Gatt: -Quién lo diría, estoy de regreso y al parecer lo que escribí medio gustó, así que de nuevo estoy enfrascada en esta porquería…-
NK: -Lo que TÚ haces es porquería, YO escribo arte…
Gatt: -Sí claro, y mi maestro de karate era Chuck Norris…-(¡sarcasmo masivo, alerta de pelea!)
NK: -… No sabes cuánto te odio…-
Gatt: -Y tú no sabes cuánto ME adoro, ¡así que traga duro, chico EMO!-
NK: -Empieza a escribir ya o te juro que te leeré mi poesía sobre un chico con Síndrome de Down que ama a una vieja con Mal de Parkinson gracias a un perro callejero en silla de ruedas-
Gatt: -¡Si haces eso, la mitad de cada cerebro de nuestros pocos lectores se va a fundir, y la otra mitad quedará con daños más irreparables que los que causan los Rick Roll'd! ¡No te atreverías!-
NK: -"Paco era un perrito que le faltaban dos patas, que comía basura y olía a pis de ratas… Pero la anciana tenía temblequera, y lo quería de igual manera…"-
Gatt: -¡Dios mío, NOS QUEMMMA! ¡IT BUUURNS! - (Referencia al Señor de los Anillos y CD-i)
(Por razones obvias, la poesía de NK jamás llegará a sus oídos, no se preocupen… En cuanto a Gatt, necesitó de escuchar la música clásica de Litz durante un par de horas para reponer su compostura y no matar a su otra personalidad con una cuchara… Así es, se puede apuñalar con cucharas, sólo que se tarda más que usando objetos punzo penetrantes… Por favor, no lo intenten con sus otras personalidades, hermanitos, padres, profesores, bravucones, furcias de colegio, etc., porque perderán la paciencia; es mejor usar la sierra eléctrica o la podadora… Gracias)
Capítulo 2
El silencio… incómodo, indeseable, pero sobre todo… silencioso. La mejor palabra para describir al silencio es "silencioso". Había mucho de ese famoso silencio mientras merendaban los mencionados biscochos con te de limón calientito… silencio y azúcar iban de la mano: por cada minuto de silencio, un terrón de azúcar caía en la taza de Link. Cuando estaba nervioso, comía como si hubiese estado en ayunas por un año… Y es que, ¿cómo no estarlo cuando los ojos de todos estaban posados en él?. "Maldita sea, que alguien diga algo, es exasperante, ¡Por el Amor de Nayru!" pensó el muchacho.
-Entonces… ¿Por qué necesitas un empleo, Link? Digo, si no te molesta contestar…- le preguntó Zelda. Por supuesto: de todas las personas en Hyrule que podían romper el silencio, tenía que ser la rubia de ojos azules como el cielo de verano… ¿Por qué se sentía de alguna forma tan incómodo con ella?... Las Diosas definitivamente tenían algo contra él ese día.
-No me molesta en absoluto tu pregunta, tranquila… Lo que sucede es que estoy ahorrando para alquilar algún apartamento hasta que mis hermanos salgan del orfanato o yo pueda sacarlos de allí- dijo Link, mintiendo en la parte de que no le molestaba… "Chicas=incómodo… Incómodo=preguntas… Conclusión: Chicas=preguntas incómodas" pensó rápidamente.
-¿Orfanato? ¿Eres huérfano?- inquirió la muchacha, con rostro preocupado. Link se atragantó con el biscocho remojado. Tosió como loco, pero ahogó las ganas de una mala contesta con un sorbo de té. Diosas, no debió hacer eso: estaba demasiado dulce…
-Algo así… Cuando mi madre murió, papá cayó en la depresión a pesar de que era un buen hombre… Ahora está en la cárcel, enfrentando una pena de 25 años por robo, posesión de drogas y lavado de dinero- respondió, mirando el mantel con tal de evitar los ojos de Zelda.
