Bueno este día les traigo el capitulo dos de este fic, así que póngase cómodos, agarren algún aperitivo y si son pervertidos… algunos algodones o papel para sus hemorragias nasales.

Sin mas que decir los dejo con:

Cap 2…

Ha pasado un año desde que Naruto llego al Makai y entrena bajo la tutela de su nuevo sensei, se podría decir que en ese tiempo los entrenamientos comenzaron a dar muy buenos resultados junto a la buena alimentación que le proporcionaban las maids del castillo, ahora el chico tenía una estatura promedio para un chico de su edad. Su vestimenta había cambiado también, ahora llevaba una gabardina negra abierta que dejaba ver su trabajado cuerpo el cual se formo lentamente al recibir ese estricto entrenamiento de su sensei, lleva unos pantalones negros con un cinto café y de hebilla lleva la placa de konoha con una línea declarándose a si mismo un renegado. Mientras lleva unas botas de combate color negro.

En estos momentos el chico se encontraba en su habitación mirando por la ventana al momento de admirar la belleza de los campos elíseos, era difícil creer que podía haber un lugar tan hermoso como ese en el infierno.

- ¨sensei dijo que pronto tendremos una misión importante para despertar mi poder, pero ya paso demasiado tiempo ¿Cuánto mas tengo que esperar?¨ -se preguntó el rubio sin dejar de ver por la ventana, mientras limpiaba a fondo otra de sus armas- parece que Coyote-A esta lista -mencionó el rubio con una sonrisa al ver la escopeta recortada reluciendo-

En ese preciso instante llamaron a la recamara de Naruto y este dio el pase, para después voltearse y ver que por la puerta se asomaba Izabella.

- Naruto-Bocchan, su sensei le esta buscando y le espera en la sala -dijo Izabella presentándose en la habitación del joven rubio-

- gracias… Iza-chan -agradeció el rubio mientras la maid desviaba la mirada un poco incomoda-

- Naruto-Bocchan por favor limítese a llamarme Izabella, que agregue el chan en mi nombre es un poco vergonzoso -dijo la peliazulada mientras Naruto sonreía-

- Iza-chan tengo un año aquí y se que eres una persona de confianza, yo solo llamaría así a mis seres queridos -respondió el rubio dándole sus razones a la maid-

- eso no esta bien visto Bocchan, pero esta bien, lo permitiré solo por que es su deseo -comentó desviando la mirada- por favor, preséntese en la sala -con dichas palabras la maid se retiro y dejo a Naruto con una sonrisa-

Naruto se coloco su escopeta recortada en la espalda donde tenia una funda para guardarla, lentamente el rubio salió de su habitación y camino por los pasillos del castillo, una vez en la sala se encontró a su sensei sentado en uno de los sofás degustando una taza de té caliente que le había proporcionado Lizlet quien se retiro un poco nerviosa al ver a Naruto con el pecho descubierto.

- ten decencia y cubre tu pecho -dijo el albo sin ver al rubio al momento que daba un sorbo a su bebida-

- hmm, no lo creo sensei -respondió el rubio sentándose en un sillón frente a su sensei- y ¿Qué lo trae por aquí? Lo último que me dijo fue que estaba en una misión muy importante -cuestionó el rubio sentándose a sus anchas en el sofá, mientras subía sus pies a la mesa frente a el-

- mocoso… no te he educado de esa manera, así que… ten respeto y baja los pies de la mesa -sentenció el albino con una voz tranquila mientras abría los ojos y miraba a Naruto-

- tsss… a veces puedes ser bastante estricto -mencionó con pereza el rubio tomando la orden de su sensei-

- es por que al contrario de ti y tu padre… yo tengo modales y no soy un despreocupado idiota como ambos -respondió dejando la taza de te en una pequeña mesa-

- oye hablando de eso, creo que ya es tiempo de que los conozca ¿no crees? -preguntó Naruto mirando al albo-

- aun no, primero debes terminar tu entrenamiento y precisamente hoy iras a buscar a un demonio de bajo rango -comentó el hombre lanzándole un folder a Naruto-

Naruto miro el folder y lo abrió, en este aparecía lentamente una imagen que hizo sonreír al rubio.

