Daltonismo Anaranjado: "Conviviendo con Percy"
Capitulo 2: ¡Quiero más quiddich!
-¡¡¡PERO QUIEN SE CREE QUE ES, VOY A ASESINARLO!!! - dijo enojada la chica cuando se alejaron del pelirrojo.
- Cálmate tampoco es para tanto.
- Oh si, si lo es. Primero lo de anoche, vamos Oli ¿quien estudia el primer día de clase?, cuando ni siquiera comenzó tu educación mágica en ningún momento. Y después me choca por los pasillos para ir a la biblioteca cuando todavía no hay tareas.
- Bueno, pero entiéndelo, esta loco, mira como estudia compulsivamente. - Los ojos de Ataña se dirigieron a Percy, este anotaba desenfrenado todo lo que decía el profesor Binns.
- Tal vez tengamos que hacer lo mismo si queremos tener buenas calificaciones.
- No lo creo. - dijo una chica al lado de estos que escribía desenfrenada - todo lo que dice Binns es lo mismo que esta en el libro, quédense tranquilos.
- Gracias... - dijo Oliver
- Tara Garren - correspondió la Ravenclaw por lo bajo.
- Oliver Wood, Ataña Garver - señalo a la chica. - Si no hay que tomar notas, por que vos las tomas. - desconfiaba de la chica, era Ravenclaw, de seguro quería ser la mejor de la clase.
- ¡¡¡Oliver!!! - lo reto Ataña viendo el tono del chico.
- Pero es que
- Escribe otras cosas - respondió un chico pelirrojo que estaba al lado de Tara ante la pelea de susurros. Y les mostró el papel de la chica en el cual había una poesía. Tara se puso colorada.
- Vos también estabas escribiendo mucho
- ¡¡¡Oliver!!! - volvió a insistir Ataña, el pelirrojo les mostró un excelente dibujo con cerillo, de la concentrada cara de Tara escribiendo. - Es realmente bueno - dijo Ataña mientras se lo arrebataba de la mano, sin darse cuenta de que no había susurrado lo dicho, si no, casi gritado.
- Permití sus susurros, pero no voy a permitir gritos - dijo el profesor Binns - diez puntos menos para Gryffindor, y otros diez menos para Ravenclaw. Y si continúan les sacare otros veinte más a cada casa y se retiraran de mi clase. - Percy los fulmino con su mirada, reprochándole la perdida de puntos, y la interrupción de la clase.
- Si profesor. - dijeron los cuatro. Y regresaron a sus respectivas labores, Tara escribía, y el pelirrojo dibujaba. Oliver decidió copiarle al segundo solo que este no tenia tanto talento, vamos nadie puede tenerlo el pelirrojo era picasso, y dibujando cosas de Quidditch, su nuevo y no tan conocido vicio. Ataña se dedicaba a corregirle algunos errores de las pelotas que el chico esbozaba, mientras cabeceaba hasta finalmente quedarse dormida.
- Ati - Oliver la sacudía - Ati, tenemos defensa, la clase término. - Ataña abrió los ojos confundida.
- Si - dijo media dormida. Bostezo y se estiro. - Vamos - dijo ahora más despierta y sonriente.
- Toma es para vos. - dijo Oliver entregándole una hoja un tanto colorado. Ataña vio el dibujo que ayudo a hacer a Oliver, salvo que ahora no eran tres pelotas de quidditch, si no un mar de estas, y también el campo y un dibujo (no como los del pelirrojo, si no en caricatura) de ella y el volando.
- ¡¡¡Gracias Oli!!! - la chica lo abrazo y beso su mejilla. - Me encanta. - Oliver se puso más rojo que un tomate.
- Oh no son tiernos Bill. - dijo Georgy que salía del aula de defensa.
- Si, a veces me gustaría que fuésemos asi. - dijo Bill también algo rojo.
- Si contesto Georgy, tienen una muy linda amistad, pero la nuestra también es muy buena- comento mientras se iban.
- Creo que Bill no quiere una amistad. - Rió Oliver.
- Yo también lo creo, pero Georgy no se da cuenta, que boba.
- Hay mucha gente ilusa por el mundo.
