Pues este es un fic que se me ocurrió en la escuela como la mayor parte de mis fic, digo allí encerrada en un ambiente lúgubre y frio ¡es indispensable pensar cosas creativas, divertidas o yaoi para no caer en la depresión!, además de las ideas en mi cabeza listas para salir, les traigo el primer capítulo de la mansión de los condenados,
bien, Inazuma eleven no me pertenece, solo los OC y las cosas locas que se me ocurran, espero que guste…
¡comencemos!...


Primer capítulo: bienvenidos a la mansión…

Midorikawa lleva el balón y rápidamente se acerca a la portería para anotar cuando un grito llamando su nombre lo distrae, fallando el tiro
-¡MIDORIKAWA!-grita Haruna corriendo a la cancha con una carta en su mano y algo alterada
-¡hiciste que fallara mi tiro!-replicaba, sentado en el pasto al caer después del mal tiro
-Haruna ¿qué es lo que sucede?-se acerca preocupado Kido, a lo que Haruna sin decir palabra alguna le entrega el sobre en sus manos.-ya veo…Midorikawa, tengo malas noticias- dice con la cabeza baja ayudando a pararse al pelo verde
-¿nani?
-según este sobre tu tío Arthur a muerto…-todos en la cancha fijan su mirada al peli verde esperando su reacción, la cual nunca llega
-¿Qué tío Arthur?...-a todos se les escapa una gota al estilo anime, y kido se frota la cien molesto
-según lo que está escrito aquí tu tío de sangre ingles Midorikawa Arthur murió hace unos idas y tu estas en su herencia
-¿¡enserio! ¿Qué me dejaron?...-dice ilusionadamente, mientras kido siente una extraña necesidad de golpearlo, y Haruna se siente idiota por haberse compadecido de mido
-con que no lo conocías ¿verdad?...
-no realmente, solo sé que tenía un tío de sangre inglesa pero nunca lo había visto y menos hablar con él.
-¿entonces por que te menciono en su testamento?-preguntaba Kazemaru tomando el papel que recién había llegado y leyendo específicamente el nombre de Ryuuji
-yo que se ¡¿Qué me dejaron!-decía alegremente, al mismo tiempo que los otros lo miraban extrañados, después de todo recibir una carta avisando de la muerte de un tío que jamás habías sabido de su existencia y que para peor te dejara una herencia a pesar de que no te conocía, era más que sospechoso.

-dice que debes ir a una junta para hablar del testamento…-Kazemaru veía como Midorikawa hacia un puchero-¿vas o no?...
-m…iré, pero me deben acompañar…
-¿Qué!-gritaron la mayor parte del equipo, excepto Kazemaru, Tachimukai, Fubuki y Suzuno que ya se tenían esperado que el peli verde los obligara a ir con él.

Luego de esto y por la única razón de que el peli verde los haya sobornado diciendo que si lo acompañaban les daría parte de lo que sea que le había dejado su tío misterioso, decidieron aceptar he irse al lugar establecido en la carta. Un lugar pulcro y apartado, tuvieron que caminar cerca de una hora para llegar, al entrar estaba una secretaria de alrededor unos 25 años con anteojos y cabello castaño recogido en un tomate vestida con un traje elegante, tenía una mirada penetrante y cara de pocos amigos, frente a ella un escritorio con unos papeles. La oficina era simple y algo vacía, solo estaba la mujer, el escritorio, un estante con algunos libros y unas cuantas pinturas
-¿usted es el señor Midorikawa Ryuuji?- decía secamente, acomodándose los lentes. Todavía no habían entrado y solo se encontraban parados en el marco de la puerta con Midorikawa guiando la bandada, siendo empujado por el resto para que entrara de una maldita vez.
-s-si…-esa mujer sí que daba miedo, Ryuuji se sentó en la silla que estaba en frente del escritorio y veía como la persona en frente de él se arreglaba (nuevamente) los lentes y lo miraba de pies a cabeza.
-bien, déjeme presentarme, mi nombre es Minami Rima…y yo era la secretaria del señor Midorikawa Arthur, el murió de manera natural hace unos días y no tenía relación cercana con nadie de su familia, así que en un impulso decidió dejarle su herencia…-todos afuera de la habitación, escuchaban atentamente la historia de la secretaria.-la cual consiste en una mansión antigua, la cual el señor Midorikawa le tenía un gran cariño y…
-¿¡UNA MANSÍON!-grito eufórico, parándose casi de inmediato.
-si, una mansión, el señor Midorikawa, jamás había vivido allí, pero por alguna razón la iba a visitar constantemente…es muy antigua tiene más de 100 años y sus condiciones son bastantes buenas, así que si usted está dispuesto…
-¡LA QUIERO!...-con brillos en los ojos, se volteaba haciendo señas a sus amigos, mientras Minami se reprimía el impulso de zarandearlo.
-entonces debe firmar este contrato y aceptar la condición que dejo su tío…
-¿condición?...-preguntaba, parando sus saltos de alegrías y sentándose nuevamente para ponerle atención a la mujer
-la condición establecida es que para poseer la mansión y hacer con ella lo que desee debe permanecer en ella dos semana…-la mujer le acercaba el contrato y una pluma para que lo firmaba, Midorikawa volteo mirando a sus amigos, específicamente a Kazemaru el cual hiso una expresión de "por lo que más quieras lee el contrato antes de hacer una estupidez", aunque Midorikawa vale decir que no le hiso caso y rápidamente firmo el papel, para luego recibir la llave de la supuesta mansión.

