Los Personajes de Harry Potter no me pertenecen, ni la imagen
disculpen cualquier error que se me haya podido escapar
Odd Tom
Tom M Riddle era un niño muy bonito que prometía volverse en un apuesto hombre, pero no era un bebe juguetón, tampoco era latoso, extrañamente lloraba, por lo que muchas de las muchachas que trabajaban en el orfanato preferían atenderle. A medida que crecía su carácter seguía siendo prácticamente el mismo. No hacia travesuras, rara vez se le reír o sonreír. A pesar de ser un niño que se portaba bien y con un aspecto físico muy bueno nunca fue adoptado por las pocas parejas que iban buscando hijos en el orfanato, ellos preferían niños que les inspiraran ternura, preferían incluso a los juguetones, Tom era demasiado tranquilo y a muchos le parecía que él era un niño normal, sin nada especial.
Todos los demás parecían tener algo especial, cabello rubio o pelirrojo, ojos verdes brillantes o de un azul tan claro como el cielo, otro eran muy ingeniosos y otros solo tenían que hablar un poco y sonreír para tener a uno de los adultos en sus bolsillos. Tom era lindo y nada mas, muy callado y siempre aparte de los demás. Pero Tom era muy inteligente, una mente brillante, que se desperdiciaba en las paredes del orfanato. Por observación sabia bien lo mucho que agradaba a los adultos que no anduviera haciendo travesuras, nada de peleas, siempre estar limpio, hablar claro sin balbuceos. Pero a pesar de todo esto no lograba ser adoptado, niños menos agraciados que el habían encontrado familia, el con todo y todo no, le faltaba algo, le faltaba destacarse entre los otros niños.
Como en todo lugar donde hay niños los mayores solían molestar a los pequeños, y Tom solía ser una de las victimas favoritas, ya que siempre estaba solo era más fácil. Y como la gran mayoría de las cosas pasaban cuando los ojos supervisores de los adultos no estaban cerca para presenciar lo que pasaba en muy pocas ocasiones las acusaciones de Tom contra sus agresores rendían fruto, y en las veces en que estos era reprendidos, estos buscaban venganza, lo que hacia la cosa peor.
Jayson Smith era un chico dos años mayor que Tom, rubio de cara redonda con pecas y ojos azules, le gustaba gastarle bromas a todos en el orfanato pero su victima favorita era Tom porque el carecía totalmente de sentido del humor y se tomaba las bromas de una manera muy personal, y Jayson disfrutaba ver la expresión de Tom molesto e incapaz de hacer nada al respecto. Y una manera especial de fastidiar a Tom eran cuando venían las visitas en búsqueda de niños para adoptar, Tom siempre se las trataba de lucir, bien limpio, peinadito, buenos modales, pero Jayson se las ingeniaba para que Tom quedara opacado por los otros niños.
- Nunca vas a salir de aquí, nadie te va a adoptar, como van a adoptar a una rata como tu, tan pálido como una salamandra – le decía Jayson cuando Tom salía de la pequeña sala donde se encontraba una pareja que visitaba el orfanato
- A ti nunca te van a adoptar, eres un brabucón – se defendía Tom
- No me importa, no quiero que me adopten. Pero tu Tom, te crees tan especial pero solo eres un niño escuálido que nadie quiere. Tienes que ver la cara de idiota que pones cada vez que ellos vienen a vernos. Como si fuéramos mercancía a la venta.
- Solo estas celoso porque la Sra Manson no te eligió
- No me interesa la señora Manson ni lo que ella o los demás digan, yo hago lo que se me da la gana. Tom, entiéndelo tu nunca saldrás de aquí, y yo estaré siempre aquí para recordarte como es la vida real.
