Hola de nuevo Ranmafans! XD
Aquí estoy con el segundo capitulo de esta historia. Espero no haber tardado mucho pero me faltaban detalles por definir..jeje XD
En este capitulo veremos que las piezas de la historia se empiezan a acomodar...para traer DRAMA DRAMA DRAMA jaja...XD Espero que sea de su agrado.
Como siempre, espero sus comentarios y sugerencias con el fin de saber si les va gustando la historia!
Gracias a todos aquellos que comentaron para el primer capítulo...hicieron que sonriera durante muchos dias y me insitaron a continuar con la historia!
Como en el capitulo anterior...las letras en itálicas es lo que los personajes piensan!
Adios!
Capitulo 2: El destino deja caer las piezas
-¡HOLA! ¡YA LLEGUÉ! – gritó una muchacha de cabellos cortos al llegar a la puerta de su casa. Una chica a la par de cabellos cortos pero castaños, salió a su encuentro:
-¡Akane! Vaya…qué bueno que llegaste…empezábamos a preocuparnos…pero…¿qué no vienes con Ranma? – preguntó asombrada.
- Venía atrás de mi – se limitó a responder secamente la chica de cabellos azules mientras se quitaba sus zapatos para poder entrar a la casa.
- ¡Oh, Akane! ¡Qué bueno que llegas! Estábamos esperándolos para cenar – salió a su encuentro una chica de mirada y voz dulce, con una coleta de lado atada en un moño blanco – pero, ¿Ranma no viene contigo? – preguntó con la misma sonrisa algo preocupada.
- Si…venía atrás de… - pero fue interrumpida por el muchacho de la trenza, quien deslizaba nuevamente la puerta para entrar a la casa.
- Hola – saludó indiferentemente el muchacho. A juzgar por su expresión, venía algo molesto.
- ¡Ranma! ¡Qué bueno que llegas!. Bueno…ahora sí podemos comenzar la cena…vamos muchachos – comentó dulcemente Kasumi.
- ¡Oh! Gracias Kasumi, pero yo no tengo hambre… iré a entrenar un poco y después cenaré – le dijo Akane en un tono apagado mientras subía las escaleras hacia su habitación. Ambas hermanas la siguieron con la mirada. Mientras tanto, el chico de la trenza se quitaba sus zapatos.
-Bueno…entonces seremos sólo nosotros – contestó la chica con la misma pasividad y se marchó a la cocina. Mientras tanto, la chica de melena Bo miraba perspicaz al joven, quien para el grado de dificultad de la actividad, ya se había tardado bastante en cambiarse los zapatos.
-¿Me preguntó qué fue lo que pasó entre ustedes esta vez? – inquirió curiosa.
-No es de tu incumbencia – le contestó ásperamente el chico.
-¿Me pregunto si tiene algo que ver con lo que sucedió esta mañana cuñadito? – preguntó nuevamente con un tono pícaro en la voz.
- ¿Esta mañana? No…se de que hablas Nabiki, así que déjame en paz – el muchacho pasó de largo a la chica para dirigirse al comedor. La chica se quedó mirándolo desde esta posición, no sin antes prometerse que averiguaría lo que sucedía entre esos dos.
-Presiento que de esto saldrá un muy buen negocio – se dijo a si misma y al igual que el chico, inició su marcha hacia el comedor.
Una vez más el astro sol se levantaba por la ciudad de Nerima. En las calles de la metrópoli comenzaba el ajetreo normal de personas y autos comunes en un día laboral como este. Las personas que habitaban en la residencia Tendo iniciaban a su vez con las actividades usuales de todos los días.
-¡DEMONIOS! … ¡SE ME HACE TARDE! – se escuchó gritar a un joven desde las habitaciones del primer piso de la casa.
- Vaya…parece ser que nuestro cuñadito se acaba de despertar – dijo divertida la hija de en medio de los Tendo, quien se encontraba ya en el comedor, lista para empezar su desayuno.
- Nabiki ¿por qué no lo despertaste? – la reprendió su hermana mayor.
- A mi nadie me encargó tal tarea hermanita, ¿cómo iba a saber? – contestó inocentemente.
- ¡RAYOS! ¡¿POR QUÉ NO ME DESPERTASTE AKA…? – gritaba furioso el chico de ojos azul-grisáceo mientras entraba al comedor, pero se interrumpió al ver que la culpable de su retraso no estaba ahí.
-¡Oh Ranma! Discúlpame…no nos dimos cuenta de la hora y olvidamos avisarte – le dijo Kasumi con una voz preocupada.
- ¡Oh! ¡No te preocupes Kasumi! ¡Fue mi… culpa quedarme dormido! – replicó apenado el chico rascándose la cabeza mientras se sentaba a comenzar su desayuno, sin embargo sus movimientos reflejaban evidente inquietud. Cuando se oyeron unos pasos que se aproximaban a la estancia, Ranma inmediatamente buscó con la mirada en dicha posición para ver si era la persona que él estaba buscando, sin embargo su interés no duró demasiado al ver como su papá y el señor de la casa hacían su aparición para desayunar como de costumbre. Esto no pasó inadvertido por la chica ambiciosa de la familia.
- Hermanito…creo que deberías saber que Akane se marchó desde muy temprano a la escuela. Dijo que tenía un trabajo que terminar antes de que comenzaran las clases…conociéndote…¿no deberías hacer lo mismo? - le preguntó entretenida. El chico la miró de soslayo con cara de pocos amigos y continuó su desayuno sin decir una palabra.
- Ranma…- comenzó la chica ama de casa con una voz tranquila pero preocupada - …¿sabes qué le sucede a Akane? Desde ayer está muy rara…la noto algo preocupada…pero tú sabes como es ella…nunca admite sus emociones…¿pasó algo ayer?