Salió de la sala, dejando a la mujer sola en la habitación, se levantó de su asiento dirigiéndose al estante con los libros sacando entre ellos una carpeta polvorienta, en la cual estaba guardada cuidadosamente la foto de un hombre de unos 45 años de cabello verde sujetado en una coleta baja que pasaba por su hombro, ojos negros profundo, piel morena y una leve barba…en la misma carpeta unos papeles y fotos de una mansión y su interior. La mujer veía nostálgicamente cada una de las fotos, hasta que llego a las de unos jóvenes,…la mujer cambio su expresión por una de angustia y al mismo tiempo de pena y cerro la carpeta dejándola nuevamente en el mueble, sentándose en el escritorio y diciendo al aire:
-amo Arthur, espero que lo que tenga previsto, resulte como usted lo haya pronosticado…-ya lejos del establecimiento, Midorikawa era reprendido por los demás al aceptar semejante condición sin saber ni siquiera donde diablos lo habían mandado a quedarse
-tranquilos chicos, son solo dos semanas…además estaremos todos juntos…
-¡¿Qué?...-otra vez los había incluido en sus asuntos, pero como habían dicho que compartirían lo que sea que le habían dejado a Midorikawa tuvieron que aceptar quedarse con él en la supuesta mansión por el tiempo dicho.

A la mañana siguiente:

Midorikawa, Hiroto, Kazemaru, Endo, Goenji, Fubuki, Tachimukai, tsunami, Fudo, kido, Toramaru, Tobitaka, Suzuno, Nagumo, Terumi, Atsuya, Genda, Sakuma, Haruna y Fuyuko tenían sus maletas y todo lo necesario para quedarse en la mansión, y la razón por la que ni natsumi ni aki pudieron venir fueron por que la primera tubo una conferencia importante y la segunda un resfriado con más de 38 de fiebre.
se habían reunido en frente del lugar visitado el día antes con la secretaria esperándolos afuera, pero esta estaba vestida radicalmente diferente a su faceta seria, su cabello lo llevaba suelto hasta un poco pasado los hombros, sin sus gafas, una playera sin mangas con una chaqueta café, una falda arriba de las rodillas de color negro y unos botas del mismo color, la mujer que ahora si aparentaba 25 años, los guio a través de un espeso bosque que parecía infinito, estuvieron caminando mucho tiempo donde cada vez que se acercaban a su destino, el panorama iba cambiando con las plantas más secas y el suelo mas estéril…

Luego de por fin Salir de ese camino lleno de plantas putrefactas, encontraron lo que tanto esperaban, pero al verla se quedaron atónitos…la mujer la cual estaba hasta el frente, se volteó con una sonrisa divertida y antes de que cualquiera pudiera hablar dijo sonriente
- "bienvenidos a la mansión…"


Jejeje, bueno esperaba hacerlo más largo pero decidí que el titulo siempre será la última frase, además así los dejo con suspenso… en el siguiente capítulo, mas sobe la mansión y los secretos que esta oculta…y también algunas cosas divertidas que tengo planeadas…después de todo, pondré un poco de todo en este fic, y espero que lo disfruten…no me tardare tanto en actualizar, pondré la regla de 3 comentarios así que si me llegan más de esos en un día, puedo hasta continuarlo el mismo día..

Sayonara goog bye!