Estaba mal…

Disclamer: todos los personajes son de Stephenie Meyer .

Capitulo dedicado a MAR, (leean abajo)

(Deja que te tome de la mano, deja que te bese… pero nunca dejes que te enamore)

-Tengo que dejarte Bella, nos vemos- se despidió Edward dándome un beso en la mejilla, le hiso un gesto a Tanya y luego se marchó.

- Nada más que te vea Rachel o Jake y verás como se pondrán- me jaloneó a otro lado.

Ese día no deje de pensar en ese chico…era como diferente, con Jake nunca sentía algo como…descargas eléctricas por todo mi cuerpo, pero él…Dios, era magnifico lo que sentía. Sin embargo, Tanya tenía razón, si Jake me veía con él le rompería el corazón, o si Rachel me cachaba le diría a Jake, pero no estaba asiendo nada malo, solo tomé un café con él.

En el trayecto de la semana recibí notas y flores que por suerte nadie más que yo veía.

-¡Que rayos!- dijo un chico de una mesa del fondo.

- ¿Que sucede?- le pregunté a Tanya.

-Un virus se está expandiendo por todo el continente, es como la gripe española cuando tuvo su auge, solo que es un poco más moderna, se están tomando medidas de prevención extremas…pero dudo que los jóvenes hagamos caso- me guiñó un ojo- suficiente tenemos aquí con la delincuencia.

Llegó el sábado, Edward aparcó afuera de la casa eran las 8:00 p.m. tal y como habíamos quedado.

Me alisé el vestido corto de color negro con destellos, (regalo de Tanya de mi último cumpleaños), para que pudiera salir con Jake…pero nunca quise usarlo hasta hoy.

Baje rápido las escaleras, mis padres no estaban, últimamente estaban muy raros.

-Te ves hermosa-dijo en cuanto abrí la puerta, se acercó y me besó en la mejilla, cuando posó sus labios volví a sentir esos escalofríos tan lindos.

-Nos vamos- se separó y me brindó su brazo, que tomé gustosa, abrió la puerta del auto que era un flamante volvo plateado, se comportaba como un caballero, entró y arranco el auto, hablamos de todo y algunas cosas coincidían, llegamos a un restaurante llamado "nouvelle lune".

Edward empezó a buscar algo.

-¿Necesitas algo?-pregunté.

-Si…creo que dejé mi cartera en casa, si lo sé es muy tonto, no sé si … ¿gustes acompañarme?

Asentí

-Vamos no tengo ningún inconveniente.

-Ok- encendió de nuevo el auto y condujo 2 calles abajo, llegamos a un edifico que se veía muy lujoso, apagó el auto y salió para abrirme la puerta.

Entramos al edificio, su recepción estaba muy bonita, tenía tapizado el piso de color rojo, unas paredes color crema, y el mueble de la recepcionista era dorado.

-Buenas noches señor Masen-le sonrió la recepcionista, que era muy bonita.

-Buenas noches Irina.

Subimos al elevador y apretó el botón que llevaba al piso noveno, Edward se acercó y tomó mi mano, se abrieron las puertas y vi el corredor con varias puertas la luz casi dorada destellaba sobre estas, iba a caminar cuando Edward se detuvo me jalo y quede frente a él, un dudo y estrello sus labios con los míos, me tomó de la cintura y me empezó a recorrer con su otra mano parte de mi pierna, gemí ante su tacto, su aliento era embriagante, yo pedía más, separó sus labios y los posó sobre mi cuello.

-Vamos a mi departamento- susurró con un gruñido.

Reaccioné y me separé.

-No…no puedo, tengo novio, no llevo mucho de conocerte y simplemente ¡esto está mal!.

-Si lo sé…pero te deseo…es muy egoísta de mi parte, pero a si soy.

Me volví a meter al elevador.

-Por favor llévame a mi casa- el asintió y me siguió, el camino fué silencioso, aparcó fuera de mi casa.

-Yo… Bella, perdona no quise ofenderte.

-No te preocupes solo…que no se vuelva a repetir- iba a salir cuando me jalo.

-Que sea un secreto- susurró mientras me daba un corto beso.

Salí y caminé hasta la entrada, escuché como encendía el auto y se iba, en cuanto estuve dentro de mi hogar corrí a mi cuarto.

Esto no me puede estar pasando…lo creería de Tanya…de Rachel…pero ¿yo? ¿Isabella Swan?.

Esa noche no pude conciliar el sueño…no sé si era el remordimiento o que deseaba repetir lo de ayer.

¿Por que?

"No esperes mucho, para que el fuego te extinga"

— ¿Bella? ¿Bella?— me dijo Tanya al teléfono; era domingo y yo en mi linda habitación mirando el techo color blanco que contrastaba con las paredes lilas.

— ¿Qué paso?—

— Entonces, ¿vamos si o no? .

—Lo siento pero tengo que ayudarle a mi mamá en su nuevo negocio.

—Ashhhh…que aguafiestas…bueno será para la otra.

—Hablando de negocio tengo que partir para allá, lo siento mucho Tanya, nos vemos luego.

—Ok, bye— colgué.

Mamá dejó su trabajo anterior por que según ella, era muy estresante, ahora se le metió la loca idea de ser decoradora de interiores y fiestas, si es feliz, está bien por mí.

Tomé mis cuadernos para hacer mis tareas, mi IPod, celular y el mapa de cómo llegar al lugar.

