Capítulo 2. Kankuro
Sin siquiera tomarse la molestia de ocultarlo, Sabaku no Kankuro bostezó abiertamente, sin prestarle mucha atención a las palabras que su hermana, al fondo del auditorio de audiovisuales, compartía con toda la clase.
Se estaba muriendo de sueño, y aunque quisiera, no podría dejar de bostezar.
Además, no era como si alguien estuviera viéndolo, prácticamente todas las miradas de los presentes se encontraban fijas en la pared blanca que ahora servía como pantalla para las diapositivas cuyo contenido giraba en torno al tema de la infidelidad, y que dicho sea de paso, a él no le interesaba en lo más mínimo, y si estaba en aquel momento, en aquel lugar, era única y completamente la culpa de Temari…
Porque maldición, de no ser porque a su hermana se le había olvidado la credencial de estudiante, necesaria para que le prestaran el cañón de diapositivas, Kankuro no se hubiera levantado tan temprano, y mucho menos se hubiera tenido que ir a meter al dichoso cuarto en donde estaba, a la espera de que la dichosa clase terminara… porque aunque pudiera salir tranquilamente del salón, llamando la atención de todos y cada uno de los compañeros de su hermana, a él no le apetecía que cierta chica de melena y ojos del color del chocolate, a quien él veía tranquilamente, se diera cuenta de su presencia y lo viera… lo cual era algo poco común en él, dada la intensa relación que entre ellos existía.
Y no era que a él le diera vergüenza admitir que entre ellos estaba pasando algo, más bien, con aquel acto de supuesta cobardía, Sabaku no Kankuro únicamente estaba pensaba en proteger a Tenten, que durante la noche anterior, oficialmente se había convertido en una mujer infiel, convirtiéndolo a él en su amante…
- Porque la mujer del César no sólo tiene que ser honrada, sino parecerlo…
Citó Temari el antiguo proverbio greco romano, casi leyéndole el pensamiento a su hermano, que esbozó una amplia y satisfecha sonrisa, manteniendo sus ojos del color de las avellanas fijos en la bronceada piel de la nuca de la castaña mientras recordaba con gozo y placer el ardiente deseo que los recorría a ambos hacía apenas unas cuantas horas atrás, preguntándose a sí mismo si ella estaría pensando en aquello también…
Pero sabiendo de antemano que de preguntárselo ella no le respondería, finalmente suspiró y se decidió a incitarla a hablar sin ser tan directo, por lo que sin mucho pensarlo, sacó su celular y escribió el mensaje de texto.
Qué aburrida clase… de
tanto escuchar a mi
hermana hablar sobre
infidelidades, me han dado
ganas de follar
Y leyendo el mensaje antes de enviarlo, Kankuro dudó un momento. Tal vez era demasiado sugestivo, y si alguien además de Tenten lo leyera, quizás podría escandalizarse, pensó un segundo, mordiéndose ligeramente el labio y echando un vistazo general al salón. Por suerte, la castaña no tenía a nadie sentado a su lado, y a sabiendas que ella solía dejar la pantalla con el menor brillo posible, era prácticamente imposible que quien quiera que estuviera detrás de ella pudiera ver nada… así que, sin mucho pensar más, lo envió.
Para: Tenten
Mensaje enviado
Y volviendo su vista al frente, notó como casi en el acto, la castaña se removía ligeramente en su asiento, seguramente buscando el celular en una de sus tantas bolsas… e instintivamente, el moreno se removió en su asiento sin dejar de mirarla, bastante interesado en cualquiera que fuera la respuesta que recibiría… y por supuesto, ésta no tardó en llegar.
Comienzo a pensar que tú
siempre tienes ganas de
follar Kankuro… ayer
estábamos hablando de
comida y de la nada te
dieron ganas de hacerlo
Y chasqueando audiblemente la lengua, el castaño no pudo más que negar ligeramente con la cabeza, ya que de ninguna manera ella tenía la razón.
Quizás la idea del sexo era algo que estaba presente en su mente durante gran parte del tiempo, sin embargo, eso no significaba que siempre tuviera ganas… aunque siendo sinceros, si se trataba de hacerlo con ella, ahí sí que siempre tenía ganas y no había manera de evitarlo… porque estar con ella era algo que le gustaba de verdad…
Además, no era como si fuera él quien la buscara sólo para follar, ni siquiera cuando eran novios era él el de la iniciativa… ¡Al contrario! Si su relación había llegado hasta el ámbito sexual, había sido no sólo únicamente porque ella había estado de acuerdo, sino porque había sido ella la primera que había dado aquel paso…
Y aunque el muchacho estuvo a punto de recordárselo, tan sólo para evitar que ella se enfadara con él por hacerlo, de inmediato borró lo que había escrito y envió un nuevo e incitante texto que hacía referencia a lo que la noche anterior acababa de pasar…
Eso no te importó anoche…
o se te olvida que hasta
me pedías mas…?