El chico de la trenza casi se atraganta con el arroz que ingería en ese momento…
- Eeh…pues…la verdad…no se Kasumi…no pasó nada importante ayer…no había notado que Akane estuviera diferente…je je… - rió el chico con una voz nada convincente y continuó engullendo lo último que quedaba de su plato. – Bueno…muchas gracias. Debo irme. Nos vemos más tarde – dijo serenamente y se apresuró a salir.
- ¡Espera Ranma! – alzó la voz el señor Tendo amenazante – Yo también he notado rara a mi hija, así que espero que no seas tú el causante de su estado.
- Así es Ranma…te conozco bastante bien y se que a veces puedes ser muy hiriente con tu prometida, así que si le hiciste algo quiero que te disculpes con ella – dijo a su vez el señor del turbante con tono imperativo.
- ¿QUE? Yo no tengo nada que ver con lo que le sucede a Akane así que no es mi problema – dijo enojado y se marchó del lugar como bólido.
- ¡Ranma espera!...- exclamó Kasumi pero el chico ya se había marchado – Olvidaste tu… desayuno.
-¡Vaya, vaya! Me parece que nuestro cuñadito está algo estresado ¿no crees hermana? Mira que olvidar su almuerzo…
-Si me permites Kasumi, yo se lo llevaré…tengo unas cuantas cosas más que hablar con mi hijo – dijo el señor Saotome tomando el desayuno olvidado saliendo a toda prisa a alcanzar a su hijo.
-¡DEMONIOS! ¿Por qué siempre me culpan a mí por esa marimacho? ¡RAYOS! Hasta Kasumi notó que se comporta de manera extraña…pero…¿POR QUÉ? ¡MALDITA SEA! – pensaba mientras pateaba las miserables piedras que se topaba en su camino a la escuela.
-¡RANMA! ¡RANMA! ¡ESPERA… HIJO! – se escuchó gritar a lo lejos a un adulto de gafas que corría hacia él. El chico continuó su andar sin hacer caso a los gritos - ¡Ranma! ¡¿Qué no me oyes? Olvidaste tu almuerzo – dijo finalmente cuando alcanzó al muchacho. El chico volteó a su encuentro.
- Gracias viejo – le dijo ásperamente tomando rápidamente su almuerzo y retomando el camino.
- Ranma…espera hijo…quiero hablar contigo.
- ¿Qué quieres papa? Ahora no tengo tiempo…se me hace tarde…
- Ranma…sólo escúchame por un momento…Yo se que Akane no es la chica más dulce que conoces y tal vez tampoco es la más linda…- comenzó a hablar seriamente el padre del chico.
- Bueno…eso es más que evidente – replicó el chico con voz fastidiada.
-…Se que suele ser muy impulsiva y además…agresiva…pero hijo…tienes que entender que Akane es tu prometida. Su padre y yo hicimos una promesa y entendimos que la única manera de que nuestro conocimiento y experiencia en las artes marciales trasciendan es… heredándolo a nuestros hijos…y ¡qué mejor que uniendo a las dos familias!…¡es por eso que Akane y tú han sido elegidos para ser los herederos del arte del combate libre y formar una sola escuela!
- Mira papá…suena muy interesante…pero yo no tengo nada que ver con la promesa que un par de bobos como ustedes hicieron en su juventud – objetó el chico altaneramente.
- Pero Ranma…¿es qué acaso no te importa nuestro futuro? ¿Qué sería de nosotros de no ser por la hospitalidad de la familia Tendo? ¿A dónde iríamos? – refutó desesperadamente el hombre de la mascada.
- Bueno…yo no tengo que preocuparme por eso…- dijo desenfadadamente fijando su mirada al horizonte - faltan sólo unos cuántos meses para terminar la escuela y después de eso tengo decidido seguir mi camino…primero iré a China a deshacerme de esta maldición y después planeo seguir mi entrenamiento… pero lejos de aquí…
- Pero Ranma…hijo….¡¿cómo puedes hablar así?- sollozó el adulto – Yo… que te he dado los mejores años de mi vida…¿cómo puedes ser tan indiferente? ¿Es qué acaso no te importa tu padre? – lloriqueó chantajistamente.
- Podrías regresar con mamá…apuesto que ella continúa esperándote - ofreció irónicamente. Al ver que se le acababan las armas, el señor Saotome se jugó la última:
- Pero Ranma…¿y Akane?..¿Acaso… no te importa… dejarla? – Silencio…El chico no respondió – Si no lo haces por mi, al menos hazlo por ella…¿qué sentirá si te marchas? – continuó presionando.
-Mm…no creo que le incomode en lo más mínimo - manifestó con seguridad y tedio.
-Pero hijo…¿qué tan ciego puedes estarr? ¡¿Aún no te has dado cuenta que ella te ama? – dijo desesperado.
- ¿Amarme…? ¿A mi?...ja…por favor…¡No seas ridículo! – contestó aun más fastidiado.
- Ranma…podrás ocultarme muchas cosas pero lo que no puedes hacer es ocultarte a ti mismo lo que en realidad sientes…te conozco y sé que Akane te interesa…¿por qué no eres humilde y se lo dices? Tal vez las cosas entre ustedes mejorarían…ella te quiere…
- ¡Pues yo no estaría tan seguro papá! ¡Y te agradecería que no te metieras en mis asuntos! ¡Déjame en paz! – y dicho esto echó a correr dejando atrás a un padre bastante acostumbrado a la manera de reaccionar de su hijo.
Mientras tanto…en casa de los Tendo…
-Kasumi…me voy a la escuela. Iré con unas amigas de la universidad por un helado saliendo de clases. No creo tardar mucho. Nos vemos más tarde – se despidió la chica de cabello castaño corto. La hermana mediana de los Tendo cursaba su primer año en la Universidad de Nerima. Había decidido estudiar Finanzas puesto que esto le beneficiaba en sus planes futuros de convertirse en una empresaria multimillonaria. Iba a la mitad del camino hacia su escuela, caminando distraídamente y sacando cuentas en su libreta, cuando escuchó una voz femenina conocida.