-Debe ser horrible… Siento mucho haber hecho esas preguntas- se disculpó la rubia. ¿Qué más podría salir mal, por las Diosas?.
-Está bien, es mejor que lo sepas ahora que después… El Señor Daphnes ha sido muy amable por contratarme, y el trabajo no es tan duro, así que pronto podré arreglármelas solo-. Silencio otra vez; mucho más profundo que antes, igual de fastidioso.
-No te sientas mal, guapo… Los míos están muertos también, y estoy segura de que podrás lograr lo que quieres… Ahora, volviendo al tema sobre los hermanos, ¿Cuántos tienes?- inquirió Tetra.
-Dos hermanos: "Toon" Link, y Aryll… Son mellizos- respondió velozmente el rubio antes de que se notara su mal humor por sacar a flote el tema de su padre… "Ese desgraciado, le importamos tan poco que se metió en todos esos problemas" gruñó en su mente.
-¿"Toon" Link? No me digas que ese es su nombre…- se sorprendió la niña. ¡Al fin, una pregunta no tan nociva como las otras!.
-Le decimos "Toon" de cariño porque él y yo somos parecidos, y es como una caricatura mía… Su nombre real es Link Outset Kokiri, al igual que el mío es Link Ordon Kokiri… No sé en qué estaban pensando nuestros padres- suspiró, para luego acabarse su té. Pudo ver las ganas de aguantar la risa de Tetra, y la pena de Zelda… ¡Diosas, SÍ que podía ser peor!. Se levantó con cuidado, y con un movimiento de cabeza se excusó para retirarse: necesitaba ir al baño y lavarse la cara.
"de acuerdo Link, mantén la calma: son sólo dos chicas… Una que no deja de soltar la lengua, y otra que pregunta demasiado… Si puedes sobrevivir a la escuela, puedes con esto" se repetía mientras se echaba agua fría encima para refrescarse, a pesar de que era primavera y aún hacía frío. ¿A quién engañaba? Apenas si podía mantener una conversación con ellas sin que le lastimaran o lo hicieran sentir raro: ¡Zelda nomás tenía que mirarlo para que un extraño malestar en el estómago le viniese encima!. Estaba condenado, simplemente CONDENADO, porque no podía renunciar a su trabajo… Además, no podía rendirse, no así de fácil: necesitaba el dinero, y nada lo detendría para conseguirlo… ¡Sí, podía hacerlo! ¿Por qué no? ¿Qué tan mal podrían ponerse las cosas?.
-¿Link, estás allí?- le preguntó la voz de Zelda al otro lado de la puerta. "Demonios, debo dejar de hacerme esa maldita pregunta…" pensó el muchacho mientras se secaba la cara con velocidad.
-Sí, estoy aquí… ¿Necesita algo, señorita Zelda?- inquirió, abriendo la puerta y quedando cara a cara.
-Trátame de tú, tranquilo… Y dime Zelda, o Zel si quieres- le dijo ella, algo apenada.
-Muy bien, reformulo la pregunta: ¿Necesitas algo, Zelda?- le preguntó Link, algo fastidiado.
-Quiero que sepas que yo también estoy algo… incómoda con todo esto, y no te preocupes, haré lo que pueda respecto a mi hermana-.
Increíble: el joven estaba definitivamente seguro de que nadie era capaz de ver a través de su máscara de educación, ¡pero Zelda pudo atravesar con facilidad esa mentira bien disimulada como si se tratara de papel de baño mojado!... ¿A qué venía esa comparación tan extraña?... Diosas, esa chica SÍ que lo alteraba demasiado para su gusto.
-Mira, no es nada personal ni por el estilo, pero de verdad quiero evitarme el tener que tratar con ustedes dos: no sé cómo le hacen, pero me ponen demasiado nervioso, y no tengo tiempo para andar con juegos raros- se le escapó. Ups… todo el enojo acumulado por tanto rato, descargado en la nieta de su jefe… Mala idea, MALISIMA idea.
