Katekyō Hitman Reborn! y sus personajes son propiedad de Akira Amano


El primer paso

Rusia, Moscú

La nieve había cubierto las calles de Moscú y una tormenta había sido pronosticada la mayoría de las calles estaban vacías o eso parecía pues dos jóvenes caminaban sin importarles el frio o la nieve cayendo con más fuerzas ambos andaban en silencio y sincronizados; uno, tenía el cabello tan negro como el ala de un cuervo y le caía hasta los hombros su piel era pálida y sus ojos eran de color dorado iba vestido de manera sencilla y nada abrigadora para el terrible clima pero no demostraba que la nieve y el frió le molestasen, su acompañante era un muchacho más joven, un adolescente de cabellos castaños que desafiaban la gravedad y ojos marrones algo oscuros, su piel igual de pálida que la de su acompañante y su vestimenta también sencilla ambos avanzaban lento entonces, un grito se oyó un agónico lamento que fue acompañado por el viento y la nieve entonces, algo se estrelló con fuerza en el suelo justo en el lugar don ellos habían estado ambos saltaron dejando el suelo y elevándose varios metros ligeros como una pluma en el aire dieron un giro y aterrizaron con elegancia sobre sus pies.

—Ivan Romanoff, detente — dijo el de cabello negro, su voz clara y armónica incluso se podría decir que dulce.

¿Tan desesperada esta corte fantasma que necesita a dos Drake para venir por mí? —cuestiono una voz venida del agujero que se había abierto donde aquello impacto contra el suelo

Ante los jóvenes se alzó un hombre alto, muy delgado con la piel pegada a los huesos su cabello gris y descuidado caía hasta sus hombros dándole la apariencia de un esqueleto andante y su piel casi tan blanca como la nieve solo contribuía a resaltar unas oscuras venas negras y abultadas que recorrían todo su cuello y parte de su rostro sus manos habían sido remplazadas por un par de garras manchadas de rojo, sus ojos eran celestes muy claros y una sonrisa depredadora deformaba su boca.

—De hecho, señor Romanoff solo uno está aquí para detenerlo, yo, lo único que hago es evaluar el progreso de mi alumno —explico el joven de cabello negro dando un par de pasos hacia atrás.

Al instante los ojos del hombre se fijaron en el adolescente evaluándolo y midiendo su fuerza, ante él claramente el niño no era un digno rival, pero si la corte pensaba que era fácil deshacerse de él, entones estaría encantado de demostrarles cuan errados se hallaban.

—Entonces veamos de que es capaz el pequeño mocoso — susurro el hombre

Sus garras se cubrieron de un brillo verde del que salieron ligeras chispas mientras el hombre atacaba directamente, el chico que había permanecido en silencio solo esquivo y retrocedió moviéndose con gracia.

Ivan sonrió al ver la destreza del niño era ágil para evadir lo reconocía pero no era suficiente pues huyendo no se ganaba una pelea así que dejo la energía verde se extendiera por sus brazos hasta su cuello las venas brillaron de verde y el volvió a atacar, el chico retrocedió pero las garras se hicieron más grandes y arañaron el brazo del muchacho dejando profundas heridas sangrantes, el chico se sujetó el brazo e Iván aprovecho el leve descuido para lanzarse con las manos extendías dispuesto a desgarrar la garganta del adolescente que solo atino a alzar los brazos para cubrirse las garras del hombre se clavaron en los antebrazos del chico y una poderosa descarga recorrió todo su cuerpo, Ivan sonrió y presiono más haciendo que el tenga que colocar una rodilla en el suelo mientras el olor a quemado llenaba el aire.

—Tsunayoshi, deja de jugar – indico el mayor con tono aburrido

¿Realmente esperas que un mocoso me pueda vencer? - pregunto Ivan con sonora

Pero entonces para su sorpresa el adolescente se puso de pie y separo los brazos con fuerza obligando al hombre a retroceder y caer sobre la nieve, Ivan gruño desde el suelo las venas negras se extendieron hacia todo su rostro mientras la brillante energía verde se transformaba en llamas verdes que reforzaron su cuerpo y sin darle tiempo al chico a protegerse nuevamente se lanzó a gran velocidad contra el tomándolo por sorpresa y evitando que volviese a usar sus brazos para protegerse.