- ¿lo dices en serio? –Preguntó el chico mirando a su sensei-

- ¿cuando me has visto hacer una broma? –preguntó el albo de forma seria-

- es que… pues, no se ve muy fuerte que digamos –mencionó Naruto mirando la imagen-

- ¿acaso no entendiste la parte del demonio de bajo rango? –preguntó Vergil mirando a Naruto-

- bueno, según este documento, esta lagartija ridícula es clase D –respondió el rubio-

- Naruto, cuando te dije que entrenaríamos seria bajo mis reglas, así que ve y cumple tu misión, por que mientras estés bajo mi entrenamiento tu mataras al demonio que yo te ordene –sentenció el hombre con tranquilidad-

- ESTA ES UNA REVERENDA ESTUPIDEZ, YA TE HABIA DICHO QUE QUIERO ALGO MAS EMOCIONANTE –gritó el oji azul muy enojado mientras se ponía de pie-

- ¿Quieres demostrarme que estoy equivocado? –preguntó poniéndose de pie el albo mientras dirigía una mirada de seriedad a su alumno- derrótame y considerare darte demonios rango B –sentencio el albino sin apartar la mirada de Naruto quien solo gruñía ante los tratos de su sensei-

- bien usted gana –dijo tomando el folder con la misión de mala gana y alejándose de la sala, pero a pocos pasos de salir- no lo hago por temerle, si no por que se que aun no estoy listo para enfrentarme a ti de nuevo –dijo el rubio con una voz seria par después desaparecer de su vista-

- hmm, después de todo algo mío si se le pegó –mencionó tranquilo el albino-

- al menos le estas dando sentido común –dijo una voz que recién entraba a la sala-

- ¿a que debo el honor de tu visita? –preguntó el albo sin mucho interés-

- Pues ¿Que te puedo decir? -Preguntó una hermosa mujer de cabellos rubios y lacios que paso a tomar asiento frente al albo mientras cruzaba sus piernas de forma sensual- Vengo a ver como esta el, después de todo… es mi pequeño –comentó con una sonrisa-

- Si… tuyo –Mencionó con seriedad- Parece inevitable el no tomarle afecto después de pasar 1 año con el –aclaró el albo-

- tu… tomándole afecto a alguien, vaya quien lo diría –comentó divertida-

- Quiero que sepas que esto no lo hago por ti o por ese idiota de mi hermano, yo planeo que ese mocoso se convierta en un demonio poderoso que me pueda brindar sus poderes cuando me sean de utilidad –comentó el albino con seriedad-

- Como digas cariño, pero… mientras su madre sea yo no permitiré que le pongas una mano encima, te aseguro que su padre tampoco permitiría tal cosa –comentó ella con una sonrisa tranquila-

- Te recuerdo que el aun no sabe quienes son ustedes –Dijo el de gabardina azul-

- Lo se y es por eso que planeo quedarme y presentarme ante el –Respondió con tranquilidad la rubia-

- Imposible, el acuerdo que tuvimos los tres era que el chico no los conocería si no hasta que su entrenamiento hubiera terminado –Mencionó el albo con seriedad-

- ¿Y eso será cuando? –Cuestionó la rubia con un tono de voz levemente molesto-

- Cuando yo lo decida –Respondió el albino poniéndose de pie y dándole la espalda-

En ese momento se escucho un fuerte disparo que llamo la atención de Satura y Lizlet quienes estaban mas cercanas a la sala, al llegar a esta habitación solo pudieron ver a la mujer rubia con una pistola blanca extendida y al sensei de Naruto guardando su katana.

- Ese tipo de respuestas no me gustan, así que… te recomiendo que termines el entrenamiento de mi pequeño, o yo misma me interpondré en este –Mencionó con una voz molesta, mientras el albo se mantenía callado y fulminando a la rubia con a mirada- En fin, ya me arruinaste la visita así que, supongo que puedo ir a molestar un rato a tu hermano –Dijo poniéndose de pie para después caminar en dirección a la salida- Mantendré la promesa, pero aun así estaré presente para conocerlo, ha y antes de que se me olvide… si te sobre pasas con su entrenamiento juro que te mato aun siendo el tío de mi pequeño –amenazó la mujer retirándose-