Tom se alejó del chico que solo buscaba camorra, sabia que lo provocaba con intenciones de un enfrentamiento físico, como de costumbre, pero sabia que en eso el nunca ganaría ya que Jayson era mas alto y mas fuerte. En otras ocasiones Jayson lo había fastidiado hasta que ya no aguantó mas y se lanzo contra el, pero Jayson y otros dos chicos le dieron una paliza y le amenazaron que si decía algo le contarían al resto de los chicos en el orfanato que él se orinaba en la cama. Tom tuvo que vestir mangas largas en pleno verano para ocultar los moretones de los ojos de las cuidadoras. Se juró vengarse. En otra ocasión que tuvo un enfrentamiento físico con Jayson, logró pegarle y romperle el labio, y Jayson fue corriendo y se lo dijo a la señora Manson quien castigo a Tom, pero Jayson no se salió con la suya, ya que por su historial bien sabían en el orfanato lo problemático que era, y también fue castigado. La tercera vez que le pegaron a Tom, este quedó tan mal trecho que fue muy difícil ocultar las mallugaduras a las cuidadoras quienes después de insistirle lograron sacarle la información. Jayson y sus dos amigos fueron castigados severamente. Pero este no se quedó de brazos cruzados, pues contó a todos los demás niños del orfanato que Tom aun se orinaba en la cama. Y desde ese día todos se burlaban de él y le decían Tom el meón.
Tom estaba cansado de los abusos de Jayson y sus dos granujas. Los odiaba, le hacían la vida imposible. Quería deshacerse de ellos pero no sabia como. La idea le llagó de la nada, debía inculparlos en algo grande algo por lo cual tuvieran que botarlos del orfanato, la señora Manson los vivía amenazando con mandarlos al reformatorio. Ahora Tom sabía lo que debía hacer. Días después una pareja hizo una donación muy generosa al orfanato, la señora Manson fue inmediatamente al banco a cambiar el cheque y esa misma tarde regreso con una buena cantidad de dinero que puso a resguardo en un cajón con llave en el escritorio de su oficina. A la mañana siguiente cuando la señora Manson fue a sacar dinero para mandar a hacer una buena compra de vivires al mercado encontró que el seguro de la gaveta había sido roto y el preciado contenido robado.
Las primeras sospechosas de la señora Manson fueron todas las personas que trabajaban en el orfanato, pero después de revisar cada rincón de las habitaciones de las muchachas que trabajaban en el lugar, hasta la habitación de la cocinera, sin encontrar nada, entonces empezó a sospechar de algunos de los chicos mas grandecitos del orfanato. Los interrogó mientras las demás muchachas revisaban las habitaciones en búsqueda del botín. Y no tuvieron que ir muy lejos pues encontraron todo el dinero dentro de la funda de la almohada de Jayson Smith. Él dijo que era inocente que no lo había hecho que él no había robado el dinero, pero la señora Manson estaba cansada de todas las cosas que Jayson hacia.
- Esta vez si que te vas al reformatorio, para que aprendas a respetar a tus mayores y que hay leyes que cumplir, no siempre te saldrás con las tuyas.
Mas tarde en ese día dos hombre con uniformes blancos y negros con unos sombreros extraños fueron a buscar a Jayson. Este pataleo e intento zafarse pero los dos hombres le retuvieron y le montaron en un carreta con barrotes. Tom observaba todo un poco apartado de los demás y una malévola sonrisa cubría su rostro. Jayson lo alcanzó a ver e inmediatamente supo que detrás de todo esto estaba Tom, él lo había incriminado.
Unos días después de que Jayson fuera llevado al reformatorio, todos los demás del orfanato partieron hacia su típico mes de vacaciones en el campo. Solían ir al sur en cerca de la costa. Se quedaban en una casa grande de una antigua granja, era de una de los padrinos del orfanato, un señor mayor que perdió a sus hijos y ahora hacia obras de caridad con ellos. A Tom le encantaba poder estar al aire libre y no tener que pasar todo el tiempo encerrado en las paredes grises y gastadas del orfanato. Le gustaba explorar en busca de lugares que pudieran volverse en escondites, aunque esta vez sin Jayson, no tendría que estar escondiéndose. En una de sus salidas junto con los otros niños en el bosque cercano a la granja, encontraron un árbol bastante grande que estaba ahuecado en la base que daba el aspecto de que fuera una casa de hadas, duendes o cualquier otra criatura mágica del bosque. Tom se sentía muy atraído por el lugar pero pronto los otros niños lo hicieron su lugar de reunión para el verano. Una especia de club de donde Tom fue excluido bajo la excusa de que no querían niños meones.