El resultado, fue una enorme herida que cruzaba casi todo el pecho del adolescente mientras la sangre salpicaba la nieve de rojo, el chico bajo la mirada y ladeo la cabeza al ver su ropa manchada y la nieve roja el hombre sonreía feliz de su hazaña, pero cuando noto la lenta sonrisa en los labios del castaño sintió un escalofrió.

Tsuna inhalo el frio aire a su alrededor mientras sus sentidos se expandían y registro cada pequeño sonido: la nieve cayendo, el aire susurrando y despeinando su cabello, su propia sangre caliente escapando de su cuerpo, goteando sobre la prístina nieve mientras su corazón latía agitado cerro los ojos y dentro de su mente solo vio oscuridad y el sonido irregular de su corazón era lo único que oía en la oscuridad se concentro en ese sonido y entonces ordeno a su cuerpo cerrar las heridas, la sangre dejo de salir y el volvió a concentrarse todo quedo en blanco, él mismo estaba en un espacio blanco y allí había una pequeña antorcha sobre la que brillaba una llama naranja muy pura, más rodeando a la llama naranja estaba una llama oscura, negra como la noche, el fuego bailaba alegre y él extendió la mano ambas llamas se combinaron y saltaron hacia su mano poco a poco el fuego fue subiendo como una serpiente y envolvió todo su cuerpo antes de concentrarse en su frente y manos, entonces abrió los ojos que ahora eran completamente negros, el hombre que ataco al chico dio dos pasos atrás había oído rumores, susurros entre los caminantes de la noche diciendo que los Drake tenían a un portador de la llama oscura del cielo, pero pensó que eran solo rumores que era imposible pues los que poseían la llama del cielo eran demasiado puros y ambles para volverse cazadores.

El adolescente avanzo, seguro y tranquilo mientras el fuego bailaba en su frente y manos, el hombre cauteloso alzo sus manos y su cuerpo entero se tenso y cubrió de la llama del relámpago creando una especie de armadura mas no pudo hacer mucho cuando las manos del chico aterrizaron en sus hombros y la llama oscura se extendió y cubrió al mayor robándole la verde llama del rayo mientras pequeños destellos naranjas dejaban ver pequeños destellos de la que alguna vez fue una de las llamas del cielo más pura finalmente el chico soltó al hombre que cayó de rodillas como una cascaron vacío y sin vida. Las llamas oscuras retrocedieron regresando a su dueño que gimió cuando fue nuevamente consiente del dolor en su pecho, brazos y el frió alrededor.

—Bien hecho Tsuna, aunque esas heridas fueron innecesarias, debiste evitarlo — Lo reprendió el moreno que había acompañado al chico

—Si no me hubieras distraído no habría dejado que este sujeto me hiriera— respondió Tsuna ocasionado la risa del mayor

—Aun eres joven niño, ya aprenderás— dijo colocando su mano sobre la cabeza del chico y despeinándolo

—Tú, no pareces muy mayor Vladimir— respondió Tsuna arqueando una ceja

—Pero tú y yo sabemos que mi apariencia no es relevante—

—No dijiste lo mismo cuando te pidieron la identificación para entrar a ese bar en Londres - comento casualmente

—Esa es la carga de ser tan apuesto y joven como yo – respondió el otro con una sonrisa cínica – pero ya es hora de irnos – agrego

En las manos del moreno broto una llama roja que se extendió por el suelo y consumió la sangre sobre la nieve mientras Tsuna observaba a su prisionero

—Para la próxima trata de no dejar tanto desastre y procura que no te hieran pues la próxima vez que vayas de casería estarás solo y tendrás que limpiar tu solo— dijo el mayor mientras borraba todo rastro de la pelea usando su propia llama y algo de magia para reparar el destrozado suelo.

—¿Eso significa que ya soy un graduado y dejare de tener niñera? - pregunto el adolescente.