- Mujeres, quien las entiende –Murmuró el albino negando con a cabeza-

Mientras tanto…

- ¡Argh! –Gruñó un extraño hombre lagarto- No voy a permitir que un miserable humano me humille de esta manera –gritó el hombre lagartija furioso al ver como uno de sus 4 brazos caía al suelo y se retorcía por reflejos al momento en que la sangre escurría-

- ¿que paso? –preguntó Naruto de forma burlona- ¿solo puedes regenerar tu cola y no tus brazos? –preguntó Naruto con sus ojos rojos y su piel gris-

- ¡Pagaras por eso! –Grito furioso el demonio que decidió arremeter contra el chico, pero de un movimiento rápido Naruto metió a Coyete-A en el hocico del demonio el cual no podía cerrar sus mandíbulas- ggla gmm gl –Exclamaba sintiendo asco por tener el arma casi en su garganta-

- Sabes… me pregunto si… -En ese momento el rubio con una sonrisa sádica en su rostro- Puedes regenerar tu cabeza –sentencio soltándole un disparo y matando al instante a la lagartija- mierda, se lleno de baba que asco y recién la termine de limpiar –se quejó Naruto de forma infantil-

Minutos mas tarde el rubio caminaba de regreso al castillo cuando de repente un ataque de nostalgia lo ataco.

- Ya paso un año…me pregunto ¿Como estarás Kaa-san? –Preguntó el chico intentando recordar a esa amorosa mujer que lo cuidó en su infancia y parte de su adolescencia-

Konoha… Mansión Senju…

Las luces de la mansión estaban todas apagadas, la casa era un desorden y apestaba a alcohol debido a la gran cantidad de botellas que había regadas por el suelo. En este lugar lo único que se podía escuchar eran 2 voces y unos sollozos y esas provenían de la habitación del miembro mas joven de la casa, dentro de la habitación se podía ver a Tsunade sentada en la cama de su hijo mientras le daba la espalda a su alumna quien estaba mas que preocupada por la mujer.

- Tsunade-sama por favor este tipo de vida no le traerá nada bueno, se que le duele la muerte de Naruto-kun, pero debe entender que si sigue así solo se causara mas daño –Dijo Shizune muy preocupada al ver a su maestra llorando mientras abrazaba con fuerza un retrato donde salía un pequeño rubio sonriendo-

- ¿Por qué Shizune? –Preguntó Tsunade derramando lagrimas- ¿Por qué tengo que perder todo lo que me hace feliz? –Completó la pregunta mientras sus lagrimas caían en el cristal que mantenía segura la foto de Naruto- ¿No merezco un poco de felicidad? –Preguntó completamente destrozada-

- No diga eso por favor, se que estos momentos son muy difíciles pero debe ver hacia delante seguir su vida –Aconsejaba la morena intentando animar a la rubia-

- ¿Como puedo ser feliz si mi pequeño ya no esta? –Preguntó la oji marrón con desesperación- Ya no puedo verlo, abrazarlo, darle besos… no puedo escuchar su voz llamándome Kaa-san… dímelo Shizune ¿Como puedo ser feliz si mi fuente de felicidad ya no esta aquí? –Preguntó arrojando la botella de sake, el cual se comenzó a regar por el suelo- Me quiero morir, Kami me quiero morir –Decía la rubia dejando la foto recargada en sus piernas mientras se llevaba las manos al rostro y se cubría los ojos al momento en que sus lagrimas bajaban por sus manos-

- Tsunade-sama –Murmuró preocupada Shizune al ver así destruida a la rubia-

- Naru-chan –Murmuró la rubia pasando sus dedos por el cristal el cual estaba lleno de lagrimas-

Flashback…

El hokage había mandando a llamar a los novatos que no habían ido a la misión de rescate, entre ellos estaban Ino, Shino, Tenten, Sakura y la hija del Hokage junto a los jefes de clanes y algunos de los jounin mas conocidos. En esos momentos Minato se paro frente a todos con una expresión seria.

