CAOS

Takeru se fue lo más rápido que pudo hacia su casa, a pedido de él, cuando Kai se habia desmayado y él ya llevó a la clínica, todos los invitados esperarían respuestas de qué había sucedido en su casa

Llegó y por alguna extraña razón toda la cuadra estaba en silencio, eso no le gustaba, es más, ya hasta le estaba agarrando miedo al silencio

Estacionó el auto en la entrada de su casa y se bajó de éste, dejó el motor prendido por si acaso, uno nunca sabe qué pueda suceder

Más tarde agradecería el haberlo hecho

Caminó hacia la puerta, nervioso agarró las llaves de su bolsillo pero cuando se dispuso a abrirla, esta lo hizo sola ¿En donde se supone que estaban todos? ¿En el patio trasero?

Sus pasos se dirigían hacia ahí, sentía sus piernas temblar pero siguió avanzando, no llegó hasta el final porque escuchó algunos gemidos de dolor desde donde él estaba

Se dirigió hacia una ventana que estaba cerca y lo que vio le heló la sangre...

Todos los invitados, con sangre cubriendo sus ropas, algunos regados por donde sea, otros ya se habían convertido en esas cosas devora carne

¿Sus padres? ¿Su hermano?

Trató de buscarlos con la mirada, pero era imposible, aunque quisiera tampoco debía arriesgarse y entrar ahí, no habría oportunidad alguna de encontrarlos

Sintió algo húmedo en su pierna y se horrorizó, bajó la mirada y por primera vez, se alegraba de que su perro lo lamiera

-Vamos, a ti no voy a dejarte-susurró alejándose, su perro lo seguía sin hacer ruido, como si comprendiera la situación en la que estaban

Cuando estaba a punto de salir, su perro lo mordió ligeramente del pantalón, jalándolo hacia las escaleras

-No, debemos irnos-insistió queriendo caminar pero no pudo, su perro jalaba más y más fuerte

Lo conocía, si no le hacia caso comenzaría a ladrar y ahí si estarían perdidos

-Está bien, que sea rápido-susurró Tk subiendo por las escaleras, su perro emocionado lo siguió, corrió hacia una de las puertas y comenzó a rascar con sus patas

-Mamá, papá, aún sigue afuera, no podemos dejarlo ahí

Escuchó a su hermano y la alegría invadió su ser.

Estaban vivos

Quería gritar de felicidad, pero sería imprudente de su parte

-¿Matt?- susurró lo suficientemente alto para que lo escucharan

Instantáneamente la puerta se abrió y sintió un fuerte brazo tratando de abrazarlo

Matt se había roto el brazo derecho hace un mes y medio, por eso lo 'abrazaba' solo con el brazo que tenía bueno

-Matt...- susurró abrazándolo- que bueno que están bien ¿Qué sucedió?

-No lo sabemos, de pronto todos estaban comportándose extraños, supongo que fue algo que tomaron, como tu padre tenia que manejar, yo debía hacer algunas cosas y tu hermano estaba más preocupado de que llamaras o volvieras, ninguno de los tres bebió nada a diferencia de los demás-dijo su madre

-Nosotros subimos a cambiarnos porque íbamos a ir a verte, cuando estábamos apunto de bajar escuchamos gritos en el patio-continuó su padre

-La cosa es que nos dirigimos hacia la ventana y vimos como ellos... Bueno...- su hermano no sabia cómo decir lo que habían visto

-Losé, los he visto, Kai... Ella, también pasó por eso-dijo Takeru

Sus padres y su hermano lo miraron sorprendidos ¿Qué demonios estaba ocurriendo? Todo, de un segundo a otro, se había convertido un caos

-Bajemos, no debemos quedarnos aquí, solo llevaremos lo necesario- volvió a hablar su padre

Rápida pero silenciosamente bajaron, Yamato había bajado su mochila y sus padres dos maletas que usaban para ir de viaje, metieron botellas de agua y una que otra comida enlatada

A diferencia de Tk, en su mochila, llevaba su cargador, un cuaderno de notas, un lapicero, una grabadora

Su 'instinto de supervivencia' no lo dejaba tranquilo

Cuando bajaron las escaleras, el perro, que al parecer estaba feliz pensando que iban a hacer un típico paseo, ladró emocionado

No esperaron a averiguar qué provocaba el sonido que se acercaba a ellos desde el patio

Salieron rápido y se subieron al carro que Tk había dejado anteriormente en la entrada

-Vayámonos de la ciudad-dijo serio

Todos asintieron sin decir nada más, Nerón, su perro, también subió al auto con ellos

¿Por dónde está la salida más rápida de la cuidad?- preguntó el rubio menor más para sí mismo que para los demás

Takeru arrancó dejando atrás su hogar, él tenía la idea de irse de allí, pero no de esa manera

Si se quedaban en silencio podía escuchar gritos y los vidrios rompiéndose de las casas vecinas, él los ayudaría, por supuesto que si lo haría... si tuviera la oportunidad en esos momentos

Pero no podía. Ahora su prioridad era su familia, debía sacarlos de allí lo más antes posible

Giró hacia la derecha terminando la cuadra, ingresó a una zona comercial, habían tiendas por todos lados y la mayoría de sus ventanas estaban quebradas, dejando pequeños vidrios en parte de la vereda y pista

Todo era un caos

¿Cómo había sucedido todo tan rápido?

Nunca se hubiese imaginado vivir una situación como esa

Ahora que lo pensaba mejor, debían conseguir algo con lo que se puedan proteger

¿Cómo y dónde encontrar protección?

La única respuesta que tenía hasta el momento y no le gustaba: Armas

Él siempre había sido pacifista y nunca apoyó el hecho de que los civiles puedan tener un permiso para usar un arma

Su padre, al ser un aficionado de la caza tenia permiso para usarlas pero... ¿Y él? Por mas que su padre siempre le dijo que debería sacar un permiso para casos de emergencia él siempre se negaba

Como se lamenta ahora de no haberle hecho caso

Su padre no puede protegerlos siempre, no a los cuatro a la vez

Aun así, los permisos para portar armas en este caso, se podían ir a la mierda

-Oye...- murmura Natsuko llamando la atención de todos- vamos a salir vivos ¿Verdad?

-Claro que si mamá-responde su Matt antes de que Tk pueda decir una sola palabra

-Saldremos todos ¿Cierto? Seguiremos como familia... - susurró comenzando a derramar algunas lágrimas intentando pararlas sin mucho éxito

-Te lo prometo...- dijo Hiroaki mirando hacia la pista pero desviando la mirada momento para poder observar a su ex esposa- no voy a permitir que nada les pase a ninguno de ustedes

Tk sonrió, su padre nunca le había roto una promesa y estaba seguro de que esta vez también iba a cumplirla

Hiroaki, Matt y Tk solo se miraron, con una simple mirada ya habían hecho un pacto entre ellos

"lo que sea, con tal de protegerla, así nos cueste la vida"

No, Natsuko no era una mujer débil, pero era la mujer más importante en la vida de los tres

No iban a dejar que salga lastimada

-Debemos abastecernos de protecciones, Tk-dijo Hiroaki

-Eso ya lo sé, supongo que debemos usarlas ¿no?- respondió Tk resignado

Su padre solo asintió