Capitulo 2
Voló a la calle para alcanzarla, pero fué inútil. Corrió lo más rápido que pudo al hospital pero ella no estaba ahí. Haciendo acopio de la poca paciencia que le quedaba se sentó en la entrada de las escaleras para verla llegar pero fue en vano. ¿Dónde rayos estaba? Pasadas casi tres horas decidió cambiar de táctica e irse al departamento a esperarla.
Caminó recordando lo sucedido durante la comida. ¿Era realmente válido hacerse ilusiones respecto a lo que ella podía sentir? No quería llenarse la cabeza con ideas que a lo mejor lo terminarían por destruir si se equivocaba respecto a lo que Candy sentía por él.
-¿Dónde estarás Candy? - se preguntó entrando al edificio.
Llamó a la puerta y nadie contestó. Era evidente que tampoco estaba ahi.
-¿Dónde dejé la llave? – exclamó enfadado registrando todos los bolsillos que tenía en el pantalón - ¡Justo hoy tenía que olvidarla! ¡Diablos!
Suspiró y se pasó la mano por el cabello tratando de convencerse de que nada podía ir peor, así que se dejó caer en el suelo al lado de la puerta y se dispuso a volver a esperar.
El tiempo pasó lastimosamente lento y él seguía en su misma posición … ¿Por qué tardaba tanto?. Ya no sentia cierta parte de su anatomía pero no importaba. No habría poder humano que lo moviera de ahí hasta no hablar con ella, verla llegar … porque … tenía que llegar ¿no?
"Lo único que yo no quiero es perderte" No podía alejar de su mente esas palabras y una breve sonrisa se dibujaba en sus labios. Habría dado la mitad de su vida por no estar equivocado en esta ocasión.
Mientras tanto Candy caminaba por la ciudad tratando de serenarse. Su impulsividad nuevamente la metía en un lío y nada menos que con la persona que más le importaba en la vida.
Aún estaba dolida porque pensaba dejarla, pero también exaltada por lo que había dicho. ¿Ahora como diablos compondria ese enredo? ¿Cómo sería capaz de verlo a la cara sin desear que se la tragara la tierra?
-¡Tenías que abrir la boca Candice White! … ¿por qué no pude mantenerme callada? Tenía que delatarme tan estúpidamente delante de él ¿Cómo voy a poder componer esto?. Sólo me faltó arrodillarme o agarrarlo a besos suplicándole que no me dejara.
Tanto Albert como Candy no dejaban de torturarse, uno pensando en que tal vez la vida comenzaría a sonreirle como nunca antes lo había hecho y la otra sintiéndose la más idiota de las mujeres por lo que había sucedido.
Habían pasado horas pero aún se negaba a llegar al departamento. Comprendió que no podía vagar durante toda la noche y ciertamente necesitaba un descanso para calmar sus pensamientos y ordenarlos antes de que le explotara la cabeza o escupiera el corazón. Caminó con rumbo a su hogar y al llegar entró de puntitas para no despertar a nadie. No queria ocasionar un mal momento a ninguno de sus vecinos.
Inexplicablemente el corazón comenzó a acelerarsele en el pecho y sus sentidos se pusieron en guardia al escuchar la voz de Albert. No … su mente no le estaba jugando una mala pasada … era realmente él, que estaba a unos cuantos pasos de distancia.
-¡Cómo no lo ví antes! En primera no es mi hija de sangre, en segunda no soy tan grande como para que ella no logre verme de otra manera que no sea un amigo y en tercera … esa frase que no me puedo sacar de la cabeza "Lo único que yo no quiero es perderte" … ¿En qué pensabas cuando lo dijiste pequeña? ¿podría acaso ser lo que tanto deseo? ¿o sólo estoy tratando de engañarme pensando en que me corresponderías?… Daría lo que fuera por saberlo Candy.
La voz de Albert sonaba tan distinta. Escuchaba un tinte de miedo y esperanza escondidos en cada una de las sílabas que habían abandonado sus labios y ella simplemente casi deja caer su bolsa al escucharlo. Su mano viajó automáticamente a su boca para ahogar la expresión de sorpresa. El corazón no dejaba de latirle salvajemente en el pecho y la sangre de agolparse con fuerza en su cabeza. ¿Había escuchado bien? ¿No fue su imaginación?.
Miles de pensamientos pasaron por su mente, pero el que ocupaba el mayor espacio era "Albert la quería". Sí. No era un absurdo, no era un imposible. Albert, su primer amor, su amigo incondicional, el hombre que le había cambiado la vida, su eterno compañero y apoyo. El hombre que la había animado, ayudado y del que se había enamorado irremediablemente ¡le correspondía! Era el mejor momento de su vida, el mejor día, la mejor noche y una sonrisa se formó en su cara al ser consciente de que no era uno de sus tantos sueños.
-Albert – murmuró saliendo de las sombras aún con el corazón a galope por lo que acababa de experimentar ...