- ¡Nabiki querida! ¡Qué gusto verte! ¿Cómo has estado?
- ¡Ah! ¡Hola Sra. Saotome! ¿Qué tal le va? ¿Qué la trae por aquí? – dijo fingiendo mutuo interés.
- Bueno…yo…decidí venir para ver si esta vez puedo encontrarme con mi hijo. ¿Sabes si él y mi esposo se encuentran en entrenamiento estos días?
La pregunta la tomó desprevenida…sin embargo como toda una profesional, reaccionó ante la favorecedora situación que se avecinaba.
-Sra. Saotome…creo que esta vez está de suerte – dijo sonrientemente tomándola del brazo y caminando junto con ella en dirección hacia su hogar – ¿por qué no viene conmigo? Yo puedo decirle dónde se encuentra su hijo en este momento…
En los terrenos de la preparatoria Furinkan una chica de uniforme se encontraba en la azotea del edificio principal. El viento azotaba fuerte, a pesar de que recién había comenzado la primavera, y el cielo tenía aspecto de que dentro de unas horas caería una fuerte tormenta. La chica no parecía percatarse de esto…sólo permanecía inmóvil observando cómo en el patio iban desfilando los alumnos que se disponían a comenzar sus clases, mientras que su mente se debatía en cierta cuestión.
-Rayos…no puedo entender por qué me siento así…yo…debería estar feliz porque el Dr. Tofu y Kasumi van a casarse…pero…bueno…en realidad sí me alegra mucho que el Dr. por fin haya aceptado que quiere a mi hermana…y estoy segura que Kasumi le corresponde…sin embargo, no puedo evitar sentir…esto…¿serán ce…? NOO!...Definitivamente eso no lo creo…pero…
-TU RU RU TU – sus pensamientos fueron interrumpidos por el timbre que anunciaba el inicio de clases.
-¡Demonios! No me di cuenta de la hora…¡Llegaré tarde! – y hechó a correr a toda velocidad hacia su salón de clases.
-¡Vaya!…Estoy harto de todas estas tonterías…¿Cuándo me dejarán en paz?...seguramente hasta que desaparezca de aquí...definitivamente eso es lo que debo hacer…
-¡Ranma! Qué bueno que llegas… ¡Adivina! ¿Con quién crees que jugaremos el siguiente partido? – lo interrumpió su amigo Hiroshi justo cuando el chico de camisa china entraba a su salón de clases.
-Pues…
-Nada más ni nada menos que con la Preparatoria Estatal de Nagoya…Así que ¡Ranma! Ni se te ocurra faltar ese día…
-Así es Ranma…hace más de 10 años que Furinkan no recibe ningún trofeo por nada...y ahora que estás en el equipo hemos llegado más lejos de lo que se había pronosticado – comentó animadamente a su vez Daisuke.
-Bueno…pues…yo… - se sonrojó el muchacho ante la insistencia de sus compañeros - ¿tengo entendido que el partido será en su sede no? ¿Cuándo será?
-Mmm… la fecha todavía no ha sido asentada pero sí será en Nagoya…pero no te preocupes…¡la escuela se hace cargo de todos los gastos! – respondió su amigo bastante alentado – ¡Vamos Ranma! ¡Será increíble! Incluso puedes pedirle a Akane que te acompañe… - dijo burlonamente.
-¿¡Y quién querría la compañía de…! – replicó furioso pero el profesor de Biología había hecho su aparición, por lo que todos los alumnos se dirigieron a sus lugares para comenzar la clase.
- ¡JÓVENES! ¡A sus lugares! Tomaré lista – avisó el maestro, comenzando a pasar lista – Aoyama, Kameko…Konji, Ukyo…Izumi, Natsuko…- Fue hasta ese momento que el chico de la trenza se percató que la causante de su enfado no se encontraba en el aula – …Saotome, Ranma… - El muchaho alzó la mano buscando con la mirada a su prometida – Shiraoka, Atsuko… Takayama, Hikari…, Tendo, Akane – Nadie alzó el brazo – ¿Señorita Tendo? – De pronto la susodicha abrió la puerta del salón de un portazo. Venía bastante agitada por la carrera que hizo desde la azotea de la institución hasta allí.
- Dis..culpe…Pro…fesor…Ya…mamoto… - decía con la voz apenada y entrecortada mientras todos sus compañeros la miraban asombrados; en especial un par de ojos azul-grisáceo la examinaban atentamente – Se…me hizo tarde…
- Así es Señorita…llega 5 minutos tarde. Como usted sabe no puedo permitir que entre al aula así que, tomará la clase desde el pasillo como castigo – la amonestó gravemente – por favor…cierre la puerta al salir. Jóvenes, continuemos… Tsukawaki, Ume…-
- ¡Vaya! ¿Me pregunto dónde estaría todo este tiempo? Salió muy temprano de casa…- se cuestionaba el joven Saotome mientras el profesor terminaba de pasar lista.
-¿Cómo le fue con su hijo señor Saotome? ¿Logró que entrara en razón? – preguntó el jefe de la residencia Tendo cuando su viejo amigo llegó.
- Umm…usted conoce a mi hijo…a veces puede ser muy terco.
- Si…al igual que mi pequeña Akane…- mientras hablaba comenzó a ordenar las fichas del tablero de Shogi e invitó con un ademán a su amigo para jugar una partida - …no se usted Saotome pero, han pasado ya dos años y nuestros hijos no parecen mejorar en su relación…mm…creo que debemos hacer algo al respecto.