—Es obvio que ya no necesitas ayuda, has hecho un buen trabajo, aunque sigues siendo un poco tosco para mi gusto— respondió Vladimir acercándose

Tsuna sonrió entonces, una sonrisa cálida que Vladimir compartió antes de colocar el cuerpo de Ivan sobre su hombro.

Tsuna se acercó y la llama negra broto en sus manos abriendo un portal por el que ambos cruzaron, tras la partida del par todo quedo en silencio y la nieve siguió cayendo más intensamente y todo quedo como si aquello nunca hubiese ocurrido.


Italia, dos días después. Iemitsu Sawada tenía en sus manos varios documentos pero no podía concentrarse al final dejo los papeles sobre su escritorio y se recostó un año había pasado desde que le informaron que su esposa desaparecido y su hijo se suicidó lanzándose del techo de un hospital psiquiátrico, el hombre dejo los documentos y sus ojos se posaron en una fotografía la única que tenia de su familia, el rubio cerro los ojos.

Poco después del regreso de Rebon él mismo viajo a Japón para comprobar lo informado por el asesino y quedo helado cuando vio la escuela, toda el aula ardió, muchos alumnos murieron y su casa, esa que fue alguna vez el hogar al que llevo a Nana estaba pintada con horribles palabras que manchaban las paredes y la puerta.

Iemitsu solo no fue capaz de entrar no podía con la culpa, dejo sola a su familia y estas eran las consecuencias no había nada que pudiese hacer ahora por más que se arrepintiese de sus decisiones.

Cuando volvió a Italia recibió la orden de buscar en las ramas de la familia Vongola en busca de un posible heredero, rastreo varias líneas de sangre de antiguos jefes y hasta el momento su único resultado fue una niña de diez años que era la posible descendiente de Vongola tercero habían enviado a Lal Mirch a vigilarla y protegerla pero en sus reportes Lal siempre indicaba que la niña no era adecuada para ser la cabeza de Vongola además parecía carecer de una llama.

Nono estaba desesperado y cada día que pasaba los solo un engaño aliados y enemigos de la familia empezaban a sospechar que Vongola se había quedado sin heredero


Japón, Namimori. Tsuna paso las manos por la puerta de la que fue su casa la corte le había permitido al fin salir solo al mundo pero él sabía muy bien que ellos nunca le quitarían la mirada de encima ahora que había terminado su entrenamiento quiso volver al lugar donde todo inicio, la casa donde había vivido, cerro los ojos y recordó a su madre su sonrisa cansada y su mirada triste no fue un buen hijo pero aunque ahora no sabía a donde la corte la había enviado tenía la certeza de que era más feliz de lo que fue a su lado suspiro y abrió nuevamente los ojos su estómago protesto pidiendo comida y el no pudo evitar sonreír había pasado mucho tiempo desde que tuvo un deseo tan básico como alimentarse.

Caminar por la ciudad en la que creció aun oculto bajo un glamur era extraño creía que volver le traería viejos recuerdos tal vez no todos bonitos pero recuerdos más al mirar a su alrededor no podía recordar casi nada y los recuerdos de las golpizas eran lejanos como si no le hubiesen pasado a él como si alguien más hubiese sufrido aquello, pero no debía sorprenderse la última vez que se dejó guiar por sus sentimientos había causado grandes destrozos antes de que Vladimir interviniera y lo parara no, para él los sentimientos no eran buenos, era mejor así.

Alguien lo observaba, tenía esa sensación desde varias calles atrás pero no hizo ningún movimiento solo continuo caminado hasta que chocó contra un muchacho era más alto que él, tenía cabello negro y ojos oscuros algo en su mirada afilada le recordó a Tsuna al círculo de asesinos que trabajan con los Drake.

—Lo siento— dijo Tsuna mirándolo directamente

—Ten más cuidado— dijo el chico y le paso alado sin darle una segunda mirada

El ruido de voces y pisadas hicieron que Tsuna girara y se quedó quieto, dejo de respirar sus ojos se oscurecieron un poco mientras recorría con la mirada la secundaria de Namimori los alumnos salían a tropel algunos reían otros se empujaban y otros simplemente pasaban de largo.

