¿Somos Padres?...
- ¿¡Te… tengo u… un bebé!? Es… es una bro… broma ¿verdad? – pronunció torpemente Natsu.
El resto de los chicos estaban inmóviles y con los ojos como platos asimilando lo que acababan de escuchar.
- Pero… pero es imposible – dijo Happy – Es una locura eso de que Natsu tenga un bebé – decía ausentemente mientras se acercaba a Lucy.
- ¿Cómo di a luz sin darme cuenta? ¿A caso nació como Happy? – volvió a hablar Natsu distraídamente haciendo reaccionar a Gray.
- ¡No seas idiota! – Dijo el pelinegro dándole un puñetazo en el rostro al Dragon Slayer - Tu simplemente no puedes dar a luz… y mucho menos pudo salir de un huevo… es obvio que debe tener una madre – trataba de pensar lógicamente el mago de hielo.
- Etto… creí que el aroma de Lucy-san se había mezclado con el de la bebé cuando la tomo en brazos, pero… ahora me doy cuenta de que el mismo olor proviene de ella – dijo Wendy mientras dirigía la mirada a la pequeñita.
Todos los presentes se quedaron de piedra al escuchar aquello, especialmente Lucy y Natsu quienes dejaron hasta de respirar en ese momento.
- Nashi Dragneel – dijo Lucy en un susurro apenas audible - El medallón decía: "con amor tus padres L&N… ¿Lucy y Natsu?... ¿yo…yo soy su… su ma… madre? – dijo ausentemente la rubia, buscando automáticamente con la mirada a Natsu.
- Natsu…Lucy…padres…bebé…Nashi… Natsu…Lucy…padres…bebé…Nashi… - comenzó a repetir la pelirroja como si de un mantra se tratase, llamando la atención de sus compañeros, a los cuales les dio un escalofrío y su frente se coloreó de azul al ver un aura negra rodeando a la maga. - ¡Natsuuuuuuu!… ¿Cómo pudiste? Has deshonrado a Fairy Tail, ¡Ni siquiera están casados! - decía mientras tomaba a Natsu del cuello y comenzaba a zarandearlo con todas sus fuerzas, dejando sus ojos en espiral.
- Tran… tranquila Erza, debe de haber una explicación para esto – decía Gray con una gotita en la sien tratando de calmarla antes de que dejara huérfana a la pobre niña.
- Ti… tienes razón Gray… ¡Lucy! ¿Qué tienes que decirnos en tu defensa? – dijo la pelirroja mientras cruzaba sus brazos y la miraba amenazadoramente.
- Ve…veras Erza, esta situación es tan extraña para mí como para ustedes… no tengo idea de que sucede… solo sé que el chico que desapareció es un espíritu celestial, dijo que regresaría para responder nuestras preguntas – dijo nerviosamente mientras miraba asustada a la Titania.
- Espera un momento… ¿dijiste que era un espíritu? – preguntó Gray
- Así es, tiene la misma aura que poseen mis espíritus… se encontraba muy herido y dijo que tenía que recuperarse, pero antes me dijo que ella estaría a salvo con nosotros… yo confío en él y estoy segura de que regresará… además no permitiré que nada le suceda a esta niña – dijo firmemente la maga celestial.
- Ni yo tampoco dejaré que algo le suceda… - dijo el pelirosa incorporándose desde el suelo en donde recientemente había perdido el conocimiento gracias a los zarandeos de Erza. - Después de todo es mi hija ¿no? – dijo mientras caminaba hacia Lucy y la ayudaba a levantarse, sorprendiendo a los demás por la convicción en su voz y un brillo inusual en su mirada.
- S… sí – pronunció torpemente una sonrojada Lucy.
En ese momento la bebé comenzó a moverse en los brazos de la rubia, dejando a todos los presentes paralizados del susto.
- No puede ser… la despertaron, ¡Despertará! – gritaba Happy corriendo en círculos por el pánico ¿Y si no nos reconoce y… y comienza a llorar? … ¡Esto es su culpa! – dijo mientras señalaba acusadoramente a los demás, excepto a Charle.
- ¡Ya basta Happy! Tú estás haciendo más escándalo, además ella no despertó – susurraba Charle con una venita en la frente.
- Creo que es mejor llegar a la ciudad y descansar por hoy, mañana temprano partiremos al gremio… cielos, estoy agotado mentalmente – dijo Gray suspirando.
- Sí, creo que es lo mejor… tenemos… tenemos que pensar con claridad – apoyó Erza mientas se masajeaba las sienes.
- Vamos entonces, quisiera preguntarle a Crux si no tiene información acerca de ese espíritu – dijo Lucy.
- Un momento… por si no se han dado cuenta… un bebé tiene necesidades especiales, supongo que tenemos que conseguir algunas cosas para mantenerla cómoda – dijo Charle consiguiendo la atención de todos.