-Estoy de acuerdo Tendo, pero conociendo a los muchachos, no será tarea fácil –dijo pesimistamente el hombre de gafas haciendo el primer movimiento con las piezas.
-¡Maldición! Estamos por finalizar el año y no debería ser tan irresponsable – se reprochaba a sí misma la chica de cabellos azules mientras sujetaba una cubeta de agua en la mano derecha – No puedo seguir así, tengo que hacerme a la idea…es sólo que…Kasumi ha sido como mi madre desde que mamá murió…tan linda y cálida…me pregunto qué hubiera sido de papá, de Nabiki y de mi si Kasumi no hubiera tomado el lugar de mamá…seguramente seríamos muy infelices…- pensaba melancólicamente con los ojos húmedos - …Sin embargo…al menos por un instante… me gustaría que mamá estuviera aquí…ella… se sentiría muy dichosa al ver que mi hermana encontró un buen hombre que la hará feliz…
Mientras tanto, dentro del aula…
-¿Por qué llegaste tarde a clase Akane…y por qué saliste tan temprano de casa?...- LA GLUCÓLISIS JÓVENES, ES LA VÍA METÁBÓLICA ENCARGADA DE OXIDAR LA GLUCOSA CON LO CUAL SE OBTIENE ENERGÍA PARA LA CÉLULA…- ¡Rayos Akane! Por un momento pensé que tú y yo…¡Rayos!... Pensé que ya lo habías olvidado… - POR ESTA VÍA SE OBTIENE UN RENDIMIENTO DE DOS MOLÉCULAS DE ADENOSIN TRIFOSATO… - ¿y si salió temprano para ver al Dr. Tofu?... -…MEJOR CONOCIDO COMO ATP Y… -...ella puede ser tan…ter…ca…-
-¡Buenos días! ¿Doctor…está despierto? – preguntó una chica vestida de uniforme y con el cabello corto recién lavado mientras entraba por la puerta del consultorio - ¿Dr. Tofu? Espero no interrumpir tan temprano…
- ¡Ah! Hola Akane…no te esperaba sino hasta el sábado…¿sucede algo?
- Nada doctor…es sólo que…me gustaría hablar con usted sobre algo – dijo la chica con una voz sutil y con la mirada gacha.
- ¿Qué es Akane? Dime…- la apremió el doctor con una sonrisa.
-Bueno…lo que pasa es que yo…yo… - dijo con tono desesperado - quería pedirle algo…doctor…
-Sí…dime Akane…¿Qué pasa?
-Doctor…POR FAVOR…SE LO SUPLICO…no…NO SE CASE CON MI HERMANA…es que yo…YO…YO…YO LO AMO…SIEMPRE LO HE HECHO…POR FAVOR…SE LO Suplico…elíjame…a mi…
-¡NOOOOO! – Profirió con un grito el chico de cabello trenzado interrumpiendo abruptamente la explicación del profesor de biología y asustando a sus compañeros - ¡Akane…no te atrevas a hacerme esto…! – dijo quedamente arrastrando las palabras con una rabia que no cabía dentro de sí. O se había quedado dormido o su imaginación era demasiada, pero el muchacho aún no se daba cuenta que todo el salón lo miraba con asombro, hasta que…
-¡SEÑOR SAOTOME! ¡FUERA DE MI CLASE! – lo reprendió el profesor echando humo hasta por las orejas – Basta con un solo alumno que ponga el mal ejemplo para que los demás lo imiten…¡AL PASILLO JOVENCITO, Y TE QUIERO VER CON DOS CUBETAS DE AGUA!.
-Lo si..ento…profesor…- dijo apenado el chico mientras se dirigía al pasillo donde cumplían su sentencia los castigados. Mientras salía, se posaban preocupados sobre él un par de ojos azules femeninos – Ranma…¿qué te sucede?...-
-¡Ranma! ¡¿Qué te pasa? ¡¿Por qué ese grito? ¿Acaso has perdido la cordura? – preguntó groseramente la chica de cabello azul.
-¡Rayos! ¡Mejor cállate Akane! Ahora no estoy de humor…- contestó agriamente, aún con la rabia contenida por lo que acababa de imaginar y dirigiéndose al baño de varones por sus cubetas de agua.
-¡Uyy…eres un GROSERO! - alcanzó a gritarle su prometida -¡Rayos! Esta tarde tengo que averiguar que opina Kasumi del Dr. Tofu…me pregunto cómo deberé abordar el tema para que no sospeche…¡Rayos! ¿Por qué estas cosas tienen que ser tan complicadas? – pensaba la chica de ojos avellanas mientras esperaba en el pasillo a que terminara la clase.
-¡Que fastidio! Todavía sigues en las nubes… - le dijo con hastío el chico que se acababa de incorporar a su lado cargando una cubeta en cada mano, tal y como lo ordenó el profesor.
-¡Ranma! – dio un pequeño brinco la chica menuda – No me di cuenta de que habías vuelto.
-Akane…- la interrumpió usando un tono serio y mirándola fijamente – quiero que hablemos -. La chica volteó para mirarlo con una expresión un poco asustada.
-Dime…de…¿de qué quieres que hablemos?- cuestionó con voz queda, desviando la vista al frente. El chico percibió en la chica un tono abatido y eso lo puso nervioso…detestaba que su prometida se sintiera infeliz sea o no por su culpa.
-A...Akane…yo…necesito… preguntarte algo – dijo nervioso. Esta era su oportunidad para averiguar aquello que le tenía rondando la cabeza desde el día de ayer, pero temía mucho por la respuesta – A…kane…responde con la ver...dad…-. En ese momento la chica lo encaró mostrando preocupación en su mirada…el chico tragó saliva y soltó, acercando su rostro al de ella sin percibirlo – A…kane…¿tú…aún…aún sigues…en…amorada de él? -
Las ondas de sonido que formularon la pregunta del muchacho apenas habían sido bien interpretadas en el cerebro de la chica de cabellos azules cuando, de pronto, sonó el timbre que anunciaba el fin de la clase y un montón de alumnos salieron desaforados del aula para tomar los 10 minutos de descanso que tenían…obviamente la conversación entre los chicos fue interrumpida.