- Este día les tengo una terrible noticia –Mencionó el rubio con una voz que reflejaba tristeza- Hoy durante la misión de recuperación a Sasuke Uchiha, se perdió una vida muy importante –Mencionó el hombre-

- POR FAVOR HOKAGE-SAMA, DIGANOS QUE SASUKE-KUN ESTA BIEN –Gritó Sakura muy preocupada-

- Uchiha esta en recuperación en estos momentos –Respondió con seriedad el hombre- La misión fue un éxito, pero como dije… perdimos a alguien en ella –Aclaró el hombre sorprendiendo a los presentes-

- Acaso alguien de la misión… -Dijo Asuma preocupado por alguno de sus genin-

- Lamentablemente, si –Mencionó Minato con gran pesar- el gennin que perdió la vida fue –dijo tomando aire y soltando un gran suspiro- Naruto murió a manos de Sasuke –reveló dejando un enorme silencio-

- Naru-chan –Mencionó una voz entre todos la cual llamó la atención haciendo y dejando ver a Tsunade que comenzaba a perder el color de la piel por las palabras del Hokage- ¨Te quiero mucho Kaa-chan te prometo que regresare para que podamos pasar un rato juntos¨ -Recordó las palabras de Naruto quien la había abrazado antes de partir a la misión-

- Tou-chan dime que es mentira, Naruto-Nii no pudo haber muerto –pidió una joven rubia de grandes ojos marrones, la cual vestía una camiseta azul de mangas cortas, lleva una falda blanca y unas sandalias azules-

- Lamento decirlo hija, pero… el murió siendo un gran shinobi, Naruto cayo trayendo a un traidor que solo quería poder y es por eso que aunque no tengamos su cuerpo le daremos una sepultura a su memoria –respondió Minato con tranquilidad y una expresión de dolor-

- Naruto-kun –Murmuró Kushina con una expresión de tristeza al enterarse lo que ocurrió con la persona que su hija consideraba su hermano mayor-

En ese momento el corazón de Tsunade no lo soporto y termino cayendo al suelo desmayada y alarmando a todos, pues no era un secreto que para la Senju, Naruto era lo mas importante que tenia en su vida-

- ¡Tsunade-sama! –Exclamó asustada Shizune al ver a su maestra sufrir ese desmayo-

Fin del flashback

- Tsunade-sama –habló Shizune acercándose a la mujer- se que le duele, pero… tiene que ser fuerte, ¿Acaso cree que a Naruto-kun le gustaría verla triste y tomada? –Preguntó Shizune haciendo que Tsunade abriera los ojos-

Flashback…

7 años después del ataque del Kyubi, Naruto de nuevo había sido atacado por aldeanos y Shinobi y en estos momentos estaba en el hospital, con Tsunade haciendo todo lo posible por no perderlo.

- Son unos malditos…. Sniff, mira como te dejaron sniff –lloraba la mujer al momento de vendar con delicadeza el brazo derecho de Naruto donde había una enorme quemadura-

- Kaa-chan, por favor no llores yo estoy bien Kaa-chan –Dijo un pequeño Naruto que se encontraba recostado en la cama de un hospital- No me gusta verte llorar, por favor no llores –Pidió el niño estirando con dificultad su brazo derecho y limpiando las lagrimas de la rubia-

- lo haré mi bebé, ya no llorare –Mencionó la rubia sonriendo y depositando un beso en la frente del niño que lentamente comenzaba a cerrar sus ojos hasta quedar dormido con una sonrisa al saber que su Kaa-san lo estaba cuidando-

Fin del flashback

- Naru-chan –Murmuró la mujer con una sonrisa al recordar las palabras de su pequeño-

- Tsunade-sama –Dijo Shizune tomando asiento al lado de la mujer- se que será difícil aceptar la muerte de Naruto-kun, pero… -Dijo Shizune que fue interrumpida por la rubia Senju-

- Por favor… podrías dejarme sola –Pidió con la voz mas tranquila, haciendo que la morena suspirara un poco triste, pese a todos lo intentos que había hecho con el paso del tiempo, su maestra seguía en ese estado de depresión-

- La cena estará lista en unos minutos, por favor… vaya a comer –Pidió la morena poniéndose de pie y caminando lentamente a la salida- La muerte de Naruto-kun nos afecto a muchos Tsunade-sama, yo también lo extraño mucho –Dijo Shizune con un tono apagado y saliendo de la habitación-

La Senju de nuevo se quedo sola en la habitación, miro la recamara de su hijo, su olor estaba por todos lados, entonces su vista se posó en el único muñeco que su hijo conservo.