- Ahora que lo dices… tienes razón, no había pensado en eso Charle – dijo Wendy nerviosamente.
- Bien… vámonos ya, pensaremos en eso en el camino – dijo Gray.
Dicho eso, los jóvenes magos se dispusieron a caminar pues pronto comenzaría a atardecer, después de un rato llegaron a la ciudad y decidieron separarse, Erza, Wendy y Charle se dieron a la tarea de ir en busca de lo necesario para la bebé; mientras que Lucy, Natsu, Happy y Gray irían a registrarse en un hotel para poner a la pequeña Nashi más cómoda.
- Conseguí 2 habitaciones dobles… aquí están las llaves – dijo Gray mientras se acercaba a Natsu y a Lucy quienes lo esperaban en una pequeña banca fuera del hotel.
- Gracias – dijo Natsu tomando una llave – acompañaré a Lucy a la habitación – comentó mientras se adentraba al hotel.
- Iré por algo de comer, les llevaré algo en cuanto regrese – dijo Gray mientras observaba a la pareja un poco incómodo pues no reconocía a su amigo de la infancia, puesto que estaba comportándose de una forma muy madura para ser Natsu – Esto es agotador… que este idiota sea padre, y ahora comience a comportase de esa manera…simplemente lo desconozco – pensó el pelinegro mientras los observaba con una pequeña sonrisa y un ligero tic en su ceja.
Se escuchó el click de la cerradura al abrir la puerta de la habitación, Natsu la sostuvo y le dio el pase a la rubia quien fue directo hacia una de las camas para recostar a Nashi. Lucy y Natsu no se habían dirigido la palabra desde que se encontraban en el bosque, el pequeño Happy volaba detrás de ellos y observaba la escena con preocupación.
- ¿Están molestos? – preguntó Happy con los ojos llorosos - ¿¡No quieren a Nashi!? – dijo comenzando a llorar.
- No digas eso Happy, por supuesto que la queremos… en este poco tiempo que la tuve entre mis brazos ya siento que la amo más que a nada – dijo Lucy con una sonrisa y abrazando al exceed.
- Happy… podrías darnos un momento a solas por favor – dijo seriamente el Dragon Slayer – No te preocupes… todo está bien – dijo regalándole una de sus típicas sonrisas al ver que su amigo azul comenzaba a verlo con temor.
- Aye… entonces iré a ayudar a Gray con la comida, ya regreso – dijo Happy secándose sus lágrimas y saliendo de la habitación.
Un largo e incómodo silencio se formó entre ellos, Lucy sentía que su cara estaba tan caliente por el severo sonrojo que tenía, después de observar a Natsu sentado en la cama, con sus codos apoyados en las rodillas y cubriendo sus ojos con las manos, ella comenzó a preocuparse y silenciosamente se arrodillo frente a él para quedar a su altura.
- Natsu… ¿Estás bien? – preguntó mientras sentía que sus ojos comenzaban a escocerle, las lágrimas amenazaban con salir pues temía lo peor – Es… está bien si tu no quie… - se vio interrumpida por un abrazo del pelirosa.
-Ni te atrevas a decirlo… - dijo Natsu con voz temblorosa – Lo siento Lucy, no quería preocuparte pero es que esto es… tan irreal, ella… - dijo señalando el pequeño bultito durmiente en la otra cama – cuando la vi sentí un extraño cosquilleo en mi estómago y algo cálido que se extendía por todo mi cuerpo con cada latido de mi corazón, sé que es extraño pero ella es parte de nosotros, no hay ninguna duda… lo sé y lo siento - dijo mientras sonreía.
- Tengo miedo Natsu – dijo Lucy abrazándolo con fuerza y sus lágrimas corriendo por sus mejillas – Es tan pequeña y nosotros… nosotros no sabemos nada de ella, ¿por qué llegó aquí? ¿quién quiere hacerle daño? –decía entre lágrimas la maga.
- La protegeremos… yo la protegeré, no dejaré que nada malo le suceda… ¡lo juro! – dijo Natsu mientras unía su frente con la de Lucy, regalándole una de sus sonrisas logrando tranquilizar a la rubia.
- Si… nosotros la protegeremos – dijo limpiándose las lágrimas y correspondiendo la sonrisa – Supongo que nosotros confiábamos en que estaría segura al enviarla aquí… después de todo somos sus padres, ahora solo tenemos que averiguar quién es el espíritu que la trajo aquí, pero creo que sería mejor esperar a que lleguen los demás, no quiero enfrentarme a Erza molesta de nuevo – dijo nerviosamente al recordar a la pelirroja en el bosque, logrando sacar un escalofrío al pelirosa.
- Lu… Lucy – dijo Natsu agachando su cabeza y ocultando la mirada con su flequillo.
- ¿Qué sucede? – preguntó preocupada la rubia.
