¿Qué tan grande es tu amor?

Declaimer: Los personajes de CCS no me pertenecen, son obra de las maravillosas chicas de CLAMP, excepto los que yo inventé… esta demás decir que este fic es sin ánimos de lucro, solo lo hago por diversión.

Capítulo 2: "Efímero" Un término detestable

Llevaba puesto un largo vestido negro, gafas del mismo color, un sombrero que hacía juego… El estar vestida de ese color resaltaba la palidez de su piel y más aún, cuando no llevaba puesto maquillaje alguno.

Sus ojos no dejaban de desprender lágrimas calientes que jugueteaban por sus mejillas para terminar en su fina barbilla, estaba triste, si, realmente muy triste. No podía recordar haberse sentido de ese modo alguna vez y, es que la sensación era la de un dolor intenso en el pecho, una sensación de vacío e irrealidad. Sentía que flotaba, porque todas sus acciones eran realizadas por inercia, aún estaba impactada, le sorprendía cómo de un momento a otro la vida podía cambiar, desaparecer.

Sintió como una mano sujetó con firmeza la de ella, miró al sujeto y comprobó que era su esposo, quien en ese momento le demostraba que estaba ahí para apoyarla aunque en su mirada también había un deje de profunda tristeza, claro, mucho más disimulada que la de ella. Tenerlo ahí a su lado en ese momento sinceramente la reconfortaba, podía sentir como él también compartía su tristeza.

Miró el ataúd y sus sollozos no tardaron en hacerse notar, al acercarse a este se quitó las gafas que llevaba puestas y observó aquel cuerpo que yacía inmóvil, sin alma… Sus ojos amatistas se abrieron con sorpresa mientras se llevaba una mano a la boca para tratar de contener los sollozos, sin tener demasiado éxito…

Se despertó sobresaltada y se sentó sobre la cama, su respiración era agitada e irregular, su largo cabello negro estaba pegado a su cara debido a la ligera capa de sudor y lágrimas que, involuntariamente había soltado… Intentó recobrar el aliento mientras se llevaba una mano al pecho, donde pudo sentir lo acelerado que se encontraba su corazón.

-Tomoyo, ¿te encuentras bien?- preguntó con preocupación el hombre de ojos azules que se encontraba a su lado.

-Si Eriol, estoy bien- dijo sonriéndole con dificultad- solo ha sido una pesadilla, una horrible pesadilla- dijo más para sí misma que para su esposo..

-Ven aquí- dijo mientras tomaba su delicado cuerpo y lo atraía hacia el- solo ha sido un mal sueño, amor. Te prometo que todo estará bien- terminó mientras besaba dulcemente sus labios y la abrazaba de forma tierna.

Y fueron aquellos gestos los que hicieron que se calmara su ansiedad, Eriol tenía razón, solo había sido un mal sueño, nada de qué preocuparse… Pero la imagen que se había formado en su mente la había perturbado y bastante… Sin embargo, no tardó en dejar de darle vueltas al asunto ya que el sueño, la venció nuevamente.

-OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Los rayos del sol ya se hacían presentes y se colaban entre las ligeras cortinas de aquella habitación, haciendo que esta se iluminara poco a poco.

Comenzó a notar el cambio de claridad y se dio cuenta que ya había amanecido, abrió lentamente sus ambarinos ojos y se sentó en la cama un momento para estirarse y quitarse la pereza. No fue hasta ese momento donde todos los recuerdos de la noche anterior vinieron a su mente. Volteó de manera brusca, buscando con la mirada la figura de su prometida.

-Sakura- llamó al no haberla encontrado en la cama- ¿Cariño, donde estás?- preguntó saliendo de la habitación, sin obtener respuesta alguna.

La buscó por toda la casa, sin éxito alguno, simplemente no había rastro de su Sakura. Y no era para menos, quizás salió bastante temprano para despejar su mente y tratar de olvidar la terrible noche que había pasado gracias a él. Seguramente se encontraba corriendo por el parque, o quizás habría llamado a Tomoyo para contarle lo ocurrido y buscar consuelo…

Se sentía un asco, la había lastimado de la peor forma que pudo haberlo hecho, se había comportado como un idiota y prometió enmendarlo esa mañana, solo que no contaba con que su prometida se lo pusiera difícil yéndose tan temprano.

Decidió bajar las escaleras y preparar algo de café, al estar en el salón, se observó en uno de los grandes espejos que habían en la pared, tenía unas ojeras bastante marcadas ya que, sinceramente, el tampoco la había pasado bien la noche anterior. Si, estaba enfrascado en el tema, su mente no le permitía pensar en otra cosa.

-¿Por qué? ¿Por qué tuviste que ser tan animal, Shaoran Li?- se reprochó a sí mismo. Preparó el café y lo sirvió en una taza, cuando de pronto el teléfono de la casa sonó. De nuevo se dirigió al salón, mientras el teléfono seguía sonando de modo insistente.

-Buenos días, casa de los Li- respondió al coger el teléfono.

-¿Es usted Shaoran Li?- preguntó una voz femenina al otro lado del teléfono.