- Señor Kitsune –Dijo Tsunade mirando a un curioso zorrito de pelaje naranja- supongo que usted también extraña a Naru-chan, tanto como yo –Mencionó la rubia tomando entre sus manos al muñeco de felpa- Recuerdo que Naru-chan lloró para que lo comprara –Mencionó acariciando la esponjosa cola del zorro-

Los minutos pasaron y Tsunade sin darse cuenta termino completamente dormida en la habitación de su hijo, en ese momento la puerta de la habitación se volvió a abrir dejando ver a Shizune como la culpable, la joven morena pudo ver como la rubia se había quedado dormida mientras abrazaba al señor Kitsune. Un suspiro se escapo de sus labios, de nuevo la oji miel se había dormido sin cenar, ahora no tenia mas opción que cerrar la puerta y dejarla dormir.

Shizune camino en silencio a su habitación, como todas las noches siguió el mismo protocolo, se descambio dejando caer al suelo su Kimono negro, mientras miraba su cuerpo reflejando en el espejo. En estos momentos Shizune llevaba un sostén y unas bragas de encaje rosadas para después proceder a agarrar una camiseta blanca de manga corta, la cual delineaba sus jóvenes curvas y que apenas tapaba sus glúteos. Suspirando con mucho cansancio camino hacia su cama se dejo caer sobre esta con los ojos cerrados, solo pasaron unos minutos pero ara ella habían sido muchas horas debido al cansancio, al abrir sus ojos otra vez termino encontrándose con donde un pequeño corazón azul el cual tenia escrito, te quiero.

- Estés donde estés Naruto-kun… espero que tengas la paz que siempre deseaste –Dijo la morena que se acostó e imito a su maestra, pues termino profundamente dormida mientras abrazaba el corazón-

Regresando con Naruto…

El rubio ya estaba de regreso en el castillo, lentamente caminaba por los pasillos hasta que logro llegar a su habitación donde cerro la puerta para después tomar un pequeño y extraño cuadrito con varios pedazos de plástico que tenían números blancos, lo cual dio como resultado que extraña música comenzara a sonar en la habitación.

El chico se quito la gabardina dejando expuesto su torso desnudo donde había algunas cicatrices, el rubio lentamente camino hacia un costal de entrenamiento pero justo cuando estuvo por comenzar decidió hacer otra cosa, Naruto hizo 5 clones los cuales miraban al rubio con una sonrisa.

- Bueno chicos, creo que es hora de comenzar –Mencionó Naruto al momento en que la canción entraba con mas ritmo-

Uno de los clones se abalanzó contra Naruto quien simplemente se hizo se hizo para atrás logrando evitar un puñetazo, en ese momento algo lo atrapo por atrás haciendo que el rubio se sorprendiera al ver a otro clon.

El entrenamiento con los clones fue duro, siempre le acorralaban y le impedían que se moviera con libertad, pero el rubio siempre se las ingeniaba para zafarse de la situación. Fueron intensos minutos de combate hasta que Naruto logro derrotar a sus clones, su cuerpo escurría en sudor mientras que su cabello se había alaciado al estar empapado.

- Estas muy oxidado –Dijo una voz que Naruto conocía a la perfección-

El rubio se volteo con una expresión seria para ver a su sensei, quien estaba cruzado de brazos mientras le miraba fijamente.

- ¿Ahora que es lo que quieres? –Preguntó Naruto tomando una toalla mientras se secaba el sudor-

- En vez de hacer eso deberías tomar una ducha –Cuestionó el albo mientras negaba las acciones de Naruto-

-¿Te crees mi madre para decirme que haga lo que debo y no debo hacer? –Preguntó Naruto mientras con su mano tomaba una botella de agua y comenzaba a beberla-

- Tu misión, quiero el resultado –Dijo el hombre-

Naruto suspiro con cansancio y después de su pantalón saco una garra de esa lagartija que había asesinado no hace mucho.