- Yo, ¡yo no sé nada de bebés! ¿y si come solo pescado como Happy, o qué es lo que come?, ¿cómo diablos fue que nosotros hicimos un bebé?... ¿Qué es lo que se supone que deba enseñarle? ¡Me siento como un idiota! – dijo mientras se paraba de golpe con su frente coloreada de azul y cascaditas de lágrimas salían de sus ojos.
- Pues… yo tampoco se mucho sobre eso ¿sabes? Pero creo que podremos lograrlo, además tenemos la ayuda del gremio ¿Qué puede salir mal? – dijo Lucy con una gotita en la sien, al ver que Natsu volvía a ser el mismo y tratando de ignorar el sonrojo que amenazaba con cubrir su rostro al pensar en la segunda pregunta del Dragon Slayer.
Así pasó un largo rato en el que Lucy trataba de calmar al pobre Natsu, quien caminaba de un lado a otro y en ocasiones se hacía bolita en las esquinas de la habitación haciendo las mismas preguntas una y otra vez. Logrando que Lucy se preguntara a donde había ido aquella actitud seria y madura que mostro unos momentos antes.
- ¡Natsu por favor para ya, me estas alterando los nervios! – dijo Lucy con una pequeña venita en la frente.
- Pero Lu… - se interrumpió Natsu al ver que la pequeña comenzaba a moverse.
Ambos jóvenes tragaron grueso y se quedaron paralizados al mismo tiempo, cuando vieron que Nashi comenzaba a incorporase de la cama aún adormilada y frotándose sus ojitos somnolientos viendo a su alrededor desconcertada.
- Ma… pa… - balbuceó al mismo tiempo que sus ojos comenzaban a llenarse de lágrimas buscando a sus padres.
- Nashi… - dijeron nerviosamente y al unísono Lucy y Natsu, acercándose a ella y llamando la atención de la pequeña.
La niña al verlos sonrío dejando escapar un pequeño bostezo, la pareja se sentó junto a ella.
- Ho… ¡hola Nashi! – dijo sonriendo nervioso Natsu alborotando su cabello haciéndola reír – ¡Lucy! ¡Sus ojos son idénticos a los tuyos! – le dijo a la rubia sin dejar de sonreír.
- Si, tienes razón – contestó Lucy sonriente también al sentir la pequeña manita de Nashi aferrándose a la suya.
En ese instante la puerta se abrió dejando ver al resto del equipo, quedándose sin palabras y sonrojándose al ver la tierna escena.
-Li… linda – dijeron todos al mismo tiempo, como si hubieran ensayado aquella línea.
De repente Erza y Wendy soltaron las bolsas de las compras, sus ojos comenzaron a brillar mientras de sus cuerpos salían corazoncitos y se abalanzaron hacia la cama donde se encontraban dejando a Lucy y a Natsu en el suelo, ya que las chicas abrazaban efusivamente a la pequeña, seguidas de Happy y Charle que no pudieron resistir el encanto de Nashi, pues en lugar de asustarse o llorar ella solo reía adorablemente.
- No puedo creer que alguien tan adorable como Nashi lleve tu ADN en las venas cabeza de llama – decía el pelinegro mientras negaba y suspiraba cansinamente – realmente es difícil de creer -
- ¿Qué dijiste nudista? – dijo Natsu levantándose rápidamente para comenzar a pelear con su compañero – ¡Pues créelo! Esa lindura es mía – dijo chocando su frente con la del mago de hielo y mirándolo retadoramente.
- ¿En qué estabas pensando Lucy? ¡Debiste conseguirte a alguien mejor! – contestó Gray imitando a su amigo.
- ¡Cállense de una vez! – dijo Lucy roja como un tomate, al tiempo de golpear a ambos chicos en la cabeza.
- ¡Aye Sir! – dijeron al unísono mientras se abrazaban amistosamente al ver a la rubia de mal humor, ya que sabían que podía dar tanto miedo como Erza cuando se molestaba.
- Ejem… creo que es hora de buscar respuestas, llamaré a Crux ahora – dijo Lucy masajeándose las sienes y sacando su llave.
- ¡Lucy mira lo que encontré! – gritó Happy volando hacia ella entregándole una llave dorada algo extraña - se cayó del bolsillo de Nashi – dijo señalando el trajesito que vestía, ya que este tenía un bolsillo en el pecho.
- Esto es extraño, es como mis llaves… Pero según lo que se solo existen 12 llaves doradas y de las cuales yo poseo 10 –dijo examinando la llave, la parte superior de la misma era redonda perforada en medio por un pequeño cuadrado y decorada con unos kanjis extraños, a lo largo de ella se encontraba un dragón oriental serpenteando alrededor.
- ¿Si es una llave de espíritus estelares... por qué Nashi la llevaba consigo, si aún no puede usar magia? – preguntó Erza.
- No tengo idea… - dijo Lucy pensativa.
- Bien, llama a ese espíritu al que ibas a preguntarle, esto se pone cada vez más extraño – dijo Gray