-¡Akane! ¡Akane! ¡Tienes que ayudarnos urgentemente! – exclamó su amiga Yuca acercándose al par de chicos que permanecían inmóviles ante la tensión del momento.
-¡Akane! ¡Necesitamos tu ayuda para resolver el último ejercicio de la tarea de cálculo! –le dijo a su vez su otra amiga Sayuri.
- Eeh?...¿Qué…qué es lo que pasa…cuál tarea de cálculo? – dijo confundida la chica forzándose a prestarle atención a sus amigas, mientras que su prometido se incorporaba y retrocedía un par de pasos para darle lugar a las intrusas.
-¡Akane! ¡Estás muy distraída! ¡Hoy tenemos que entregar la serie de ejercicios de la clase de Cálculo! ¡¿No los hiciste? – preguntó alterada Yuca.
-Yo…¡lo olvidé por completo! – contestó su amiga con un pánico evidente en la voz – Ranma…lo siento…pero tendremos que hablar en otro momento – y dicho esto salió con paso más que apresurado a la biblioteca para terminar su tarea. El chico, sintiendo una punzada de angustia en el estómago, la miró alejarse hasta que se perdió de vista.
-¡Oh! Me parece que estoy perdida…llevo caminando poco más de media hora y no consigo dar con la dirección que me dio la linda Nabiki – pensaba preocupada una joven señora de cabello castaño recogido, vestida con un lindo kimono azul y cargando a la espalda lo que parecía ser una espada de kendo – Si deseo ver a mi hijo creo que será mejor preguntar…¡Oh!...seguro aquí sabrán decirme cómo llegar – se dijo a sí misma mientras ingresaba a un local de comida china. El lugar contaba con muchas mesas, las cuales estaban abarrotadas puesto que ya era hora de la comida. La señora camino hacia el mostrador donde, cordialmente, se dirigió a una linda chica de cabello púrpura que se encontraba haciendo limpieza.
-¡Hola, Buenos días! Disculpa…¿me preguntaba si serías tan amable de ayudarme?
- ¡Nihao! ¿En qué poder ayudar? – correspondió cortésmente la joven, analizando de pies a cabeza a la extraña que acababa de entrar al local.
- ¡Oh! Bueno… - respondió algo contrariada, pues al notar el acento extranjero de la chica sopesó que tal vez no le sería de mucha ayuda – me preguntaba si…podrías indicarme dónde se encuentra la preparatoria Furinkan…- terminó aparentando una sonrisa.
- ¡Aiya! Linda dama tener suerte. Yo saber dónde encontrar Furinkan – le dijo la muchacha china guiñándole un ojo – Airen estudiar ahí – terminó melosamente.
- ¡Ah…que…bien! – dijo sin entender a que se refería la chica - ¿Entonces puedes ayudarme?.
- ¡Shampoo! – gritaba desde la cocina la voz de una anciana - ¿Cambiaste los menús como te pedí?...¡Oh..Tenemos una nueva cliente! ¿En qué podemos servirle? – dijo con voz amable al ver a la señora de kimono en el mostrador.
-¡Abuelita! Linda dama preguntar por escuela Furinkan – le informó su nieta.
- Así es…yo… estoy buscando a mi hijo y me han informado que él estudia en la Preparatoria Furinkan, pero creo que me he perdido – les comunicó sonriente.
-¡Oh…ya veo! – respondió la anciana.
- ¿Cuál ser nombre de su hijo? Yo conocer a varios alumnos de Furinkan…tal vez conocer a su hijo… - le preguntó.
- ¡Oh! ¡Que mal educada he sido! – exclamó completamente apenada – Mi nombre es Saotome Nodoka – les indicó haciendo una reverencia a las mujeres amazonas – y estoy buscando a mi hijo: Saotome Ran…
-¡…ma…! – terminó la joven amazona totalmente sorprendida, mientras unos ojos enormes y saltones se posaban curiosos sobre los de su nieta y los de la extraña.
-¡Oh! ¡Veo que conoces a mi hijo! – dijo emocionada - ¡Oh…Dime! ¡¿Cómo es él? ¡¿Es apuesto…es varonil? – la apremió Nodoka, sin embargo, la chica no articuló vocablo, por lo que su abuela tomó la palabra.
- Sí…mi nieta conoce muy bien a su hijo, pero antes que eso, nos presentaremos…Mi nombre es Cologne…soy líder de la Tribu de las Amazonas de la aldea Joketsuzoku en China. Esta es mi nieta Shampoo, guerrera amazona también y... – la informó con voz orgullosa – …prometida de Ranma – terminó con voz confiada, esperando ver la reacción de la madre de su nieto en ley.
La Sra. Saotome abrió demasiado los ojos y miró a Shampoo y a Cologne con asombro…
-…¿su prometida?...¡Vaya! …Entonces…no hay duda que mi hijo es… todo un hombre… – y ¡ZAS! calló desmayada al suelo.
-¡Ran-chan! ¡Ran-chan! ¿QUÉ TE SUCEDE?
- Eeh?..ah…Hola Ukyo…¿qué tal? – respondió desganado el joven de cabello negro azabache –
-Ran-chan…¿te sientes bien? Me tienes algo preocupada – le dijo mientras se acercaba al pupitre del chico.