-¿Juegos raros? ¡Yo solo intento ser amable! ¿Cuál es tu problema? ¿Qué hice que parece que me odias, aunque no te dicho nada?- le reclamó Zelda, enojada y con el tono de voz firme y alto.
-¡Ya te dije que no es nada personal, o por lo menos no contigo! ¡Tu hermana es solo un piojo fastidioso que no deja de acosarme, y no llevamos de conocernos ni un día!- le respondió furioso.
-¡Admito que no es la persona más agradable del mundo ahora, pero no es tan mala! ¡Simplemente te eligió como blanco de bromas! ¡No es un piojo!-
-Tienes razón… ¡Es una garrapata que se hincha de orgullo metiendo a los demás en situaciones que son graciosas para los demás pero no para los afectados!-
-Mi hermana no es… De acuerdo, ahora que lo pienso tienes razón, sí puede ser una garrapata…-
-¿Ves? ¡Por favor, sólo déjame hacer mi trabajo!- le rogó. Increíble, podía verlo en la cara de Zelda: ¡Se lo estaba pensando!. Ese extraño y molesto sentimiento llamado culpa le llegó al corazón como un choque eléctrico. "Oh diablos, no debí hablarle así… ¿Qué me pasa?" se regañó a sí mismo al notar el abrumador peso de la conciencia sobre él.
-Oye, perdona, yo… No quería decirte nada de esa forma, yo sólo…- se comenzó a disculpar, pero ella le miró de nuevo con esos ojos azules como el cielo, lo cual le hizo callar.
-No, tienes toda la razón… Ya tienes bastantes problemas, y lo menos que necesitas es que mi hermana y yo te compliquemos más la vida; trataré de no hablarte a menos que sea necesario, y me encargaré de mi hermana… Es lo menos que puedo hacer- le dijo Zelda con rostro de piedra. "Diosas, y yo creí que mi Pokerface era buena" se dijo mentalmente. Asintió y trató de marcharse inmediatamente: si antes era incómodo con la "Zelda amable", "Zelda fría" era peor que comer arroz con palillos.
Simplemente deseaba ir a dar una vuelta y visitar a sus hermanos como siempre hacía, y quizás pasar por el club de esgrima para caerse a espadazos o echar una ojeada a la biblioteca y leer cuentos infantiles a los niños del orfanato. Mientras hacía una lista mental de lo que quería hacer, ya había llegado a la cochera, donde su fiel motocicleta roja y negra con detalles blancos se encontraba estacionada. El modelo de moto "Epona" era viejo, pero Link la mantenía en muy buen estado y con constante mantenimiento y modificaciones beneficiosas.
El hermoso ronroneo del motor le calmó los nervios mientras abría la puerta de la cochera con el control remoto, para luego salir disparado: la puerta la cerraría otro, no estaba de humor para ello. Adoraba el viento y la velocidad como un niño a los caramelos. Pronto ya no había ni rastro de la mansión, y el joven se movía con facilidad por las calles, dejando todos sus problemas atrás. ¿Ciudad? ¿Quién la necesitaba cuando se vivía en un pueblo tan genial como ese, un punto intermedio entre lo rural y la vida citadina?. "Me río en la cara de los capitalinos: ha, ha, y más ha" pensó mientras bajaba la velocidad y se estacionaba frente a la biblioteca pública. Buscó algún libro en la sección de infantiles, lo registró con la encargada y reanudó su marcha, hacia el orfanato.
-¿Dime Zel, sobre qué hablaste con Link que pareces un cadáver?- le preguntó Tetra a su hermana mayor mientras la observaba desempacar ropa de la maleta de viaje. Ella le dedicó una mirada de "Si me hablas te arranco la lengua"… La niña sólo suspiró: conocía demasiado bien a Zelda como para saber que no era capaz de lastimarla, pero esas miradas suyas le helaban la sangre hasta al más valiente.
-¿Discutieron feo, me equivoco?- preguntó. Ups… tocó un nervio sensible en el ajetreado cerebro de Zelda, quien casi se cae de cabeza en el montón de ropa por desempacar.