Tom no tenía que esconderse pero ahora era rechazado por los demás. Que importaba el famoso club ese, total que tenia de especial si todos estaban en el. Tom trató de encontrar otro lugar que pareciera especial pero lo único que encontró fue algo parecido a y una madriguera abandonada. Durante los otros veranos en el campo Tom siempre encontraba todo tipo de serpientes, por lo general no eran venenosas. Tom estaba sentado con una parte del cuerpo dentro de la madriguera y el resto estaba afuera, tenía un libro pero su mente estaba puesta en el árbol hueco, él fue quien lo encontró, ahora ellos lo echaban. Estaba muy molesto.
- Por qué esa cara?
- Quien es?- dijo poniéndose rápido de pie mirando a su alrededor
- No hay necesidad de exaltarse
- No me asustas – decía Tom muy serio
- No pretendo hacerlo
- Entonces por que no te muestras?
- Pero no me estoy escondiendo
- Ah no
- No, estoy aquí justo al lado tuyo
Tom volteo a ver hacia sus lados pero no vio a nadie
- Mientes!
- No miento estoy aquí, justo a tu lado pero tienes que ver hacia el suelo
Tom volvió a mirar buscando, pero solo pudo ver una pequeña y delgada culebra que estaba en el borde de la madriguera
- Hola!
Tom se asustó, pero fue algo breve pues su sorpresa era mayor.
- Puedes hablar!
- Claro que puedo hablar! Todos podemos hablar, pero no todos pueden comprender
Los ojos de Tom se iluminaron
- Yo soy Nagini
- Yo me llamo Tom
- Un placer
- Vives en este bosque?
- Si, pero no soy de aquí, soy del sur de Asia, mi madre llegó en un barco mercante y se refugio en los agujeros del muelle, pero yo prefiero el campo, un poco mas alejadas de los humanos y sus ruidos
- Oh! Y su pongo que no te gusta que estemos por aquí
- Tu presencia no me molesta, pero los demás si
- Si, ellos pueden ser muy molestos
- Y creo que a ti tampoco te agradan ellos
- Bueno yo encontré el árbol, ahora ellos no me dejan entrar
- Que pena, aunque siempre se les puede echar
- Tienes razón
Al día siguiente, en la tarde cuando los niños fueron al bosque a reunirse en el árbol hueco se llevaron tremenda sorpresa. Todo el interior del árbol estaba cubierto por culebras, de diferentes tamaños y colores, que se arrastraban y se enrollaban entre ellas. Las niñas fueron las primeras en salir gritando los niños no se fueron a hasta que una de tamaño mediano empezó a acercárseles y levanto la cabeza, entonces corrieron en estampida de regreso a la seguridad de la casa de la granja. Otra vez Tom sonreirá malévolamente, había recuperado el árbol, ahora seria solamente de él. Saco unas cuantas de las chucherías que habían llevado los otros niños y se quedo con las que parecían estar en mejor estado o las que tenían colores o diseños llamativos. Ahora si, Tom podía disfrutar de leer su libro de cuentos, aunque en ocasiones prefería escuchar las historia de las serpientes y sus aventuras por en el bosque.