- Yo…estoy bien Ukyo… es solo que…me muero de hambre – le dijo pesimista – olvidé mi almuerzo…
-¡Haberlo dicho antes Ran-chan! Te prepararé inmediatamente una torta japonesa que tanto te gustan – comentó radiante sacando como por arte de magia su parrilla portátil para comenzar a preparar el alimento. Inmediatamente el chico se incorporó en su silla emocionado, olvidando casi por completo el evento que lo atormentaba.
-¡Eres genial Ukyo! ¡Muero de hambre! – dijo entusiasmado saboreándose el Okonomiyaki – además de ser excelente cocinera…eres una buena amiga – le expresó sonriente a lo que la susodicha inmediatamente se sonrojó.
-Ahora es mi oportunidad…si mi intuición no me falla Ranma y Akane tiene problemas…se han estado comportando muy extraño últimamente…además… Shampoo no se ha aparecido por estos días…¡ahora es cuando! – se animaba mentalmente la joven de las espátulas mientras volteaba una y otra vez su especialidad.
-Ran-chan…-comenzó a decir avergonzada, sin dejar de ver su parrilla- …me pre..guntaba si…ya…si ya sabes con quién vas a hacer pareja para la tarea del próximo lunes…
-Emm…pues…en realidad n..o…se de que me hablas…jeje… ¿qué tarea Ukyo? – le respondió riéndose desfachatadamente.
-¡Ran-chan! ¿Cómo que de qué tarea? El lunes tenemos que entregar el ensayo que nos pidieron en Psicología…¡no me digas que no te acuerdas Ran-chan!
-Bueno pues…creo que… nop… jeje – rió descaradamente, rascándose la cabeza, mientras se sentaba en cuclillas sobre su silla.
-Bueno…en…tonces…¿con quién harás equipo…Ran-chan? – preguntó curiosa su amiga, entregándole el recién preparado pan japonés a su enamorado.
-Mmm! Qué… sha…brou..so! Bueno…mmm…pues…mm…tú…lo has dicho…Ukyo…mmm…delicioso! – decía mientras se atragantaba – tu y yo…mm…shere..mm..os..equipo…mmm! sabroso!
-¿¡En serio Ran-chan! – saltó emocionada la chica –Bueno…qué te parece si saliendo de clases vamos al Restaurante para ponernos de acuerdo sobre qué haremos el ensayo…¡¿qué te parece Ran-chan? – preguntó emocionada.
-Yomm…mm…sí…está bien…Ukyo…mmm…-le dijo casual el chico de la trenza…quien estaba concentrado en engullir su bocado.
-Bueno… ¡nos vemos al rato Ran-chan! – y la chica salió disparada fuera del salón de clases – No cabe duda…esta es mi oportunidad de conquistar a mi Ran-chan…¡esta vez… lo lograré!.
Unos enormes ojos del color de las nueces se abrieron de par en par buscando reconocer el lugar en donde se encontraban, sin embargo, lo único que pudo ver fueron otro par de ojos de color vino y sombra púrpura que miraban a los suyos expectantes.
-¡Abuela! Suegra estar despertando – avisó aliviada a una anciana de cabello largo.
-¿Dónde...estoy? Me llamó su...e…gra? – pensaba la mujer mientras sobaba su cabeza y se incorporaba - ¡Oh! ¡Qué pena! Lo siento…no se que me pasó…de pronto me dio vueltas todo…Muchas gracias…Cologne – dijo al tiempo que esta le ofrecía lo que parecía ser una taza de té.
-Tómalo…te sentirás mejor – le dijo la anciana.
-Suegra…en cuanto sentirse mejor yo mostrarle dónde encontrar a Airen – le dijo muy emocionada y sonriente la chica amazona.
-Te lo agradecería mucho pequeña…pero…lo que no entiendo es…¿por qué dices ser la prometida de mi hijo?...Yo…y mi esposo…a decir verdad…yo se que la prometida de mi querido hijo es la hija menor de los Tendo…¿o me equivoco? – preguntaba apenada aferrando, con la mano que tenía libre, la katana que estaba a su lado, puesto que no entendía qué pasaba – Acaso…mi hijo…¿te conoció antes de que llegara a Nerima?
-Bueno…- comentó un poco nerviosa la chica voluptuosa buscando las palabras adecuadas para describir el por qué se decía ser la prometida de Ranma, pero su abuela se apresuró a contar:
-La historia entre mi nieta y su hijo prácticamente se resume en que…-comenzó a relatar la anciana con júbilo y credulidad en su voz-…cuando él y su padre se encontraban entrenando en China, su hijo y mi nieta se conocieron y…-
-¡Aiya! Él y yo enamorarnos…¡a primera vista!…- interrumpió la chica animadamente, a lo que Nodoka respondió asombrada abriendo los ojos como platos.
-Sin embargo…- continuó la anciana- nuestra tribu no permite que cualquier individuo sea el cónyuge de ninguna de las mujeres de la aldea…así que Ranma…enfrentó a Shampoo en un duelo – relataba la mujer componiendo en uno que otro detalle la verdadera historia…historia que la madre del chico de la trenza ignoraba completamente – Las leyes amazonas dicen que aquel hombre que derrota a una amazona en combate…deberá casarse con ella, y dado que Ranma deseaba estar con mi nieta…naturalmente…la venció. – La mujer de la katana escuchaba la historia algo sorprendida pero atenta.
-Ranma convertirse entonces en Airen y de no ser por esa chica salvaje Tendo, él y yo ser muy felices – terminó diciendo la joven de cabellos púrpuras con aires de grandeza.
-Como es natural, mi nieta vino a Japón siguiendo a su hijo luego de enterarse que su padre lo había comprometido con otra chica – terminó la vieja con tono casual.
Después de escuchar el relato, la madre de Ranma bebió el último sorbo de su te, se puso de pie lentamente, tomó su espada, la colocó en su espalda e hizo una reverencia a las mujeres chinas.