-¡Candy! – sorprendido trató de ponerse en pie, pero sus piernas no respondieron por haber permanecido demasiado tiempo en la misma posición.
La rubia presurosa se acercó y le ayudó a sostenerse.
-¿Sacrificarías un viaje? – preguntó sonrojándose mientras él le pasaba un brazo por los hombros.
-Candy – murmuró con voz apesadumbrada - … no juegues conmigo …
-Nunca lo haría – replicó de inmediato la joven - sólo te pregunté si sacrificarias un viaje – hizo una pausa mirandolo a los ojos - Si mal no recuerdo dijiste que darías lo que fuera por saber lo que siento y simplemente estoy tomando el reto ... ¿aceptas? – dijo tratando de tomar ventaja de la situación -"¡me quieres! … ¡ahora sí puedo estar completamente segura de que me quieres!" – se repetía en la mente Candy sitiendo que su corazón explotaría de felicidad.
-¿Te parece que estoy en posición de negarte algo? - le contestó - ¡Claro que acepto!
-Me parece perfecto.
-Sólo dime que lo que pienso es verdad ...
-¿Y qué es lo que piensas?
-¡Candy! Estás jugando conmigo y no voy a poder soportarlo – su voz era suplicante, lo mismo que su mirada.
Candy no pudo evitar sonreir. Se sentía repentinamente tan bien.
-Si lo que piensas es que me he enamorado de tí y me destrozarías el alma si te vas … la respuesta es Sí.
Albert la miraba son una enorme sonrisa y en un arranque de incontenible felicidad la abrazó fuertemente estrechándola contra su pecho.
-¡Candy!
-¿Te irás? - preguntó ella dejándose envolver en su abrazo y perdiendo la cordura en su aroma.
-¡Nunca! - respondió de inmediato - Si tú me aceptas, siempre estaré a tu lado – se separó un poco de ella para verla fijamente y tomarla por los hombros con suavidad - … si me aceptas Candy, jamás en la vida te daré motivo para que te arrepientas por haberlo hecho.
Los ojos de Candy estaban llenos de él. No podía ver ni sentir nada que no fuera la presencia de ese hombre que adoraba y que ahora estaba tan cerca de pertenecerle.
-Y si tú me aceptas Albert, me harás la mujer más feliz sobre la tierra, porque no entendí lo mucho que te amaba hasta que estuve a punto de perderte. Me derrumbaste cuando lo dijiste y créeme que en esta ocasión no habría podido reponerme. Eres demasiado importante para mí … te amo.
-Y a mi me parece imposible amarte más - completó él.
Albert no pudo esperar más. Era todo lo que necesitaba saber. Tomó entre sus manos el rostro de la rubia y suavemente se acercó para besarla por primera vez. ¿Cómo poder resistirse a lo que tanto había deseado hacer desde hacía años?. Estaba consciente de que en ese beso entregaba completa y totalmente su corazón al amor de su vida. Y para mayor felicidad … ella lo aceptaba y le contestaba con el suyo propio.
Nada mal para un día ... nada mal para el resto de su vida.
FIN
Hola hermosas! aqui dejo el final de este chirris fic junto con mi disculpa por la tardanza. No estan para saberlo ni yo para contarlo pero tengo una buena explicacion. Resulta que cambiamos de laptop y mis archivos estan almacenados en algun lugar que aun desconozco ... y que mi esposo no ha podido bajar en la nueva computadora ... por lo que me vi obligada a buscar este fic en mis archivos que me automande hace muuuucho tiempo en mi correo y corregirlo y cambiarlo todo para poder subirlo. Lo malo es que no puedo hacer lo mismo con todos y tengo que esperar hasta este fin de semana que es puente y recuperar mis files en mi maquina. Palabra del osito bimbo que estoy sin mis archivos desde antes de irme a Mexico que fue el 15 de junio .. y hasta la fecha ando igual.
Bueno ya que explique mi triste situacion les agradezco enormemente el apoyo que siempre le dan a todos y cada uno de mis fics ... Roni de Andrew, Galaxylam84, Marcelw, Paolau2, Tamborsita, Themis78, Abi, Claridad, Chepys, Lady Karen, WarriorQueenFC, May, LY Tsunade, Yarda, Arigatho101 .. MIL GRACIAS! MIL GRACIAS POR SUS REVIEWS! De verdad no saben la alegria que me da leerlos ... los animos que me dan para seguir escribiendo ... y sobre todo es padrisimo saber que cuento con amigas tan lindas y maravillosas gracias a Candy y sobre todo ... a ALBERT! Les mando miles y miles de besos y prometo como el osito bimbo darme prisa en terminar lo que tengo pendiente ok?
Gracias por escribirme hermosas! gracias por su tiempo y gracias por todo!
Besos de Scarleth (saliendo de una infeccion en el estomaga que ouch! me hizo ver mi suerte )