Espero los recuerdos, pero como antes estos eran lejanos y ajenos a él completamente como si nunca le hubieran ocurrido directamente volvió a respirar con normalidad y sus ojos volvieron a ser marrones entonces volvió a sentir que lo observaban giro la cabeza y se encontró con otra mirada igual a la de un asesino.

Los ojos acerados se estrecharon como los de un depredador apunto de tacar y antes de que aquel chico hiciera algo Tsuna dio un paso atrás y se marchó cuando estuvo lejos de la escuela y la multitud desapareció Vladimir le había advertido que no llamase la atención pues aunque la corte se encargó de cubrir y limpiar todo el desastre que el ocasiono sellando los recuerdos de todos para que nadie lo pudiese relacionar jamás con el incendio no debía presionar a los humanos.

Tsuna reapareció en un callejón solitario salió de allí y se dirigió a las afueras de la ciudad pero antes de eso paso por un local de comida

Tsuyoshi no aparto los ojos de su joven cliente mientras preparaba la comida que le había pedido, el chico parecía distraído pero algo en su manera de sentarse en el modo en que se comportaba y su mirada recorría todo el local provocaba que el instinto del hombre estuviese alerta dispuesto a atacar y defenderse, cuando el chico se levantó del asiento y se acercó a recoger su orden alzo la mirada y vio directamente al hombre mayor a los ojos, fueron solo unos instantes pero Tsuyoshi sintió el terrible deseo de coger su espada para defenderse, solo cuando el chico se marchó él pudo respirar tranquilo.


Kawahira estaba apoyado en la entrada de su tienda sus ojos se mantenían cerrados pero estaba percibiendo el poder y la magia que el viento arrastraba

—Que interesante güiro de acontecimientos - murmuro

—Checker Face, debo pedirte que no mires a mi aprendiz con esos codiciosos ojos tuyos - susurro una voz a su espalda.

—Vladimir Drake, han pasado algunos siglos - comento el peliblanco sonriendo ligeramente mientras su mano tocaba el anillo del infierno

—Muy pocos en mi humilde opinión, guardián - respondió Vladimir

—No estaríamos teniendo esta conversación si no te hubieses llevado al futuro portador de una parte del Tri-Ni-Set, aunque es interesante me pregunto ¿qué ocurrirá ahora que Tsunayoshi es un Drake? – dijo el de cabello blanco

—Lo dices como si fuera malo, el alma del chico estaba rota, nosotros no lo pedimos pero ahora que es nuestro no lo dejaremos ir – respondió serio Vladimir

—Y los Alver ¿están de acuerdo en eso? – cuestiono Kawahira

—La corte lo ha aprobado y reconocido, es un cazador, un Drake, así que déjalo fuera de tu juego sombrero de hierro - susurro Vladimir antes de desaparecer en un capullo de llamas oscuras.

El hombre peliblanco sonrió recordando lo que sabía sobre los Drake; eran humanos antes de convertirse, humanos que según las leyendas descendían de un antiguo y perdido linaje de magos cuyo espíritu estaba roto normalmente muchos humanos poseían el potencial para convertirse y despertar la magia oscura, pero casi nunca se transformaban pues su energía estaba en armonía pero cuando la armonía se rompía los instintos de la bestia dormida en su interior se hacían presentes dejando que el dragón oscuro se manifestara y corrompiera el alma, cuando aquello pasaba solo podían ocurrir dos cosas. Una, el humano en cuestión se transformaba en un Drake y se unía a la guardia fantasma o acababa siendo un Joker, inmortales similares a los vampiros que buscaban su sustento alimentándose de la energía vital de los que lo rodean, explosivos e impredecibles eran un riesgo para la humanidad por esa razón eran cazados y eliminados por la guardia fantasma.

Kawahira sonrió e ingreso a su tienda pensando en el irónico destino que le había tocado al heredero Vongola

—Me gustaría ver la cara de los Vongola cuando descubran que Tsunayoshi aún vive, pero ya no es quien fue – comento desvaneciéndose en las sombras

Continuara….