-Muchas gracias por su ayuda – dijo serenamente – como pueden ver…hace tiempo que no veo a mi hijo y yo…desconocía esta parte de su…vida...- de pronto dio un gran lamento y las lágrimas comenzaron a caer de sus lindos ojos - yo…lo necesito…tanto…necesito ver a mi hijo…- terminó cubriéndose la cara con ambas manos ocultando su llanto.
Ni la anciana ni la adolescente china esperaban esa reacción de la progenitora del chico y yerno de sus sueños, por lo que apenadas se miraron la una a la otra sorprendidas.
-Shampoo, será mejor que lleves a la madre de Ranma con mi yerno. Supongo que sabes dónde se encuentra.
-¡Aiya, abuela! Yo reencontrar a Airen y a su madre – le dijo guiñándole un ojo y quitándose el delantal, tomó su bolso y se dirigió a la salida del Neko-hanten – Vamos madre, yo saber donde esta Ranma –
-Nuevamente gracias Cologne – se despidió de ella con una reverencia y siguió a Shampoo, ambas perdiéndose de vista del restaurant.
Las clases en la preparatoria Furinkan continuaron sin contratiempos. Como suele ser cuando faltan pocos meses para el fin del curso escolar, los alumnos de último grado estaban tan atiborrados de quehaceres, proyectos y tareas que era muy común que todos salieran disparados a sus hogares o a la biblioteca, cuando sonaba el timbre de fin de clases. Akane y sus amigas eran de las muchas personas que se encontraban en la biblioteca organizando sus tareas antes de ir a casa.
-¡Demonios! ¿Me pregunto... qué fue eso?...~A...AKANE…YO…NECESITO…PREGUNTARTE ALGO…RESPONDE CON LA VER…DAD…A…KANE…¿TÚ…AÚN…AÚN SIGUES…EN…AMORADA DE ÉL?...~-.retumbaban en su mente las palabras de su prometido -.
-¿Akane? ¿Qué te sucede? Has estado muy rara…te ves algo…preocupada – comentó su amiga de coleta.
-Eeh?...No es nada…de veras…no se preocupen…es sólo que tengo muchas cosas en la cabeza…-respondió con una sonrisa a sus amigas que la miraban consternadas.
-Mmm…si…todos andamos así en estos días…por cierto Akane…¿no te molesta si hacemos el ensayo de Psicología Sayuri y yo? – le dijo con una sonrisa tímida Yuca - …lo que sucede es que supusimos que querías hacer este trabajo con Ranma puesto que…
-…Tal ves sea de las últimas veces que hagan algún trabajo juntos porque a lo mejor no están en la misma universidad y pues…querrás pasar más tiempo con él ¿no? – terminó pícaramente Sayuri.
-Bueno…yo…-tartamudeó la chica de cabellos azules ante la idea - …no se preocupen…yo haré el ensayo con alguien más…jeje…¡Rayos! Lo que menos quiero es pasar más tiempo con Ranma…no mientras no aclare bien lo que siento…-
-Akane…ya nos vamos…¿Te quedarás más tiempo? – la apremió su amiga.
-Si…sólo unos minutos más…pero no se preocupen…estaré bien…Nos vemos después chicas – sus amigas se despidieron y la dejaron atrás…sumida en sus pensamientos.
Una mujer adulta hermosa y de elegancia suprema y una joven igual de hermosa pero de belleza exótica, caminaban juntas por las calles del distrito de Nerima, pero el paso de la adolescente era nervioso y apresurado porque el cielo amenazaba con caerse de un momento para otro.
-Shampoo…veo que tienes prisa…¿falta mucho para llegar a la escuela de mi hijo?
-Eeh? Jeje… yo no tener prisa suegra…pronto llegar a escuela Furinkan – rio nerviosa echando un ojo al cielo ennegrecido a causa de una posible tormenta.
-Arigato! Shampoo…pero dime querida…¿cómo es mi hijo?...¿es fuerte? ¿es varonil? ¿es caballeroso y delicado contigo? – preguntó interesada la madre del chico.
- Aiya!...Airen ser muy fuerte y decidido…también ser muy popular con las chicas…- dijo con desdeño – pero él tener ojos sólo para mi – dijo airadamente.
-¿En…serio? – preguntó dudosa – Bueno…supongo que eso lo comprobaré más tarde…¡Oh no! Olvidé mi paraguas en casa y ha comenzado a llover – dijo lamentándose la mujer del kimono – Shampoo tu no…¿Shampoo? – La mujer buscaba a la chica que iba a su lado, pero esta había echado a correr en sentido contrario.
- Yo acabar de recordar que abuelita necesitarme urgentemente. En pocos minutos llegará a Furinkan si seguir ese camino. ¡Adiós suegra! Yo verla muy pronto – y guiñándole el ojo echó a correr antes de que la lluvia la mojara demasiado para transformarla enfrente de su suegra. - ¡Aiya! No poder permitir que madre de Airen sepa que yo transformarme…eso restarme puntos frente Akane…
-¡Vaya! Que chica más rara…¿qué podrá ver mi hijo en ella?...Bueno…esta vez encontraré a Ranma a como de lugar…unas tontas gotas de agua no me detendrán – y dicho esta continuó su camino apresurada para encontrarse con su hijo.
-¿Nos vamos Ran-chan? – habló la chica de las espátulas acercándose al pupitre del chico de la trenza.
-Eeh…si Ukyo…vámonos – respondió apaciguado.
-En cuanto lleguemos te prepararé un takoyaki…se que es de tus favoritos – comentó entusiasmada mientras caminaban hacia la salida.
-¡Demonios! No pensé que fuera a llover tan temprano y no traigo con qué cubrirme. ¡Rayos! –Cómo ODIO transformarme – se quejaba el chico al ver que afuera caía sin piedad una tormenta.