-Sí, soy yo. ¿Quién habla?- respondió el ambarino, intrigado.

-Le habla la enfermera Matjushin, del Hospital Central de Tokio- dijo la voz al otro lado del teléfono- Me temo que la señorita Sakura Kinomoto ha sufrido un accidente y no habíamos podido contactar con usted hasta ahora, le ruego que por favor se dirija lo más rápido que le sea posible al hospital.- Finalizó la chica.

Se quedó en blanco unos segundos, no entendía la información que acababa de recibir. ¿Hospital? ¿Accidente? ¿Su Sakura? No parecía real.. Era una broma, debía ser una cruel broma.

-Señorita, ¿está usted segura que se trata de MI Sakura Kinomoto?- preguntó con un deje de esperanza, queriendo escuchar que todo aquello era una confusión.

-Lo lamento, Señor Li, pero me temo que si- respondió suavemente la chica- por favor diríjase al hospital donde le darán todos los detalles sobre el accidente y las condiciones en las cuales se encuentra.

Shaoran solo pudo atinar a soltar la bocina, correr para buscar las llaves de su auto, tomar el abrigo del perchero y dirigirse a toda velocidad al hospital.

-OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Se encontraba en un lugar en el cual ya estaba acostumbrado a estar, era su trabajo, más bien su hogar, su vida entera. Conocía el rostro de cada uno de los miembros del personal, sus turnos y días libres, conocía de la vida de unos más que de otros, pero al fin y al cabo, un poco los conocía.

Aquella madrugada todo transcurría de manera normal en la sala de emergencias del Hospital Central de Tokio, solamente algunos casos de niños y adultos mayores con algún tipo de dolencia, nada que él no pudiese manejar, y es que si, el Doctor Touya Kinomoto era realmente bueno en lo que hacía, francamente eran pocas las situaciones que parecían complicadas para él.

Las puertas de la sala de emergencia se abrieron de par en par, entraron los paramédicos junto con la camilla y un paciente, todos estaban muy agitados, al parecer era algo grave.

-Doctor Kinomoto, lo necesitamos con urgencia en la sala A3, ha llegado una paciente que sufrió un accidente automovilístico, tiene contusiones en las piernas, brazos y torso, además de tener una hemorragia en el área frontal del cráneo, aún no sabemos en qué estado se encuentra su cerebro, necesitamos su presencia para realizar los pasos pertinentes- dijo la enfermera- Tiene pulso débil y respira gracias al respirador artificial- continuo informando la chica mientras se dirigían rápidamente a la sala- debemos actuar rápidamente si no queremos perderla.

Al entrar a la sala observó como todos los presentes se encontraban agitados, atendiendo a la paciente, pero al acercarse lo suficiente y ver el rostro de la chica, su rostro palideció.

-Sakura- dijo en un susurro. No podía creerlo, era su hermana, su linda hermanita era quien estaba muriendo frente a sus ojos. Sintió miedo, y de pronto miles de sensaciones lo abrumaron. Se quedó estático.

-Doctor Kinomoto, denos las ordenes- dijo un chico, sin obtener respuesta alguna- Doctor Kinomoto, por favor, estamos esperando para proceder- dijo nuevamente.

Se sentía terrible, no sabía qué hacer, estaba nervioso, triste, asustado; pero sabía que si no actuaban ahora, podía perderla, así que dejo a un lado todos los temores y decidió enfrentarlo como un caso más.

-Necesitamos tomografías para saber el estado de su cerebro, revisar si hay hemorragias internas y de ser así detenerlas, preparen el quirófano y llamen al Neurocirujano que se encuentre de guardia- dijo rápidamente mientras los enfermeros se llevaron a Sakura de la sala de emergencias.

Salió rápidamente del hospital y se quedó a un lado de la puerta principal. Tenía nauseas, su cabeza daba vueltas y se sentía desorientado. El sabía que era poco ético ese comportamiento en un doctor pero es que, nadie se imagina que te tocaría ver a la única persona de tu familia luchando por su vida en una sala de emergencias, nunca esperas que te toque atender a aquella chiquilla que sostuviste en tus brazos cuando nació, aquella niña que cuidaste, mimaste y fastidiaste a lo largo de toda su vida… Jamás esperas ver a tu hermanita menor al borde de la muerte.

Y en ese momento, llevó sus manos a la cara y lloró… Sollozó como un niño pequeño, dejó salir todo el miedo y la angustia que en ese momento sentía.

-¿Touya? ¿Te encuentras bien?- preguntó suavemente una voz conocida.

El chico la miró, mientras se secaba las lágrimas de manera brusca.

-No, Nakuru. No estoy bien, es mi hermana quien está muriendo en este momento.- Justo cuando termino la frase sintió cómo la chica se abalanzó sobre el y le dio un cálido abrazo.

-¡Oh Touya! Lo lamento tanto- dijo sintiéndose apenada- no tenía idea. Lo siento, lo siento tanto- continuó- Pero te necesitamos ahí, Touya. Eres uno de los doctores que está mejor capacitado y creo que ella te necesita más que a nadie en este momento. Por favor, sé que es duro, pero debes ser fuerte, por ambos.