Bueno según este mapa, solo doblo la esquina y cruzo la calle, me dije a mi, mientras veía el mapa…oh por dios, el local de mamá quedaba al lado del lujoso restaurante al que me quería llevar Edward, era un grande local que tenia por fuera un color cercano al dorado con unos vitrales bellos y sus ventanas más grandes que nunca vi hasta ahora, de aquel lugar provenía una canción de piano que reconocería en cualquier lugar…claro de luna (1).

Abrí la puerta del local que era algo pequeño, tenía unas paredes color rosa, un pequeño mostrador de blanco, unas 2 puertas al fondo, varias repisas en las paredes, me adentré más y me llegó un aroma de fresas y rosas.

—Ohh allí estas cariño— exclamó sorprendida mi madre, que en ese momento sostenía una libreta e inspeccionaba los estantes —gracias a Dios que llegaste, Bella, hija, ¿podrías ayudarme a llevar estas flores afuera?— señaló unos jarrones en el piso con rosas.

—Claro—dejé mis cosas en el mostrador, para tomar los jarrones y salir.

-Wow y ¿ahora trabajas al lado solo para poder espiarme?— reconocería esa voz donde fuera, levanté la mirada y si efectivamente era el mujeriego de Edward Cullen.

-No te quiero espiar, tú eres el que viene a buscarme, mi madre trabaja en este local— dije mientras acomodaba los jarrones en el suelo.

-¡Que coincidencia!— se acercó a ayudarme — mis padres son dueños del restaurante de al lado.

-Ah ¡qué bien!—dije sarcástica.

-¿No te alegra?

-¿Debería?

-Bella—tomó mi mano— ¿Por qué eres así?

-Siempre eh sido así—quité mi mano, auqnue sabía a lo que él se refería.

-No es cierto…eres una chica dulce y risueña…solo que…creo que Tanya te ah pegado su forma de ser.

-Lo siento no es así y si me vas a criticar por como soy, adiós— me regresé a dentro del negocio.

Estuve acomodando varios cuadros, objetos y demás cosas, para entretenerme y no pensar en él.

-Bella, cariño, iré a buscar algo de comer para las dos, te encargo aquí.

-Ok mamá, no te preocupes— sabía que tardaría, así que aproveché para poner mi música.

-Esta canción ¡me encanta!—dije al reconocer (2) if can't dance de Sophie Ellis Bextor, Tanya y yo habíamos creado una coreografía a esa canción tan pegajosa.

A new dawn waits for us tonight
If you play the cards, you're holding right
I swear I'll keep in party line
Cross my heart and hope to die
If I lose myself to rhythm
Doesn't mean I lose control

Empecé a bailar al compas de la canción y no pude evitar cantar alto.

If I can't dance
If I can't dance
Oh, baby, if I can't dance
If I can't dance
If I can't dance
Then I don't need any part of your revolution

Sentí que me daban una vuelta y volví en sí, apagué la música.

— ¿No te quedo claro? Dije que te fueras, te esfumaras o lo que sea pero ¡aléjate de mi!.

—Perdona, solo que te vi bailar—se acercó a mi—y me pareció algo…excitante—ronroneó.

—Ah… ¿si?— volteé y pasé mi dedo por su mandíbula sexymente para provocarlo— piérdete—lo empuje, en eso fui salvada por mamá.

—Hola chicos—sonrió— no sabía que tenias novio, Bella.

—No te preocupes, solo es el vecino que ya se iba ¿verdad?—lo miré.

—Edward Anthony Masen, para servirle señora—le dio la mano a mi madre.

— ¡Eres hijo de los Masen!—dijo sorprendida.

—Sí, señora.

—Conozco a tu madre, ¡es una maravillosa familia, la tuya!

—Gracias, bueno con su permiso me paso a retirar.

—Propio y por favor mándale saludos a tu madre de mi parte.

—Si gracias, nos vemos Bella—dijo antes de salir… ese chico sí que hace teatro.

—Es muy guapo, mira que si yo tuviera tu edad, ya lo tendría en mi plato—soltó una risita mi madre.

— ¡Mamá!— dije sorprendida… si tan solo supiera jajajaja.

— ¿Qué?...bueno mejor comamos por que se enfría esto.

—Lo siento Jake pero no tengo ganas de salir hoy—le contesté lo más tranquila posible, por el teléfono; y claro no quería salir de mi habitación, mucho menos si hace algo de frio (raro en Phoenix), nadie cambiaria la comodidad de su hogar.

Bella, hace 2 semanas que te niegas a que valla por ti a la escuela y también a salir ¿Qué sucede?... ¿acaso ya no me quieres?... ¿te gusta alguien más?—gruño por el teléfono—Isabella ¡dime!—me exigió y esto me sacó de mi tranquilidad.

—Jake…yo…no puedo seguir con tus celos, tú orgullo y desconfianza.

¿me estas… terminando?

—No…todavía no, prefiero hacerlo de frente—le colgué.—¡Ash! Te odio Jacob Black— le grité al teléfono (aunque ya había colgado) y lo lancé al escritorio, este a su vez sonó con un tono de mensaje.

"si me vas a hacer sufrir, hazlo de una vez, pasare por ti ¡AHORA!"

Bien, chicos y chicas que han leído y los que están por leerla, este es el segundo capi y le sigue perteneciendo a RoseBree luna, en cuanto me toque a mi escribir se los diré,en estos capis tan solo corrijo y agrego uno que otro detalle.

Déjenme un review para saber que tan seguido debo subir ¿si?.

Y le agradesco a MAR, una chica muy linda que me dijo algo que me abrió los ojos y me izo subir el capituloy me inspiró para escribir, GRACIAS MAR! Este capi te lo dedico a ti.