lo que se agitaban, sus ojos azules me decían que no tuviera miedo, ¡pero Yo tenía miedo! , deslizo el anillo que perteneció a la tía Muriel, prometimos ser fieles, prometimos estar uno al lado del otro, prometimos amarnos cada día como lo hacíamos…a cada juramento sentía enterrarme en el césped.
-Tengo el gusto de presentar por primera vez al Sr y la Sra Weasley, puede besar a su esposa- sentencio como lapida, creí que me esfumaba, George me sujetaba de la cintura, ahora él se mostro inquieto, podía ver como Harry se dejo caer en la silla. Me beso justo rosando mis labios, no pude contener una lagrima que bajo hasta chocar con el ramo de gladiolas.
-No te hare daño Hermione- me dijo en un susurro, yo no soltaba la mano de mi hijita quien reía ante las burbujas de jabón que cayeron entre nosotros.- si ponemos de nuestra parte, resultara mejor…y el Imbécil aquí presente será testigo de lo lindo que nos llevamos…
-No se olvide pasar a reconocer a la niña a la oficina de registros de nacimientos mágicos…claro, considerando su viaje de bodas y – sentí que el color se esfumaba de mi piel-
-Eso, no es de su incumbencia Ministro…¿o pretende estar presente cuando se consume este matrimonio?...somos abiertos en ese aspecto, usted pida…pida…ande moriría de envidia al no participar.
-¡Sr Weasley!
-Y señora…recuérdelo….