Y rememorando aquellos gemidos, aquellos jadeos que ella había repetido en su oído hacía tan sólo unas horas, Sabaku no Kankuro suspiró mientras se obligaba a desviar su mirada avellana de la nuca desnuda de la muchacha.
-Maldición – pensó sin una sola nota de fastidio, al ser conciente de la pulsante erección que le había provocado el sólo recuerdo de sus gemidos, de sus jadeos… de esa placentera unión a la que ambos habían sucumbido y que él esperaba poder volver a repetir con mayor asiduidad…
Y sin embargo, tan sólo un par de segundos después, sintiendo el vibrar de su celular que sostenía en la mano, el castaño desechó la idea de rememorar detalle a detalle de aquella noche de pasión, casi en cuanto leyó el escueto mensaje con que ella le respondió.
No, no se me olvida…
Y parpadeando un par de veces, Kankuro fijó de nuevo su mirada sobre la nuca de la muchacha, arrugando ligeramente una de sus cejas.
No podía ser cierto, ¿o si?
¿En serio eso era todo lo que ella tenía que decir…?
Sintiéndose profundamente desconcertado, el moreno tardó varios minutos antes de decidirse a enviarle un nuevo texto. Principalmente porque no estaba seguro del qué debía decir después de tan breve respuesta, misma que releyó una y otra vez, analizándola con detenimiento…
A simple vista, la frase no decía nada, y analizándola, tampoco parecía significar nada… tan sólo era la confirmación a un recordatorio y nada más… y sin embargo, después de mucho pensarlo, el muchacho dibujó en su rostro una mueca de desagrado ante lo que de pronto se le ocurrió.
De alguna manera, quizás aquella cortante respuesta era una manera de hacerle saber que estaba arrepentida de haber tenido relaciones de nuevo con él, de haber dado aquel último paso para un reencuentro carnal más allá de las ardientes y descriptivas sesiones de sexo que durante meses habían mantenido vía telefónica, e incluso a través de la cámara web hasta altas horas de la madrugada…
Sí, ahora que lo pensaba, incluso, era muy probable que Tenten se sintiera culpable de haberle sido carnalmente infiel a su novio con él… y aquello le dejó un muy desagradable mal sabor de boca al muchacho, que de inmediato decidió preguntarle antes de quedarse en la incertidumbre.
Hubieras preferido que lo
dejáramos todo en el
ámbito virtual? Sé sincera
Le preguntó, removiéndose inquieto, sintiendo aún la molestia de la duda en su corazón y en su mente, maldiciéndose a sí mismo por no haber pensado antes en aquello, por pensar que quizás ahora volverían a estar juntos… y maldiciendo también a su hermana, cuyas estúpidas conclusiones parecían estar haciendo eco del pensamiento que hasta ese momento nunca antes le había importado, y que de pronto le parecía una amarga y dolorosa sentencia de muerte para aquella magnifica relación que entre él y Tenten se había estado forjado…
-La infidelidad no sólo es quebrar ese pacto tácito de exclusividad con la persona que hemos escogido libremente como pareja en el ámbito sexual, es además, el hecho de ocultar cualquier cosa que no quieres que tu pareja sepa: un beso, una llamada, una reunión, un encuentro…
Y mientras la última diapositiva con las conclusiones de Temari se desvanecía, el profesor y el resto de los compañeros comenzaban a aplaudirle a la rubia, Kankuro, con un nudo en la garganta, leyó el último mensaje de texto de la castaña, a quien él no se atrevió a responder…
Hablamos mas tarde, si tu
hermana se entera me muero
Y sí, por fin después de tantos meses de espera, les traigo el segundo capitulo de este fict y que esta vez es narrado desde la perspectiva de Kankuro… y que si bien no estoy del todo segura de haber logrado a la perfección, espero que por lo menos les deje en claro la posición del muchacho xD
Agradezco infinitamente los reviews de {Erotic, paola, Titxu, Soulness Puppet y YyessY} y pues ya, sin nada más que decir, les agradezco el favor de su atención, cuídense, les quiero, no olviden dejar review! nOn
