Capitulo 2: "Un Año con Linda"

Me despierto poco a poco, aún tengo recuerdos de lo que había pasado, dormí muy bien a pesar de que el clima estaba bastante frio. Ahora tengo un nuevo hogar y también una nueva familia, esto me levanta el ánimo, ya deje de pensar en que me pasara ahora, decidí que sería mejor aprovechar el tiempo ahora estando con Linda.

Me levanto de mi manta, puedo ver que Linda aún seguía dormida, así que para despertarla lancé unos fuertes graznidos. Rápidamente Linda se despierta algo asustada, pero luego me ve, aun me sigue pareciendo una extraña, pero le tomo cariño muy rápido.

-"Buenos Días Blu"- Dice esto dándome una caricia en las plumas de mi cabeza, le respondí ronroneando, me gustaba que hiciera eso porque realmente se sentía bien.

-"Bueno Blu, vamos a despertar a mi madre, para ver que nos prepara de desayuno hoy"- Me toma suavemente con sus manos, ya no me asusta así que me le acerque para que me pudiera levantar.

Linda camina un poco y entra en la habitación de su madre, le da un suave empujón y la mueve un poco para que se despierte.

-"Cinco minutos más, ándale que aún es temprano…"- Dice esto en tono de pereza y flojera mientras da una vuelta en la cama para acomodarse, sin darse cuenta giro del lado contrario y cayó al suelo, no cayó fuertemente porque la cama era baja.

-"¡Ahhhhhhhhhhhhh!- Da un pequeño salto y ve a Linda.

-"Oh lo siento hija, Jeje me deje llevar, bueno que quieres desayun…. ¡QUEEEEE!"-Se dio cuenta de mi presencia y se asustó, pero luego se acordó de lo de ayer y simplemente se disculpó.

-"Vaya no lo había visto de cerca, es muy bonito, bueno vamos a desayunar"-

Bajamos a la cocina, la madre de Linda se dispuso a hacer el desayuno, mientras que Linda y yo nos quedamos jugando un rato con un carrito que ella había encontrado por ahí. Me gustaba por algún motivo jugar con ese carrito, era uno pequeño de plástico, era rojo pero se notaba lo desgastado que estaba, aun así me entretenía. Al rato la madre de linda llego con el desayuno y nos pasó a la mesa, había un plato de panqueques, junto a esto una taza de chocolate caliente, y en otro lado había un plato con fruta picada. Linda empezó a saborear los panqueques, mientras yo devoraba la fruta, no sabía que estuviera tan hambriento que acabe el plato en menos de un minuto.

-"Vamos Blu, deja algo no vaya a ser que te tragues con alguna fruta, se te nota con hambre, ¿Quieres un poco más?- Pregunto la madre de Linda, sin dudar dije que sí, pero solo se escuchó un graznido el cual ella se tomó como un sí.

Mientras ella estaba cortando más fruta me quede mirando los panqueques que Linda estaba comiendo, tenían un aroma muy provocativo, me quede como un tonto mirándolos con una cara de deseo, Linda se dio cuenta de esto así que cogió un pedazo y me lo ofreció, no lo dude y de la emoción casi le doy un picotazo en la mano, fui un poco grosero pero aun así Linda solo sonrió, estaba mirándome como devoraba aquel panqueque.

Más tarde, la madre de Linda estaba alistándose al igual que Linda, iban a salir así que se pusieron su abrigo y demás, también me iban a llevar así que me dieron una pequeña bufanda roja. Salimos de la casa, Linda me llevaba en sus guantes, no hacia tanto frio como el día anterior pero como yo no estaba acostumbrado al clima frio no note mucho la diferencia. Nos dirigíamos a una tienda de Mascotas, allí adentro la madre de Linda se fue a buscar alguna jaula mientras que Linda y yo jugábamos con cosas para las jaulas, fue allí cuando la vi, a mi querida campanita, me divertía moviéndola y escuchando el sonido que producía.

Compramos algunas cosas (bueno más bien fue la madre de Linda, en fin), entre estas estaba una pequeña campana dorada, un espejo, un columpio, algo de comida para aves y una jaula. No me agradaba mucho la Jaula porque me traía recuerdos de cómo había llegado. Llegamos a casa, Linda había acomodado todo en la Jaula y me levanto hasta dejarme en la jaula, no me gustaba mucho, al principio me aterraba un poco el hecho de que estaba solo allí en ese lugar, pero me empezó a gustar cuando interactuaba con los objetos que habían en ella, me pase un rato jugando en el columpio, luego empecé a jugar con la pequeña campana. Al rato Linda llego y me saco, parece ser que preferiría darme un tiempo para que me acostumbrara a la casa y más tarde a la jaula.

La mañana y la tarde se pasaron rápido, Linda y yo jugamos mucho, luego ella se puso a ver algunos programas en la televisión, me entretenía mucho ver con ella series animadas infantiles, me enseño a usar el control, no entendía muy bien al principio, solo oprimía botones con mi pico al azar pero luego fui capaz de cambiar los canales, pasamos un buen día así, mientras que la madre de Linda se dispuso a consultar más acerca de mi especie y los cuidados y todo lo demás.