Pero el tiempo delas vacaciones llegó a su fin, y aunque trató de convencer a Nagini de que se fuera a vivir en Londres con él, ella prefirió quedarse en el bosque mientras tanto, pero prometió esperarlo el próximo verano. Y para cuando regresaron al orfanato en Londres alguien le esperaba con muchas ansias. Jayson Smith había salido del reformatorio y lo único que quería ahora era vengarse del mocoso de Tom. Y Tom sabía que lo que le haría Jayson no se compararía a las otras palizas. Pero esta vez Tom no tenía miedo. Solo tenia que idear un nuevo plan para que Jayson volviera al reformatorio, pero de una manera permanente. Mientras tanto se refugiaba cerca de las cuidadoras o en su habitación, haciendo una barricada en la puerta para que Jayson y los otros dos no fueran a agarrarle. Pero no podía huir por siempre.
Y un día de septiembre mientras Tom estaba en el baño, fue acorralado por Jayson y los otros dos brabucones.
- Te crees muy listo Tom, pero solo eres una rata cobarde- decía Jayson mientras le cerraban el paso. Uno de los chicos se apoyaba en la puesta para que nadie fuera a entrar- aunque debo admitir que te la luciste con el robo del donativo
- No sé de que hablas
- Lo sabes muy bien. Sabes lo que te esperas por lo que me hiciste, por eso andas escondiéndote en las faldas de las muchachas
- Yo no he hecho nada
- Tu fuiste quien tomó el dinero de la oficina de la señora Manson y lo pusiste en la mía para que ella me mandara al reformatorio
- Yo no he hecho nada- decía Tom muy serio tratando de no perder la postura
- Bueno, creo que tendré que sacarte la verdad a la fuerza
Con esto el otro chico sostuvo a Tom por los brazos y Jayson comenzó a pegarle en el abdomen.
- Tu fuiste quien tomo el dinero! Admítelo rata inmunda!- decía mientras le pegaba una y otra vez
- Esta bien, fui yo, yo tome el dinero y lo oculte en tu habitación
El otro chico le soltó y Tom cayó en el suelo encorvándose por el dolor de los golpes.
- Ahora iras conmigo y se lo dirás todo a la señora Manson- dijo Jayson
- Nunca…se lo diré- dijo Tom desde el suelo viéndolo con desprecio
- Iras ahora mismo- dijo Jayson tomándolo del brazo
Tom deseaba con todas sus fuerzas poder tener la fuerza suficiente para defenderse, deseaba poder estrangularlo como una serpiente a su presa. Trato de escapar de las manos de Jayson pero este le tomo por el cabello
- Camina!- le gritaba mientras le alaba
Tom se agarró con amabas manos del brazo con el que Jayson le tironeaba del cabello, lo apretó lo mas fuerte que pudo, deseaba poder romperle el brazo, lo deseaba con todas sus fuerzas. Se oyó un crujido extraño y Jayson le soltó, se agarraba el brazo con el que le había sostenido y gritaba del dolor. El que estaba en la puerta trato de detenerle el paso pero sin saber como Tom le lanzó contra las puertas que separan los cubículos de los sanitarios y salió corriendo hacia su habitación. Lo siguiente que supo fue que la señora Manson le mando a buscar. El bajo bien cambiado y peinado y trato de parecer que nada había pasado temprano esa mañana.
- Jayson Smith dice que tu le rompiste el brazo, y Peter y Tim dicen que es cierto
- Me tope con ellos en el baño esta mañana pero salí corriendo
- Tim dice que lo lanzaste contra las puertas
- Ellos casi el doble de mi tamaño, como podía haber hecho todo eso?
- Tom, sé que ustedes no se han llevado nada bien, pero espero que nada a lo parecido se vuelva a repetir y que tu estés involucrado, porque entonces no creeré que eres inocente- dijo muy seria la señora Manson- ahora tenemos que sacar de los pocos fondos que tenemos para cubrir los gastos médicos por el brazo roto de Jayson sin mencionar las puestas nuevas para el baño
- Lamento mucho eso
- Puedes marcharte Tom
Tom se había librado de tremendo castigo, el no dudaba de que había sido capaz de romperle el brazo a Jayson o de mandar volando a Tim, lo que le intrigaba era como podía repetir el suceso. De esa forma se desharía de una vez por todas del trio.
