Los personajes no me pertenecen. Todos los personajes de MLP:FIM pertenecen a Hasbro y la TARDIS le pertenece a la BBC.
Cap.2
En algún lugar del espacio, llevando un tiempo indefinido, una cabina azul se desplaza de forma irregular, llevando consigo un inconsciente pasajero, no es un pony y mucho menos un humano en sí, era un ser que por muy lejos de lo que fuera realmente solo deseaba estar solo por toda la eternidad, ya que hacía mucho tiempo, mas del que él era testigo y conocía, ya no tenía a nadie, ni amigos ni familia ni nada.
Este curioso pasajero viaja en lo que él denominaba la TARDIS, su interior podría decirse que es cómodo, ya que es más grande de lo que aparenta en el exterior, pues poseía la apariencia de una caseta telefónica policiaca de la fecha que él denominaba los 60´.
Nuestro pasajero entre su inconsciencia aun podía sentir el dolor, mejor dicho, incontable dolores que lo aquejabas y lo perseguían sin descanso, sentí que el dolor más intenso radicaba no es sus heridas mortales, si no en la herida que se formaba al saber que de nuevo tenia volver a huir de su pasado, de su gente, de su mismo puedo.
Dentro de la TARDIS esta empezó a marcar extraños sonidos, luces y demás cosas que se podían esperar dentro de una maquina como esta, indicaba que había seleccionado un lugar y pronto estarían ahí, lo malo que el pasajero estaba demasiado metido en su dolor o en su inconsciencia para darse cuenta de lo que estaba pasando.
El tiempo es relativo, eso más de uno lo sabe, por eso es imposible saber cuánto tiempo paso desde el momento que la TARDIS estaba en un punto inespecífico del espacio para luego aparecer lentamente en un valle.
Un valle lleno de árboles, arbustos y un increíble aire fresco que hacia inevitable inhalar fuertemente, la misteriosa maquina se quedo ahí en silencio esperando a que su pasajero se diera cuenta del estado actual donde se encontraban, pero esto no pasaría muy rápido, ya que él se negaba salir de sus pesadillas, como si en verdad ansiara el sueño eterno de la muerte.
Seguía pasando el tiempo, solo un Seños del Tiempo podría decir exactamente cuánto había pasado desde que el pasajero de la TARDIS se postro en su inconsciencia. Dicho pasajero podía sentir el final acercándose, pero él mejor que nadie sabía que no era un verdadero final, su cuerpo empezó a brillar de modo extraño, envolviéndolo en una luz segadora de la cual solo podríamos especular de lo que en verdad pasaba en el centro de aquel destello de energía.
Fuera de aquella caseta azul, lejos de ahí para ser más precisos, una pony alada revoloteaba más allá de los confines de Equestria buscando la dichosa dirección para la carta que debía entregar urgentemente.
Cansada de haber viajado toda la noche, descendió para seguir su búsqueda a pata, ya que la zona donde se encontraba era más que desconocida para ella, a decir verdad se sentía bastante nerviosa al no saber a dónde debía dirigirse.
Troto por bastante rato, el paisaje parecía el mismo sin importar que tanto siguiera avanzando, pronto volvió a oscurecer, así es, Derpy llevaba todo en día viajando, y esto para ella se estaba volviendo preocupante.
Sin suerte a la vista, la cansada pegaso decidió para en un claro del espeso paraje que la rodeaba, de la pequeña maleta que cargaba saco una frazada con estampado de muffins bastante tierna, perfecta para acurrucarse un rato.
Derpy estaba quedándose dormida cuando un ruido seco hizo que se parara de un salto, buscando por todos lados de donde pudo venir ese sonido, se percato de un disimulado brillo no muy lejos de donde estaba, bien dice que la curiosidad mato al gato, pero ante un hecho que no podemos explicar es inevitable que no gane la curiosidad, así armada de todo el valor que pudo sacar se elevo un poco con sus alas, lo suficiente para despegarse del suelo yendo a la dirección de la luz que la intrigaba.
Después de avanzar unos pocos metros, diviso un objeto de los mas extraño, nada que se halla visto antes en Equestria, se mantuvo a una corta distancia de ese objeto, un objeto grande, cuadrado y azul!, cuando se percato que algo de movía del mencionado objeto azul, no lo pensó 2 veces para esconderse en un arbusto, temía que pasara algo malo.
La TARDIS abrió su puerta dejando ver a una silueta, era algo pequeña y se tambaleaba mientras salía de la misma maquia para luego desplomarse fuera de esta, la pony se acerco con cautela pues no sabía si había pasado el peligro o paneas iba a comenzar, se detuvo a solo unos pasos de la inerte figura cuando se percato que no era más que un pony.
Parecía estar dormido, ya que no se había levantado desde que cayó al suelo al salir del extraño objeto, la pegaso gris lo miro con detenimiento, eres un pony terrestre, fue lo primero de lo que se percato, su alborotada crin era marrón y el resto de su pelaje café, relucía muy bien en su flanco una cutie mark en forma de reloj de arena, después de observarlo con detenimiento se dio cuenta que en efecto era un potro atractivo, con el simple pensamiento de eso apareció un leve rubor en sus mejillas.
Se sobresalto cuando escucho unos leves gemidos provenientes del pony que estaba a sus pies, parecía que este tenía una muy fea pesadilla, la pegaso sin pensarlo acerco su pata al cuello del extraño pony, ella sentía que estaba sufriendo en sus sueños, cuando apenas toco la crin del potro para acariciarla este abrió los ojos tan grande como dos platos, torpemente intento pararse solo para encontrar una confundida pony.
-Aaaah!- Fue lo único que pudo escapar de su garganta, antes de siquiera pensar quien era ella y en que lio estaba metido, dio un rápido vistazo al lugar donde recién había despertado, miro intrigado al ser frente a él y sin vacilaciones pregunto
-¿Dónde estoy, quién eres, qué año es?, que por lo que sea, QUE!-
En verdad se veía confundido, a lo que ella junto toda su calma y le respondió con suavidad
-Esto es Equestria, no me acuerdo que día es porque llevo varios ya viajando- Rio un poco con su última afirmación
-Yo me llamo Derpy Hooves-