-Sí Tetra, discutimos: al parecer, está tan sensible como una chica en pleno desarrollo hormonal, y mi sola presencia le irrita… ¡Ahora, deja de ser tan acosadora con tus preguntas, o te juro que te hago tragar mis botas de invierno!-. Diosas, jamás había visto a su hermana tan fuera de quicio, y jamás la había escuchado hablar así de ruda… "Link logró en un día lo que yo no he logrado en toda mi vida… Nota personal: felicitar a Link" pensó Tetra, cruzándose de brazos.
-Qué fastidio… Ahora tengo un rival: tendré que esforzarme más si quiero conservar mi empleo- murmuró, pero aún así Zelda le escuchó. Gracias a las Diosas Tetra logró esquivar la bota de invierno que casi se le estampa en la cara.
-Créeme, ya eres una garrapata…- le gruñó su hermana mientras giraba lentamente la cabeza para mirarla, como en las películas de terror. Tetra no pudo aguantar el miedo y salió de la habitación de Zelda para meterse en la suya, justamente al otro extremo del pasillo. "Por Din, ¡Que miedo da Zel cuando está enojada!... ¡Voy a prestarle atención a ese Link, es todo un Maestro!" pensó la niña con estrellitas en los ojos de la ilusión. Simplemente genial: casa nueva, vida nueva, meta nueva. Se estaba poniendo demasiado interesante como para que la pequeña rubia pudiera resistirse a ser la espectadora número uno: cualquier chico capaz de sacar a su inmutable y madura hermana de sus casillas merecía especial cuidado y atención de su parte… "Me pregunto cómo será ese tal Toon…" se preguntó a sí misma con una sonrisa maliciosa estilo "El Grinch"… ¡Oh, definitivamente se pone buena la cosa!.
-_-_-Fin del Capítulo-_-_-
NK: -Ah, qué bien se siente poder tener tanta participación en este capítulo… Ese Link me da mucho de qué escribir-
Gatt: -¡Emo loco de remate, un capítulo tan bueno desperdiciado en tu deprimente forma de escribir!-
NK: -Ya te dije que es arte, y tú también tuviste un par de ocasiones intercaladas para meter tu basura de comedia sin sentido-
Gatt: -El próximo va a ser al revés, te lo aseguro… ¡La comedia PREVALECERÁ SOBRE EL DRAMA! ¡MWAHAHAHA! ¡Caerás ante el poder de la risa!-
NK: -Sí claro, y mi padre es Shakespeare…- (Oh Dios, sarcasmo masivo otra vez… Alerta de pelea)
Gatt: -Pues entonces dile que Romeo y Julieta apesta, y Hamlet necesitaba un psiquiatra urgentemente-
NK: -¿Osas burlarte de uno de los más grandes escritores de la antigüedad?-
Gatt: -No solo eso, sino que también me burlo de sus personajes mariquitas de español retorcido ¡Con razón se caían todos a golpes, no se entendían nada de nada!-
NK: -Pedazo de inculta sin sentido del gusto-
Gatt: -Oh pardiéz, me habéis ofendido en lo más profundo de mi alma, y sangran mis costados con el dolor de mi corazón ¿Podré hallar cura en mis nudillos, cuando rompan vuestros huesos faciales?-
NK: -¿Qué qué? ¿Qué rayos dijiste?-
Gatt: -¡Que te voy a partir la cara, a lo Jackie Chan!-
(NK realmente salió bastante golpeado de ésta, pero no se preocupen, podrá escribir más o menos… En cuanto a Gatt, le hemos puesto en confinamiento por un rato y una camisa de fuerza para que no se suelte y le saque las tripas a su contraparte, así que no se preocupen. Por favor, dejen reviews, buenos o malos, a ambas personalidades les empieza a gustar leer sus opiniones, ya sea para hinchar su ego, o para mejorar en su forma de escribir. Gracias)