- No entiendo cual es tu obsesión con el que te traiga un recuerdo de mis victimas –Dijo Naruto arrojándole la garra al hombre quien la tomo sin mucha dificultad-

- De no exigirte una prueba, estoy seguro que te la pasarías de vago –Respondió el albo-

- Tsk… -Se quejó el rubio-

- Mañana necesito que te levantes temprano, eh decidido que haremos un pequeño viaje alrededor de los círculos del infierno –Dijo el sensei del rubio-

- ¿Un viaje? –Preguntó Naruto con curiosidad-

- Dices estar preparado para enfrentarte a demonios mas poderosos, así que te daré el beneficio de demostrarme que tus palabras son verdaderas –Respondió el albo que termino dándole la espalda a Naruto para después salir del lugar-

- Vaya… esto se pone interesante –Mencionó Naruto con una pequeña sonrisa-

- Demasiado diría yo –Mencionó una voz completamente desconocida para el rubio, quien rápidamente llevo su mano a su espalda para sacar su escopeta al momento que mantenía una mirada de seriedad a las siluetas que salieron de la oscuridad-

- ¿Qué es lo que haces aquí? –Preguntó Naruto con seriedad-

- Ara, Ara… parece que el chico guapo es algo violento ufufu –Comentó una joven con una voz cálida y juguetona mientras intentaba reprimir su risa llevando su mano a su boca, sus cabellos son azabaches y su vestimenta consta de un uniforme escolar que consta de una camiseta de manga larga y en color blanco, un corsé negro, una falda color vino, calcetas negras y zapatos negros-

- Directo al grano, ese tipo de demonios me agrada –Comentó otra joven, pero esta tenia una melena roja como la sangre, de ojos color esmeralda y ropas similares a las de la morena- mi nombre es… -Dijo la pelirroja que rápidamente fue interrumpida-

- Se quien eres princesa, así que lo volveré a preguntar ¿Qué hacen aquí? –Preguntó un tanto violento el chico y sin apartar la vista de ambas intrusas-

- Eso facilita mas las cosas, así que lo hare mas fácil –Dijo la pelirroja con una sonrisa- Vengo a ofrecerte mis servicios –Comentó la oji verde con una linda sonrisa haciendo que Naruto se pusiera tan rojo como el cabello de la chica-

- Eh si… bueno, no creo que debas apresurar tanto las cosas princesa –Respondió el rubio con un gran sonrojo y gran nerviosismo-

- Pero que dices ¿Yo estoy mas que dispuesta a hacerlo? –Dijo la pelirroja con mucha seguridad-

- Ara, Ara parece que tenemos un pequeño pervertido ufufu –Comentó divertida- Rias-sama ¿Le importaría si me pongo a jugar con el? –Preguntó sonriendo la morena-

- E… Esperen yo aun no… -Dijo algo nervioso Naruto al tener que imaginarse en alguna situación comprometedora con alguna de esas dos bellezas que estaban en su habitación-

- Eso puede espera Akeno –Mencionó la pelirroja con tranquilidad- Ahora tengo asuntos importantes que tratar con… mi querido peón –Dijo la pelirroja mirando a Naruto-

- Yo no soy ningún peón y quiero que eso te quede claro –Respondió Naruto recobrando su seriedad al momento que tomaba su gabardina del suelo-

- Pero podrías serlo –Comentó Rias con un tono sugerente mientras caminaba hacia Naruto y le cerraba la gabardina abrochándole botón por botón- Naruto-kun… -Dijo la pelirroja sorprendiendo al chico- No te sorprendas, eh hecho mi tarea y te eh seguido la pista –Respondió ella sonriendo mientras Naruto sentía un escalofrió al haberse sentido acosado, mientras en Konoha una chica de cabellos azules quería golpear a alguien que sentía le había copiado-

- Princesa… no me convertiré en alguien que trabajara para ti –Dijo el rubio tomando las manos de la pelirroja y separándolas de su cuerpo-

- ¿Estas seguro? –Preguntó la pelirroja con seriedad-

- Si –Respondió Naruto-

- Yo podría darte lo que quieras si trabajas para mi como mi fiel Peón –Comentó la oji esmeralda intentando tentar a Naruto- Sabes… una de las funciones de mi Clan es cumplir los deseos de los demonios, pero para ello, estos deben darme algo a cambio… pero al ser tu, hare una excepción –Dijo la pelirroja- Dime que es lo que mas anhelas en el mundo y yo te lo daré –Dijo la pelirroja-