- Muévete estorbo. – dijo Percy pasando con 1500 libros y empujando a Ataña para entrar al aula.
- Ohh voy a asesinarlo, lo juro.
- Cálmate.
- No quiero, me molesta demasiado¿que le hice a ese espécimen para que me trate asi?
- Nada, pero
- NADA ENTONCES TENGO TODO EL DERECHO
- Basta, sentate, y cállate.
- Bueno. – Respondió la otra enojada.
- Ataña deberías prestar atención, estas cosas son importantes.
- Ya las se, mi nana me las enseño.
- Ahh – Oliver se sintió un poco ignorante, dado que el no entendía nada, y se coloreo un poco, Ataña lo noto.
- No te sientas tonto, sos de otro mundo, es normal. – lo tranquilizo sonriente. – Si queres a la salida te puedo enseñar algunas cosas antes del almuerzo, o volar un rato, lo que vos quieras.
- Si, seria
TOCK TOCK TOCK
- Si? – dijo el profesor Vactor (n/a: es vactor, no vector, no es que yo este mal)
- Disculpe profesor, quisiera saber si puedo retirar a los alumnos Wood y Garver.
- Si profesora. Wood, Garver, retírense.
Ataña y Oliver se levantaron y se fueron con la profesora McGonnagal, quien los condujo hacia su despacho. Los chicos morían de nervios hasta que vieron que Tomas Mushroom también estaba ahí.
- ¿Son ellos? – pregunto la profesora.
- Si¿no les parece perfectos? – dijo Tomas
- No, me parecen pequeños y fuera de las reglas.
- Vamos, a ambos les faltan días para los doce ¿no? – dijo Tomas
- Si profesora. –contestaron los otros dos.
- ¿Cómo es que sabe usted eso señor Mushroom? – Tomas se coloró rápidamente, los chicos también tenían esta duda.
- Yo… - balbuceo – yo… mirelosregistroscuandofuiavisitaradumbledore – dijo rápidamente tomas.
- Diez puntos menos por esto. – Dijo la profesora – sin embargo acepto que los chicos hagan una prueba, LA CUAL VERE, y decidiré si ingresan o no. – Los ojos de los tres brillaron – esto NO significa que ya están en el equipo.
- Pero si significa que casi – les susurro Tomas a los chicos.
- Traguen su alimento, por que si llegan tarde a la clase, y nos restan mas puntos por su culpa juro que los mataré. – Les dijo Percy cuando estos llegaron muy tarde al gran salón para comer.
- NO ES NUESTRA CULPA QUE MCGONNAGAL NOS TUBIESE HORAS HABLANDO DE RESPONSABILIDAD – le grito Ataña mientras el chico se iba. – Lleguemos tarde a propósito.
- Tampoco para hacer tonterías Ati.
- Si es verdad. Traga mucho que esta salida tenemos la cosa esa con McGo, y tenemos que estar bien con las escobas.
- Si, es verdad, tengo q comprarme una.
- Te dije que te regalaba la mía.
- Pero es nueva.
- Pero ya tengo una no muy vieja, que hace excelente lo que necesito. QUEDATELA Y NO TE HAGAS EL BUENITO. – dijo mientras guardaba unas manzanas y sándwiches en la mochila. – los necesitaremos para cargar energía a la salida.
- Si tu lo dices pero para mi es desesperado. – dijo tragando y cruzando el gran salón para ir a clase.
- OLIVER APURATE Y TRAGA ESA MALDITA MANZANA – le grito Ataña mientras bajaban las escaleras hacia el campo.
- Si, si si. Pero me sobrecargaste amiga.
- Cállate y come.
Una vez en el campo, Ataña saco sus pelotas (dado que las de la escuela apestaban), tomo un bate, y se pusieron a jugar. Los ojos de McGo se iluminaban cuando Oliver atrapaba un tiro especialmente difícil, o cuando Ataña daba un golpe excelente.
- Bueno – dijo una vez que bajaron. – Voy a pensarlo. – Y se retiro.
La futura bateadora hizo un amago de golpearla con el bate, y Oliver se tiro al piso exhausto.
- Estuvieron excelente – les dijo Georgy. – Sería muy estúpido que no los deje entrar.