Paso una semana, fue algo rápido, el tiempo con Linda volaba, aunque cuando ella tenía escuela me ponía un poco triste pero luego ella regresaba para seguir jugando conmigo, le tome mucho cariño en poco tiempo, era como mi madre, me alimentaba y siempre estaba al tanto conmigo, me daba los mejores cuidados, era su "Pequeña Ave Consentida". Un día Linda se dispuso a tratar de enseñarme a leer y a escribir, no entendía mucho lo que ella escribía, al principio solo me enseño a coger el lápiz con mi garra derecha, más tarde me enseño a escribir las letras, fue algo duro al principio, me costaba escribir mucho una letra, pero luego pude escribir mi primera palabra, se veía algo fea y corrida, pero se entendía. Lo primero que escribí fue mi nombre "Blu", me tomo unos días aprender pero lo pude hacer, también podía escribir palabras sencillas como "Hola", "Día" "Noche" "Comida", me divertía con Linda ya que me ponía a completar frases con simples palabras, con el tiempo fui mejorando mi letra y también aprendí a leer frases simples.

La rutina diaria era algo simple: Despertar, alistarse, comer, pasar el día viendo televisión, leyendo comics, revistas, y haciendo dibujos. Tenía una vida simple, aunque fuera de lo común para un ave pero me gustaba vivir como Mascota. "Mascota" No me gustaba que usaran ese término conmigo por eso cada vez que alguien le preguntaba a Linda si yo era su "Mascota" soltaba un graznido de enojo y Linda corregía diciendo "No es mi mascota, es mi compañero".

Llevábamos un tiempo Linda y yo, ya sabía leer y escribir aun con dificultad pero progresaba, también me interese un poco en la lectura aunque me demorara tanto en leer cuentos cortos, en fin, se acercaba la fecha de mi cumpleaños, realmente nose cuando nací pero Linda decidió dejar el día que me encontró como mi cumpleaños. Era mi primer cumpleaños, y empezó con un día como cualquier otro en Minnesota, hacia frio pero ya me estaba acostumbrando a este, me despierto y veo que linda no se encuentra en su cama, bajo a buscarla pero para mi sorpresa estaba con una sonrisa esperándome en las escaleras, al bajar me levanto suavemente y me dio un abrazo, normalmente lo hacemos así que no fue algo fuera de lo común, me pidió que cerrara los ojos y yo obedecí, no sabía que estaba tramando ni tampoco me acordaba de que hoy era una fecha especial, ella camino hasta la sala y me dejo en una mesa. No sabía que estaba sucediendo, solo pude escuchar unos pasos cerca de mí, por cierta parte me asusto pero luego me tranquilicé al escuchar a Linda en medio de susurros.

-"¿Ya están listos?"- Pregunta Linda

-"Si, dale, Blu se llevara una gran sorpresa"- Dijeron unas conocidas voces

-"Blu…Abre los ojos…"- Me dijo Linda

Al abrirlos pude ver como estaba decorada la sala, todo era azul, globos, serpentinas, muchas decoraciones, un gran pastel blanco con bordes azules, se veía delicioso. También estaban unos amigos de Linda con gorros de fiesta y claro, como no, su madre con una cámara.

-"¡Feliz Cumpleaños Blu!"- Dijeron al unísono

Yo estaba muy feliz, todo era asombroso, tenía unos cuantos regalos en la otra parte de la sala pero no me importaban en el momento, simplemente me deje llevar y sonreí, trate de decir lo agradecido que estaba pero ellos solo escucharon unos graznidos.

-"Vaya miren lo feliz que esta, vamos Blu ¡Hay que festejar!"- Dijo Linda con una sonrisa

Había varios juegos, también jugamos por un buen rato, fue un buen momento, me la estaba pasando genial, pero entre la alegría y la diversión recordé lo que había pasado hace un año. Trataba de olvidar aquel día, no me gustaba recordar esa experiencia porque me ponía triste, todos se estaban divirtiendo pero yo me quede un momento con la mirada baja recordando aquel día, intente ocultar mi cara de triste, pero empecé a soltar unas lágrimas y sollozos. Linda me mire y supo porque estaba así, me tomo cuidadosamente y me dio un abrazo.

-"Blu sé que es duro haber dejado tu hogar y a tus padres, pero ahora estas con nosotros, somos tu familia, soy tu mejor amiga, no hay que ponerse triste, vamos que hoy es tu día ¡Anímate!"- Las palabras de Linda me llegaron a lo profundo de mi alma, deje la tristeza por que supe que estén donde estén mis padres sé que solo quisieran que yo fuera feliz y eso soy en este momento aunque no estén.

Ya cuando todos se iban a ir, empezamos con los regalos, no sabía que pudiera haber en estos así que eso me emocionaba, el primero fue de Linda, un libro, no era el mejor regalo del mundo pero aun así me gustaba. Luego me dieron unos juguetes como unos carritos, camiones y cosas así. Fue uno de los mejores días de mi vida...