-Rayos…yo tampoco traje mi sombrilla – decía la chica apesumbrada - …pero no te preocupes Ran-chan…en cuanto lleguemos te calentaré algo de agua para que puedas volver a ser hombre…déjalo en mis manos – lo animó.
-Bueno…ni hablar…tendremos que correr…¡Vámonos Ukyo! – y tomándola de la mano, salieron corriendo encontrándose con una fuerte lluvia que transformó en un instante al chico de la coleta. La chica de las espátulas, que vestía el uniforme de varones como era su costumbre, se sonrojó ante el contacto de la ahora chica pelirroja y se dejó llevar por el momento. Al no verse nada bajo la intensidad del agua y debido a la velocidad con que corrían, la chica cocinera rozó sin querer a una mujer de kimono.
-¡Oh! Discúlpe – alcanzó a gritarle mientras corría de la mano de la muchacha pelirroja. La mujer de la katana pareció divisar que aquella pelirroja tenía un tremendo parecido con la prima de las Tendo.
-Esa chica se parecía a Ran…ko…eso quiere decir que…esta es la Preparatoria Furinkan…¡Por fin! – y se estremeció de emoción.
-¡Disculpa! ¿Conoces a Ranma Saotome?...¿Sabes dónde puedo encontrar a Ranma Saotome? - La mujer iba de alumno en alumno preguntando por su hijo sin obtener resultado hasta que unos ojos avellanas la divisaron.
-¿Ti..a… Nodoka?...Tía Nodoka ¿Qué…que está haciendo…aquí? – preguntó nerviosa acercándose a la adulta.
-¡Oh! ¡Akane! ¡Qué bueno que te encuentro! Dime Akane…¡¿Has visto a mi hijo? – le preguntó ansiosa y aliviada a la vez.
-Eeh…bueno…Supongo que…ya se ha marchado…-contestó nerviosa.
-¿Es que no regresan juntos a casa después de la escuela?- preguntó con sospechas la madre del chico.
-Eeh…bueno…lo que sucede es que…yo tenía una tarea pendiente y…me retrasé un poco…por eso supongo que Ranma… se fue a casa… - comentaba nerviosa - ¡Rayos! ¿Y ahora que hago? Ranma… - pensaba preocupada.
-Bueno…pues entonces te acompañaré a tu casa querida…tengo el presentimiento de que hoy podré reencontrarme con mi hijo – le dijo emocionada.
-Eeh…está…bien…tía…- rió nerviosa la menor de los Tendo.
-Por cierto Akane…veo que Ranko por fin siguió mis consejos – comentó con orgullo.
-Eeh? ¿Ran…ko? ¿A qué se refiere…tía? – inquirió nerviosa.
-Bueno…lo que pasa es que justo cuando llegué choqué con un joven muy apuesto y si no me equivoco Ranko lo llevaba de la mano – le dijo entusiasmada.
-¿Ran..ko? Tomada de la mano de un…¡¿chico? – preguntó algo alterada.
-Sí…jeje…eso me pareció. Pensé que tú sabías algo querida. Ranko es tu prima – recalcó curiosa – El chico parecía ser estudiante de aquí…sólo que llevaba colgadas, lo que me pareció que eran unas espátulas – comentó pensativa.
-¿¡QUÉ! – alzó la voz enfadada sin darse cuenta que de la ira contenida, con la mano que sujetaba el paraguas, había roto el mango.
-Tranquila Akane…-rió divertida – Ranko es una jovencita muy hermosa y está en edad de enamorarse…-
-No es eso tía Nodoka…es sólo que…¡DEMONIOS! ¡NO PUEDO DESCUIDARME NI UN SEGUNDO Y ESAS MUJERES COMIENZAN A PLANEAR COMO CONQUISTAR A ESE CRETINO! ¡TE ODIO RANMA!...-
-¡Vaya! Sí así eres de celosa con Ranko-chan…me pregunto cómo serás con mi hijo – comentó divertida la señora del kimono mirando como su nuera estaba que echaba chispas – Será mejor que nos apresuremos…estoy ansiosa de ver a mi hijo.
-Si…va…mos…- le dijo fingiendo alegría - ¡Rayos! Ahora la mamá de Ranma piensa que Ranko y Ukyo son…¡novios! Esto se está complicando más de lo que pensé…¿Qué voy a hacer? ….- pensaba preocupada mientras se dirigían a casa.
-Mmm…Saotome...piense…piense de qué manera podremos lograr que Ranma y Akane accedan a casarse…mmm… - decía el hombre de bigote a su amigo mientras este último planeaba su siguiente movimiento.
-Emm…estoy pensando Tendo…pero no encuentro nada accesible hasta ahora…emm… - decía a su vez el señor de turbante mientras meditaba seriamente.
-¡Señor Saotome!…sigo esperando su respuesta…¿qué vamos a hacer esta vez? Le recuerdo que si Ranma no se convierte en el esposo de Akane…no podrá ser heredero y por ende, hacerse cargo del Dojo. Usted y él no tendrían dónde vivir y…-comenzó a presionar a su amigo el jefe de la casa.
-No hace falta que lo diga Tendo – respondió nervioso su amigo - …sería lo más triste que nos pudiera pasar...si su hija decidiera no corresponder a mi hijo, la secta Saotome de combate de categoría libre quedaría en manos de alguien más… sería lo peor – terminó diciendo como chantaje tratando de insinuar que tal vez su hijo decidiera emparentar con otra familia si la hija menor de los Tendo no lo aceptaba.
-¡Ni lo diga Señor Saotome! ¡Sería nuestro Fin como guerreros del combate libre! – respondió angustiado ante la insinuación del hombre del turbante. Tanta era su desesperación que los dos comenzaron a llorar y abrazándose, en un intento de consolar su preocupación, no se percataron que Akane, en compañía de Nodoka llamaban a la puerta.