Nakuru tenía razón, Sakura lo necesitaba y no estaban en condiciones de perder tiempo, así que entró nuevamente al Hospital.

-OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Llegó rápidamente al Hospital, y divisó en la sala de espera a quien parecía ser Tomoyo acompañada por Eriol, se acercó hasta ellos e inmediatamente sintió como los brazos de la chica se enrollaron alrededor de su cuello mientras las lágrimas se hacían presentes en su blanco rostro.

-Shaoran, esto es terrible, terrible- sollozó mientras lo abrazaba con más fuerza- No quiero que muera, Shaoran. Sakura no puede morir, no puede- dijo mientras escondía su rostro en el cuello del ambarino.

-Tranquila, amor- dijo Eriol, aparentemente sereno- Todo estará bien, ya está en el quirófano, los doctores están haciendo todo lo que está a su alcance- intentó tranquilizarla.

-¿Cómo me pides que me tranquilice, si es mi mejor amiga la que está muriendo ahí adentro?- gritó desesperada.

Eriol solo se limitó a abrazarla fuertemente mientras ella, lloraba desconsolada.

Shaoran no había dicho ni una sola palabra desde que llegó, solamente habló con la enfermera quien le dio todos los detalles acerca de lo sucedido. Sakura había tenido un accidente de tránsito, mientras iba camino a Tomoeda para hablar con Tomoyo, chocó contra un camión de carga porque perdió el control de su vehículo debido a la lluvia, se encontraba grave, había perdido mucha sangre pero lo peor, había sido el golpe en su cabeza, tenía hemorragia interna en el lóbulo frontal del cerebro, su estado era tan delicado que no podían decir con precisión si podían salvar su vida.

Se sentía frustrado, impotente, molesto, triste, abrumado. Tenía mil y un sensaciones en aquel momento. Y es que lo que está a la vista no necesita anteojos, sabía que aquello había sido su culpa, porque si no hubiesen discutido la noche anterior, ella no se habría ido de la casa, no habría sufrido ningún accidente y ambos se encontraran abrazados en la cama, durmiendo cálidamente. Se sentía horrible, era su culpa, el amor de su vida estaba muriendo por SU culpa.

Tomoyo y Eriol hablaron con el mayor de los Kinomoto y este les informó sobre el estado de Sakura cuando ingresó al hospital, ya que ni siquiera el mismo tenía información de cómo se encontraba en ese momento.

Habían pasado aproximadamente seis horas desde que ingresó al quirófano y aún, no habían noticias.

-Señor Kinomoto, Señor Li- se acercó a ellos el colega de Touya. Todos se pusieron de pie- Ya la señorita Kinomoto se encuentra en terapia intensiva, la operación ha resultado pero aún no se encuentra totalmente fuera de peligro, debemos ver como evoluciona- dijo el doctor- Sinceramente, debo decir que es casi un milagro que se encuentre viva, debido a la gran cantidad de sangre que perdió. Estaremos informándoles acerca de su evolución, por ahora, permanezcan tranquilos- terminó, hizo una reverencia y se marchó.

Tomoyo se encontró más tranquila, tenía fe en que su amiga se recuperaría, después de todo, ya lo peor había pasado, era cuestión de tiempo para que se recuperara. Se levantó nuevamente de su asiento y le pidió a su esposo que la acompañara a comprar un café.

-¿Quieren que les traigamos algo, chicos?- preguntó la chica de ojos amatista refiriéndose a Shaoran y Touya.

-Si, por favor tráeme un café, Tomoyo- respondió el mayor de los Kinomoto y Shaoran se limito a negar con la cabeza.

La pareja se alejó, dejando a ambos hombres solos en la sala de espera.

-Kinomoto- dijo Shaoran, quien emitía por primera vez un sonido desde que había llegado al Hospital- ¿Crees que estará bien?- en su voz se podía detectar profunda preocupación y cierto toque de esperanza, esperando que el galeno le respondiera justo lo que quería escuchar. Touya solo fijó su mirada en el por un momento y luego, se concentró en el vacío.

-No lo sé, mocoso- dijo con pesar- realmente, no lo sé.

Notas de la autora:

Aquí estoy nuevamente, con la entrega del segundo capítulo de esta historia, primero que nada MUCHISIMAS gracia a aquellas persona que dejaron sus comentarios, de verdad, son ustedes mismos los que me alientan a seguir adelante con este proyecto, realmente espero que esté siendo de su agrado puesto que para mi es un material que es bastante interesante por el contenido sentimental que tiene.

Ya vimos más participación de algunos personajes y, aunque ahorita se ve mucho drama y emociones, les prometo que la cosa se pondrá más interesante! Espero que sigan leyendo para enterarse qué pasará en el próximo capitulo.

Por favor, dejen Reviews… es muy importante para mi saber si les ha gustado lo poquito que han leído de mi FF… acepto todo tipo de sugerencias y críticas constructivas… claro que también acepto felicitaciones n.n

Nos leemos en el próximo capitulo!

Att: GaTiTa-SaN