- Yo… -Mencionó el rubio siendo tentado por la pelirroja- No –Negó el rubio- Te agradezco la oferta pero la tengo que rechazar –Respondió Naruto-

- La oferta seguirá en pie Naruto-kun – Con esas palabras la pelirroja camino de regreso con su compañera para después un sello rojizo que apareció en el suelo terminara sacándolas del lugar-

Después de que ambas chicas habían desaparecido Naruto quedo pensativo por varios minutos y con las palabras de la pelirroja dándole vueltas en la cabeza, y si el decidiera aceptar la oferta… acaso… ¿acaso podría volver a ver a sus seres queridos en la tierra de los vivos?

Rápidamente sacudió la cabeza, realmente tenia ganas de ver a sus seres queridos como su Tsunade-Kaasan o su Lucy-Imouto, pero ahora lo mas importante era su entrenamiento. En ese momento miro por la ventana ya estaba lo bastante oscuro así que decidió que seria hora de dormir, pero la idea de poder regresar a ver a su familia lo tenia muy tentado. Se saco la gabardina y después se sentó en su cama para terminar quitándose en sus botas.

- ¨Y si hubiera aceptado¨ -Se preguntó a si mismo el rubio para después cerrar sus ojos-

La noche paso tranquilamente trayendo consigo un agradable amanecer.

- Lizlet hazme el favor de despertar a Naruto –Pidió el albo a la joven maid-

- Hai –Respondió la joven rubia caminando con una expresión feliz en su rostro-

La chica de coletas camino en direcciona la habitación del rubio y al llegar su rostro se puso un poco rojo, pues quizás tendría la oportunidad de volver a ver ese estomago de lavadero que tanto le gusta, el solo pensarlo la hizo emocionarse un poco así que apresuro el paso y al llegar encontró a Naruto dormido con la cobija cubriéndole la cabeza.

- Naruto-Bocchan –Llamó Lizlet poniendo su mano en las cobijas, pero… algo extrañamente sueve estaba en las sabanas- ¿Qué es esto? –Preguntó la rubia apretando un poco y haciendo que se escuchara un…-

- mmm –Se escuchó un gemido debajo de las cobijas-

- Bo… ¿Bocchan? –Llamó Lizlet haciendo que Naruto se despertara y le diera la oportunidad que tanto deseaba-

- Buenos días Liz-chan –Saludó el demonio rubio al momento de soltar un gran bostezo-

En ese momento algo lo obligo a regresar a la cama y recostarse, al bajar la vista se dio cuenta que estos eran dos brazos que dejaron a Naruto extrañado, el rubio con curiosidad se quito las cobijas y termino encontrándose con Rias y Akeno en su cama y los brazos pertenecían a las dos, quienes tenían una expresión de felicidad.

- Pri… ¿Princesa? –Preguntó el rubio oji azul mirando a ambas chicas completamente desnudas-

- Buenos días mi querido y futuro Peon –Comentó la pelirroja-

- Ara, Ara… ¿Por qué nos levantamos tan temprano? –Preguntó Akeno tallándose los ojos mientras con sus brazos cubría la desnudes de su cuerpo-

- Po… ¿Por que están desnudas? –Preguntó Naruto un poco incomodo-

- Yo no puedo dormir usando ropa, siempre duermo desnuda –Respondió la pelirroja-

- Se lo reconozco, esto es mucho mejor ufufuf –Dijo la morena con gran felicidad-

- No me quedare atrás, Naruto-Bocchan yo también –Mencionó Lizlet cerrando sus ojos con fuerza mientras su rostro se ponía colorado al intentar quitarse su vestido-

- ¡Aaah! ¡LIZ-CHAN NO HAGAS ESO! –Gritó el rubio intentando parar a su amiga-

- Lamento interrumpir tus… -Dijo el albo haciendo una pausa y mirando a las chicas desnudas- asuntos, pero ya tenemos que irnos –Declaró el hombre con una voz seria haciendo que las féminas en la habitación les entrara curiosidad-

- ¿Y a donde iremos? –Preguntó Naruto, mientras a su sensei se le venia una pequeña sonrisa sádica-

- Eso no te importa, así que tienes 10 minutos para estar listo –Respondió el hombre-

Continuará…

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